Aviso para besateletubbies

Europa entera está conmocionada por otra noticia preocupante procedente de la Europa del Este. No, Ucrania no volverá a enviar al mismo grupo a Eurovisión (ni, por tanto, volverán a quedar segundos). Esta vez, la noticia viene de la católica y cada vez más intolerante Polonia. Y parece que a la Unión Europea no le ha sentado nada bien.
Desde la muerte del Papa, los polacos están que no dan pie con bola. Los gemelos Lech y Jaroslaw Kaczynski, del Partido Ley y Justicia (PIS), ostentan desde julio del 2006 las presidencias de la república y del Gobierno, respectivamente. Y lo que era una transición a la democracia bastante pacífica y, digamos, "a la española", ha adquirido repentinamente un cariz preocupante.
La semana pasada fue una caza de brujas desatada contra los comunistas por el PIS, empeñado en mearse en la transición y hacer honor a su muy sintomático nombre. En su empeño por purgar cualquier polaco relacionado con el comunismo durante la Dictadura, apuntaron incluso contra Ryszard Kapuscinski. Vamos, una Ley de Memoria Histórica, pero a lo bestia.
Aquella noticia no tenía desperdicio:
La caza de brujas en Polonia alcanza al fallecido Kapuscinski
El Gobierno de Varsovia amenaza con desenmascarar a "falsas figuras de prestigio"
La caza de brujas lanzada en Polonia para limpiar cualquier resto del pasado comunista ha alcanzado a uno de los escritores y periodistas más prestigiosos del país, Ryszard Kapuscinski. El reportero, que falleció en enero, colaboró con los servicios secretos del régimen comunista mientras viajaba por medio mundo para escribir las crónicas que le hicieron famoso, según un expediente archivado en el Instituto de la Memoria Nacional, organismo utilizado por el Gobierno para su campaña de depuración ideológica anticomunista.
Kapuscinski no delató a ningún compañero, ni proporcionó información útil a la policía secreta, según se desprende del expediente secreto que ayer publicó la revista Newsweek Polska. Como todos los corresponsales extranjeros de las agencias estatales de noticias de la Europa comunista, debía colaborar con los servicios secretos si quería salir del país. Pero en el estado de histeria anticomunista que ahora vive Polonia, impulsada por los gemelos conservadores Lech y Jaroslaw Kaczynski (presidente y primer ministro), cualquier indicio de haber ayudado a la dictadura comunista es motivo de polémica. El Gobierno ha amenazado varias ocasiones con destapar el pasado comunista de lo que los Kaczynski llaman "falsas figuras de prestigio".
"Durante su colaboración, se ha mostrado cooperador, pero no ha proporcionado a la GB [policía secreta comunista] informaciones interesantes", según escribió un agente en uno de los informes que aparecen en su expediente y en los que se dice que trabajó para los servicios secretos entre 1967 y 1972. Sin embargo, el periodista se limitaba a describir la situación política general de los países que visitaba. Tres documentos muestran que recibió dinero a cambio.
Fuentes periodísticas polacas afirmaban ayer que la filtración del documento es un intento de desacreditar al escritor, que entre 1959 y 1981 cubrió los conflictos más importantes como corresponsal de la Agencia Nacional Polaca y retrató la pobreza de África y América Latina. El mismo Kapuscinski reconoció hace tiempo que, cuando trabajaba, tenía que escribir tres versiones de la misma historia: una para él mismo, otra para que se pudiera publicar en la agencia y otra para los espías.
La filtración de este expediente, archivado en el Instituto de la Memoria Nacional (investiga el pasado comunista), se produce después de una serie de informaciones que han salido a la luz estos días sobre la supuesta colaboración de prominentes figuras de la vida polaca con la policía secreta del régimen que dirigió el país de 1945 a 1989.
Entre los más destacados figuran dos magistrados del Tribunal Constitucional, cuya colaboración con los servicios secretos salió a la luz hace dos semanas, justo dos días antes de que el tribunal analizara una ley clave. El Constitucional debía decidir sobre una polémica medida del Gobierno que obligaba a periodistas, profesores y directores de empresas cotizadas a confesar si colaboraron con los servicios secretos. Un diputado del partido de los Kaczynski aireó entonces los informes secretos de dos de los 15 magistrados. Los jueces afectados dimitieron, aunque ayudaron a los espías tan poco como Kapuscinski. Pese a las presiones, el Constitucional declaró ilegal la iniciativa del Gobierno.
