jueves, 12 de noviembre de 2009

Los jueves, informe de lectura: El hombre que cambió su casa por un tulipán, de Fernando Trias de Bes


 En otras entradas he colgado algunos de los informes de lectura que de vez en cuando me encargan en Círculo de Lectores. Como habéis visto, un informe entusiasta no siempre es una garantía de que el libro se publicará, ya que en ocasiones priman otros factores como la oportunidad, el que no haya más libros sobre esa temática o cualesquiera otros criterios editoriales.
En el caso del libro que nos ocupa, la decisión final fue no publicar el título. La crisis económica que nos azota ya era un hecho, y el libro llegaba un poco tarde, ya que su mensaje implícito (tratar de evitar otras crisis similares) quedaba un tanto desfasado. Además, había un factor psicológico que hice notar en el informe y que, hablando con la editorial, tiene más peso del que parece: la sinceridad del autor se vuelve en su contra. Me explico. Trias de Bes traza una historia nada complaciente de las burbujas economómicas y de los mecanismos que nos llevan a incurrir en ellas, que de manera genérica denomina "síndrome del Necio". Que quede claro que 'necio' no es un insulto, sino una definición de diccionario: 'Ignorante y que no sabe lo que debía o podía saber'. Si la economía va bien y gastas o inviertes a lo loco, no necesitas un libro como éste, que viene a contarte que tu falta de criterio está generando una burbuja económica que va a reventar tarde o temprano. Si la economía va mal..., aaaamigo, entonces lees este libro y comprendes por qué has sido un necio y, más aún, un imbécil. ¿A quién le gusta que le agüen la fiesta cuando está ganando dinero (o creyendo que está haciendo inversiones productivas)? A nadie. ¿A quién le gusta que lo llamen idiota por haber ayudado a nacer una crisis? A nadie.
Así pues, el libro no se ha publicado. Lo cual no quiere decir que se considerase un mal libro; tan sólo, que en este momento no encajaba en el plan editorial.
Os dejo, pues, con el informe, que en esta ocasión tal vez resulte demasiado esquemático, pero... ¡es que había tantas cosas que contar! Os lo recomiendo.

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INFORME DE LECTURA
Juan Manuel Santiago


Autor: Fernando Trias de Bes
Título: El hombre que cambió su casa por un tulipán. Qué podemos aprender de la crisis y cómo evitar que vuelva a suceder
Editorial: Temas de Hoy
Páginas: 253
Fecha de edición: Mayo de 2009
ISBN: 978-84-8460-788-5



IMPRESIÓN GENERAL

El hombre que cambió su casa por un tulipán es un muy buen y muy comedido ensayo acerca de la burbuja financiera que ha desembocado en la crisis que sacude la economía mundial en la actualidad. Para explicar la presente crisis, Fernando Trias de Bes analiza algunas burbujas financieras anteriores. La finalidad de su ensayo es, por un lado, histórica (explicar en qué consistieron aquellas burbujas), pero, por encima de todo, está anclada en el momento presente (aislar los elementos de aquellas burbujas que se pueden extrapolar a la crisis actual). Trias de Bes recurre a la historia para explicar el momento presente, y lo hace de una manera clara y concisa, directa y sin que quepa hacer el menor reproche tanto al tono como a la extensión que dedica a sus explicaciones. El libro es, formalmente, perfecto: cuenta lo que cuenta en la extensión adecuada.
A diferencia de otros libros igualmente divulgativos no da la impresión de que Trias de Bes esté “rebajando” el nivel de su prosa para hacerse entender: ésta le sale de manera fluida y las explicaciones que leemos son accesibles para el gran público, pero sin dejar de ser rigurosas desde el punto de vista de la terminología económica.
Asimismo, otro elemento que hace de ésta una obra perdurable es la intención moral: Trias de Bes da por hecho que es imposible evitar la aparición de burbujas financieras, por lo que no trata de dar la receta mágica para que éstas no se produzcan, pero tampoco se desmarca del fenómeno limitándose a explicarlo. El mensaje del libro es que, ya que las burbujas son inevitables, los gobiernos, los agentes económicos y los consumidores podemos ayudar a paliar sus efectos, no dejándonos llevar por la codicia y actuando con cierta lógica y mesura. El tono es positivo, aunque no tengamos muchos motivos para ser optimistas. 
El hecho de que Fernando Trias de Bes haya ganado el premio Temas de Hoy con este ensayo no es en absoluto casual: está muy bien calculado como obra de divulgación para el gran público, es de una tremenda claridad, muy didáctica y, al mismo tiempo, rigurosa tanto desde el punto de vista histórico como desde el económico. En resumen, se trata de un libro irreprochable, y una muy buena guía para entender la crisis que sacude la economía mundial en la actualidad.


