viernes, 11 de noviembre de 2016

Leonard Cohen (1934-2016)

Así pues, una vez más se reunieron en la roca, al término del vigesimosegundo año, e Ish grabó el número 22 en la superficie lisa con el martillo y el cincel, justo debajo del 21. Como hacía un buen día y nada de frío, había acudido la comunidad entera, hasta las madres con los bebés. En cuanto el número estuvo grabado, todos, salvo los que eran tan pequeños que no sabían hablar, se desearon feliz año nuevo, según la costumbre que habían mantenido de los Viejos Tiempos.
Sin embargo, cuando Ish, siguiendo el ritual, preguntó cómo debían llamar al año, no obtuvo más respuesta que un silencio repentino.
Al final, quien tomó la palabra fue Ezra, el buen ayudante, el gran conocedor de almas.
--Este año han pasado demasiadas cosas y, le pongamos el nombre que le pongamos, siempre nos sonará mal. En cambio, los números consuelan y no traen malos recuerdos. Dejemos este año sin nombre y recordémoslo tan solo como el año 22.

George R. Stewart, La tierra permanece

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lunes, 28 de octubre de 2013

Lou Reed (1942-2013)

Le robo esta ilustración de Alejandro Terán a Álex Vidal.

Ya he hablado de Lou Reed en varias entradas de este blog, así que no tengo que demostrar lo fan que era de él. Discos como los tres primeros de la Velvet Underground, Transformer, Rock and Roll Animal, New York, Songs for 'Drella, Magic and Loss, Coney Island Baby y, sobre todo, Berlin, se cuentan entre mis favoritos. Sería tan difícil detallar los momentos de mi vida que asocio con discos o canciones de Lou Reed, y además tengo tan poco tiempo para ello, que ni siquiera me molestaré en tratar de desglosarlos.
En todo caso, he aprovechado para trastear por Spotify y abrir una lista con mis canciones favoritas de Lou Reed, para escucharlas mientras trabajo, a modo de homenaje. Espero que os guste.

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miércoles, 15 de febrero de 2012

2011: el año de M83, en 83 canciones

A este paso voy a convertir en una pequeña tradición pornográficamente emocional los resúmenes musicales del año. Aquí está la entrada que dediqué a mis canciones favoritas de 2009, y aquí está la correspondiente a 2010. Para este año me lo podría haber currado un poco más, y ofrecer otra megalista de chorrocientos títulos, pero, a mi falta crónica de tiempo, se ha sumado un factor que me descojonó los hábitos de escucha de música: el final del Spotify gratuito. Vale, sé que cinco euros al mes son una puta chorrada, y que los tengo más que amortizados si me pasao a alguna de sus versiones de pago, pero que no me da la gana, joder, que paso de pagar por algo que tenía gratis; a no ser que me obliguen a ello, claro está (léase, qué sé yo, copagos varios de servicios públicos necesarios para gozar de cierta calidad de vida).
A lo que iba. Aquí está la lista de Spotify llamada "2011 - Canciones", terminada a trompicones. Estaba bastante al día en mayo, pero, después, no tanto. He ido añadiendo canciones, pero no sé si es un buen resumen del año. Eso sí, tenéis 268 canciones, que suman un total de dieciocho horas de escucha, y digo yo que habrá algo aprovechable.  
A modo de resumen, complemento esta lista con otra que sí he podido mantener un poco más al día: "2011 - Resumen", esta en YouTube. Por hacer la gracia, y ya que parece que 2011 ha sido el año de M83, la he resumido a... 83 canciones, aunque ya se sabe, YouTube hace lo que quiere, y es bastante probable que cuando la abráis hayan desaparecido algunas canciones, por algún flus del usuario, o por asuntos de derechos. Es lo que hay.
Si los enlaces no van, o los he insertado mal, no problemo: me lo decís y edito la entrada. O eso, o me buscáis en Spotify/Facebook (Juanma Santiago) y YouTube (pornografiaemocional). Anda que no es fácil.

