Que dice la Ley de Protección de Datos que cuidadín con lo que haces por aquí. O cuidadín con lo que hago yo con tus visitas. Que cuidadín. Yo aviso. No sé de qué, pero aviso.
Padezco de una extrañísima forma de amnesia funcional consistente en que soy incapaz de evocar recuerdos sin convertirlos en literatura transrealista.
martes, 14 de septiembre de 2010
Finalistas de los premios Ignotus 2010
Bueno, pues la suerte está echada.
Se han dado a conocer los finalistas de los premios Ignotus, que concede la AEFCFyT. La Asociación Cultural Xatafi ha obtenido muy buenos resultados, no sólo en forma de finalistas aparecidos en Hélice, Artifex, Literatura Prospectiva y las Actas del I Congreso de Literatura Fantástica y Ciencia Ficción, sino también de miembros de la asociación que optan al monolito.
Por otro lado, también me hace ilusión el que algunas categorías de la papeleta parezcan casi un calco de los finalistas del V premio Xatafi-Cyberdark: parece que este año los gustos de 'crítica' y 'aficionados' han coincidido algo más que en otras ediciones.
En un plano más tocapelotas, también me emociona ver que en el listado se recogen bastantes de las sugerencias que hice a finales de julio. De este modo, me ahorro disertar largo y tendido sobre las finalistas y remito a los lectores curiosos a aquella entrada.
Así pues, sin más dilaciones, copio y pego el listado de finalistas. No debería mojarme con mis favoritos, pero de todos modos añadiré algún comentario al final de cada categoría y aventuraré posibles ganadores; total, cada vez acierto menos...
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Mejor novela
Alarido de Dios, de José Miguel Vilar-Bou (Equipo Sirius) El adepto de la reina, de Rodolfo Martínez (Sportula) Fin, de David Monteagudo (Acantilado) La red de Indra, de Juan Miguel Aguilera (Alamut) La última noche de Hipatia, de Eduardo Vaquerizo (Alamut)
(Sin sorpresas: las finalistas han sido las novelas que ya estuvieron presentes en las papeletas del Celsius y del Xatafi-Cyberdark. Echo de menos la presencia de Amérika, de Lorenzo Luengo, o alguna novela juvenil como La cosecha de Samheim, de José Antonio Cotrina, pero aun así parece un listado bastante razonable. ¿Favoritos? Supongo que Juanmi Aguilera y Eduardo Vaquerizo, con la posible sorpresa de José Miguel Vilar-Bou.)
Mejor novela corta
El espejo del mundo, de Alberto Murcia (Artifex 4ª época nº4-5 – Asoc Cult. Xatafi)
Especie en extinción, de Enric Herce Escarrá (BEM online)
IWTB, de David Soriano (Artifex 4ª época nº4-5 – Asoc. Cult. Xatafi)
La cosecha del centauro, de Eduardo Gallego y Guillem Sánchez (Nova 222 - Ediciones B)
La ruta del hielo y de la sal, José Luis Zárate (La máscara del héroe, Grupo AJEC)
(Aquí sí que no me mojo: me faltan unas cuantas lecturas. Me esperaba la candidatura de David Soriano, con el que considero uno de los mejores momentazos de la ciencia ficción española de los últimos años, pero me ha sorprendido de manera muy positiva la candidatura de Alberto Murcia, con una novelita compleja, absorbente, muy personal y, en definitiva, difícil. Por todo ello me siento orgulloso de haber participado en su edición. Aun así, y sin demérito de los otros finalistas -aunque, insisto, hay alguno que no he leído y por lo tanto es pronto para opinar-, mi favorito es David Soriano.)