RESUMEN

En el Preliminar, Trias de Bes nos recuerda que estamos inmersos en una crisis tremenda desde 2008, pero que no es la primera ni la última crisis mundial. Recuerda cómo se vivió el crac de 1929 y trata de extraer pautas de comportamiento comunes: todo el mundo creía saber de economía, el mercado se movía con un volumen de negocio nunca visto y, lo más llamativo de todo, existía una fe irracional en que el crecimiento sería ilimitado. El resultado es siempre el mismo: la euforia da paso a la recesión porque llega un momento en el que el crecimiento no puede continuar, ya que es artificial.
Así pues, el autor enuncia una doble finalidad de su ensayo: por un lado, la de prevención (aunque a nivel personal: la crisis global es inevitable, pero el autor pretende evitar que el lector mal informado se deje llevar por la euforia especuladora e incurra en el llamado síndrome del necio). Por otro lado, la de orientar al lector acerca de lo que le espera en el futuro.
La estructura del libro consta de dos partes. La primera es descriptiva. La segunda, explicativa.

La primera parte se titula “Las mayores burbujas de la historia”, y analiza varios ejemplos de burbujas financieras, de las que extrae elementos comunes a la actual y lecciones que es necesario aprender para no caer en otras burbujas similares.
Las burbujas son las siguientes:
La fiebre de los tulipanes (1636-1637), que da título al libro, ya que llegó un momento en el que corrió el rumor de que algunos aprendices de especuladores habían llegado a ofrecer sus posesiones a cambio de la compra de bulbos de tulipán. Todo ello sucedió poco antes de que el mercado de venta de bulbos de tulipán reventase. Las enseñanzas que extrae el autor son las siguientes: el pago a crédito potencia la burbuja, que se ve reforzada por el factor ostentación (el objeto sobre el que se especula da estatus) y se parte de la base de que el precio del bien sobre el que se especula aumentará de manera indefinida.
La burbuja de los Mares de Sur (1711-1720) se caracteriza por la intervención del Estado, que ofrece canjear letras del Tesoro sin valor a cambio de acciones de una compañía que opera a una escala y con un margen de beneficio menores de lo que se cree.  Esta burbuja se agrava por el efecto demostración: puesto que personajes famosos como Isaac Newton invierten en la Compañía de los Mares del Sur, todo el mundo cree que las acciones son fiables. En realidad, no lo son, pero hace falta que un famoso se arruine junto con el resto de inversores para que éstos se den cuenta de su error.
El crac de 1929. El autor alerta acerca de un mal síntoma: si hasta el limpiabotas (o el taxista, extrapolando a la actualidad) hablan de economía e invierten en Bolsa, mal asunto. Fue la primera burbuja que produjo una crisis de dimensiones mundiales, que se tradujo en una caída de los valores bursátiles de hasta el 90 por 100, y de la que la economía tardo décadas en recuperarse (y lo hizo, paradójicamente, gracias a la Segunda Guerra Mundial). Los pagos aplazados, las compras apalancadas (es decir, con préstamos) y las bajadas de los precios de los bienes más allá del nivel que se creía «de mínimos» son las grandes enseñanzas de esta burbuja.
El eclipse del Sol Naciente es el título que Trias de Bes da a la burbuja inmobiliaria japonesa, que comenzó en la década de 1990 y de la que Japón todavía no se ha recuperado, casi veinte años después. Considera esto como una advertencia, pues es la burbuja que más se parece a la que sufre España en la actualidad. Al especular en un producto como el suelo, el dinero fluye en grandísimas cantidades, por encima de la producción real, con lo que hay cada vez más activos. Se crea la idea, falsa, de que quien más ha especulado tiene más dinero, pues no se tiene en cuenta que, cuando se desplomen los precios, el valor del suelo va a disminuir de manera drástica. Dado que se gana dinero de manera muy fácil, se invierte mucho y de manera descontrolada, con lo que el estallido de este tipo de burbujas es mucho más espectacular.
La crisis subprime (2006-?). Es la crisis en la que estamos inmersos, y se forma a partir de la proliferación de créditos e hipotecas a clientes de riesgo. La venta de paquetes de préstamos entre bancos hace que se multipliquen los activos tóxicos, con lo que, cuando la burbuja estalla, todo el sistema económico ha sido contaminado y, literalmente, hay billones de dólares que dejan de existir o que tal vez nunca hayan existido. Al refinanciar la deuda, se agrava el problema. Asimismo, en los momentos de euforia nadie se molesta en informarse acerca de la fiabilidad de los activos que está adquiriendo, dado que se pueden revender sin problemas… hasta que ya no se pueden revender. La garantía del dinero prestado para la inversión es el propio bien con el que se especula.

