martes, 17 de enero de 2006

Pornografía maniática

Otro mensaje en cadena. Este lo he recibido de Pau Blackonion, quien lo recibió a su vez de Errantus.

Reglamento:

El primer jugador de este juego inicia su mensaje con el título «5 extraños hábitos tuyos» (o algo así). Las personas que son invitadas a escribir un mensaje en su respectivo blog a propósito, de sus extraños hábitos, deben también indicar claramente este reglamento. Al final, debéis escoger a cinco nuevas personas a indicar y añadir el link de su blog o diario web. No olvidéis dejar un comentario en su blog o diario web diciendo: «Has sido elegido...» y dices que lean el vuestro.

Así pues, eliminadas las manías comunes a cualquier friki (salir siempre a la calle o ir siempre al lavabo con un libro en la mano, y a veces he tardado mucho tiempo en decidir cuál me llevo, aunque me esté jiñando o llegue tarde), y en particular los que han respondido el cuestionario antes que yo (ir por la calle caminando a toa hostia, a velocidad de crucero interestelar), y los tics recurrentes (tocarme la juntura de las gafas, aunque no las lleve puestas, o morderme el extremo derecho del labio inferior cuando estoy muy concentrado), estas son cinco de mis manías más, digamos, originales. Tengo muchas más, pero estas son las primeras que se me han ocurrido.

UNO

Me toco un molar que tengo suelto: el empaste cedió y se cuarteó mientras volvíamos de la Cursa Popular de hace tres años. Estaba comiendo y de repente creí que me había comido una piedrecita, pero no: eran fragmentitos de diente. Es justo la muela que lleva once años y pico dándome por saco: ya se me jodió una vez en vísperas de la hispacón (convención española de literatura fantástica) de Burjassot en 1994 y me pasé los cuatro días con empastes improvisados (miguitas de pan y chicles, sobre todo). Como soy tirando a burro y no me duele, no termino de decidirme a ir al dentista. (Y, todo hay que decirlo, me da miedo el presupuesto que me puedan hacer.) Desde que se me soltó la muela, me da por tocármela y hacer ruiditos con ella. No está tan suelta como para arrancármela por accidente, así que puedo juguetear tranquilo. A Enric y sobre todo a Álex les sacaba de quicio cuando empecé a hacerlo, pero ya no me dicen nada: es parte de mí. Prometo que invertiré el próximo aumento de sueldo en ir al dentista y que me hagan una endodoncia de una vez.

DOS

No soporto que me llamen José Manuel. Me llamo Juan Manuel, Juan, Juanma, Juanmita, Juanmica, Juanito o cualquier otro diminutivo de la raíz de Juan. Por eso no entiendo que alguien que sabe que me llaman Juanma se confunda y pase automáticamente a José Manuel cuando dice mi nombre completo: primero, porque Juan Manuel es un nombre más bonito que José Manuel (¿yo qué culpa tengo de que mis padres tuvieran buen gusto al decidir cómo me iba a llamar?) y, segundo, porque hay más Juan Manueles célebres que José Manueles y juraría que hay más gente llamada así. Poquita broma con esto, si queréis haceros los graciosos: puedo ponerme muy desagradable, incluso en modo sardaukar.

TRES

En el híper. Siempre descargo el carrito o cesta pensando en cómo voy a ordenar los contenidos y en cómo voy a ocupar las bolsas que me llevaré a casa: celulosas y galletas en una bolsa, yogures y lácteos en otra, carne y congelados en otra, latas y conservas en otra, frutas y verduras en otra… En cuanto queda libre la caja en la que voy a pagar, corro al otro extremo (y me pone histérico que el cliente anterior se demore pagando o no se haya ido en el momento en que los cajeros empiezan con mi compra), abro la cantidad de bolsas que calculo que voy a utilizar y las organizo frenéticamente, mientras los cajeros terminan de pasarlas por el lector óptico. Intento terminar a la vez que me dice la cuantía de la compra. No es por nada en concreto: Henry Ford construía los modelos T de una manera parecidísima, y mirad lo bien que le fue.
Sin salir del híper. Cuando voy a hacer una compra pequeña, llevo la cuenta de cabeza e intento que la cantidad a pagar sea exacta, sin céntimos (cuando existían las pesetas, hubo veces en que conseguí pagar un talego justo), o bien un número capicúa (3,33 euros, 8,88…).