Mejor cuento
El faro de las islas Os Baixos, de Juan Jacinto Muñoz Rengel (De mecánica y alquimia, Salto de Página)
Lidia y los hombres feos, Ramón San Miguel Coca (Visiones 2007)
Una valla en la eternidad, de Alejandro Carneiro (Artifex 4ª época nº4-5 – Asoc. Cult. Xatafi)
Victimas inocentes, de David Jasso (Sable 7)
(Para quinto candidato hubo cuádruple empate a puntos)
(Otra categoría en la que tengo un candidato clarísimo: Alejandro Carneiro, no sólo porque ha sido el único relato de Artifex que llega a la final, sino porque me parece lo mejor que ha escrito, y Carneiro tiene recorrido suficiente en publicaciones de género como para merecerse un Ignotus. De paso, me resarciría por el disgusto de no haber visto más cuentos de Artifex en la papeleta final. En el cuádruple empate por la quinta plaza supongo que estaría incluido alguno de los relatos más que meritorios que aparecieron en Artifex durante 2009, como "Novedad en el Alcázar", de José Ramón Vázquez, y sobre todo y muy especialmente "Tren", de Julián Díez, que por sí solo justificaría una edición en papel de los mejores relatos de esta cuarta etapa de Artifex. En cuanto a los otros tres finalistas, veo mucho nivel: Muñoz Rengel confirma que su libro de relatos ha sido uno de los trabajos más destacables del año, Ramón San Miguel se afianza como uno de los representantes más destacables de la ciencia ficción de corte clásico que hay en España y hace más méritos aún para llevarse el Ignotus, y David Jasso continúa en estado de gracia. Tengo muchas ganas de saber cuál habría sido el quinto finalista en esta categoría. En todo caso, será un ganador justo.)
Mejor antología
A diez mil años luz, de James Tiptree Jr (Grupo AJEC) De mecánica y alquimia,de Juan Jacinto Muñoz Rengel (Salto de Página) Historia alternativa II, VV.AA. (Grupo AJEC) Mobymelville, de Daniel Pérez Navarro, Grupo AJEC) Voces de Atolón, VV.AA. (Silente)
(También me faltan lecutras, pero a priori parece que el premio se lo llevará Daniel Pérez Navarro, con el permiso de Muñoz Rengel. La antología de Tiptree es demasiado irregular y la edición demasiado deficiente como para pensar que se lo vaya a llevar, pero la gran autora estadounidense le daría mucho lustre al currículum del premio.)
Mejor libro de ensayo
Actas del I Congreso de Literatura Fantástica y Ciencia Ficción, VV.AA. (Xatafi- Universidad Carlos III) Cuando cantan las espadas. La fantasía heroica de Robert E. Howard, de Javier Martín Lalanda (La Biblioteca del Laberinto) J.G. Ballard. El tiempo desolado, de Pablo Capanna (Alamut) La marca del hombre lobo, VV. AA.. (Alberto Santos, ed) W de Watchmen, de Rafael Marín (Dolmen)
(Verdadero nivelón en esta categoría. Supongo que se lo llevará Rafa Marín, y las actas del congreso ya han cumplido con llegar a la final y darse a conocer entre los aficionados al género. Capanna y Lalanda, por trayectoria, merecerían llevarse el premio. En todo caso, tal vez una de las ediciones con más nivel entre los finalistas.)
Mejor artículo
A la armonía por el cambio. Pautas, claves y ejes narrativos de Ursula K. Le Guin, de Alberto García-Teresa (Hélice 11)
Androides deconstruidos: de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? a Blade Runner, de Fernando Ángel Moreno (Hélice 12)
La historia que no fue: a propósito de "Cuatro siglos de buen gobierno" y la otra historia de Nilo María Fabra, de Alfonso Merelo (Ubi Sunt? nº22).
Olaf Stapledon: El último de los utopistas, de Pablo Capanna (Hélice 11)
Roy Batty, esclavo y revolucionario. Un análisis marxista de Blade Runner, de Joaquín Moreno Álamo (Hélice 12)
(Alfonso Merelo es un valor casi seguro en los Ignotus, así que lo doy por favorito; además, podría aglutinar el voto del sector "Yastá bien de tanta modernez gafapasta de Hélice, copón ya". En todo caso, Alberto García-Teresa, Fernando Ángel Moreno y Joaquín Moreno llevan tiempo mereciéndose el Ignotus al mejor artículo, y un doblete de Capanna en artículo y libro de ensayo, aunque improbable, sería muy bonito. El que gane se lo merecerá, pero, por preferir, me gustaría que lo ganase cualquiera de los dos artículos sobre Blade Runner: el de Fernando Ángel, porque a la quinta debería ir la vencida, y el de Joaquín, porque su tríptico de artículos sobre la película es la hostia, lisa y llanamente.)
