jueves, 5 de enero de 2006

El mejor regalo de Reyes

Cuando leyó las anotaciones que estaba escribiendo para este blog, mi muy buen amigo David Panadero me dijo que parezco Nick Hornby. Aparte de ser uno de los piropos más bonitos que me han hecho en años (qué más quisiera yo que escribir como Hornby), algo de Alta fidelidad sí que tengo.
Para empezar, es la novela me acompañó durante el día de Reyes más amargo de mi vida. Me quedaba en Madrid, bastante tirado: aún no volvía a Barcelona y mi madre, recién operada, se iba con mi hermana a Jaén. El día antes había estado acompañando a Emmanuel, que llegaba de México vía Barajas y luego se iba en tren a pasar un par de días con Aleix en La Sénia. Lo estuve acompañando durante unas horas, practicando una de mis pasiones, enseñarle mis ciudades favoritas a mi gente favorita: Madrid, a mis amigos de Barcelona; Barcelona, a mis amigos de Madrid. (Tampoco tengo inconveniente en enseñarle Madrid o Barcelona a gente de otros lugares. Sí, es una indirecta bastante directa.) Dado que apenas teníamos una mañana, le hice la ruta básica: una visita panorámica en el 74 (Serrano, Colón, Cibeles y Gran Vía), un paseo por Callao y la Puerta del Sol, desvíos a la Plaza Mayor y Puerta Cerrada, calle Mayor, el ayuntamiento, calle Bailén, Palacio Real, Plaza de Oriente, Plaza de España, más Gran Vía y nueva panorámica en el 74, para regresar por la Puerta de Alcalá, el Retiro y Velázquez, y de ahí a casa, recoger la maleta y en taxi hasta Chamartín, por la Castellana, para que viera Azca y el Santiago Bernabéu.
No me fui con él porque quería quedarme con mi madre. Hacía apenas un mes que la habían operado y el futuro era muy incierto, cabía la posibilidad de que fueran nuestras últimas Navidades con ella. Ma había ido de Jaén durante los días más duros del postoperatorio, encima había tenido una bronca de la leche con mi tía en la sala de espera del quirófano y quería enmendar mi falta. Ya había tenido mi ración de penitencia unos días antes. Mi madre había ingresado en el hospital con algo que muy bien podía ser un infarto, luego se convirtió en una angina de pecho y terminó en una crisis de hipertensión. Dormí las dos primeras noches en Jaén en una butaca de la habitación del hospital (la primera, directo desde la estación de tren al hospital, sin tan siguiera dejar la maleta en casa de mi hermana), velando por mi madre, a pie de cama, levantándola para llevarla a orinar, poniéndole la cuña y haciendo todo aquello que hasta hacía cinco años ella le había estado haciendo a mi abuela y sólo tres años antes ella me había hecho, cuando tuve el linfoma. Una inversión de términos de lo más rápido e inesperado. Una vez en Madrid, me quedé en casa porque quería apurar al máximo los días que pudiera estar con ella. Pero hubo cambio de planes y regresó a Jaén justo la víspera de Reyes.
Y me quedé solo.
Y allí estaba yo, en casa un día de Reyes, el antaño niño pequeño, el que siempre había tenido ración extra de regalos, solo, sin nada ni nadie. Daba pena ver tan vacío el epicentro de la familia, el salón en el que se centralizaban los regalos de los hermanos, sobrinos y tíos; el comedor en el que, cuando mi abuela vivía, se reunía todo el clan para merendar chocolate y roscón de Reyes, con la sorpresa generalmente amañada para que le tocara al sobrino en edad de alegrarse más por el hecho de descubrir un pastorcillo de loza o un botijito bonsai de cerámica. Y ahora, una casa vacía y fría, sin regalos, ni adornos navideños, ni gritos de los sobrinos, ni ganas.
Por aquello de no sufrir más de la cuenta (pues la situación ya era lo suficientemente chunga de por sí como para empezar a montarse películas), decidí tomármelo con calma. Aproveché que en Barcelona no tengo tocadiscos y me pasé todo el día escuchando mis viejos vinilos, a los que sólo tengo acceso cuando voy a casa de mi madre en Madrid: el Come On Pilgrim de los Pixies, el Live at Max’s Kansas City de la Velvet Underground, el Aftermath de los Rolling Stones, el primer maxi de Los Toreros Muertos (“Yo no me llamo Javier”, “Qué pena me doy”, “Mi agüita amarilla” y “Bares, bares”), el single de “La estatua del jardín botánico” y “Rompeolas”, de Radio Futura… Todo aquello que dejé atrás y es parte de mí.
Sólo recibí una llamada, de Amaya. Y tal vez me llamara mi padre, ahora que recuerdo.
El resto del día, solo, completamente solo. Pero muy bien acompañado: me leí de una sentada Alta fidelidad, de Nick Hornby. Me dejé atrapar por las neuras de un treintañero en crisis existencial y de pareja; reviví las escenas que más me habían gustado de la película; aprendí cosas de mí mismo y de cómo he solucionado o dejado de solucionar mis problemas; descubrí lo mucho que mola ser un friki (de la música o de la ciencia ficción; de lo que sea) y tener la grandísima, inmensa suerte vivir de ello, y supe que había sido un día realmente bueno. Cierto, la lectura del libro no iba a solucionar mis quebrantos existenciales, ni le iba a devolver la buena salud a mi madre, pero podía poner algo de orden y sosiego en una vida que se me estaba saliendo de madre (y nunca mejor dicho, dadas las circunstancias) y proporcionarme una perspectiva optimista con la que intentar paliar ciertos vicios que amenazaban con echar abajo el frágil equilibrio que apuntalaba mi existencia en aquellos momentos: poco asentado en Barcelona, viviendo en una especie de segunda juventud que sabía transitoria y con más dudas que respuestas.
Aquella tarde, solo en casa, me sentí un poco más yo mismo, encontrando un huequito para estar a solas conmigo mismo. Dejando atrás toda la mierda que me había estado comiendo durante el verano y el mes de diciembre (los peores de mi vida). Saboreando mi casa como no lo había hecho nunca, como si fuera la última vez que escuchara música, leyera a solas, me tomara un señor baño de casi una hora con el agua muy caliente, mirara a través de la ventana, ojeara la colección de atlas o de libros de arte, me asomara a la terraza, me tumbara en mi cama para mirar el techo… Solté lastre, alejé las fantasías catastróficas y tuve unas cuantas horas para sosegarme, disfrutar de la lectura, disfrutar de la música, disfrutar de una voz amiga durante la única irrupción del mundo real en mi mundo interior, disfrutar de mi juanmaverso de luz y de color.
La dinámica fue la misma que la de una gripe especialmente jodida: te encierras en casa, sudas hasta la última gota y vuelves al mundo con ánimos y fuerzas renovadas. Mi sudor eran las lágrimas que corrían por mi interior, pues no querían aflorar: cuántas ganas tenía de llorar, no sólo por mi madre, sino por mí. Y así, reconsituído tras la gripe de sentimientos que me había dejado tan tocado, el día siguiente amanecí sano y con ganas de viajar, de regresar a una Barcelona que no tenía más remedio que considerar mi hogar, de ver a los amigos que ya empezaban a ser mi gente, de afrontar los nuevos retos que a buen seguro me traería el nuevo año (y que terminaron siendo más, muchos más de los que había imaginado).
Y aquel fue mi regalo de Reyes: combustible emocional para afrontar los cambios y la realidad; un regalo que tuve que utilizar muchas veces a lo largo del año. Fue un regalo original, útil y, qué coño, a veces hay que sorprenderse, darse un pequeño homenaje y regalarse cosas.
A todo esto: ¿Qué os van a traer los Reyes Magos?

