Sugerencias para la papeleta de los Premios Ignotus 2017
Como todos los años por estas fechas desde los tiempos del Nevermind y el Out of Time, la AEFCFT convoca los Premios Ignotus. En esta edición de 2017 se premian los mejores contenidos aparecidos durante el año 2016. Desde hace unos años no es necesario ser socio de la AEFCFT para votar los Ignotus: basta con apuntarse en el censo de votantes. Aquí te explican cómo tienes que hacerlo.
También tengo otro cuento efímero-bizarro protagonizado por Leticia Sabater y el pequeño Nicolás, pero os libraré del mal rato y no lo recomendaré. Podéis seguir en la ignorancia. Y también hay por ahí un pequeño adelanto de La Gran Novela del Fandom, que no sé si, bases en mano, se podría considerar relato; pero oye, que si os gusta y no se os ocurren cinco candidatos mejores, por mí genial si lo votáis.
Mejor artículo
Aquí tengo una candidatura y media que recomendar, procedente del ensayo colectivo dirigido por Sergi Grau: Richard Matheson: El maestro de la paranoia, Ed. Gigamesh.
"El hombre menguante: Un viaje de dos metros al interior de la conciencia", de Carlos Díaz Maroto y Juan Manuel Santiago
Vaya por delante que el autor principal del artículo es Carlos y que mi aportación se limita a desarrollar las fuentes literarias de inspiración de la novela de Matheson, por lo que, hablando en propiedad, la autoría estaría repartida en un 75/25, pero me parece un buen artículo y le veo nivel como para optar a entrar en la papeleta, como casi todos los textos de este estupendo ensayo colectivo.
"Otros mundos: Richard cogió su fusil"
Este artículo sí es mío al cien por cien. En él desgloso los méritos, defectos y circunstancias relacionadas con Otros mundos, la última novela fantástica de Matheson, un texto menor pero muy potente y dotado de una gran carga emocional, ya que el autor presiente la inminencia de la muerte y se regala y nos regala toda una declaración de amor.
Para completar el triplete de posibles candidatas, tenemos "Revista Hélice: Diez años que saben a poco", publicada en el número 21, vol. III de la revista Hélice. Trato de contextualizar los orígenes de la mejor revista española de crítica académica especializada en género fantástico, con el despliegue de rigor de batallitas que cabe esperar en un artículo mío que va precisamente de eso, de contar batallitas para celebrar el décimo aniversario de la revista.
Y esto es todo en lo tocante a autobombo; como digo, estoy poco prolífico, aunque, por otra parte, he retomado la escritura de ficción, y hasta me la publican, por lo que me da la impresión de que en futuros listados de autobombo para los Ignotus voy a recomendaros más cuentos y novelas cortas que artículos.
Pues lo dicho. En cuanto al
he leído poquita cosa, así que poco es lo que puedo recomendaros. Por eso os ruego que no interpretéis este listado como algo cerrado, sino como una relación de los contenidos de 2016 que han pasado por mis manos y que, a mi juicio, tienen nivel para entrar en una papeleta de los Ignotus. Vale, también añado algunos que, a tenor de lo que he leído acerca de ellos, me da la impresión de que también están bien y tienen posibilidades. No pretendo hacer un resumen del año, tan solo hablar de lo que me ha gustado y lo que creo que podría gustarme.
Así pues, pista, que voy.
Novela
La lógica dice que Guillem López, ganador del último Ignotus con Challenger (Ed. Aristas Martínez) y bastante probable ganador del Ignotus 2018 con Arañas de Marte (Ed. Valdemar), será finalista seguro con La polilla en la casa del humo (Aristas Martínez). Vendría así a refrendar que la suya ha sido la irrupción más potente en la primera división cienciaficionera española desde Emilio Bueso, con tres novelones seguidos. Este señor weird subterráneo crea toda una imaginería y nos regala un protagonista fascinante, paradigma del narrador poco fiable, que ya es por derecho propio uno de los personajes inolvidables del género escrito en España. No digo que Guillem vaya a ganar tres Ignotus seguidos, peeeroooo...
