viernes, 18 de julio de 2008

Premios Ignotus 2008: ¿Qué pongo en la papeleta de votación? (IV)

A lo largo de toda esta semana hemos ido viendo posibles candidatos a los premios Ignotus, es decir, lo mejor del género fantástico aparecido en España durante el año 2007 en las categorías de novela española, novela y relato extranjeros e ilustración, ensayo y artículo. Sin ánimo se ser completista (insisto, no he leído suficientes Obras poéticas, en Página web seguirá ganando El Sitio de Ciencia Ficción -aunque ya le va tocando premio a NGC 3660, Literatura Fantástica, Stardustcf o algún foro-, en Representación audiovisual está clarísimo que va a ganar REC, de Jaume Balagueró y Paco Plaza, no tengo gran idea de qué votar en Tebeo y, para deprimirme con los poquitos posibles candidatos con opciones que hay en Revista -excepto Hélice y los únicos números de Vórtice en Línea y Gigamesh-, mejor ni opino), acá van mis propuestas en las categorías "narrativas" que faltan.

Antología y Novela corta

Pues sí, las dos juntas. ¿Pasa algo?

No he leído el volumen correspondiente a los Premios UPC 2006 (Ed. B), de modo que poco puedo opinar sobre su calidad, o sobre las posibilidades de Jorge Baradit ("Trinidad"), Sergio Gaut vel Hartman ("Carne verdadera") y Miguel Ángel López Muñoz ("El informe Cronocorp") en Novela corta, o las de Kristine Katryn Rusch ("El fin del mundo") en Cuento extranjero. Por tradición, esta recopilación es finalista segura, y suele ganar con bastante frecuencia. Las tres novelas cortas mencionadas tienen prácticamente asegurada las candidaturas en sus respectivas categorías. Esperaré a que salga el listado definitivo de candidatos, y entonces le daré un tiento.

Otro recopilatorio de premios tiene posibilidades, pese a su casi nula vida comercial: Certamen Alberto Magno de Fantasía Científica 2006 (UPV). Dada la extensión de los relatos ganadores, en muchas ocasiones resulta difícil saber a qué categoría pertenecen; por defecto, los he incluido en Novela corta, ya que creo que superan las 17.500 palabras. En todo caso, calculad que a partir de las 40 páginas de libro ya estamos en esa categoría. En tal caso, habría que tener en cuenta las posibilidades de "Lemmings", de Ignacio Sanz Vallas (un ciberpunk con religiones chungas que podría recordar a Greg Egan y que resulta más que digno); "No habrá vergüenza en mi derrota", de Juan Luis López Aranguren (ciencia ficción dura, ambientada en el mundo de los investigadores científicos, con vueltas de tuerca sobre la paradoja de Schrödinger y un final ciertamente sorprendente), y mi favorito, "Sobre los inmortales", de Ezequiel Delutri (un curradísimo homenaje a Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares, con autómatas y mucha erudición). Tampoco habría que desdeñar las posibilidades de "Una larga descendencia", de Santiago García Albás, y "La apuesta faustiana", de Vladimir Hernández, un pequeño clásico en la papeleta final de los Ignotus. Con todo, los dos mejores relatos son los que ya estaban publicados: "La traición de Judas", de Joaquín Revuelta, y "Argos", de José Antonio Cotrina. Por tanto, no son nominables.

Otra antología nominable es Historias de hadas para adultos, de Daína Chaviano (Minotauro). Como dije el miércoles, "La granja" es una muy buena historia entre artúrica y costumbrista cubana, aunque las otras dos que componen el volumen desmerecen un poco: "Un hada en el umbral de la Tierra" no está mal, pero está contada con un estilo casi anclado en los años setenta (que podría haber aparecido en Nueva Dimensión, vamos), y "La dama del ciervo" es una chorrada como la copa de un pino. Muy irregular, en resumen.