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32 Comments:

Anonymous Helena said...

Uno escribe la carta a los Reyes y luego ellos te traen lo que quieran que para esos son Reyes y además Magos.
Me gusta mucho tu blog. Enhorabuena y, nada, a seguir desnudándote que voayeurs no te faltaran.

5 de enero de 2006, 17:30  
Blogger Juanma said...

Helena: Efectivamente, los Reyes hacen lo que les da la gana, pero luego se les perdona, porque al fin y al cabo son reyes y majos.
;-P

Me alegro mucho de que te esté gustando el blog.

Besitos :-**

5 de enero de 2006, 17:50  
Anonymous Anónimo said...

Querido,
rectifico mi comentario. Más que a Hornby me recuerdas a ese Holden Caulfield inédito del que nadie ha escrito, el que ha superado la treintena, va de restaurantes caros y vive en perpetuo estado de enamoramiento, rodeado de encantadoras niñas gafeoides:))
Bueno, y apuntaré -confesaré- que ese poder balsámico que tuvo para ti "Alta fidelidad" lo tiene para mí ver "París Texas" o incluso hojear antiguos números de la revista Stalker.

Abrazotes desde Vallekas!!!

5 de enero de 2006, 19:39  
Anonymous Panadero said...

Se me olvidó poder mi nombre...

5 de enero de 2006, 19:43  
Blogger Juanma said...

Joer, Panadero, me has emocionao con este comentario. Claro, como sabes que El guardián en el centeno es uno de mis libros favoritos... :-P

Que los Reyes Majos te traigan muchos regalitos dulces y frikis. ;-)

5 de enero de 2006, 21:46  
Anonymous Pily B. said...

