miércoles, 1 de agosto de 2007

Bienvenido, Míster Bergman

La Muerte se cansó de posar y se llevó a Ingmar Bergman. También a Michelangelo Antonioni: una doble pérdida. Ya quedan menos directores clásicos.
De Bergman siempre recordaré El séptimo sello, una de las películas que mejor retratan la mentalidad medieval y la Danza de la Muerte, además de una escuela inagotable de cine: en cada nuevo visionado puedes aprender algo nuevo sobre encuadres, diálogos y, sobre todo, sensibilidad. Es, con diferencia, la película suya que más he disfrutado. También reconozco haberme emocionado con Fresas salvajes y Fanny y Alexander: la primera, por el conmovedor retrato de un maduro al borde de la muerte; la segunda, por la imagen de dos niños desprotegidos frente al rígido mundo adulto.
Y siempre, la muerte (la Muerte) como destino ineludible.
No obstante, las tres películas citadas son otros tantos cantos a la libertad y la vida, de las que carecen los protagonistas. Al menos, así las quiero entender. Resulta paradójico, pues, que la imagen más célebre de la filmografía del autor sea la de una Muerte sensata, humilde y me atrevería a decir que humanista, que no necesita hablar en mayúsculas para que su mensaje sea inteligible. Puedo imaginármela jugando al ajedrez con Bergman, mientras comentan El séptimo sello, El manantial de la doncella o Persona, o hablan de las influencias de Bergman en Andrei Tarkovski o Lars von Trier.

Etiquetas: , , ,

1 Comments:

Blogger Álex Vidal said...

Espero que gane la partida, míster Bergman, aunque me temo que este planeta se queda en tablas :'(

2 de agosto de 2007, 12:12  

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home