Kapuscinski, que sonó como candidato al premio Nobel, escribió libros que son auténticos referentes para los periodistas de hoy, como El emperador, El sha y La guerra del fútbol. "Los reporteros estadounidenses no tenían que trabajar con la CIA para salir del país", explicó a Reuters Ernst Skalski, periodista y amigo del reportero polaco. "Kapuscinski tuvo que hacerlo... Si no lo hubiera hecho, no habría escrito sus libros".
Pero no contentos con desacreditar a Kapuscinski, los gemelos Kaczynski golpean dos veces, y ahora sus intentos chanantes se extienden nada menos que a Tinky Winky, el mayor de los simpáticos Teletubbies.
La noticia es impresionante:
El Gobierno de Polonia investiga si los Teletubbies fomentan la homosexualidad entre los niños
AGENCIAS
VARSOVIA
La portavoz de los Derechos del Niño del Gobierno de Polonia, Ewa Sowinska, ha afirmado que expertos de su departamento analizarán si la famosa serie televisiva infantil de la BBC Teletubbies fomenta la homosexualidad.
En una entrevista concedida al semanario Wprost, Sowinska ha mantenido que algunas personas le sugirieron que la citada serie de dibujos animados, que tiene mucho éxito también entre los niños polacos, "promociona la homosexualidad". "Pienso que será conveniente que esa sospecha sea estudiada por los psicólogos de mi oficina y que sean ellos los que dictaminen si la serie puede ser transmitida por la televisión pública o no", ha manifestado Sowinska.
Me parece conveniente que un grupo de psicólogos hable al respecto con los niños, porque si efectivamente esos dibujos animados promocionasen comportamientos inadecuados habría que adoptar medidas para evitarlo", ha añadido.
El bolso de Tinky-Winky
Sowinska ha asegurado que se enteró por los medios de comunicación de la posibilidad de que la serie infantil pueda promocionar contenidos homosexuales. "Según parece en Estados Unidos alguien advirtió que se trataba de una manera de influir sobre el comportamiento de los pequeños". No obstante, ha admitido que nunca asoció al teletubbie Tinky-Winky con la homosexualidad, "pese a que siempre anda con un bolso de mujer".
"Me he dado cuenta de que los niños ven esa serie con mucho agrado y los propios Teletubbies me parecen muy cariñosos y hacen muecas muy cómicas, pero antes de que apareciesen las sospechas vi varias veces la serie y pensé incluso que el teletubbie que llevaba el bolso de mujer tenía que sentirse muy incómodo, porque no sabía qué hacer con él, como si no lo necesitase", ha comentado Sowinska. Asimismo, sobre este personaje ha sostenido: "Al principio no me di cuenta de que era un chico".
Para la portavoz de los Derechos del Niño, los niños pequeños tienen otra forma de percibir los dibujos animados y por eso, no cree que "una criatura de menos de 4 años pueda ser manipulada con ayuda de un objeto". Sin embargo, Sowinska ha insistido en que el estudio seguirá adelante para que el equipo de psicólogos emita una recomendación.
Críticas a la política homófoba
Las autoridades polacas in
En varias ocasiones, el Gobierno de EEUU y la UE han criticado la política del Ejecutivo polaco hacia los homosexuales.
Como era de esperar, la Unión Europea ha puesto el grito en el cielo:
La Comisión Europea reprueba la investigación polaca de la homosexualidad de los Teletubbies
La Comisión Europea (CE) ha defendido hoy la libertad de los medios de comunicación para decidir sus contenidos, en relación a una investigación que se llevará a cabo en Polonia con el fin de averiguar si la conocida serie infantil Los Teletubbies puede llevar a los niños a desarrollar tendencias homosexuales.
El portavoz de la CE para los Medios de Comunicación, Martin Selmayr, en respuesta a si considera que dicha serie "puede empujar a los niños a hacerse homosexuales", ha afirmado que "el Ejecutivo comunitario cree en la libertad de los medios".
Estudio impulsado por la portavoz de Derechos del Niño
La pregunta, formulada en una rueda de prensa, se ha basado en la apertura por parte de la portavoz de los Derechos del Niño en Polonia, Ewa Sowinska, de una investigación para saber si la famosa serie de la BBC, de gran éxito entre los niños polacos, puede empujar a estos a la homosexualidad.