¡El guardián en el centeno! Por Diossss, ¡me encanta! Holden Caulfield es uno de mis HEROEEEEEEEEEEEES.

Por cierto, qué bello todo lo que cuentas, Juanma, aunque tan triste... Afortunadamente lo de tu madre solo quedó en el susto y sigue junto a ti (en la distancia pero junto a ti).

Me gusta el espíritu de este post, es el mío de los últimos tiempos.

Y para finalizar, de momento ya sabes lo que me han traido los reyes majos, pero si tuviera que pedirles algo más, sin duda les pediría Combustible Emocional. ¡Siempre,todos los años, que no faltase Combustible Emocional!

Besitos de regreso.

6 de enero de 2006, 12:13  
Blogger Juanma said...

Pily: los Reyes Magos te han traído el mejor regalo del mundo. Disfrútalo, y de ahí para arriba. :-)

Besillos, guapa. :-*

6 de enero de 2006, 12:31  
Anonymous Elvira said...

Siempre nos traen lo que quieren "ellos"...lo mejor es darle un buen uso a los presentes de sus majestades!

Besitos

6 de enero de 2006, 13:34  
Blogger Álex Vidal said...

:')

6 de enero de 2006, 13:55  
Blogger Álex Vidal said...

Y, a todo esto, la peli ¿la tienes? Es una de las (muchas) que aún no he visto...

6 de enero de 2006, 14:01  
Blogger Juanma said...

Pos ahora que lo dices, no, no la tengo. :-/

6 de enero de 2006, 14:12  
Blogger El Mono said...

Tu "Alta fidelidad" fue en mi caso "Asfixia", que me gusto casi tanto como "El club de la Lucha", parece que hay libros que estan esperando el momento adecuado para llegarnos.

Ah, a mi me han traido "Libra" de Don DeLillo, la tercera parte de "Verdes valles, colinas rojas" y "La posibilidad de una isla"

Salud

7 de enero de 2006, 0:14  
Blogger Juanma said...

El Mono: Hala, qué pedazo de regalos de Reyes. :-)

A mí Asfixia me vuelve loco; de hecho, es lo que más me gusta de Palahniuk y cuento las horas que faltan para que estrenen la peli. Tiene una variedad de personajes a cual más pasado de vueltas, y los medios de vida del prota son realmente hilarantes. Sus la recomiendo a todos, y como me pille el día inspirado igual me marco un comentario en el blog. Desde un punto de vista pornográfico y emocional, claro está. :-D

7 de enero de 2006, 2:45  
Anonymous Panadero said...

¿Con lo tarde que es y me vais a hacer discutir otra vez sobre El club de la lucha?
Juanma, compórtate:P

Abrazos desde Vallekas.

7 de enero de 2006, 4:40  
Blogger Juanma said...

Veeengaaa, vaaaleee. Ya no es tan tarde. ¿Podemos empezar a discutir ya?
;-P

7 de enero de 2006, 11:29  
Blogger Álex Vidal said...

Obra maestra. Punto :D

Y a quien me lo discuta, lo abro con mi sable láser :D

7 de enero de 2006, 12:40  
Anonymous Panadero said...

Hace muchos, muchos años...
estábamos en un estudio de radio Luis Díaz, Luis Prado, Juanma y yo discutiendo sobre la película de marras. Una hora entera!
Nos lo pasamos muy bien pero no llegamos a ninguna conclusion, salvo a que le cogimos el gusto a las conversaciones interminables.
Bueno, y también acordamos que...
LA PRIMERA REGLA DEL CLUB DE LA LUCHA ES QUE NO SE HABLA DEL CLUB DE LA LUCHA.

Abrazo fuerte.

7 de enero de 2006, 16:25  
Blogger J.Fidel said...

Y recomiendo que leáis El Club de la Lucha en inglés, con un nivel de inglés del extinto COU es más que suficiente, y se disfruta 10 veces más :)

Por cierto, Panadero ¿sabes ya la fecha exacta de la presentación de tus libros de cine?

7 de enero de 2006, 18:55  
Anonymous Panadero said...

Fidel,
me alegro de leerte!
Pues el sábado 21 de enero a las 7,30 de la tarde se presentan mis libros (Tim Burton y Ed Wood) en Estudio en Escarlata, en la zona de Argüelles, Madrid.
Espero que te pases y que venga to er mundo, que luego haremos fiesta en un pub.
Yo ya me he aprendido el baile de los oompa loompas y me comprometo a reproducirlo:)

Abrazos desde Vallekas.

8 de enero de 2006, 5:03  
Blogger Juanma said...

