Ganadores de los premios Ignotus 2009
Como suele ser costumbre, en el transcurso de la cena oficial de la XXVII hispacón, celebrada en Huesca, se dieron a conocer los ganadores de los premios Ignotus y Domingo Santos. También se concedieron los premios NOCTE.
El palmarés de los premios confirma lo que ya hemos comentado en este blog: el motor del género fantástico en España, hoy por hoy, es el género de terror. De las cuatro novelas españolas que se han llevado premio este año (Rojo alma, negro sombra, de Ismael Martínez Biurrun, el Celsius 232; El hermano de las moscas, de Jon Bilbao, y El mapa del tiempo, de Félix J. Palma, el Xatafi-Cyberdark, y Día de perros, de David Jasso, el Ignotus), tan sólo una, la de Palma, no está adscrita al género de terror. Otro tanto se puede decir de las categorías de relato y antología, con Roberto Malo y Santiago Eximeno respectivamente. Junto con Marc R. Soto, que había ganado el Xatafi-Cyberdark de relato, forman un terceto terrorífico que completa el premio Domingo Santos concedido a Emilio Bueso (con Santiago Eximeno como finalista). El movimiento ya había tomado forma gracias a NOCTE y los premios que, de manera esporádica pero constante, iban ganando sus miembros, pero ahora ha explotado. El palmarés de estos premios Ignotus y Domingo Santos puede considerarse una casualidad o el inicio de una tendencia imparable, el tiempo lo dirá, pero no cabe ninguna duda de que 2008 fue el mejor año del terror español intrafándom.
¿Dónde queda la ciencia ficción, pues? El caso es que bastante bien parada, como demuestran los premios Ignotus a la mejor novela corta, mejor artículo y mejor libro de ensayo. En cuanto a las categorías extranjeras, llama la atención el que se repitan los ganadores del Xatafi-Cyberdark, con la novela de Michael Chabon y el relato de J. G. Ballard. En tiempos habría sido impensable que Ballard se llevara un premio Ignotus. No sé hasta qué punto ha influido el efecto Xatafi (que parece innegable a la hora de configuar las candidaturas a los Ignotus, aunque no tanto a la hora de decidir los ganadores) o el homenaje póstumo. En cuanto a la novela de Chabon, tal vez no había color.
Sea como fuere, acá va el listado de ganadores de los Ignotus.
Mejor novela: Día de perros, de David Jasso (Hegemón).
Mejor ilustración: Cuca Baquero, por la cubierta de Día de perros, de David Jasso (Hegemón).
La novela es una justa ganadora, viene a confirmar el predominio del género de terror durante 2008 y supone el reconocimiento de su autor, que ya había dado un aviso muy serio de hasta dónde podía llegar hace dos años, con La silla (Equipo Sirius). Sería interesante ver el desglose de las votaciones, para saber en qué posición han quedado las otras dos novelas sobresalientes del año: El mapa del tiempo, de un Félix J. Palma para quien el premio Ignotus parece más que gafado, y Rojo alma, negro sombra, de Ismael Martínez Biurrun, que queda como la única novela de 2008 que ha hecho doblete de premios: Celsius 232 y NOCTE. El "factor campo" (Jasso es aragonés, y la hispacón se celebraba en Huesca) podría haber influido, aunque no creo que lo haya hecho de una manera decisiva: este año, la lógica de los acontecimientos determinaba que el Ignotus se lo llevase una novela de terror.
Novela corta: "Cuarenta siglos os contemplan", de Sergio Mars, en El rayo verde en el ocaso (Grupo AJEC).