Mejor ilustración
El secreto de los dioses olvidados, de Calderon Studio (Grupo AJEC) La llamada, de Santyago Moro (El secreto de los Aznar, Silente) El adepto de la reina, de Alejandro Terán (Sportula)
(Para cuarto y quinto candidatos hubo triple empate a puntos)
(Gustar, lo que se dice gustar, me gusta más la de Alejandro Terán, y podría dar lugar a un doblete, si Rudy gana con su novela. Ahora bien, con sólo tres candidatos puede pasar cualquier cosa.)
Producción audiovisual
A través del espejo, de Alfonso Merelo y Antonio Sánchez (radio) Planet 51, de Jorge Blanco y Javier Abad (cine) Rec 2, de Paco Plaza y Jaume Balageró (cine) Salsito, el musical, de Victor Gil y Sandra Ortuño (corto)
(Para el quinto candidato hubo triple empate a puntos)
(Planet 51 me hizo mucha gracia y me parece un más que meritorio homenaje a las películas de ciencia ficción de los años cincuenta, y Alfonso Merelo podría hacer doblete si su programa de radio se lleva el Ignotus, pero veo más factible la victoria de Rec 2.
Mejor tebeo
El juego de la luna, de José Luis Munuera y Enrique Bonet (Astiberri Ediciones) Ibéroes, la guerra de las rosas, de Iñigo Aguirre Las calles de arena, de Paco Roca (Astiberri Ediciones)
(Para cuarto y quinto candidatos hubo triple empate a puntos)
(No puedo valorar. En esta categoría tengo que hacer los deberes.)
Mejor obra poética
Calesas en Brogo Pass, de Julio Angel Olivares Merino (Carpathius)
Emociones plasmáticas, de Carlos Daminsky (Alfa Eridiani 3ª época, 12)
Napalm Satori, de Fco. Javier Pérez (Ediciones Efímeras)
Que la fuerza te acompañe, VVAA (El Gaviero Ediciones)
Versos sin bandera, VVAA (Tusitala)
(Sólo me he leído Que la fuerza te acompañe, y mola mucho. Me leeré las otras, a ver si están al nivel.)
Mejor revista
Artifex 4ª época (Asociación Cultural Xatafi) Calabazas en el trastero (Saco de huesos) Hélice (Asociación Cultural Xatafi) Sable (Tusitala) Sci Fi World (Sci Fi World)
(No puedo ser objetivo: quiero que haya ex aequo entre Artifex y Hélice, por lo que han supuesto en sus respectivos campos -han tirado del carro de los relatos y los ensayos durante los últimos años- y por su indudable calidad. Sin embargo, las otras tres vienen pisando fuerte, y en algún momento tendrá que producirse el relevo generacional... Por todo ello, creo que la categoría está más reñida que de costumbre y que puede haber sorpresas.)
Mejor novela extranjera
Diáspora, de Greg Egan (Grupo AJEC) El nombre del viento, de Patrick Rothfuss (Plaza & Janés) Titán, de Ben Bova (La Factoría de Ideas) Visión ciega, de PeterWatts (Bibliopolis)
(Para el quinto candidato hubo cuádruple empate a puntos)
(Al igual que me temo que va a suceder en el Xatafi-Cyberdark, auguro un duelo bastante reñido entre Rothfuss y Watts. Dado que los lectores de los Ignotus son más de ciencia ficción que de fantasía, supongo que la favorita es Visión ciega. Titán puede dar la sorpresa.)
Mejor cuento extranjero
Dondequiera que se oculten, de Tim Powers (El reparador de biblias, Gigamesh)
El camino de bajada, de Tim Powers (El reparador de biblias, Gigamesh)
El imperio invisible, de John Kessel (Historia alternativa II, Grupo AJEC)
El reparador de biblias, de Tim Powers (El reparador de biblias, Gigamesh)
Un alma embotellada, de Tim Powers (El reparador de biblias, Gigamesh)
(Pues está claro, ¿no?: cualquier cuento de Powers. Ah, no, que esto no es el listado del Xatafi-Cyberdark y se ha colado un cuento de John Kessel de una antología que es candidata en su categoría... Pues a lo mejor se lo lleva Kessel, por llevar la contraria. En todo caso, la desaparición de las revistas en formato papel demuestra hasta qué punto se ha devaluado esta categoría, que no hace mucho tiempo era casi la más interesante de los Ignotus. Por favor, ¿alguien se anima a editar alguna antología decente de relatos extranjeros?)