Me decía Zapardiel que uno de los extras de Charlie y la fábrica de chocolate consiste en una lección del baile de los oompa loopas. ¡Voy corriendo a comprármela!
;-P

Pues ná, que la presentación quede perfecta, os lo paséis muy requetebien en el pub de corte moderno y tomaos una a mi salud.

8 de enero de 2006, 11:10  
Blogger J.Fidel said...

Ok, allí estaremos :)

8 de enero de 2006, 12:37  
Anonymous Panadero said...

Fidel,
trato de localizar a Fernando Ángel Moreno, que, me consta, le va el tema, y no me responde los amelios, pues no se conecta desde casa.
Te dejo mi emilio para que me escribas cuando gustes:
protesis@pasadizo.com
Y retomando mis viejas costumbres, te digo -os digo- que si no vienes, TE ESPERA UN FINAL ATROZ!!!

Abrazotes desde Vallekas.

8 de enero de 2006, 13:54  
Anonymous Marieta la Traidora said...

Yo si que recuerdo aquella tarde de Reyes tuya..... Y me alegra estar todavía aquí y saber lo que pasó.... Siempre escribo con retardo temporal, lo siento.... Bscs.

9 de enero de 2006, 20:53  
Anonymous Marieta la Traidora said...

Por cierto los Reyes me han traído lo que pedí.... Una entrada para ver a los Stones en el Calderón.... Me gusta esto de ejercer mi automonarquía mágica ;) (a mi bolsillo no...)

9 de enero de 2006, 20:55  
Blogger Juanma said...

Marietita linda: Pues sí, es una alegría que estés aquí. Te perdono el retraso temporal; lo que importa es que sigues aquí, y tus comentarios son para mí otro buen regalo de Reyes.
:-)

Y vaya pedazo de Reyes, sí. Y de cumpleaños, si me apuras. ;-)

Aunque no vaya a ir esta vez a ver a los Stones (hacer triplete ya me parecería un abuso), a ver si me bajo ese finde a Madriz y nos marcamos un menaje para tres con Panadero, ¿no? :-)

9 de enero de 2006, 21:13  
Blogger Juanma said...

O, añado, una cosita a cuatro, con tu mozo.

Besitos, guapa. :-*****

9 de enero de 2006, 21:13  
Anonymous ade said...

Juanma: esto extralimita los márgenes de lo púdico. Me resistía a descubrirme como lectora, pero de hoy no pasa. Es que esto es auténtica pornografía emocional! Puro porno X sentimental! ¿Qué pretendes? ¿Que no ganemos para kleenex y recuerdos? Tú y tus contertulios, porque mentar Paris-Texas y a Salinger también es una provocación anímica. (Alex: quedo a la espera de tu sablazo láser!)
Una alegría que todo haya acabado bien. Estás hecho un bamby-freaky. Hala, otra para tu club de fans :) Eso sí: me pido el título de reina-madre, más acorde con mis canas. Feliz año y muchos besos.

9 de enero de 2006, 23:30  
Blogger J.Fidel said...

Juanma: Te haremos una minicrónica oficiosa del evento ;)

Panadero: Ya te contesto en privado para no saturar el blog :)

10 de enero de 2006, 0:30  
Blogger Juanma said...

Ade: Mardisión, has descubierto mi estrategia para convertirme en el Lars von Trier de los blogs y que todo el mundo se eche a llorar con mis anotaciones. :-P

Qué alegría leerte aquí.

Un besazo, guapa. :-*

10 de enero de 2006, 1:06  
Blogger Juanma said...

Fidel: Sí, porfa, tenedme informado.

Sobre todo, quiero fotos de Panadero y Arturo haciendo la coreografía oompa-loompa de la canción de Augustus Glump.

10 de enero de 2006, 1:21  
Anonymous arturo said...

Hola a todos,
Ando haciendo roda de Blogs y aprovecho para lanzar un saludo.
David Panadero ... no ha dicho la verdad... va a ser una velada de
xtreme burton!!
Creatures of the nigth brougth to ligth!
Los reyes me han traido ( nos han traido a mi y a Vivi) un ordenador con pantalla plana de diecinueve pulgagas, un Giga de Ram y una tarjeta grafica NVDia de 256 mb.

12 de enero de 2006, 0:34  
Blogger Juanma said...

Holas, Arturo

¡Hombre, túporaqui! :-)

¡Porfa, manda fotos de esa sesión de Tim Burton extreme! ¡Quiero veros a Panadero y a ti haciendo bailes oompa loompas!
:-))))

Vaya con los Reyes. Enhorabuena, y qué envidia.

Besitos pa Vivi y pa ti. :-***

12 de enero de 2006, 13:19  

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