En cuanto a 2011, pues bueno, como ya estamos en febrero, y encima reconozco que durante la segunda parte del año no me he enterado de la misa la media, poco resumen puedo hacer. Hemos tenido un discazo de PJ Harvey, una admiradora-imitadora de PJ Harvey (Anna Calvi) que para mi gusto ha hecho un disco memorable, otra (Lana del Rey) que parece que se va a quedar en el hype (pero qué hype, madre mía), un disco difícil y no del todo salvable de Björk, un disco difícil e incomprendido de Radiohead, discos más que sólidos de los clásicos españoles (Christina Rosenvinge, Nacho Vegas, Josele Santiago, Extremoduro y Fernando Alfaro), alguna que otra pequeña decepción (Sr. Chinarro), la consolidación de los buenos grupos del rollito neofolk con segundos discos tan sólidos como sus impactantes debuts (Fleet Foxes y Bon Iver), gigantes que siguen en la brecha (Tom Waits), gigantes que la cagan (la cosa esa que han sacado Metallica y Lou Reed), cambios de rumbo que consiguen hacer buenos los discos de los gigantes de la cagan (#Coldplaydelanoche) y muchas, muchas cosas más.
¿Qué más ha habido? Pues unas cuantas cosas.
Un primer disco impresionante como el de James Blake.
Un primer disco interesante como el de Yuck, que confirma cierto cambio de paradigma. En 2001, los grupos nuevos querían parecerse a Television (Strokes). En 2005, a Talking Heads (Claps Your Hands Say Yeah). En 2009, a Animal Collective (no hay ejemplo que valga: aquí entra casi todo lo que se hizo en 2009 y 2010, y que me rebata la boutade quien pueda). Y en 2011, a The Jesus & Mary Chain. La Ley de los Veinte Años está funcionando como un reloj (bueno, tal vez con un matiz: más que descubrir a grupos de hace veinte años, con la excepción de la fiebre Animal Collective, la cosa funciona con veintidós o veintitrés años de retraso) y, encima, el disco de Yuck hace prever que el próximo paradigma, el paradigma que va a imitar todo el mundo allá por 2013 o 2014, va a ser My Bloody Valentine. Por mí, cojonudo, oye. O a lo mejor les da por descubrir el grunge, que también podría ser...
Una voz alucinante como la de Adele.
Un single histórico como "Ice Cream", de Battles, con la voz invitada de Matías Aguayo.
Una canción preciosa como "Aniversari", de Manel, que al final ha acabado sufriendo una sobreexposición que no le ha venido nada bien.
Una canción que ha ido ganando a medida que pasaban los meses: "How Deep Is Your Love?", que desbanca a "House of Jealous Lovers" como mi canción favorita de The Rapture.
Un single español contundente como pocos: "Toro", de El Columpio Asesino.
Y más cosas, claro: M83, The Pains of Being Pure at Heart, The Vaccines, Remate, Nudozurdo...
No ha sido un mal año, pero insisto: durante el segundo semestre no me he enterado de gran cosa, así que me podría haber perdido algo y, desde luego, estas dos listas de reproducción, más la de Spotify que la de YouTube, no están todo lo completas que me habría gustado.
Y aquí es donde entráis vosotros. ¿Qué me recomendáis? ¿Qué fue lo que más os gustó de 2011, en términos musicales?



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jueves, 8 de septiembre de 2011

Versiones bizarras, el blog

Dicho y hecho: me acabo de abrir otro blog, Versiones bizarras, al que podéis acceder pulsando sobre este enlace.
La cosa no requiere mayor explicación: desde que tengo cuenta de Facebook cuelgo versiones bizarras de vez en cuando y, me guste o no, es lo que más gracia suele hacer a los lectores, así que he llegado a la conclusión de que una red social se les queda pequeñita, y necesitan un medio más ambicioso y, sobre todo, que me permita añadir mucho más texto que un simple enlace de Facebook. Primero, este blog; después, ya veremos.
Copio y pego la primera entrada, la de declaración de intenciones y tal:
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Allá por 2008 me abrí una cuenta de Facebook. Por aquel entonces yo era un friqui enganchado a la ciencia ficción cuya carrera profesional había transcurrido en el ámbito editorial; en concreto, especializadas en literatura fantástica, y acababa de hacerme autónomo. En los casi cuatro años que han transcurrido desde entonces he conseguido ganarme las alubias como corrector de estilo, autor de informes de lectura para editoriales y agencias literarias, y moderador de foros de internet.