(La sorpresa agradable es la inclusión de Literatura Prospectiva en su primer año de andadura. No sé si ganará, pues BEM On Line y NGC 3660 parecen las rivales a batir, pero no estaría mal que se lo llevara, y de paso confirmara que es el punto de referencia en cuanto a reseñas y cotilleos. Por mi parte, votaré a Stardust CF, a ver si gana el Ignotus de una puñetera vez.)
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Recordad que tenéis que votar antes de la próxima hispacón.
Candidatos al V Premio Xatafi-Cyberdark de la crítica de literatura fantástica
Quinta entrega del Premio Xatafi-Cyberdark, con algunos cambios en la dinámica interna y el mismo propósito: consolidarse como uno de los referentes del género, junto con los premios Ignotus de la AEFCFyT y los Celsius 232 de la Semana Negra. Hablando de lo cual, debo entrada recomendando algunos títulos para esta edición de los Ignotus.
Reproduzco el comunicado oficial:
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CANDIDATOS AL V PREMIO XATAFI-CYBERDARK DE LA CRÍTICA DE LITERATURA FANTÁSTICA
Este galardón pretende reconocer las mejores obras de literatura fantástica, de fantasía, de ciencia ficción, prospectiva y de terror editadas el año 2009, conforme al criterio de un jurado.
En esta ocasión, el jurado, compuesto por Lola Coll, Julián Díez, Francisco García Lorenzana, Alfonso Merelo, Fernando Ángel Moreno, Santiago L. Moreno,Alberto Murcia, Alejandro Pérez-Prat, Enric Quílez, Antonio Rómar, Javier Romero, Ricard Ruiz, Juan Manuel Santiago, Santiago Solans, José Ramón Vázquez, Javier Vidiella y Mariano Villarreal (en el que han ejercido de secretarios Fidel Insúa y Alberto García-Teresa, sin voz ni voto) ha elaborado la siguiente lista de candidatos para el V Premio Xatafi-Cyberdark de la crítica de literatura fantástica.
Los ganadores se darán a conocer durante el festival Getafe Negro, en otoño de este año.
MEJOR LIBRO DE FICCIÓN ESPAÑOL EN CASTELLANO (dotado con 350 euros cedidos por la librería on-line Cyberdark [http://tienda.cyberdark.net/]):
- El fondo del cielo, de Rodrigo Fresán (Mondadori).
- Fin, de David Monteagudo (Acantilado).
- De mecánica y alquimia, de Jacinto Muñoz Rengel (Salto de Página).
- Mobymelville, de Daniel Pérez Navarro (AJEC).
- La ultima noche de Hipatia, de Eduardo Vaquerizo (Alamut).
- Alarido de Dios, de José Miguel Vilar-Bou (Equipo Sirius).
MEJOR LIBRO DE FICCIÓN EXTRANJERO EN CASTELLANO:
- Titán, de Ben Bova (La Factoría de Ideas).
- Diáspora, de Greg Egan (AJEC).
- Elcorcel, de Carol Emshwiller (Alamut).
- El nombre del viento, de Patrick Rothfuss (Plaza & Janés).
- El reparador de biblias, de Tim Powers (Gigamesh).
- Visión ciega, de Peter Watts (Bibliópolis).
MEJOR RELATO ESPAÑOL EN CASTELLANO(dotado con 150 euros cedidos por librería on-line Cyberdark [http://tienda.cyberdark.net/]):
- “El faro de las islas de Os Baixos”, de Juan Jacinto Muñoz Rengel (en De mecánica y alquimia, Salto de Página).
- “Lapis philosophorum” de Juan Jacinto Muñoz Rengel (en De mecánica y alquimia, Salto de Página).
- “La maldición de los Zweiss” de Juan Jacinto Muñoz Rengel (en De mecánica y alquimia, Salto de Página).
MEJOR RELATO EXTRANJERO EN CASTELLANO:
- “Un alma embotellada”, de Tim Powers (en El reparador de biblias, Gigamesh).
- “El camino de bajada”, de Tim Powers (en El reparador de biblias, Gigamesh).
