viernes, 6 de junio de 2008

Jakim Boor, ese hombre

Para mi pasmo y asombro, leo una noticia en el 20 Minutos de hoy que me ha dejado flipándolo.

Hallan en Ceuta un libro escrito por Franco bajo seudónimo entre 1946 y 1951

EFE. 06.06.2008
  • Ha aparecido en la Biblioteca Pública de la ciudad.
  • El seudónimo elegido, 'Jakin Boor'.
  • El libro se publicó en la Segunda Guerra Mundial.
  • CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE CEUTA .
Minuteca todo sobre:
Unos investigadores de Ceuta han localizado en la Biblioteca Pública de la Ciudad Autónoma un libro escrito por Franco entre 1946 y 1951, que se corresponde con una serie de artículos publicados por él bajo el seudónimo de 'Jakin Boor'.

El libro, titulado 'Masonería', está compuesto por algunos de los 49 artículos que el caudillo publicó en el diario 'Arriba'
El libro, titulado Masonería, en cuya portada únicamente aparecen el título y la fecha, Madrid 1952, está compuesto por algunos de los 49 artículos que el entonces jefe del Estado español publicó en el diario falangista Arriba, ha informado a Efe el historiador ceutí Francisco Sánchez Montoya. El historiador ha resaltado que en Ceuta se ha encontrado la primera edición de este libro, la de 1952, y que existe otra de 1981.

El libro se publicó finalizada la Segunda Guerra Mundial y en él se recogen las tesis del dictador sobre Mussolini o Hitler. El historiador ha señalado que el volumen hallado reúne los artículos escritos por el general en el diario Arriba entre el 14 de diciembre de 1946 y el 3 de mayo de 1951.

En el prólogo, escrito por el propio Francisco Franco, se destaca que el libro "nace como una necesidad viva, pues son muchos los españoles que, dentro y fuera del país, anhelan conocer la verdad y el alcance de una de las cuestiones más apasionantes, pero a la propia vez, poco conocidas de nuestro tiempo: la de la masonería".