No obstante, la afición por la música siempre ocupó un lugar importante en mi corazoncito. Me crié en una familia de melómanos, y con diez años ya había escuchado casi todas las discografías de Rolling Stones,  The Doors, Nino Bravo o Leif Garrett, dependiendo del hermano, hermana o progenitor que estuviera al mando del tocadiscos, el casete o la radio. Los años universitarios, en el gozne entre las décadas de 1980 y 1990, me llevaron a frecuentar tugurios malasañeros y conciertos míticos de Los Enemigos (a uno de cuyos miembros me unen lazos familiares) o Siniestro Total. De ahí pasé a las discotecas jevis del Madrid de la época (Canciller o Sukursal), los macroconciertos de relumbrón y... Bueno, y ahí se acabó la cosa, porque a mediados de década desaparecí de circulación, primero para estudiar unas oposiciones y, después, por motivos médicos. Cuando regresé al mundo de los vivos, me mudé a otra ciudad, comencé a frecuentar festivales musicales en plan Primavera Sound, discotecas en plan Razzmatazz y mis gustos derivaron hacia el indie más gafapasta.

Hoy en día estoy muy mayor y miro demasiado por la pela, de modo que no frecuento conciertos. Tampoco tengo sitio para almacenar más cedés. La amiga Sinde me cerraría el blog si reconociera cómo me he buscado la música durante estos años, así que podemos resumirl a parte confesable en cuatro fuentes principales: prensa musical, blogs musicales, YouTube y Spotify.

Y mi cuenta de Facebook, claro está.

Como dije, me abrí cuenta en Facebook allá por 2008 y, pese a todos mis intentos por hacer autobombo laboral y exhibicionismo personal, no tardé en descubrir que las actualizaciones más exitosas eran las que agrupaba bajo epígrafe de 'versiones bizarras'; es decir, versiones, generalmente desquiciadas, de grandes éxitos musicales de ayer y de hoy. Los Hermanos Calatrava deconstruyendo a David Bowie, sí, pero también Johnny Cash mejorando una canción casi inmejorable de los Nine Inch Nails o, por hablar del último bombazo al respecto, Jeff Tweedy haciendo buenos a los Black Eyed Peas.

Todo esto comenzó hace casi cuatro años, y llevo más de tres diciendo que debería inmortalizarlo en un medio algo más perecedero que una cuenta restringida de una red social. Un blog, por ejemplo. Me pasé años diseñando todas las pijaditas que quería añadir a ese blog, pero tuve que capitular ante la realidad: soy un puñetero negado con la informática. Así pues, hago lo que suelo hacer en estos casos: abro el blog a las bravas, sin florituras de ningún tipo, sin veinte o treinta entradas ya redactadas para asegurarme la periodicidad, y ya irá creciendo con el tiempo, e iré actualizando cuando pueda. De momento he hecho lo más difícil: abrir el blog. Lo que ocurra a partir de ahora es impredecible, y depende de vosotros.
Nos leemos por aquí.
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De propina va la primera entrada propiamente dicha, en la que, por supuesto, me hago eco de la versión que Jeff Tweedy ha hecho de un par de temas de Black Eyed Peas. El recitado de "My Humps" es inenarrable.

Allí nos leemos. Y aquí, claro, faltaría más.

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viernes, 4 de marzo de 2011

La alegría de la huerta os desea feliz fin de semana

Fiel a la tradición bloguera de llenar los viernes de música y listas de Spotify, acá va una un poquito deprimente para que comencéis el fin de semana tocando fondo y, a partir de ahí, todo vaya a mejor. La enlacé en Facebook el viernes pasado, pero he añadido unos cuantos temazos desde entonces. El que sigue allí, para abrir boca, es el impresionante encuentro de Johnny Cash con Trent Reznor. 