- “Dondequiera que se oculten”, de Tim Powers (en El reparador de biblias, Gigamesh).
- “El reparador de biblias”, de Tim Powers (en El reparador de biblias, Gigamesh).
MEJOR INICIATIVA EDITORIAL:
- Editorial La Biblioteca del Laberinto, por la edición de Agustín de Foxá, Historias de ciencia ficción.
- Editorial Impedimenta, por la recuperación de la obra de Stanislaw Lem.
- Editorial Mondadori, por su trayectoria y sus aportaciones al género.
- Editorial Salto de Pagina, por su trayectoria y su apuesta por el fantástico en castellano.
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Así que nada, mis lecturas veraniegas van a consistir básicamente en rellenar los huequitos que tengo en las diferentes categorías en las que formo parte como jurado.
¿Favoritos? No me atrevo a mojarme, excepto en las categorías de relatos, en las que pronostico sendas victorias de Jacinto Muñoz Rengel y Tim Powers.
Como ocurre siempre con los premios, habrá quien se lamente por la inclusión de algunos finalistas, así como por la no aparición de otros que habrían podido serlo, pero la aritmética tiene estas cosas.
En todo caso, creo que los listados de libro español y libro extranjero han quedado muy interesantes, y hay libros que confirman lo que tú y yo sabíamos (que diría Joaquín Luqui) y otros que pueden ser unos auténticos descubrimientos para los lectores que se dejen orientar por esta lista. En cuanto a las categorías de relato, pues bueno, me hago cargo de que son chocantes, pero aprovecho por enésima vez para alertar contra los efectos negativos de una de las causas: la ausencia de revistas y referentes claros en formato papel (Artifex no era elegible, ya que se edita en formato electrónico).
Por último, las iniciativas editoriales muestran un mercado vivo, un género inquieto y muchas, muchas buenas apuestas que merecen un reconocimiento en forma de premio.
En resumen, una buena ocasión para que hagáis acopio de lecturas de cara al verano, para poneros al día de las buenas novelas y recopilaciones de relatos que se editaron durante 2009 e incluso para confeccionar vuestra papeleta del premio Ignotus. Todos los finalistas son recomendables, y alguno es realmente sobresaliente.
Los jueves, informe de lectura: El nombre del viento, de Patrick Rothfuss
El problema de informar libros en inglés si no dominas el idioma de Shakespeare es que corres el riesgo de perderte algo importante. Conseguí leerme las casi setecientas páginas de The Name of the Wind (doscientas más en su edición en castellano) en muy poquito tiempo, absorto y atrapado, sin poder creerme que una primera novela de un autor desconocido pudiera ser tan buena. Como es lógico, realicé un informe entusiasta, aunque no sirvió para que se hiciera una primera edición conjunta entre Plaza & Janés y Círculo de Lectores; eso sí, lo contrataron igualmente, y la edición en esta segunda editorial tendrá que esperar unos meses, hasta finales de año. Pero saldrá en Círculo, y la lectura compartida promete ser la bomba. Es la lectura que más me motiva preparar. Kote es un personaje simplemente antológico.
En cuanto a la andadura comercial y la acogida por la crítica, está claro que me quedé corto, y ése es uno de los motivos por los que subo este informe al blog: los informantes también nos equivocamos. Cierto, si me hubiera leído el libro en castellano tal vez habría andado más fino, y la valoración final sería un pelín diferente. Para empezar, y a tenor de lo que llevo leído en castellano, sí me parece el mejor libro de literatura fantástica que ha aparecido a lo largo de 2009 (y mucho tendrán que cambiar las cosas para que aparezca algún título mejor a la vuelta del verano). Para continuar, la editora de Plaza & Janés, Mònica Tussell, me cuenta que ya se ha encargado la cuarta edición. Es decir: nos hallamos claramente ante la sorpresa editorial del año. No supe ver el fenómeno en toda su magnitud, y por ese motivo copio y pego mi informe de lectura tal cual lo entregué... excepto la inevitable supresión de los últimos párrafos del resumen argumental, para no desvelar detalles fundamentales de la trama.
Sí, a veces nos equivocamos. Pero da lo mismo: eso no afectó en nada mis conclusiones (era prioritario publicarlo), y el libro es taaan bueno...