Para mí, una sorpresa, como el premio a David Jasso, aunque igualmente merecida. Mi favorito indiscutible era Marc R. Soto, cuyo "Mosquitos" se había llevado de calle el Xatafi-Cyberdark, y mi favorito "emocional" era "Albedo Cero", de Víctor Conde, por aquello de que era la única candidatura que tenía Artifex Cuarta Época. Sin embargo, el premio a Sergio Mars es un reconocimiento a la ciencia ficción pura y dura, de la que Sergio se está convirtiendo en un abanderado indiscutible, así como el espaldarazo que necesitaba el autor para saltar a la primera división de autores españoles de relatos fantásticos. Como dije en otra entrada, parece claro que este año los relatos españoles han sido cosa de tres autores cuyas recopilaciones han aparecido en Grupio AJEC: Eximeno, Soto y Mars (a quien habría que añadir Roberto Malo).
Relato español: "Lluvia sangrienta", de Roberto Malo, en La luz del diablo (Mira Editores).
Al igual que ha sucedido con David Jasso y Sergio Mars, Roberto Malo completa un triplete que nos permite hablar de relevo generacional en toda regla, además de un "factor NOCTE". el relato de Roberto también ha recibido el premio NOCTE, con lo que, a todos los efectos, se convierte en el relato español más destacable de 2008 ("Mosquitos", de Marc R. Soto, competía en novela corta). Una sorpresa agradable y la confirmación de Roberto Malo como uno de los autores a quienes hay que tener en cuenta de cara al futuro.
Antología: Bebés jugando con cuchillos, de Santiago Eximeno (Grupo AJEC)
Aunque las recopilaciones de Sergio Mars y Marc R. Soto podrían haber sido duras competidoras (una vez más, habrá que esperar a leer el desglose de las votaciones), parece que este año no había color: Santiago Eximeno es el estandarte de su generación, y en una noche NOCTE como la de los Ignotus de este año, no darle el premio al principal responsable de la eclosión del terror en la literatura fantástica intrafándom habría estado fuera de lugar.
Novela extranjera: El sindicato de policía yiddish, de Michael Chabon (Mondadori).
Si bien es irrelevante en las categorías "españolas", parece que el "efecto Xatafi" está plenamente consolidado en las categorías "extranjeras" de los Ignotus. La excelente ucronía de Michael Chabon confirma la tendencia de los Ignotus a volar hacia el llamado slipstream, que a su vez está empezando a desplazar a la ciencia ficción "de toda la vida" de los palmarés del Hugo. En este sentido, tenía verdadera curiosidad por ver cómo interpretaba el fándom el duelo entre los dos últimos premios Hugo, representantes ellos de esta dicotomía: por un lado, la apertura a la ciencia ficción "de fuera" que simboliza El sindicato de policía yiddish (y la ganadora del año pasado: La carretera) y, por otro, la novela de ciencia ficción dura más digna de la última década: Spin, de Robert Charles Wilson. Parece que no ha habido color, y que la literatura prospectiva se ha adueñado de los corazoncitos de los friquis.
Relato extranjero: "El índice", de J. G. Ballard, en Fiebre de guerra (Berenice).

Reconozco que este premio me ha dejado descolocadísimo. No porque se lo merezca, sino precisamente porque un relato tan extremo como éste, un ganador tan claro, se haya llevado el primer premio concedido por votación popular que gana J. G. Ballard. El mero hecho de que "El índice" haya ganado el Ignotus es noticia, y la lástima es que Ballard no haya vivido para verlo. Por otro lado, cabría preguntarse hasta qué punto ha influido el homenaje, si Ballard lo habría ganado si siguiera vivo, o si habría sido finalista con independencia del "efecto Xatafi". Sea como fuere, uno de los mejores relatos que se han publicado en colecciones especializadas en los últimos años, y un reconocimiento a una recopilación de relatos imprescindible que no termina de entenderse cómo pudo dejar escapar Minotauro.
Libro de ensayo: Del folletín al bolsilibro: 50 años de la novela popular española, de Fernando Eguidazu (Silente).

Dejando de lado el posible "efecto AznarCon", este premio se inscribe en una tradición muy propia de los Ignotus, y cuyo máximo exponente son los premios que ganó en su momento Agustín Jaureguízar: la exploración del pasado del género en España, la investigación de los bolsilibros y de la ciencia ficción "de a duro". Este Ignotus es, pues, un premio de lo más lógico y coherente con la tradición de estos galardones.