Aunque, si tenemos que ser sinceros, hay dos novelas que, a fecha de hoy, tienen bastantes números para hacerle la competencia. No me atrevo a darlas como finalistas seguras porque no están en el epicentro del fandom que vota los Ignotus y esto va como va, pero sus autores me parecen de lo mejorcito que se puede leer hoy en día en España, con independencia del género.
Lo de El barbero y el superhéroe (Colectivo Juan de Madre, Ed. Aristas Martínez) es de traca. Por decirlo muy a lo burro, juega en la misma división que el Kavalier y Clay de Michael Chabon, pero si la hubiera escrito el hijo friki del Umberto Eco de El péndulo de Foucault y la Susan Sontag que pulula por Fantomas contra los vampiros multinacionales, de Julio Cortázar. Y, además de aprender filosofía, te ríes. De lo mejorcito que le ha pasado al género.
La que para mí es La Terna de 2016 se cierra con El gran imaginador, o la fabulosa historia del viajero de los cien nombres, de Juan Jacinto Muñoz Rengel (Plaza & Janés), que deja en casi anecdóticos los (muchos) méritos de El asesino hipocondríaco y El sueño del otro, y no debería tener problemas para rascar bola en la temporada de premios, como hizo De mecánica y alquimia y su momento. Muñoz Rengel se marca un novelón en todos los sentidos, lleno de imaginación, referencias, homenajes y encanto. La mención a José María Merino y Félix J. Palma en los agradecimientos no es casual: Rengel toma el testigo de estos y tal vez lleve su visión del fantástico algo más lejos. Es el típico libro que a lo mejor no es ni finalista del Ignotus pero que si lo traducen al inglés entra en la papeleta final del World Fantasy Award.
Róndola, de Sofía Rhei (Minotauro), porque, como sabéis, gracias a la paternidad estoy en una fase de rescate de los cuentos infantiles que, de manera inevitable, ha conducido a ponerlos en cuestión y plantearme si era posible contarlos de otra manera. Sofía demuestra que sí.
Contra los lobos, de Alberto Torres Blandina (Aristas Martínez), porque es una novela inclasificable, que juega como quiere con el lector y consigue interesar durante sus apenas doscientas páginas.
Las puertas del infinito, de Víctor Conde y José Antonio Cotrina (Fantascy), porque me lo pasé muy bien corrigiéndola, jugando a adivinar qué parte había escrito cada cual y, en un plano más literario y temático, es una novela compleja y con una imaginería muy, muy potente.
Y hasta aquí lo que he leído. Entre mis lecturas pendientes, han hecho mucho ruido Hijos del dios binario (David B. Gil, Suma de Letras) y El dios asesinado en el servicio de caballeros (Sergio S. Morán, Fantascy), pero supongo que el hecho de ser best-sellers juega en su contra en un premio como el Ignotus, de modo que las que parten con ventaja son Fractura (Dionisio Arroyo, Apache Libros), porque el autor empieza a hacer ruido, la temática está de moda y Apache Libros ha irrumpido con mucha fuerza en el panorama editorial español friki; Lo que ves cuando cierras los ojos (David Jasso, Apache Libros), porque el autor es un valor seguro que ya sabe lo que es ganar un Ignotus (y más de uno), y Laberinto Tennen (David Luna Lorenzo, El Transbordador), porque El Transbordador es otra de las nuevas editoriales que han entrado a saco, y además el autor está arrasando en el mundillo de los premios literarios frikis de una manera que no se veía desde César Mallorquí.
Once novelas. No está mal. Y eso, porque cosas tan majas como Nunca digas vodka, nunca jamás, de Sergi Álvarez (Orciny), no me parecen de género fantástico aunque hayan aparecido en colecciones especializadas. Seguro que me dejo muy buen material.
Novela corta
Como habréis comprobado, mi recapitulación sobre las novelas nos retrotrae al Campo de Nabos que ha sido siempre la CF española. ¿Estoy puenteando el fenómeno de la consolidación de la CF española escrita por mujeres? En absoluto, amiguitos: seguid leyendo, que esto no se ha acabado.
Todo apunta a que Felicidad Martínez va a hacer doblete o triplete en esta categoría, y tal vez la gane, ya que La mirada extraña (Sportula) contiene muy buen material. Supongo que "Fuego cruzado" tiene más posibilidades, pero valdría cualquiera de las cuatro.