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INFORME DE LECTURA
Autor del informe: Juan Manuel Santiago
Título del libro: The Name of the Wind
Autor del libro: Patrick Rothfuss
DAW Books, abril de 2007
Lengua: inglesa
662 págs.
ARGUMENTO
Se trata de la primera parte de una trilogía fantástica (Crónicas del Matarreyes) protagonizada por Kvothe, un mago y asesino. Después de convertirse en una leyenda, se retira al anonimato y se establece como posadero. En la posada de Waystone imparte clases de magia al joven Bast. Ambos rescatan al Cronista, que se ofrece a poner por escrito su vida. Kvothe accede, a condición de que el relato dure nada más que tres días, y el Cronista lo registre absolutamente todo. Cada día de narración se corresponderá con una novela, y The Name of the Wind es la primera de ellas. La segunda estaba anunciada para principios de 2008, pero el autor ya ha anunciado que se retrasará.
RESUMEN DE LA OBRA
Se nos narran los años de juventud de un personaje que se convertirá en leyenda. Estos son los años de formación de Kvothe, llamado de múltiples maneras: las más célebres, Kvothe el Sin Sangre, Kvothe el Rojo (por su cabello), Kvothe el Matarreyes y Kvothe el Arcano; pero también Kote (personalidad que adopta cuando se convierte en el posadero de la posada de Waystone) y Reshi (como lo llama su alumno Bast).
La acción comienza con una escena íntima en la posada de Waystone. El cuentacuentos Cob le narra a unos niños las aventuras de Taborlin el Grande, un mago mítico que conocía los nombres de todas las cosas y, valiéndose de un amuleto, invocó al fuego y la luz para destruir a los demonios o Chandrian con el fuego azul. Para acabar con los demonios hay tres medios: el hierro, el fuego azul e invocar el nombre de Dios, Tehlu.
Acabada la jornada, el joven Bast llama a la puerta de la habitación de Kote y éste le imparte una clase de magia; deducimos que es su alumno desde hace tiempo. Hablan de la inseguridad que está creando la guerra impulsada por el Rey Penitente. Los caminos son inseguros y están llenos de antiguos soldados que se han dado al bandidaje.
Uno de los vecinos, Graham, ironiza acerca del nombre de la espada de Kote, Tontería, y lo reconoce como Kvothe el Sin Sangre. Asimismo, otro lugareño, Caleb, comenta que hay bestias merodeando por las inmediaciones; tal vez se trate de lobos, o puede que de osos.
En paralelo a la trama de Kote, vemos al personaje del Cronista, que acude al encuentro del mago Skarpi. Es asaltado por unos bandidos, que desdeñan sus útiles de escritura pero le roban el caballo y lo abandonan a su suerte. Kote y Bast lo encuentran en el camino, lo llevan a la posada y, una vez lo curan, hablan acerca de ellos mismos. El Cronista se descubre como Devan Lochees, el autor de Los singulares hábitos de los dragones, uno de los libros de cabecera de Kote. Por otro lado, Kote se delata como Kvothe. El Cronista diserta sobre la leyenda que se ha creado en torno a él. Todo el mundo lo da por muerto, y algunos aseguran que nunca existió. Unos lo llaman héroe, y otros, asesino. Hay incluso quien asegura que es un demonio, un nuevo Chandrian. Todo esto asusta a Kvothe, quien llega a la conclusión de que el miedo es lo que marca la diferencia entre narrar la historia de uno y ser parte de la historia que se narra. Por otro lado, el Cronista medita acerca del rostro de Kvothe: acaba de ver la cara de alguien que una vez mató a un ángel.
Kvothe y el Cronista llegan al acuerdo de que el primero le contará su historia al segundo, pero con una condición: lo hará en tres días; ni uno más, ni uno menos.
El relato de Kvothe se inicia con una confesión: todo empezó la primera vez que escuchó cantar. Sus padres eran cómicos ambulantes, lo que podríamos llamar una mezcla de actores y de juglares, y pertenecían a los llamados Edema Ruh. Sus padres vivían en pecado, sin haber contraído matrimonio, y Kvothe quería ser asistir a la llamada Universidad y convertirse en un mago como Taborlin el Grande, para luchar contra los Chandrian.