--------

La noticia no me ha dejado flipándolo por el hecho de que Franco fuera autor de un libro, ni porque a estas alturas se descubra un manuscrito suyo, sino por el tratamiento que se le ha dado al asunto.
Para empezar, se refieren a Masonería como si nadie supiera de la existencia de ese libro, cuando nunca se ha ocultado que Francisco Franco y Luis Carrero Blanco escribían para el diario Arriba artículos denunciando los peligros de la masonería, y que los recopilaron en un volumen al que, muy imaginativamente, titularon Masonería. Pero bueno, me hago cargo de que soy un friqui de la Historia y que, además, juego con ventaja: uno de los poquitos cursos de Doctorado que llegué a finalizar iba precisamente sobre este asunto. Mis conocimientos al respecto son superiores a los de la media, aunque no soy ni mucho menos un experto en Franco y la masonería. Soy un friqui bien informado, vamos.
Hurgando más en la herida, una simple búsqueda de "Masonería Jakim Boor" en Google arroja nada menos que 2.000 resultados (ni uno más, ni uno menos, aunque serán 2.001 cuando esta entrada se publique). Tampoco le hubiera costado gran cosa al autor de la noticia contrastar datos antes de escribir alegre y temerariamente que el ejemplar de Masonería que se ha encontrado en Ceuta es todo un descubrimiento. A no ser que: a) los investigadores que han encontrado ese ejemplar creyeran que estaban descubriendo algo grande (con lo cual uno se pregunta quién coño les ha dado el carnet de investigadores, si no saben algo que, creo, es de dominio público); b) el autor del artículo no se haya molestado en hacer algo tan propio y deseable en la profesión periodística como es contrastar las fuentes, y/o c) que realmente no hubiera otra noticia con la que rellenar espacio, y alguien, no muy diligente por cierto, ha inflado un simple teletipo de agencia hasta el extremo de convertirlo en una noticia de portada, sin necesidad ni oportunidad. Como se nota que se ha acabado la Liga, que aún no ha empezado la Eurocopa, y que Esperanza Aguirre y Federico Jiménez Losantos no se han metido con Rajoy en las últimas veinticuatro horas.
Me inclino por una mezcla de b) y c); máxime teniendo en cuenta que el investigador de marras estaba al corriente de que hay dos ediciones de Masonería: la de 1952 y la de 1981, que, por cierto, es la que leí como material de apoyo en el curso de doctorado al que me he referido. "Ideología del franquismo", creo que se llamaba, y lo impartía Marta Bizcarrondo.
Por completar un poco el panorama, ya he añadido un autor al libro del que estamos hablando: Luis Carrero Blanco, que era tan coautor como Franco de los artículos antimasónicos que fueron publicando en Arriba durante los últimos años de la década de los cuarenta.
Los artículos en sí, qué queréis que os diga, daban bastante risa, de puro ridículos y dogmáticos que eran, pero no se pueden juzgar con los ojos de un lector de hoy en día, descontextualizados. Forman parte de una literatura franquista o fascista, como se prefiera, que abundaba en artículos de este tipo. Para entendernos: durante los años cuarenta, el que ya era franquista o antirrepublicano se pasaba el día escribiendo artículos denigrando a los rojos y los masones, por aquello de no perder su situación de privilegio con respecto al régimen; y el que tenía un oscuro pasado republicano o neutral, incurría en la literatura áulica del régimen, no fuera a ser que tuviera que pasar por el penal de Porlier (actual colegio Calasancio; por cierto, el cole en el que estudié) o por las obras del Valle de los Caídos, y no precisamente de turismo. Hay ejemplos de sobra de este tipo de literatura, desde los definitivamente cafres (el doctor Vallejo Nágera y sus postulados filonazis sobre la superioridad de la raza española y la inferioridad racial de los comunistas y delincuentes, demostrada sobre mediciones de cráneos, a la más pura manera del señor Lombroso) hasta los inesperados (por provenir de quien uno menos se lo esperaba, como Álvaro Cunqueiro). Todo ello está recopilado en un libro monumental, de más de mil páginas: la antología de Literatura fascista española, de Julio Rodríguez Puértolas (Akal, 1986), que le recomiendo a cualquiera que esté interesado en el asunto, ya sea desde la perspectiva favorable, ya sea desde la contraria.
En cuanto al nombre de "Jakim Boor", seudónimo de Franco y Carrero, se debe de un error tipográfico. Para que luego digan lo superfluo que es el trabajo de los correctores ortotipográficos y de estilo... Franco y Carrero eligieron un seudónimo con marcados tintes masónicos: "Jakin Boaz", pues Jakin y Boaz es el nombre de las dos columnas que flanqueaban la entrada el templo de Salomón; es decir, una alegoría del acceso al conocimiento y el saber que se utiliza de manera amplia en la simbología masónica. Con ello, hacían un guiño a la masonería, acerca de la cual Francisco Franco sabía bastante. Como cualquier militar africanista, Franco había tenido contactos con las logias en Marruecos. Su hermano Ramón era masón, como también lo eran el general Cabanellas (primer jefe de Estado del golpe franquista, dada su mayor antigüedad, hasta que Franco asumió la jefatura de Estado del bando nacional el 1º de octubre de 1936) o el general Queipo de Llano (el Goebbels del primer franquismo). Por cierto: a Franco no lo admitieron en ninguna logia masónica. ¿Qué sería hoy de la retórica franquista, mantenida incluso en nuestros tiempos, si Franco hubiera sido masón? Seguramente, se hubiera limitado a tomarla con los comunistas, y el Tribunal de Represión de la Masonería y el Comunismo hubiera tenido un nombre más corto, y soso. Pero no hubo manera de que la humorada fuera de domino público: alguien metió la pata al componer los tipos en la imprenta, y el seudónimo se quedó en el "Jakim Boor" que ha perdurado hasta nuestros tiempos.
En cuanto a los textos en cuestión, como digo, hoy en día no se sostienen. Si alguien tiene curiosidad por leerlos, están disponibles en Internet. Un consejo para los valientes: con leer uno o dos hay más que suficiente: son alarmantemente parecidos. Y otro consejo, si queréis leer a Franco: intentadlo directamente con Raza, que es mucho más divertido y por lo menos da juego.
En fin, y a lo que iba. No pasa nada si no conocíais la existencia de Masonería: os aseguro de buena tinta (he leído el libro) que vuestra vida no iba a cambiar en lo más mínimo, ni para mejor ni para peor. Pero, por favor, exijámosle un poco de rigor a los creadores de noticias: nadie ha descubierto nada cuya existencia se ignorase. Contrastemos fuentes, por favor.

Etiquetas: , , , ,

12 Comments:

Blogger Cristina said...

Contrastemos fuentes, por favor.

Anda ya, con lo diver que es inventarse las noticias...

6 de junio de 2008, 18:39  
Blogger Juanma said...

Ya, pero entonces hagámoslo a lo grande:

FRANCO YA ADVIRTIÓ SOBRE EL PELIGRO DE RUIZ GALLARDÓN
Encontrado en Ceuta un libro de Francisco Franco con artículos poniendo en solfa el liberalismo y la masonería

;-PPPPPP

6 de junio de 2008, 18:42  
OpenID kotinussa said...

Cosas como esa pasan continuamente. En los últimos días casi todos los periódicos han "informado" de forma bastante sensacionalista sobre el hallazgo de una pirámide "desconocida" en Gizah, que según ellos sería la cuarta (precedida por las de Keops, Kefrén y Mikerinos).