No obstante, el instinto arácnido me dice que, si Felicidad no gana, lo hará El ojo de Dios, de David Luna (Apache), finalista del Alberto Magno, CF muy a saco y, como digo, editorial emergente y autor absolutamente en racha. Y Javier Castañeda de la Torre lleva ya unos años estando en la pelea, así que Horror vacui (Apache) podría ser la que por fin le dé un monolito. La cosa debería estar entre ellos tres.
A título de recomendación personal, Zenobia y el rey (Rodolfo Martínez, AEFCFT) tiene un lugar fijo en mi papeleta. Es difícil hacer un buen pastiche de Conan; pero hacerlo cojonudamente bien, con un estilo propio y siendo absolutamente fiel a Robert E. Howard tiene muchísimo mérito, y Rudy lo ha hecho.
Aquí sí que no albergo dudas: tengo el pálpito de que va a ganar una autora. Hay donde elegir, y la calidad de los relatos de 2016 que he leído fue excepcional.
Apuesto sin duda por Cristina Jurado, que, de hecho, juraría que va a hacer, como mínimo, un doblete en la papeleta, ya que tiene al menos tres relatos brillantes."La segunda muerte del padre", en Cuentos desde el otro lado. Antología de nueva literatura extraña (Concepción Perea, ed., Fábulas de Albión), resulta escalofriante por el nivel de confesión y sinceridad que se desprende de sus páginas, y nos dapara un ejercicio de catarsis personal que, además, está muy, muy bien escrito. "Inchworm" es uno de los platos fuertes de la ya mencionada WhiteStar y, sin bajar el pistón, la autora sabe cuadrar muy bien lo personal y la temática de la antología, con una imagen poderosísima extraída del videoclip de "Ashes to Ashes", de David Bowie. Por último, "Haitzlurra" (en Retrofuturo) le da un meneíto la mar de interesante a la temática de una Euskadi independiente, con unos niveles de seriedad que solo le he leído a José Ramón Vázquez o Iban Zaldua. No me he leído Vanith, así que a lo mejor podríamos estar hablando de cuatro posibles finalistas.
Sofía Rhei también tiene un par de cuentos perfectamente nominables: "La máquina de los deseos" (en Retrofuturo) e "Informe de aprendizaje" (Alucinadas II, Palabaristas). Sin movernos de Retrofuturo, los relatos de Marian Womack ("Piedras"), Nieves Delgado ("Ego te absolvo") y, sobre todo y muy especialmente, Tamara Romero ("Hospital Clarence Halliday para juguetes enfermos") y Layla Martínez ("Crónicas de la ciudad de Kowloon"), podrían optar al monolito.
¿Y qué opinan los chicos? Bueno, pues supongo que la irrupción fulgurante de David Luna pasa por una candidatura de su relato "El prisionero" (Sucesos extraños, José del Río, ed., Apache Libros), Israel Alonso podría entrar con alguna candidatura (mi favorito al respecto sería "WhiteStar" (en WhiteStar), Alfredo Álamo, Jesús Cañadas y Colectivo Juan de Madre se marcaron relatos muy potentes en Retrofuturo, y Guillem López podría entrar también en esta categoría con "Vacaciones", también de Retrofuturo. Víctor Miguel Gallardo tiene un par de relatos destacables en su recopilación personal Lo que significa tu nombre (Esdrújula): me quedo con "Mammut", una ucronía con nazis realmente estimable. Y "El analista", el cuento de César Mallorquí que la AEFCFT regaló a los socios en primavera del año pasado, es una distopía bastante maja.
¿Me dejo a alguien? Pues sí. Dejo para el final a Francisco Jota-Pérez, cuyo "Trabante" (en Retrofuturo) me parece, por calidad, el único aspirante serio a "arrebatarle" el monolito a Cristina Jurado. Pérez parece empeñado en dejarme sin palabras cada vez que escribe un relato, prólogo, ensayo o lo que sea. Solo diré que, ahora mismo, me parece la cabeza mejor amueblada que hay en el frikerío, que sus límites solo se los pone él y que, amigos, este cuento es dinamita pura. Si no entra con este cuento, tal vez lo haga con "Carnografía" (SuperSonic 4).