A su lado, todo lo que viene después, desde Joy Division a Tindersticks pasando por Lou Reed y Leonard Cohen, parece una banda sonora de película de la Disney.

Reconozco que me he inspirado en gran medida en un CD casero que me grabaron Ángel e Iván hace unos años, en cierta ocasión en que vinieron a un Primavera Sound. Lo firmaron como "Dj Pandereta & Dj Féretro", y es la base de esta lista de reproducción. El resto pertenece a recuerdos de primera juventud, cuando ponía el Horses de Patti Smith o el Closer de Joy Division para retroalimentar mis depres y cabreos con el mundo mundial, o a mis tiempos de piso compartido, cuando hacía lo mismo, pero poniendo a Sígur Ros y Nacho Vegas.

Si seguís este enlace encontraréis unas cuantas listas de reproducción que tengo en mi cuenta de Spotify. Todas ellas son más alegres que esta, pero, ay, no tan bonitas ni sentidas.

Feliz fin de semana. Y, a quienes vayáis a asistir a la calçotada friqui de mañana, allí nos vemos.

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lunes, 31 de enero de 2011

Bibliotecarios en Spotify (y otras listas)

Comenzamos la semana con una nueva entrada mía en Frikitecaris. En ella enlazo una lista de reproducción que he colgado en Spotify: "Frikitecaris, bibliotecarius macizorrus y sexy librarians", que espero que os guste: de momento lleva 26 suscriptores, récord histórico en listas de mi autoría. La idea era ofrecer canciones en las que aparezcan bibliotecas, bibliotecarios, libros y demás parafernalia bibliotecaria. El abanico temático es amplio, pero también lo es el estilístico: podemos encontrar desde música electrónica hasta rap en noruego, pasando por el pop y las bandas sonoras. Ahí la dejo. Espero que os guste.

Recuerdo que las primeras entradas de Pornografía Emocional llevaban un pequeño epílogo en el que enumeraba las canciones que escuchaba en mi lista de reproducción en el momento de escribirlas. Eran los tiempos del eMule y de las recopilaciones caseras con canciones en mp3 extraídas de mis CD. Por algún motivo, suprimí esos epílogos musicales cuando comencé a publicar las entradas que había ido escribiendo durante las semanas previas a la apertura del blog, y en las que escribí a partir de entonces dejé de incluirlos. Eran información innecesaria, tal vez, pero, cinco años después (¡sí, el blog cumplió cinco años el mes pasado, y ni siquiera escribí acerca de ello, en vez de eso enlacé otra lista de reproducción, pero con mis canciones favoritas de 2010!), releo las entradas originales, no las que aparecieron publicadas finalmente, y creo que me equivoqué: habría sido buena idea incluir siempre esos epílogos musicales, esas relaciones de canciones reproducidas al azar).
Un ejemplo. La tercera entrada del blog, titulada precisamente "Pornografía emocional (propiamente dicha)" llevaba el siguiente añadido en la versión original:

(Banda sonora de esta anotación, con el reproductor de Windows puesto en orden aleatorio en la carpeta de la letra M: “The Time Is Now”, de Moloko; “Egoak ebaki”, de Mikel Laboa; “Ray of Light”, de Madonna; “O sonho”, de Madredeus”; “Con dos camas vacías”, de María Jiménez y Joaquín Sabina; “Alabama Song”, de Marianne Faithfull; “Angel”, de Massive Attack; “One”, de Metallica; “Sly”, de Massive Attack; “The Promise”, de Michael Nyman; “Why Does My Heart Feel So Bad?”, de Moby; “Helps Both Ways”, de Mogwai; “Suedehead”, de Morrissey; “Finally We Are No One”, de múm, “2 Rights Make 1 Wrong”, de Mogwai; “Mezzanine”, de Massive Attack; “Spanish Stroll”, de Mink DeVille; “Mars Attacks”, de Mastretta; “Con esa morena”, de Miguel Poveda y “Don’t Be Afraid, You Have Just Got Your Eyes Closed”, de múm. No necesariamente en este orden.) 