El miércoles, al referirme a Cuento extranjero, hablé de tres antologías que tienen méritos más que suficientes como para ser finalistas: Cuando los osos descubrieron el fuego, de Terry Bisson (Alianza), que tiene el mejor cuento extranjero del año pasado, "Macs", y otro que debería ser finalista del Ignotus, "Necronautas"; Nueva historia universal de la infamia, de Rhys Hughes (Bibliópolis), que funciona muy bien como homenaje a Borges y tiene otro pedazo de cuento: "En pos del Libro de Arena"; y Las damas de Grace Adieu, de Susanna Clarke (Salamandra), que es muy recomendable si echáis de menos Jonathan Strange y el señor Norrell y queréis recuperar algo de su magia. Podéis añadirle Camino sin retorno, de Andrzej Sapkowski (Bibliópolis), en la que se reeditan magníficos cuentos como "Los músicos" o "La tarde dorada" y aparecen algunos inéditos que no están nada mal, como "Algo termina, algo comienza" y "En el cráter de la bomba". Hubiera preferido leer ya el séptimo y último de la saga de Geralt de Rivia, pero en fin: por lo menos, sirve para abrir boca hasta que aparezca La dama del lago.

Dejo para el final una antología que entrará fijo en mi papeleta: Porvenir, de Iban Zaldua (Lengua de Trapo). El autor vasco ya se ha adentrado con anterioridad en el género fantástico (suya es la novela Si Sabino viviría, un space opera descacharrante) y en esta recopilación teje un mundo a medias fantástico y a medias realista, un duro retrato de la sociedad vasca que no se corta ni un pelo al presentar personajes y situaciones que no pasarían la censura de Telemadrid, pero que también tiene momentos para la poesía. Es uno de los libros aparecidos en 2007 que más me ha impresionado.


Cuento español

Y llegamos a la última categoría de la que voy a hablar. Antes que nada, os pido que dejéis lo que estáis haciendo, os levantéis y guardéis un minuto de silencio. Por ir entrenando, más que nada, porque esto va de mal en peor. La no aparición de Paura y Artifex durante 2007 ha repercutido en un descenso considerable del nivel de la narrativa breve fantástica española. Así de claro. Las extensiones largas se han salvado gracias a los recopilatorios de premios y a alguna recopilación de relatos del mismo autor (resulta imprescindible Magnífica Víbora de las Formas, de Juan Antonio Fernández Madrigal, y el único relato inédito -y, por tanto, nominable sensu stricto-, "Historia de Beatriz", una historia que glosa la rarísima relación entre una niña y un robot en un futuro irreconocible), pero, en general, el nivel de los cuentos españoles de ciencia ficción durante 2007 ha sido flojito. Durante los últimos meses he participado en el comité seleccionador de la antología Fabricantes de Sueños 2008, y puedo dar fe de que no hay mucho más aparte de los relatos seleccionados y la casi media docena que no pudo entrar en la selección final y que, a pesar de ello, quisimos destacar. Hablamos de menos de veinte relatos dignos de figurar en una antología de lo mejor del año. De ellos destacaría los siguientes:

"Aduya", de Sergio Parra (Libro Andrómeda). Si Sergio no existiera, habría que inventarlo. Sin ser su mejor relato, destaca muy por encima de lo que se publicó en 2007, con una historia que juega con la lingüística y el lenguaje, llena de humor, erudición y su toque personal inconfundible.

"Servir al hombre", de Domingo Santos (BEM On Line). Es un cuento de robots a lo Asimov, pero no es sólo eso, es mucho más: es un lamento y una historia conmovedora acerca de la enfermedad y el sacrificio. Conmueve casi lo mismo que "Mi esposa, mi hija", el otro buen cuento que Pedro ha publicado en los últimos años.

"La apertura slagar", de Alfredo Álamo y Santiago Eximeno (NGC 3660). Era inevitable que terminaran colaborando. Una variación muy interesante sobre monstruos y ajedrez, que merece la pena leer.

"Chalala", de David Mateo (Miasma nº6). Con un estilo más realista que el que suele emplear cuando escribe como Tobías Grumm, David urde una historia de amour fou entre un esclavo negro haitiano y la prometida de su amo. Lógicamente, no es una historia fácil y hay vudú de por medio. Se lee muy bien, y confirma la progresión del autor. Dos motivos más que sobrados para votarlo.