La segunda parte se titula “El síndrome del Necio y su propagación”, y trata de ofrecer la explicación de las burbujas. El autor deja claro que “necio” no es un juicio de valor, sino que literalmente significa “que no sabe”.
El autor ofrece los diez síntomas que, según él, caracterizan al necio y codicioso que suele salir trasquilado en toda burbuja económica. Antes de enumerarlos, explica que hay dos factores que favorecen su aparición. El primero es haber vivido en una época de prosperidad. El segundo, vivir en una época de política económica expansiva, es decir, que haya mucho gasto público y/o acceso abundante al crédito.
Así pues, los síntomas del síndrome del Necio son los siguientes: exceso de confianza, engaño consentido o autoengaño, envidia del beneficio ajeno, gula de dinero, lógica irracional, confundir valor y precio, no reconocer que no se sabe, toma excesiva de riesgos, creencia en la demanda infinita y tardanza en asumir la pérdida.
Enunciados estos síntomas, el autor retrata cómo se produce la propagación del síndrome, cómo se pasa de la especulación financiera a la recesión económica. Para ello se vale de un ejemplo brillantísimo propuesto por el premio Nobel Paul Krugman, quien urde un sistema económico basado en la hipotética demanda de un modelo real, el sistema por el que los funcionarios de Washington acordaron convertirse en canguros de los hijos de sus compañeros de profesión, a cambio de incentivos varios. En poco tiempo se produjo una alta especulación, pues había funcionarios que apenas salían y se ofrecían como canguros de sus compañeros, y otros que dilapidaban sus recursos.
De este modo, el autor perfila varios tipos de burbujas.
Burbujas de grado 0. Es de carácter psicológico, ya que la economía apenas se retrae y no hay desempleo.
Burbujas de grado 1. Se financia con ahorro. Los precios suben de manera moderada y apenas se genera desempleo. Un ejemplo fue la burbuja de los tulipanes.
Burbujas de grado 2. Se financia con el endeudamiento de los participantes, en concreto a través de préstamos. Ejemplos: la burbuja de la Compañía de los Mares del Sur y la burbuja de las empresas puntocom. El paro sube y la economía aumenta al haber más dinero en circulación gracias a los créditos.
Burbujas de grado 3. Se recurre a préstamos procedentes de la banca internacional, pues ya no basta con la banca nacional. La inflación es notable, así como el paro y la cantidad de gente que se arruina. Ejemplo: el crac de 1929.
Burbujas de grado 4. Se refinancia la morosidad, lo que conduce a frecuentes quiebras bancarias y, por supuesto, una elevada inflación y posterior deflación, así como un desempleo brutal. Ejemplos: la crisis de Japón y la crisis de las subprime.
Burbujas de grado 5. Añade un elemento nuevo que hace que su crudeza sea indiscriminada: algunos bienes de consumo (como la vivienda) se convierten en objetos de la burbuja. La economía queda dañada de manera prolongadísima. Es la crisis en la que vivimos en la actualidad.
Visto esto, el autor se hace cinco grandes preguntas que pueden sernos de utilidad de cara a prevenir futuras burbujas:
¿Adónde ha ido a parar el dinero de la especulación?
¿Qué supondrá la crisis mientras no se solvente?
¿Cuánto durará la crisis? Parece haber una regla general: se tarda en salir de la crisis más o menos el mismo tiempo que se ha tardado en caer en ella. Podríamos estar hablando de una década, como mínimo.
¿Dónde están las responsabilidades y qué hemos aprendido? El autor no busca chivos expiatorios, sino explicar la parte de responsabilidad que corresponde a consumidores, banqueros y gobiernos. Nadie sale bien parado, a decir verdad. Aun así, extrae varias enseñanzas de esta crisis: los bancos centrales no deben mantener los tipos bajos tanto tiempo, no puede prestarse atención sólo a los precios, se ha permitido a los bancos de inversión campar a sus anchas, las agencias de rating deberían cobrar en función de las valoraciones de riesgo (y no de la cantidad de productos que valoran), las agencias de tasación no deberían valorar los inmuebles a precios insostenibles a corto plazo si los bancos prestan a largo plazo, los bancos comerciales deben ser fieles a sus criterios de prudencia, los reguladores deben mantener su independencia con respecto a factores externos (o sea, política y empresarial), no deberíamos habernos endeudado tanto, los políticos no pueden frenar las burbujas (pues sus objetivos son siempre a corto plazo —ganar elecciones—, mientras que los del sistema económico son a largo plazo), necesitamos medios de comunicación independientes, y hay que saber educar a todo el sistema económico acerca de las burbujas.
En el epílogo, el autor nos alerta acerca de cuáles pueden ser las próximas burbujas, y llega a una conclusión honesta: no se puede saber. Además, la gente siempre olvida los errores pasados y, en cuanto vuelva a generarse confianza en el mercado, repetiremos el esquema y volveremos a las andadas.