Resulta que la pirámide no está en Gizah, que se excavó ya en 1901 y que, prescindiendo de esta pirámide, en Gizah hay once pirámides y no tres.

Esto por mencionar sólo los errores más garrafales de los mencionados artículos, que contienen por lo menos otra docena de datos importantes equivocados.

Y todo ello cuando se trata de unos datos que están al alcance de cualquiera que sólo tenga un poquito de ganas de informarse y unos 15 minutos disponibles para ello.

6 de junio de 2008, 20:54  
Blogger manu said...

Y luego os quejáis de la gente que va a las bibliotecas con esos "productos" que ofrecéis :P

Maldito Gallardón, submarino de ZP :)

7 de junio de 2008, 12:08  
Blogger Small Blue Thing said...

Pues yo debo de ser gilipollas, porque no tenía ni idea. Además, tú sabes que muy a menudo no es que el redactor no quiera investigar, es que no puede. Está a esta, a otra, a la huelga de transportistas, y como la redacción sea pequeña, a cambiarle el toner a la impresora (eso me ha pasado a mí, y con otra mano hablando por teléfono).


Jo, qué cuento tiene esto, a lo general-en-su-laberinto... ;D

9 de junio de 2008, 10:31  
Anonymous Anónimo said...

Isaac Albéniz......¿Masón?

9 de junio de 2008, 13:54  
Blogger Raven said...

Queremos novela acerca del periplo masónico de Franco ya, una especie de mezcla entre Dan Brown y Buñuel y la mesa del rey Salomón. Con logias secretas, catacumbas infernales enterradas en lo más profundo de Madrid, sectarios que quieren destruir el mundo y Carrero Blanco haciendo chistes de hippies, comunistas y hippies comunistas. A ser posible, en formato serial, cual si de un Emilio Carrere redivivo se tratase.

12 de junio de 2008, 14:36  
Anonymous arturo said...

No es por nada pero Jakim Boor??
No era ese de Taoine?

13 de junio de 2008, 18:56  
Blogger Charlotte said...

Ya sé que esto no viene a cuento pero... ¿vas a la Semana Negra?

22 de junio de 2008, 23:01  
Blogger Juanma said...

No, este año me lo tomo sabático de actividades friquis... Hacienda ha hecho pupa al nene, y además la editorial en la que estoy trabajando cierra unos cuantos días en agosto, así que son los únicos días en que me podría escapar... :-(

Digo lo mismo que Álex: se os echó de menos en Radiohead, hubiera estado genial que vinierais aquí.

Besos. :-****

23 de junio de 2008, 11:12  
Anonymous Anónimo said...

Me sorprende tu afirmación de que a Franco no le admitieron en ninguna logica masónica. Me estaba gustando tu artículo hasta que has empezado a desbarrar. A ver, Franco era de profundas convicciones católicas. Luego estaba su situación familiar: no sólo su hermano, sino también su padre fueron masones. Además, se sabe la responsabilidad de la masonería en los procesos independentistas de las provincias españolas de ultramar (por ejemplo, Simón Bolívar era masón, como también lo era Emilio Bacardí, que apoyó la independencia de Cuba). Por lógica aplastante, Franco (católico practicante y patriota español) tenía que ser antimasón porque la culpaba de los males de la Patria y de su propia familia. Franco hubiera querido un padre católico, como su madre, en lugar de un padre masón. Franco jamás tuvo interés alguno en pertenecer a la masonería; su único interés fue erradicarla de España.

20 de septiembre de 2012, 19:58  
Anonymous Anónimo said...

Supongo que tendrás un doctorado de ciencias políticas, o de historia para enseñar en universalidades y demás, y haces como bien describes en el artículo de lame botas como lo hacían aquellos a la sombra del régimen hoy el régimen es otro, y tu lloras al son de la teta que as de mamar, Franco como gran patriota en su libro nos avisa de los peligros de la masonería y pone al descubierto que fue el arma que usaron los ingleses y la francmasonería, para derribar al imperio Español y a la civilización cristiana, que tal imperio extendió, los masones se infiltraron como han hecho ahora otra vez, en todos los puestos claves de la administración, siguiendo las directrices de la logia madre, no en beneficio del país si no de una logia extranjera, los caudillos que independizaron las provincias españolas de ultramar fueron todos masones, hasta incluso la mayor parte de los políticos de la 1º y 2ª república lo fueron, el último presidente masón fue zapatitos, en su ultimo testamento Franco nos aviso de la masoneria "No olvidéis que los enemigos de España y de la civilización cristiana están alerta" hoy estamos como en la república infestado de masones fomentando el separatismo para que nunca podamos levantar cabeza, y unir nuestros esfuerzos, a los de nuestros hermanos de sangre, que están al otro lado del atlántico.

31 de julio de 2016, 20:09  

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home