"Erundina salvadora", de María Concepción Regueiro (Alfa Eridani). Una buena ucronía con el trasfondo de la Guerra Civil. Estamos a finales de 1938, en la Barcelona bombardeada por Franco, y un científico loco irrumpe en escena con un artilugio steam-punk que podría cambiar el resultado de la guerra. Vamos, justo el tipo de cuento que me gustaba escribir, y el que me gusta leer.

Si salimos del ámbito del fándom encontraremos algunos buenos relatos, como "El día señalado", de Enrique Vila-Matas (Exploradores del abismo, Ed. Anagrama), una historia que juega con el lector, con el concepto de fantasía y los límites entre ésta y la realidad, en la onda del resto de la recopilación y, en realidad, de toda la obra de Vila-Matas. Un hecho aparentemente trivial (una profecía gitana acerca de su futura muerte) marca la vida de una mujer. El lector y el autor cuentan con información privilegiada, pues las situaciones que se suceden a continuación están muy relacionadas con la profecía, y podrían determinar la muerte o no de la protagonista. De lo que ocurra, y de cómo se manifieste aquello que ocurre, depende el que podamos considerar el relato fantástico o realista, o, en definitiva, de Vila-Matas.

Concluyo este repaso a lo mejor de 2007 con algunos relatos aparecidos originalmente en Porvenir, de Iban Zaldua. Si por mí fuera, los votaba todos, pero me hacía ilusión que la papeleta reflejara más diversidad de autores y propuestas. El caso es que hay donde elegir, desde la fábula futurista fanzinera ("Porvenir", un ultracorto que no está mal) hasta la mezcla entre maldiciones y universos paralelos (en "La cosa no tiene remedio", un chico se debate entre la posibilidad de retroceder en el tiempo para que la chica que le dio calabazas en el instituto no lo rechace y la agitada realidad vasca de principios de los ochenta; deja muy mal cuerpo), desde el uso de la mera voluntad para modificar nuestro mundo real ("Lo único que cambia", o cómo conciliar a George Orwell con las gestoras proamnistía) hasta los malos usos de la realidad virtual ("La solución al problema de la vivienda", una historia digna, a partes iguales, del David Cronenberg de eXistenZ y de los relatos de Robert Sheckley), desde las consecuencias de inventar una máquina del tiempo ("El doctor Iriarte" ofrece la explicación más lógica posible de las paradojas temporales subsiguientes a un intento de salvar al nacionalista de izquierdas Rikardo Arregi de morir en un accidente de circulación en 1969, lo que, para el autor y el doctor de marras, hubiera supuesto el punto Jumbar capaz de pacificar Euskadi en el futuro) o de cargarse para siempre jamás uno de los cuentos infantiles más famosos de todos los tiempos ("La Bella Durmiente: Una historia económica", que es el que al final entra en mi papeleta, y que es todo un descojono, aparte de una dura crítica económica al sistema). Todos ellos merecen la pena, y sería bonito que al menos uno fuera finalista de los Ignotus.

Yo os he soltado mi rollo. Ahora os toca a vosotros.



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4 Comments:

Anonymous Scmús said...

Un poco deprimente lo de las revistas, ¿no?

19 de julio de 2008, 0:31  
Blogger Palimp said...

Como no he leído nada actual no puedo opinar. Eso sí, se agradece la orientación.

P.D. Acabo de verte en página 2.

20 de julio de 2008, 21:13  
Blogger Juanma said...

scmús:

Pues sí, un poquito. Tal como está el panorama, o sacas una revista en formato electrónico o... me temo que nada. :-(

21 de julio de 2008, 9:46  
Blogger Juanma said...

Palimp:

De nada. Seguro que algunos de los títulos que recomiendo te gustan y los sacas en Cuchitril Literario. :)

P.D. Se hizo lo que se pudo. Y el programa fue muy respetuoso con el rollo friqui, la verdad.

21 de julio de 2008, 9:48  

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