Mejor artículo: "Los dioses astronautas en la ciencia ficción", de Mario Moreno Cortina, en BEM on Line.
Mejor página web: BEM on Line.
Otro doblete lógico, tanto desde el punto de vista de la lógica de los Ignotus (la mejor página web o la mejor revista nunca suelen ir solas, y suelen proporcionar el ganador en mejor relato o mejor artículo) como desde el análisis interesado en torno al posible "efecto AznarCon" como desde la trayectoria histórica de una página web que llevaba demasiados años siendo finalista del Ignotus y que aún no lo había ganado. La tradición de conceder Ignotus como reconocimiento al largo recorrido ya se cumplió el año pasado con NGC 3660 y permite a este humilde bloguero hacerse ilusiones de que en el futuro lo puedan ganar Stardust CF y Literatura Fantástica, otras dos páginas web que se lo merecen desde hace tiempo.
En cuanto al artículo de Mario, decir que reunía todos los requisitos que suelen pedirse a los ganadores de los Ignotus: un asunto atractivo, más bien general que específico, con un tratamiento exhaustivo del asunto y un tono didáctico. Premio merecido, en todo caso, aunque, a título personal, echo en falta que se reconozca de una santa vez la serie de artículos en los que Julián Díez está revisando la definición de la ciencia ficción, desarrollando el concepto de literatura prospectiva y lanzando sugerencias de futuro acerca de nuestro género favorito. Tal vez, si se editaran en un libro de ensayo...
Revista: Hélice, de la Asociación Cultural Xatafi.
Uno de los premios que más me han alegrado. Aunque no se haya visto recompensado por un premio al mejor artículo, el trabajo de Xatafi con Hélice ha recibido el reconocimiento que merece. De todos modos, el conjunto de contenidos que han aparecido en esta publicación empieza a ser asombroso, y su importancia como material de referencia, incuestionable.
Obra poética: Las increíbles y suburbanas aventuras de la Brigada Poética, de Alberto García-Teresa (Umbrales).

El Ignotus que más ilusión me ha hecho, con diferencia. Ya le tocaba a Alberto, que con este poemario y el otro que competía, Hay que comerse el mundo a dentelladas, va camino de ser una de las voces más destacadas de la poesía española. Su poesía social y comprometida queda potenciada por un tono casi narrativo que hace que leamos esta obra como una colección de cuentos, o aforismos, o incluso como una novela. Como una historia, en resumen. Y todo ello, sin dejar de ser poesía, sin dejar de sacudirnos el alma. Un librito muy importante, en resumen.
Mejor tebeo: La legión del espacio, de Alfredo Álamo y Fedde Carroza.
La tira más popular del Planeta Fándom se lleva su cuarto o quinto Ignotus consecutivo (ya he perdido la cuenta) y reabre por cuarta o quinta vez (también he perdido la cuenta) el debate acerca de la necesidad de reformular esta categoría.
Mejor producción audiovisual: Los cronocrímenes, de Nacho Vigalondo.
Sin sorpresas en esta categoría, y una nueva confirmación de que el cine fantástico español vive un muy buen momento.
Además de los Ignotus, también se concedieron los premios Domingo Santos y NOCTE.
El Domingo Santos recayó en "El hombre revenido", de Emilio Bueso. Los premios NOCTE, en Rojo alma, negro sombra, de Ismael Martínez Biurrun (novela española), Déjame entrar, de Jon Ajvide Lindqvist (novela extranjera), "Lluvia sangrienta", de Roberto Malo (relato español), "El mejor cuento de terror", de Joe Hill (relato extranjero) y Francisco Torres Oliver (premio honorífico).
Como se puede ver, terror por todas partes. Es el signo de los tiempos.
Etiquetas: ciencia ficción española, David Jasso, J. G. Ballard, Michael Chabon, premios Ignotus, Roberto Malo, Sergio Mars