Poco que ver con la temática de la que hablaba en la entrada, pero suficiente para que os hagáis una idea de por dónde iban mis gustos musicales hace cinco años, y de cuánto tiempo tardo en escribir una entrada.Esa misma semana publiqué otra entrada, de mis favoritas del blog, que se titulaba "La banda sonora de mi hogar (De Valencia a Madrid sin salir de Barcelona)". Dado que la entrada era una especie de autobiografía de mis últimos meses en Madrid y el primer año y medio en Barcelona, narrada en función de las canciones que más escuchaba en aquella época, cabría suponer que las mencioné en aquel post scriptum. Pues no. El texto era el siguiente: 

(Banda sonora de esta anotación. No he puesto música. ¿Para qué? Recordaba perfectamente todas las canciones, como si las estuviera escuchando.)

De hecho, una de mis primeras listas de reproducción de Spotify era la banda sonora de aquella entrada, pero, mal que nos pese, Spotify tiene bastantes carencias y no conseguí dar con todas esas canciones. Una lástima, porque la idea era buena. Creo.
No insisto más en el asunto, pues veo que las veinte primeras entradas del blog incluían ese apéndice sonoro, y sería tedioso copiar y pegar sus contenidos. 
El caso es que los hábitos musicales cambian. Ya no tengo el eMule echando humo, ni escucho apenas mi nutrida colección de música en CD. En vez de eso, recurro a una alternativa legal y más intangible, que apenas ocupa un espacio en la memoria caché de mi portátil: Spotify. Prisionero como soy del síndrome de Diógenes digital, no quiero ni saber cuántas listas de reproducción he creado, ni a cuántas estoy suscrito, pero de vez en cuando no me resisto a la tentación de compartir alguna con los lectores de Facebook, Twitter o el blog. Incluso es más que probable que un día me anime a lanzar un nuevo blog especializado en las canciones que más me soléis comentar en Facebook: las "Versiones bizarras (viaje musical al corazón de las tinieblas)", de las que tengo ya más de cuatrocientas, a las que hay que añadir cerca de un centenar en mi cuenta de YouTube. ¿Os gustaría que me liara la manta a la cabeza y creara el blog Versiones Bizarras, o mejor lo dejo como está? Abusar de estas canciones puede afectar seriamente la cordura mental... Sea como fuere, ya iré enlazando más listas de Spotify a medida que las vaya perfeccionando. Nos leemos (y escuchamos).

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viernes, 24 de diciembre de 2010

2010: 365 días en casi 365 canciones



Allá por el mes de febrero ofrecí un pequeño resumen, personal e intransferible, de lo que 2009 había supuesto para mí en términos musicales. Debo decir que este año he estado algo menos atento a las novedades musicales y me he dedicado a saquear el amplísimo catálogo musical de 2010, aunque me queda la sensación de que la cosecha ha sido algo peor que la del año pasado. No obstante, ha habido varias decenas de discos y algún que otro centenar de canciones sobresalientes, y, fiel e incluso maniático de las listas como soy, no me resisto a la tentación de ofreceros mis momentos musicales favoritos. No, no voy a hacer una lista de las diez, veinte o ene mejores canciones de 2010, sino de mis canciones favoritas, que no es lo mismo. ¿Cuál es el matiz? Pues bueno, ni más ni menos que en un listado de mis canciones favoritas (o más escuchadas) figuran productos que, objetivamente, son indefendibles desde el punto de vista musical o literario, pero que me han hecho gracia o se han convertido en la banda sonora de algunos momentos de mi vida.
Dos ejemplos, sólo aptos para geeks, friquis y demás subproductos de la cultura virtual y viral que nos invade:



Como digo, jamás defenderé las virtudes musicales del famoso Trololo, que ni siquiera es del año 2010, pero es evidente que no puedo pasar página de 2010 sin citarla, pues ha sido algo así como el mantra de todo usuario de Facebook que se precie de serlo. En cuanto a "Fuck Me, Ray Bradbury", cualquier friqui de la ciencia ficción debería poner en un altar a Rachel Bloom, aunque su canción sea satírica. En fin, que las redes sociales pueden ofrecer una versión distorsionadísima de la vida. Tote King llega a la misma conclusión, pero hablando completamente en serio: ya está bien de Facebook y Twitter, por favor.


