jueves, 10 de julio de 2008

Muere Sergio Algora (1969-2008)


Parece que el blog se me va a convertir en una recopilación de necrológicas, pero esto es lo que hay. El lunes me hice eco del fallecimiento de Thomas M. Disch, y en semanas anteriores me sentí tentado de hablar acerca de Matilde Horne y Simone Ortega. Hoy hablaré de Sergio Algora, ex cantante de El Niño Gusano, uno de los grandes grupos del pop español de los noventa, y actual mitad creativa de otro grupo interesantísimo: La Costa Brava. Tenía treinta y nueve años. Padecía del corazón, por lo que lo había pasado por el quirófano hace tiempo.
La escena indie española de los noventa tuvo en El Niño Gusano uno de sus mejores representantes. Discos como El efecto lupa o Circo luso tienen un candor y una sonoridad pop arrebatadoras, pero también letras surrealistas que nos permitían hablar de un mundo propio. Siempre estuvieron ensombrecidos por el éxito de otros grupos más comerciales o conocidos (Surfin' Bichos, Australian Blonde, Manta Ray, Los Planetas), pero, diez años después, entre los no demasiados momentos salvables de aquella década (lo siento, hoy tengo el día setentero) sin duda podemos encontrar un puñado de canciones de El Niño Gusano, como esta "Pon tu mente al sol".



Si pudiera elegir, saldría de la bolsa del canguro,
si tuviera que elegir me quitaría la piel para estar desnudo.
Yo no sé contar lo que pasa en la realidad.

Si pudiera elegir sería el hombre más lento del mundo.
Ya tengo listo un traje nuevo para mi corazón.

Pondré mi mente al sol,
pondré mi mente al sol,
Pondré mi mente al sol,
pondré mi mente al sol...

Tejí con hilo verde una alfombra de hojas donde tumbarme,
también fabriqué un dado con la palabra "hoy" en cada lado.
Yo no sé contar lo que pasa en la realidad.

Y si pudiera elegir, saldría de la bolsa del canguro,
ya tengo listo un traje nuevo para mi corazón.
Yo no sé contar lo que pasa en la realidad.

No, ninguno de nosotros
estamos hechos con frío, con frío...
No, ninguno de nosotros
estamos hechos con frío, con frío...
No, ninguno de nosotros
estamos hechos con frío, con frío...
No, ninguno de nosotros
estamos hechos con frío, con frío...

Tras la disolución de la banda, y con el cambio de milenio, Sergio Algora se unió al ex Australian Blonde Fran Fernández para formar otro grupo igual de heterodoxo, La Costa Brava. El candor surrealista de El Niño Gusano se convertía aquí en una mala leche subidísima, con una melodías pop casi de canción francesa. Le cantaban a Natalia Verbeke y Beyoncé Knowles, o le dedicaban canciones a las pijas de su ciudad. Atentos a la letra: es de lo más inteligente y malintencionado que se ha compuesto por estos pagos.



Adoro a las pijas de mi ciudad.
Su aroma es tan distinto
que uno se esfuerza en averiguar
el secreto de sus besos.

Su estilo de vida tan convencional
me produce tanta envidia.
Incluso el más cínico puede apreciar
la belleza de las cosas simples.

Van rompiendo los corazones
en sus coches de tres millones.

Te lo cambio por amor, te lo cambio...
Te lo cambio por amor, te lo cambio...
Te lo cambio por amor, te lo cambio...
Te lo cambio por amor, el dinero...

Cuantas veces disfruto al verlas bailar
esos ritmos latinos
o las sevillanas con esfuerzo aprendidas
para no ser menos.

No és sólo la ropa que pueden comprar,
brillan por si mismas.
Y cuando el buen tiempo las viste de estreno
cortan el aliento.

No conozco a quien se resista
a su sonrisa de dentista.

Te lo cambio por amor, te lo cambio ...
Te lo cambio por amor, te lo cambio ...
Te lo cambio por amor, te lo cambio ...
Te lo cambio por amor, el dinero que tu padre te dejó.

Las chicas modernas enseñan las piernas.
Las chicas de barrio levantan las manos.

Las chicas modernas enseñan las piernas.
Las chicas de barrio levantan las manos.

Las chicas modernas enseñan las piernas.
Las chicas de barrio levantan las manos.

Las chicas modernas enseñan las piernas.
Las chicas de barrio levantan las manos.

Pero la cosa no quedó ahí. También escribía poesía y tenía un blog.
Todo esto se ha ido para no volver. Una pena. Nos quedamos sin las novelas de Thomas M. Disch y sin las letras de Sergio Algora, todo ello en la misma semana. Siete días aciagos para la inteligencia, en suma. A ver si la cosa remonta.

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2 Comments:

Anonymous arturo said...

Añade la muerte de Luis Cencillo que mencionaba en mi blog. Estaba muy malito cuando le vi hablando en publico el iniverto pasado pero ...
No son dias como para sentirse optimista.

10 de julio de 2008, 19:52  
Blogger Víctor Miguel Gallardo said...

Joder, me quedo de piedra. Hay cosas de las que es mejor no enterarse justo antes de irse a dormir. Pasarse por su blog me ha impresionado: ver esas palabras escritas por él antes de morir y leer los comentarios. Uf, la carne de gallina.

Los 90 sin El Niño Gusano (o como lo llamábamos mi grupo de amigos, El Niño Gustavo) no habrían sido lo mismo.

Me pongo sentimental o algo, yo qué sé, pero mañana currando a ver si escucho toda aquella música que me acompañó en los años difíciles de la adolescencia: Manta Ray, Planetas, Lagartija Nick, Le Mans...

Buah.

14 de julio de 2008, 1:39  

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