Sowinska, a quienes algunas personas le sugirieron que la serie promociona la homosexualidad, quiere que expertos de su departamento analicen si Tinky Winky --de color morado y con bolso de mujer-- y el resto de personajes pueden realmente influir en los niños polacos.
Tras la investigación, los psicólogos deben emitir una recomendación sobre la continuidad de la retransmisión de la serie en la televisión pública polaca.
No, si todavía van a expulsar a Polonia de la Unión Europea por este asunto.
Lo peor del asunto es que Tinky Winky es reincidente. Ya hace ocho años hubo una protesta similar en los Estados Unidos; pero como era en los Estados Unidos, nadie hizo ni puñetero caso: los gringos son así, y también la tomaron con Harry Potter y su supuesta incitación al satanismo.
'Gay Tinky Winky bad for children'
Is the purple Tinky Winky a bad influence on children?
The innocent world of the Teletubbies is under attack from
The Reverend Jerry Falwell, a former spokesman for
Cheerful Tinky Winky, the purple character with the triangular aerial on his head, carries a handbag - but apart from that seems much the same as his friends Laa-Laa, Dipsy and
The characters are famous for their use of baby language, including the catchphrases "eh-oh" meaning "hello", and "uh-oh" for "oh dear".
But the Teletubbies have made the Rev Falwell, chancellor of
'Subtle depictions'
In an article called Parents Alert: Tinky Winky Comes Out of the Closet, he says: "He is purple - the gay-pride colour; and his antenna is shaped like a triangle - the gay-pride symbol."
He said the "subtle depictions" of gay sexuality are intentional and later issued a statement that read: "As a Christian I feel that role modelling the gay lifestyle is damaging to the moral lives of children."
In the same article he also condemned the US animated show
The Teletubbies, aimed at pre-school children, is immensely popular in the
The show was first broadcast on
'Absurd and offensive'
The Teletubbies are portrayed by actors in oversized, brightly coloured costumes. They all have television screens on their tummies and, according to the story line, live in a "chromedome" hidden in the hills.
Steve Rice, a spokesman for Itsy Bitsy Entertainment, which licenses the Teletubbies in the
"It's a children's show, folks. To think we would be putting sexual innuendo in a children's show is kind of outlandish.
"To out a Teletubby in a pre-school show is kind of sad on his part. I really find it absurd and kind of offensive."
A BBC spokeswoman said: "This is not the first time that people have read symbolism into a children's TV programme and it probably won't be the last.
"As far as we are concerned Tinky Winky is simply a sweet, technological baby with a magic bag."
O sea, la repanocha.
¡Hola! Me llamo Bob Esponja. ¿A que no sabes qué absorbo?Mi punto de vista, evidentemente y a pesar de que el tono de esta entrada pueda parecer irónico y tal, es de enérgica repulsa, no sólo a la actitud cerril del gobierno polaco, sino ante la estupidez humana.
Los Teletubbies fueron concebidos como una serie didáctica orientada a niños de preescolar. Se basa en el aprendizaje repetitivo, necesario para que niños de tres a seis años aprendan conceptos básicos; algo así como los "arriiibaaa" y "abaaajooo" de Coco, pero con mucha menos gracia. Pero funcionan: en su ámbito, son una buena serie, y, por lo que he visto y comprobado, Tinky Winky es un niño de seis años; Dipsy, un niño de cinco; Laa-laa, una niña de cuatro; y Poo, un niño de tres.
Y no hay que darle más vueltas, aunque la tentación sea fácil en ocasiones. ¿Quién no ha soñado con ver muerto a Tinky Winky?
El caso es que, mientras me disponía a escribir esta entrada para denunciar las absurdas acusaciones de que ha sido objeto nuestro teletubbie morado favorito, he visto un par de documentos que me inducen a cuestionar su supuesta inocencia.
La primera muestra a toda la troupe comportándose como unos auténticos pastilleros:
Y con la segunda se me han caído los palos del sombrajo. Se la debo a Natxo, en su infatigable esfuerzo por derrumbar mitos de infancia. Muchas gracias, Natxo, aunque ya sé a quién culpar de las pesadillas que, a buen seguro, tendré esta noche.
Etiquetas: bob esponja, homofobia, polacos, teletubbies