Ni que decir tiene que fui de los primeros que colgaron esta canción en Facebook.
De todos modos, y por seguir con la vena de himnos facilones con contenido altamente generacional, la palma se la llevan Los Punsetes, con su casi insuperable "Tus amigos". Esta canción ha sido un flechazo desde la primera vez que la oí, y el amor continúa, casi un año después. Qué le vamos a hacer, es una de mis canciones de 2010.


Si nos ponemos exquisitos, desde luego que ha habido canciones sobresalientes en 2010. Como hice el año pasado, las he reunido en dos listas de reproducción, una de ellas en Spotify  (que debería estar sin pinchais sobre este enlace) y otra en YouTube (encontrable aquí). Ambas se titulan "2010 - Canciones", aunque los contenidos difieren ligeramente: hay productos que se encuentran en Spotify pero no en YouTube, y viceversa. ¿Resultado? Publico ambas listas de manera simultánea, y todos contentos... O no,  porque aun así hay canciones maravillosas que no aparecen en ninguno de los dos medios. Todas estas listas comienzan y terminan con sendas canciones de LCD Soundsystem, porque, no puedo evitarlo, han hecho el disco del año, en mi nada humilde opinión, y en cierto modo son el alfa y el omega de la música que se ha podido escuchar en 2010. ¿No os gusta el razonamiento? Vale, probemos con este otro: para mí, ha sido el año de LCD Soundsystem, y hacen doblete porque James Murphy lo vale. ¿Algún problema?
Aun así, os dejo con una docena larga de esos buenos momentos que nos ha dado 2010, y aprovecho para desearos felices fiestas y un muy feliz cambio de año. Nos leemos en 2011.

















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lunes, 13 de diciembre de 2010

Carnicería en la biblioteca

La entrada de hoy de Frikitecaris es de mi cosecha. Fiel a la costumbre, la comparto en Pornografía Emocional. De paso, aprovecho para incluir un poquito de música cañera para comenzar la semana con fuerza. 
En cuanto a mi vida durante estos últimos días, pues muy bien, de semivacaciones en Girona. El "semi-" se debe a que, para variar, me he ido para allá cargado de trabajo, y muchas vacaciones no es que haya podido hacer. No obstante, algo sí que aprovechamos, de modo que el domingo 4 amanecimos con un conato de incendio en la casa de al lado  de mis suegros (seguido de un impresionante despliegue del 112: conseguimos movilizar a cuatro coches de bomberos, tres de la guardia urbana y dos ambulancias, ahí es ná), y después pasamos media tarde en Girona ciudad, encuentros fugaces incluidos. El lunes, currar a saco. El martes, excursión a Cadaqués y Port de la Selva (preciosos). El miércoles, aprovechando la cojonudísima mañana para ir de excursión por la Ruta del antiguo Carrilet de Olot hasta Bescanó, café para reponer fuerzas y vuelta a casa. El jueves, excursión a Girona, entrega de capítulo traspapelado de una entrega que creía ya realizada, y tarde hogareña. Ya iré colgando fotos de la semana. O no. Todo depende de lo vago que esté.

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Por si no quedara claro, el sueño de todo bibliotecario es tener la biblioteca como Dewey manda. Limpita. Ordenada. Con los libros en su sitio, y los usuarios, calladitos y aseaditos.
Sin embargo, puede ocurrir lo peor. Se te puede ir el santo al cielo mientras te atusas las cejas ante el espejo, poco antes de cerrar la biblio a última hora del sábado, y, cuando llegas a la biblioteca el lunes por la mañana, con los primeros rayos del sol, te encuentras con que los cenus se han montado una rave sangrienta durante el fin de semana y la están liando parda.