ASPECTOS POSITIVOS

El tono didáctico. Trias de Bes se expresa con un lenguaje claro y conciso, que facilita la difusión y comprensión de su mensaje.
El esquema. Muy claro y estructurado. Prácticamente basta con leer el índice, los resúmenes finales de cada capítulo y las cajas de texto destacadas para hacerse una idea de lo que se cuenta en el libro.
La brevedad. Al autor no le hace falta más extensión para transmitir su mensaje. Tiene la extensión ideal.





ASPECTOS NEGATIVOS

A veces es demasiado esquemático. En ocasiones se echa de menos algo más de "vidilla" y algo menos de solemnidad.
No es lo que se dice un libro optimista: muestra la inevitabilidad de las burbujas tal y como las conocemos, y la dificultad de combatirlas, precisamente por su carácter inevitable. No es una lectura cómoda para tiempos de crisis, pero tampoco lo es para los tiempos de bonanza, pues, como dice el autor, tendemos a olvidar nuestros errores, y en tiempos de vacas gordas nadie quiere hacer caso a los agoreros.


VALOR LITERARIO
8
El libro está muy bien escrito, aunque, como se ha dicho, en ocasiones peca de demasiado esquemático y rígido. No obstante, Trias de Bes es un muy buen comunicador, y va a ser difícil encontrar otro compendio tan ordenado y claro sobre las crisis económicas, escrito para el gran público.

VALOR COMERCIAL
7
Se trata de una obra muy oportuna en términos coyunturales, pero no transmite ningún tipo de esperanza (todo lo contrario), lo que puede ahuyentar al lector medio. Es una lástima, puesto que todo lo que explica el autor es digno de ser leído. Pero no es un libro para leer en tiempos de crisis, pues refuerza la idea de que ésta es culpa de todas, ni en tiempos de vacas gordas, pues es demasiado catastrofista para ello. Así pues, la mayor virtud del autor, llamar a las cosas por su nombre, es su mayor debilidad en términos comerciales. Irónico pero cierto.





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2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Querido Juanma: Llevo dos años en el paro. Me ha interesado mucho el libro, pero por mi situación personal estoy pasando por una depresión. ¿Me lo recomiendas dado mi caso, o no?

15 de noviembre de 2009, 17:02  
Blogger Juanma said...

Hola,

Ante todo, espero que tu situación mejore; sobre todo la depresión, pues lo realmente importante es uno mismo, y después el trabajo vendrá con más facilidad. Lo deseo de corazón.

No creo que haya problema en que te leas este libro. El estilo es ameno y se lee como un libro divulgativo (que, por otro lado, es lo que es). Es una lectura recomendable.

Muchas gracias por comentar, y ojalá se solucione tu situación.

Abrazos.

16 de noviembre de 2009, 12:26  

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