CUATRO

En la calle hay momentos en que me doy miedo: a veces me comporto como Jack Nicholson en Mejor imposible. Siempre que cruzo un paso de cebra doy un paso por cada franja blanca y las voy contando. Ahora que me doy cuenta, en Barcelona ya no lo hago, pero en Madrid lo hacía casi siempre: la calle Alcántara tenía nueve; Conde de Peñalver, quince; Velázquez, veinte; Francisco Silvela, treinta o más en algunos tramos. Medía la importancia de las calles según lo anchas que fueran.
Otra que hacía en Madrid. En un edificio de mi calle hay una terracita que está como a un metro sobre el nivel del suelo. Es un inmueble de cuando construyeron esa parte del barrio; es decir, finales del siglo XIX. En la parte inferior del forjado de la terraza hay una pieza suelta, un circulito que muevo siempre que paso por ahí: sin detenerme, lo hago girar, y sigue haciéndolo cuando ya estoy a un par de pasos de ahí, porque me llega el tintineo que produce al dar vueltas como una ruleta. Estas Navidades he estado en Madrid y no lo he hecho.

CINCO
Siempre estoy jugando con el cronómetro de mi reloj de pulsera. Lo pongo a cero e intento pararlo justo en un segundo cero centésimas. Repito la operación muchísimas veces seguidas. Cuando estoy más tenso o estresado puedo hacerlo continuamente. Pero nunca en público: es un vicio privado.
En general, soy un auténtico maniático de la puntualidad, y lo paso fatal cuando llego tarde a una cita, especialmente cuando estoy en Madrid y voy enganchando una cita con otra y otra más, y termino acumulando retrasos. Mi concepto de puntualidad es llegar a la hora en punto: cuando quiero llegar a un sitio a las doce, me cuido de que el reloj esté marcando las 12:00:00; o sea, las doce.
Podría contar muchas más, no todas inconfesables; pero, como decía más arriba, estas son las primeras que me han venido a la cabeza. A bote pronto, otra serie de cinco podría ser la siguiente:
No puedo ir por la calle sin mirar las matrículas de los coches. Cuando estoy solo, se entiende.
Cuando leo un libro, intento estar atento al momento en que llegue a las páginas capicúas (la 111, la 222, la 333…).
Siempre pido ventana en el avión. (Sin embargo, en el tren me da lo mismo ventana o pasillo, ya veis qué cosas.)
Me pongo los cascos cuando escribo en mi portátil, aunque no esté escuchando música. (De hecho, me acabo de dar cuenta de que los llevo puestos y no he puesto en marcha el reproductor de Windows.)
Si me besan a traición y el beso acierta en la lengua, uno de esos cañonazos de lengua contra lengua, empiezo a dar botes y proferir onomatopeyas como si me hubiera dado una descarga eléctrica: “Gaaa”, “Gabaaa”, “Agabaaa”, “Ajjjr”, “Gooobo” y similares. Sé que corta el rollo, pero es que tengo unos terminales nerviosos muy sensibles en la punta de la lengua.

Le cedo el testigo a:

Álex

Josean Cotrina

Rox

Nimraithkar

Simbionte

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16 Comments:

Anonymous Pily B. said...

XDDDD coincidimos en lo de Jack Nicholson. ;-)

Besillos, ha molao.

18 de enero de 2006, 0:46  
Blogger Juanma said...

Dios nos cría... XDDDD

Pues te has librado de que te enmarronara porque ya lo había hecho Zapardiel.

Pero sí, es muy gracioso. La putada es cuando echas cuentas y te salen diecisiete manías significativas, y sólo puedes poner cinco. :-P

Besillos. :-***

18 de enero de 2006, 10:47  
Anonymous Panadero said...