Veamos la exhibición de atrocidades que pueden perpetrar los cenus en apenas tres minutos y medio:

- Todas las estanterías están desordenadas. Parece que faltan libros.
- ¡¡¡Libros sin tejuelar!!! ¡¡¡No hay ni un solo libro tejuelado!!!
- Un grupo de metal alternativo (los Deftones) tocando a todo volumen en la sala de lectura.
- Libros que caen por el exterior de la biblio desde no se sabe muy bien dónde.
- Un cenu dando guitarrazos en el depósito general, de acceso exclusivo para bibliotecarios.
- Libros que caen a la sala de lectura desde no se sabe muy bien dónde. ¿Los tiran los cenus empastillados desde la planta superior? Puede.
- Alguien está usando un aspersor en la sala de lectura.
- Los cenus que tocan a todo volumen están rodeados de cenutriousuarias en sujetador.
- Un par de cenus en combinación juguetean lánguidamente en el despacho de la directora de la biblioteca.
- Los cenus que tocan a todo volumen se mueven y amenazan con tropezarse con las estanterías. Seguro que sus zapatillas producen ese incómodo rechinar que es motivo de expulsión inmediata de la sala de lectura.
- Una cenu, que sería aspirante a Miss Camiseta Mojada si llevara camiseta, hace ojitos al cenu que está cantando. ¡Ligoteo en la biblioteca!
- Sale un ninja infiltrado en 2'17"... ¡y no hace nada por detener el desmadre!
- Algún cenu fumado o empastillado sigue tirando libros desde el tejado.
- Las cenus en combinación siguen jugueteando lánguidamente en el despacho de la directora de la biblioteca.
- ¡¡Todos los cenus están cubiertos de sangre!! ¡¡¡Están echando a perder el material!!! A pesar de ello, los cenus siguen tocando, bailando y pringando el suelo.
- La cenu Miss Camiseta Mojada sigue haciendo ojitos al cenu que está cantando.
- Otra cenu tiene cara de ir tan fumada que no se sabe si está durmiendo, o la están asfixiando, o qué.

Demasiado para un bibliotecario.
Por suerte, un arqueo de cejas a tiempo lo soluciona todo. Y lo que acabáis de ver es la versión reducida de este videoclip de los Deftones: censuraron la parte en la que el bibliotecario irrumpe en la fiesta y pone orden como sólo un bibliotecario concienzado sabe hacerlo. No en vano, el título de la canción, que traducido al castellano vendría a quedar tal que como "Has visto al carnicero", alude al bibliotecario o bibliotecaria del centro donde se grabó este videoclip. ¿O acaso creéis que si la biblioteca está tan impoluta en el plano final es porque la bibliotecaria se manchó las uñas rasca que te rasca? Aaaaah, no: para eso están los cenus. El que mancha, limpia. Con el carnicero no se juega.