Y claro, también está Edmundo Paz Soldán, que ya sorprendió hace un par años con su novela Iris (Alfaguara) y ahora la complementa con una deliciosa colección de relatos, Las visiones (Páginas de Espuma), ambientados en su mismo universo referencial. El nivel es tan uniforme que cuesta decantarse por un solo relato, lo que me imagino que le resta posiblidades de entrar en la papeleta, lo cual sería la segunda de una serie de injusticias que espero no tengan tercera parte. Puestos a destacar alguno, me quedaría con "Las visiones" o "El próximo movimiento", pero yo qué sé, hay al menos media docena de relatos brillantes.
Me faltan lecturas, llevo WhiteStar a medias, tengo que darle un repaso en profundidad a las SuperSonic y solo he leído algunos contenidos de Alucinadas II, Cuentos desde el otro lado y Sucesos extraños, así que seguro que me pierdo candidatos muy serios. Pero vaya, que lo que he leído no está nada mal.
Whatever. La verdad es que creo que ya he mencionado todas las que considero importantes: por motivos personales, Retrofuturo y WhiteStar; por inmersión en sus páginas por motivos varios (una presentación y un prólogo, respectivamente), Las visiones y Lo que significa tu nombre; y, por el impacto que he percibido en los lectores potencialmente votantes, Cuentos para Algernon IV (Marcheto), Dieciocho engranajes (Nieves Delgado, Ed. Adaliz), Alucinadas II, Sucesos extraños, La mirada extraña y Verbum (Fata Libelli).
Aunque es un libro inclasificable, supongo que esta es la categoría en la que habría que proponer Alcasseriana (Antipersona), una perturbadora visión del asesinato de las niñas de Alcàsser en la que, cómo no, está metida gente como Francisco-Jota Pérez, Layla Martínez y Frank G. Rubio.
EDITO: Meec, omisión imperdonable: Hipermatrònic, l’hiperbreu que va sorgir de l’espai profund, de Sergi G. Oset (Orciny Books, col. Tar nº 6), nada menos que 111 relatos ultracortos paridos originalmente en catalán. Orciny no solo está destacando por descubrirnos el género bizarro, sino también por su labor subversiva y reivindicativa de la ciencia ficción en catalán. Y es que muchas veces nos olvidamos de que los Ignotus no premian solo obras en castellano, sino también en las demás lenguas oficiales del Estado Español (y de las mujeres, y de la novela juvenil, y de...).
Libro de ensayo
Salvo sorpresa, creo que no hay duda: va a ganar En regiones extrañas, de Lola Robles (Palabaristas), que, como su propio subtítulo indica, es "un mapa de la ciencia ficción, lo fantástico y lo maravilloso". Me gustaría que Richard Matheson: El maestro de la paranoia le diera un poco de emoción al asunto, o incluso que hubiera un ex aequo entre ambos. Quisiera insistir en que se trata del estudio más exhaustivo jamás realizado a nivel mundial sobre la obra del autor neoyorquino.
Una apuesta personal mía es un título que corregí, Las fábulas mecánicas. Guillermo del Toro, editado por Juan A. Pedrero Santos (Calamar Ediciones), que efectúa un recorrido exhaustivo por la filmografía y universo particular del (no solo) cineasta mexicano. Las monografías son interesantes, pero la entrevista de casi ochenta páginas es monumental, y los extras son una pasada.
¿Y los otros dos títulos que entrarán en la papeleta? Ni idea, porque no los he leído, pero, por pura lógica, Francisco-Jota Pérez tendría que estar con su Homo Tenuis (GasMask), y tal vez El Libro de Satán. Todo sobre el culto al Diablo, de Carlos Aguilar y Frank G. Rubio (Hermenaute), porque ambos son valores seguros, y tendríais que concienciaros de que la mera idea de ver a Frank dando un discurso de aceptación de los Ignotus justificaría las existencias de todos los que estáis leyendo esta entrada. (EDITO: Me chivan por Facebook que la obra de Aguilar y Rubio es reedición, por lo que no podría optar a premio. Una lástima. No quito el comentario porque me reitero en lo dicho: habría que darle un Ignotus a Frank G. Rubio, no solo porque se lo merece, sino porque su discurso de aceptación --o no-- sería antológico.)
