Murphy, al fin superado
No importa cuántas perchas tengas en casa: siempre necesitarás un par más.
(Cristina López)
Qué gran verdad, por favor. Hagamos lo que hagamos, la ropa y las perchas se comportan como la luz y el efecto Doppler. Si compramos ocho perchas, entonces nos faltarán dos más. Si compramos dos prendas (en las rebajas del Zara o bien en alguna incursión al Decathlon) y cuatro perchas, entonces nos siguen faltando dos.
Misterioso. Muy misterioso.
E irrefutable.
Misterioso. Muy misterioso.
E irrefutable.
Etiquetas: grandes verdades, Leyes de Murphy, vida cotidiana




11 Comments:
XDDD
Es que estoy harta de comprar perchas y que SIEMPRE me falten dos. ¿Se volatilizan? ¿Es tu efecto magneto aplicado a la perchística? misterio...
No creo, porque son de plástico, que es inmune al Efecto Magneto.
Igual es el Efecto Percha. Otra terrible alteración del continuo espacio-tiempo... :-P
Estarán tal vez en la dimensión bolígrafo? Por lo que veo el fenómeno no se produce sólo en mi armario...
He vueeeeltoooo! (bueno, volví el sábado pero todavía estoy en modo vacaciones!).
(bueno, volví el sábado pero todavía estoy en modo vacaciones!).
Te perdiste el domingo un pollo al mole fantabuloso (y pantagruélico) :p Te veo en muchos blogs menos en uno de los tuyos, Ferran ;)...:p
Lo que habría que ver es qué ocurre si cuelgas un bolígrafo de una percha. :-P
¿Qué tal las vacaciones? Muy chulas las postales. Te odiamos. :-D
Muy chulas las postales
Pero qué dices, Juanmita, si no eran del otro mundo. ¿Cómo dices? ¿que me estoy poniendo verde? seguro que no es verde de envidia, eso fijo...
Será el pollo al mole del otro día. Fijo. :-P
Juanma estoy muuy decepcionado. Como aficionado a la cf deberias haber citado:
Todos los mares con ostras de Avram Davidson que trata de donde va a parar las perchas. Cuento ganador del Hugo.
Y ni siquiera voy a mencionar el Kibble Dickiano.
Ni la idea de Chesteron de que la humanidad estan en guerra con las maquinas pero estas luchan una guerra de guerrillas amargandonos la vida en el momento más inesperado .
Ni ...
Cierto, cierto. Qué bueno era ese cuento de Davidson. :-)
No, en realidad esto no tiene nada que ver con el kipple. El kipple lo tengo en casa, ocupa toda mi habitación y ya es un ente orgánico que me saluda cuando vengo para acá. El viernes hacemos limpieza general, a ver qué sale. Apuesto a que me llevo grandes sorpresas.
El cuento de Davidson es lo contrario que el armario de Cristina. Allí no hay manera de saber qué pasa con las perchas. Hasta ahora, sólo se me ocurre enunciarlo como una ecuación en la que la única variable es un número fijo, el 2.
Sea P el número de prendas que hay en el armario, y p el número de perchas. Se establece una constante P = p + 2. Así, si p = 25, P es 25 + 2, o sea 27.
Peeero si compramos 3 prendas y 8 perchas, en teoría deberíamos tener P = 28 y p = 35. Pues no. Da igual. Lo que tenemos no es 28 prendas y 35 perchas, sino P = p + 2. Siguen faltando dos perchas. El número de prendas es irrelevante, y da igual que aumente o disminuya. La constante se mantiene.
No lo entiendo, pero es así. Interesante e intrigante a partes iguales.
Juanma, que a ti te pasan TODAS las cosas raras no? una alegría que tengas este espacio para compartirlas y no sean todo estres para ti ... =)
¡Qué poca fé tienes, Juanma! Si hubieras vivido, como yo, treinta años en Tenerife estarías más abierto a este tipo de fenómenos inexplicables.
Porque cualquiera que haya montado en bici en Tenerife sabe que, dado un trayecto de ida y vuelta del punta A al punto B, todo el viaje de ida será en subida, pero el trayecto de vuelta también será en subida.
Allí donde las leyes de la física no hallan explicación bla, bla, bla...
ejem esto, ¿habeis probado a comprar los juegos de perchas de ikea?
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