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lunes, 1 de febrero de 2010

2009: 365 días en 24 horas

Con la presente ya son 400 entradas de Pornografía Emocional. Como la última centena apenas ha producido entradas de una calidad sobresaliente (lo más entrañable, con diferencia, el material relativo a nuestra boda friqui y nuestra no menos friqui luna de miel; lo mejor, también con diferencia, la entrada sobre mis ya superados problemillas de salud; lo más ambicioso, asimismo con gran diferencia con respecto al resto de contenidos, el ensayo sobre la ciencia ficción española en 1991, que se pudo leer nada menos que en cuatro partes), y básicamente se ha reducido a escribir necrológicas (incluso sin palabras, caso de J. G. Ballard), reaprovechar material de mi cuenta de Facebook, lanzar avisos sobre las publicaciones y premios de Xatafi y colgar informes de lectura, os eximo de la típica entrada a modo de resumen del blog, como las que tenéis aquí y aquí. El blog cumplía 100 y 200 entradas, respectivamente.
Cuando el blog cumplí 300 entradas hablé de las siempre interesantes peripecias con mis ex compañeros de piso
Pero ¿cómo celebrar la entrada número 400? Dado que el último año ha sido para mí el del descubrimiento de Spotify, creí que lo más interesante sería compartir una de mis listas de reproducción. A lo largo de 2009, y gracias a Spotify, he conseguido lo que ya consideraba imposible: estar más o menos al día de las novedades musicales, y trabajar con música buena, bonita y gratuita. No sé si 2009 ha sido un año mejor o peor que otros, pero desde luego he conseguido tener una visión de conjunto más amplia que de cinco o seis años para acá. He ido añadiendo muchas de las canciones más destacables del año, siempre según mi criterio, a una lista de reproducción que ahora comparto y que lleva el imaginativo nombre de "2009 - Canciones". La intención original era que contuviese 365 canciones, una por día, o bien que contuviese 400 canciones (tantas como entradas del blog) y durase 24 horas justas. Habría estado bien, pero no ha podido ser. En lugar de ello, os ofrezco una lista con 332 canciones de cerca de dos centenares de grupos, con una duración de casi un día. En cierto modo hago honor al título de esta entrada: 365 días, resumidos en 24 horas. Como sigo sin aclararme con Spotify, el enlace podría ser este o bien este otro. Por favor, confirmadme cuál de los dos funciona, y lo tendré en cuenta cuando vuelva a compartir listas de reproducción.
Pero Spotify no es la panacea. Faltan canciones. Faltan grupos. Sobran anuncios; en concreto, el anuncio de la versión Premium es una invitación a liarse a pegar tiros de manera indiscriminada. Así pues, me encontré con que buena parte de mis canciones favoritas de 2009 (¿un tercio?) no se podían encontrar en Spotify, en concreto las canciones nacionales. ¿Qué hacer? Pues está claro: tirar de YouTube. En esta ocasión elaboré una lista de reproducción más modesta, de 70 canciones. El número es más caprichoso, pero al final me decidí por él, dado que soy de la quinta de 1970. 70 canciones favoritas de uno del 70. Esta lista contiene joyitas que no se encuentran en Spotify, como Grizzly Bear o La Bien Querida. Si la he enlazado bien, podéis acceder a ella pinchando aquí. Si no, probad con este otro enlace:
El orden es todo lo caprichoso que puede ser, dado que se trata de una lista de reproducción personal e intransferible. He intentado que la secuencia tenga cierta lógica y coherencia, sin cambios bruscos de estilo. No obstante, si no os gusta podéis reproducir los temas de manera aleatoria. Las canciones siguen siendo igual de buenas.
¿Que os da mucha pereza pasaros veinticuatro horas seguidas oyendo una lista de Spotify, o ni siquiera tenéis cuenta? No pasa nada: la lista de YouTube es mucho más breve, y con ella tenéis diversión para una mañana completa. ¿Que no tenéis tiempo para tanta música? Tampoco pasa nada. Aquí os resumo lo que ha supuesto para mí el año 2009 en 11 canciones (que, ojo, podrían ser otras 11 completamente diferentes si escribiera esta entrada mañana, o si la hubiera escrito ayer), aunque os lo puedo explicar en dos patadas: triunfan las voces femeninas, algunos clásicos regresan a lo grande (hacía años que  Yo La Tengo, Sonic Youth, Pet Shop Boys y Dinosaur Jr. no entregaban material tan satisfactorio), otros parecen sumidos en una decadencia creativa sin vuelta atrás posible (¿damos nombres?), vuelve la década de 1980 (la mitad de los videoclips tienen una estética ochentera que tira para atrás) y las herencias musicales de Ian Curtis y Brian Wilson están más vigentes que nunca: al parecer, hace cinco años había que copiar a los Talking Heads; ahora hay que parecerse a la Joy Division y los Beach Boys.
Una advertencia: no dejéis para dentro de un mes la lista de reproducción de YouTube, ya que esta página acostumbra a retirar pronto los contenidos.











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