A lo mejor acabasteis un poco hartos de la minipolémica del año pasado en torno a la candidatura del babero de la Calçotada Friki, pero no dejó de ser un poco como cuando un diputado de Compromís pregunta al gobierno si tiene pensado hacer algo en caso de apocalipsis zombi: lo que importa no es tanto la aparente gilipollez del hecho en sí (una pregunta estúpida en sede parlamentaria, la nominación de un contenido claramente menor) como lo que intenta denunciar (la escasa calidad de las respuestas del gobierno a preguntas serias, el ninguneo de casi diez años a la obra de uno de nuestros mejores ilustradores). A mí lo que me hastió fue que la percepción del asunto se quedara en que solo se trató de un troleo, cuando, al menos por mi parte, solo fue una sugerencia en plan "Ya que no sois capaces de nominarlo por obras serias, vamos a ver si os animáis por productos de usar y tirar". Y mira tú por donde, al bueno de Corominas le supuso su primera nominación en casi diez años. Y lo mejor de todo: ni siquiera quedó en última posición.
Lo bonito habría sido que la hispacón de 2017 se celebrara en Valladolid, como estaba anunciado, para que Corominas se aprovechase del factor campo (que juega en casa, vamos) y ganara por fin el monolito. Pero, como Valladolid se ha descolgado del tema y la hispacón se va a celebrar en Madrid, Corominas parte en igualdad de condiciones. Así pues, veamos solo tres contenidos sobresalientes por los que merecería ser nominado.
Ilustración de cubierta de Incrustados, y otros delirios racionalistas, de Ian Watson (Gigamesh)
Ilustración de cubierta de Futuros perdidos, de Lisa Tuttle (Gigamesh)
Portada e ilustraciones interiores de Zenobia y el rey, de Rodolfo Martínez (AEFCFT)
Pero vamos, que si este año tampoco moja el churrito ignoto, ya contraatacaré el año que viene con otras sugerencias, como la de Kirinyaga, de Mike Resnick.
La casa de arenas movedizas, de Carlton Mellick III (Orciny)
Ciudad revientacráneos, de Jeremy Robert Johnson (Orciny)
Entre los demás trabajos que corregí, me gustó bastante Futuros perdidos, de Lisa Tuttle (Gigamesh).
Y, de los libros que informé, aunque no me hicieron caso por los motivos que fuera y lo dejaron correr, me quedo con El problema de los tres cuerpos, de Cixin Liu o Liu Cixin, que al final apareció en Nova y ha tenido una acogida más tibia de lo que me esperaba, supongo que porque hay mucho hater suelto.
Y, de verdad de la buena, ya no puedo recomendar nada más porque no leí mucho más. Supongo que este año la cosa apunta a Luna, de Ian McDonald (Nova), Seveneves, de Neil Stephenson (Nova), La gracia de los reyes, de Ken Liu (Runas), Relojes de hueso, de David Mitchell (Mondadori) y la ración habitual de Abercrombies, así que ya me las leeré para la segunda vuelta.
EDITO: Agüita, que, reglamento en mano, Gestarescala, de Philip K. Dick (Cátedra), es nominable, ya que es la primera vez que se edita en España (la traducción original era en una edición argentina). Pues ya lo sabéis: Dick podría ganar su primer Ignotus. :-D
Relato extranjero
A la espera de que la antología Bienvenidos al bizarro (Orciny) la líe en la próxima edición, el panorama es peor aún que en novela extrajera: solo leí un buen relato extranjero, "Héroes", de Lavie Tidhar, en WhiteStar, así que no puedo recomendar ningún otro. Pena.
Y eso es todo. Hay más categorías, pero no opino, ya que estoy todavía más perdido que en las categorías literarias. Espero que de aquí podáis sacar algunas ideas para vuestra papeleta. He vuelto a habilitar los comentarios, así que todas las sugerencias serán bienvenidas... siempre que no sean spam descarado.
Besitos.
Etiquetas: autobombo, bizarro, Cazador de ratas, ciencia ficcion, ciencia ficción china, ciencia ficción española, Gigamesh, Orciny Books, premios Ignotus, Retrofuturo, Richard Matheson, WhiteStar









