Con doce años entra como alumno de Abenthy, el arcanista, quien le enseña rudimentos de botánica, astronomía, psicología, anatomía, alquimia, geología y química. También le da nociones de simpatía, que es lo que podríamos denominar magia. Adquiere el grado de E'lir o aprendiz, y la adolescencia le llega aprendiendo las leyes de la termodinámica y, sobre todo, cantando, recitando, componiendo poemas y aprendiendo el valor de las canciones y, por extensión, de la palabra y, en última instancia, de la importancia de los nombres y del porqué del nombre de cada una de las cosas y su valor como herramienta para alcanzar el conocimiento de la verdadera naturaleza de estas cosas.
El aprendizaje de Kvothe se ve suspendido de manera abrupta cuando uno de los Chandrian (los Siete, literalmente) mata a sus padres. Se trata de Haliax, la sombra, a quien identifica como el Lanre de las leyendas. También vio a Cinder, el pálido, que puede ser otro Chandrian. Después de aquello, Kvothe huye a la inmensa ciudad de Tarbean, donde pasa los siguientes tres años de su vida, hasta que tiene quince. Conoce a Skarpi y continúa con su aprendizaje de la importancia del nombre de las cosas. También aprende la importancia de la verdad, la mentira y de las medias verdades (al respecto, resulta magnífico el párrafo de las páginas 182-83).
El siguiente paso del aprendizaje de Kvothe es la Universidad, una institución en la que se enseñan los rudimentos de la Simpatía y el Arcano; es decir, lo que comúnmente se llama magia. Allí conocerá a algunos de sus mejores amigos, Simmon y Willem, pero también se labrará la enemistad de Ambrose, que lo odia a muerte y con quien acabará teniendo tropiezos harto desagradables.
La entrada en la Universidad es accidentada. Una vez dentro, es el alumno más joven, lo que lo hace ser objeto de envidias y rencores. Conoce a los diferentes profesores y sus áreas de conocimiento, pero todo su aprendizaje se resume el poder de las palabras, a través de todas sus posibles variantes: el viento (de ahí el título de la novela), los nombres verdaderos de las cosas, la música (omnipresente a lo largo del libro), la creación poética y, no menos importante, el silencio. La novela arranca y concluye con descripciones de tres tipos diferentes de silencio.
Durante sus años en la Universidad, Kvothe llega a obsesionarse con acceder a los Archivos en los que se guarda todo el saber de la institución, para así obtener todas las respuestas a sus preguntas, en particular qué y quiénes son los Chandrian. La segunda parte de la novela es una búsqueda continua de maneras ocultas de acceder a estos Archivos.
[...] El final es abrupto y abierto, con una concesión al terror y un cliffhanger que cambia la percepción del personaje de [...].
PUNTOS FUERTES DE THE NAME OF THE WIND
The Name of the Wind es una novela ciertamente original. Esto quiere decir que nos presenta un universo fantástico que, si bien posee muchos elementos clásicos del género (ambientación seudomedieval, presencia de magia y dragones), se aparta de los clichés típicos del Fantasy y produce algo nuevo. En este sentido, podría inscribirse en un fenómeno más amplio de renovación de la fantasía heroica, que está produciendo títulos tan destacables como Las mentiras de Locke Lamora, de Scott Lynch, La canción de las espadas, de Joe Abecrombie o las obras de Scott Bakker. Se trata de una fantasía heroica que toma las referencias más “literarias” del género (Fritz Leiber, como influencia más notable) y adopta un tono más realista que la fantasía al uso, en algunos casos con una finalidad claramente revisionista del subgénero. En mayor o menor medida, este proceso está siendo asumido por algunos de los autores más importantes del género, como George R. R. Martin, Andrzej Sapkowski o David Gemmell.
El lenguaje es una preocupación de Patrick Rothfuss.
En primer lugar, la utilización del lenguaje y la palabra, que se convierte en uno de los protagonistas de la obra (y, suponemos, de la serie). La novela misma gira entorno al significado de las palabras y su poder para descubrir la verdadera naturaleza de las cosas. Esta preocupación determina el tipo de magia que nos encontramos en la novela, muy inocua y poco espectacular si la comparamos con la del resto del género, pero mucho más realista. Es una magia entroncada con la alquimia medieval; de hecho, el Arcano que se enseña en la Universidad es una mezcla de alquimia medieval y de ciencias aplicadas. Asimismo, es una magia que, más que a la serie de Harry Potter, de Joanne K. Rowling, nos remite de inmediato a la de la serie de Terramar, de Ursula K. Le Guin. Algunos nombres como Tehlu (el dios principal del mundo en que transcurre la acción) parecen sacados de una novela de Le Guin.