Juanma,
qué flipe de blog:)
He estado unos días en Vigo y me encuentro ahora, que estoy con los amilios antes de coger el tren de vuelta a Madrid, que ya hay nuevos textos en Pornografiaemocional!!!
Esto me recuerda a las tardes de agosto de finales de los ochenta, cuando la Cadena del Water no emitía y encendías la radio "a ver si salía algo". Y un buen día escuchabas a Pepe, Albertín, jejejejejejeje.

Abrazotes desde Vigo.

18 de enero de 2006, 11:59  
Blogger Juanma said...

Oh, la Cadena del Water, qué gran emisora... Pues mira, en la caja de casetes que hay en tu casa seguro que está la de los últimos minutos de la Cadena del Water: la grabamos y la dejamos hasta pasado un buen rato después del final de la emisión, aquel «¡¡¡HASTA LOS HUEVOOOOOOOS!!!» tan largo y sentido, por si todo había sido una broma y volvían a emitir.

Venga, Panadero, te voy a dar una sorpresa enorme: entra en http://www.cadenadelwc.com/ y me cuentas. :-))))

¿Qué tal ha ido por Vigo?

18 de enero de 2006, 12:01  
Blogger Zapardiel said...

Es cierto, tú eres una de esas personas desconcertantes que están en los lugares a la hora prevista. No como yo, que aparezco tarde siempre y en todo momento.

Jejeje, y lo del hiper me ha parecido impresionante, yo quiero hacer la compra contigo algún día :D

¡Bes de bruja!

18 de enero de 2006, 13:36  
Blogger Juanma said...

Ah, pos la próxima vez que nos veamos (en Madrid, Gijón o Barna, me es inverosímil) te hago una performance comprística.
;-)

Besitooos. :-***

18 de enero de 2006, 16:44  
Anonymous Yolanda said...

Yo, rollito matrícula, hago esto:

Sumo las 4 cifras de las matrículas y las divido entre 4, a ver si tengo 4 iguales, capicua o llufa,o sea, 3 iguales y 1 que no... :-*

19 de enero de 2006, 0:59  
Blogger Juanma said...

Guau, Yoli, eso suena realmente sofisticado.
:-D

Lo de las matrículas parece una constante: casi todos tenemos nuestros vicios privados con ellas.

B7777s. :-*****

19 de enero de 2006, 8:32  
Blogger Junishiro said...

YO opino que tu nombre es chido...

No te lo cambies...

Atte: Juan Manuel, de Mexico

Alias: Junishiro Mansujiro

19 de enero de 2006, 16:59  
Blogger Nimraithkar said...

ahhh traidor. Por que a mi? que te he hecho yo?
bueno mañana lo haré porque hoy lo unico que quiero es IRMEEEEE!
Ah Jose Manuel... que te iba a decir? ah pues no se. Supongo que es lo de menos
Oh, vale, ya lo dije ^^
jaja

19 de enero de 2006, 18:08  
Blogger Víctor M. Ánchel said...

Yo contaba las líneas intermitentes de la carretera cuando de niño viajábamos de mi casa al camping de Oropesa. Solía dormirme pasadas las cinco mil, pero vamos...

Qué mal estamos, joer. Qué mal. XD

19 de enero de 2006, 19:54  
Blogger Juanma said...

Nimraithkar: Grrrrrr. ;-P

Besos. :-**

19 de enero de 2006, 22:42  
Blogger Juanma said...

Stonecraft: Los frikis, esto es lo que tenemos. Forma parte de nuestro encanto natural. :-D

Abrazos.

19 de enero de 2006, 22:43  
Anonymous ëire said...

yo también fui elegida...

20 de enero de 2006, 1:18  
Blogger Víctor M. Ánchel said...

Con las matrículas... bueno, mejor lo dejamos. XDD

20 de enero de 2006, 8:02  
Anonymous ripleyz said...

grumpf. ya he contestado pero creo que he inclumpido todas las reglas, estaba tan agobiada pensando en manías que se me ha olvidado! que truman ponga las suyas a ver...

21 de enero de 2006, 11:29  

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