Y en segundo lugar, el empleo del lenguaje que efectúa el autor. El estilo es rico y, sin embargo, muy fácil de leer. Los juegos de palabras y humoradas son continuos, e incluso se permite el lujo de “inventarse” un inglés fonético en el capítulo 73, de boca de uno de los personajes que se encuentran Denna y Kvothe. No es una novela humorística, pero hay golpes de humor y diálogos hilarantes, pero también frenéticos: los tribunales disciplinarios de la Universidad transcurren a una velocidad de vértigo, como una subasta en un mercado o un juicio en una serie de abogados.
Esta riqueza de lenguaje nos remite a dos grandes clásicos de la literatura fantástica, tal vez los mejores “escritores” del género: Fritz Leiber y Gene Wolfe.
La alusión a Gene Wolfe no es casual. La estructura de la serie Crónicas del Matarreyes parece similar a la de la serie emblemática de Wolfe: el Libro del Sol Nuevo. Si las andanzas del torturador Severian se prolongaban por espacio de seis novelas, cuya acción transcurría en un día cada una de ellas, la narración de esta serie sigue una unidad temporal similar: cada novela le está narrada al Cronista (y, por tanto, está transcrita por él) durante un solo día.
PUNTOS DÉBILES DE THE NAME OF THE WIND
The Name of the Wind peca de un exceso de extensión. Los pasajes de la estancia de Kvothe en la ciudad de Tarbean se hacen demasiado extensos, y tal vez no aporten gran cosa a la narración (salvo que los títulos posteriores de la serie lo desmientan), con lo que el ritmo se resiente. Otro tanto cabe decir del pasaje de la muerte del dragón, que ocurre en el tramo final de la novela y rompe el ritmo y conduce hacia un final apresurado.
El hecho de que se trate de un final abierto tampoco ayuda demasiado, ya que lo supedita todo a los siguientes títulos de la serie. Y aquí encontramos uno de los grandes defectos de la novela: la segunda parte ya va con retraso, por lo que la espera para verla traducida al castellano podría demorarse hasta bien entrado 2009.
PÚBLICO OBJETIVO DE THE NAME OF THE WIND
Aunque The Name of the Wind puede ser leída por un público juvenil, tal vez encuentre mejor acomodo entre el público adulto.
El público objetivo del libroson los lectores de Andrzej Sapkowski, George R. R. Martin, Gene Wolfe, Friz Leiber, Ursula K. Le Guin, David Gemmell o Scott Lynch. En resumen: los degustadores de una fantasía bien escrita, alejada de las franquicias pero al mismo tiempo anclada en la tradición del género. Es decir, los lectores de fantasía de calidad pero claramente perteneciente al género fantástico.
Para los lectores ajenos al género, el libro puede promocionarse como una novela de fantasía muy bien escrita, que contiene un tipo de magia “sin efectos especiales” y, por tanto, apta para el consumo de los lectores no demasiado habituados al género. Podría ser un buen libro para adentrarse en la fantasía heroica por parte de lectores ajenos al género pero con el paladar exquisito y que ya saben quién es Ursula K. Le Guin.
Sería muy interesante promocionar a Patrick Rothfuss como “el autor revelación” de la fantasía reciente. Sin tratarse de un fenómeno de masas, el libro ha funcionado muy bien entre la crítica y el público, y ésa es una baza muy favorable para la promoción del libro.
ADJETIVOS PARA DEFINIR LA NOVELA
Original, evocadora, poética, para paladares exquisitos, innovadora, pausada, el autor revelación de la fantasía moderna.
CALIDAD LITERARIA
8. Sin ser la mejor novela fantástica del año, sí es un libro muy completo y digno, de calidad y con momentos magníficos.
CALIDAD COMERCIAL
7. Aún habría que ver qué tal funcionan las continuaciones de la serie para hablar de un hito en la historia del género. De momento, puede funcionar como una buena primera novela, innovadora y con un protagonista inolvidable.