domingo, 15 de julio de 2007

Crónica de urgencia del Summercase (sábado 14)

Ah, los cambios sobre el guión prestablecido. Ayer tenía que ser un día tranquilito en el Summercase, para recuperarnos del exceso de grupos del viernes y velar armas para la apoteosis, el apocalipsis y la apoplejía que íbamos a experimentar con los Chemical Brothers, pero qué coño, los Chemical fueron lo peor de una jornada bastante mejor que la del viernes. Qué cosas pasan.
Comentaba ayer que la Ley de Murphy se puede aplicar a los conciertos, y lo hace en forma de tres tipos de individuos que se te ponen delante y te joden la visión y el disfrute de tu grupo favorito: los Tíos Altos, los Tíos Gilipollas y los Tíos Con Sombrerito A Lo Muchachito Bombo Inferno. No son excluyentes y, como pude comprobar anoche, no es infrecuente ver individuos que reúnen las tres características citadas.
No obstante, yo ya no recordaba otro tipo de fauna que puede servir como corolario a esta Ley de Murphy para los Conciertos: las Tías Pequeñitas Y Molestas Que Se Plantan Detrás De Uno Y Pugnan Por Ponerse Delante De Ti Y No Paran Hasta Que Lo Consiguen. El viernes pude constatar su existencia, pero ayer fuimos más listos y evitamos interferencias del público mediante el método más expeditivo: plantarnos en la primera fila de la terminal Sur.
Aun así, descubrimos un nuevo corolario, y esto ya parece más una muñeca rusa que una ley de Murphy: el Cámara Que No Tenía Otro Sitio En El Que Ponerse, Con Lo Grande Que Es El Escenario. Sí, amigos: ese tipo de cámara existe, y su potencial para chafar conciertos es muy elevado.
En la entrada de ayer tampoco me extendí mucho sobre la fauna. Hablé un poco de las indumentarias y de lo feas que eran las camisetas oficiales. (En mis tiempos no había color: todo el mundo llevaba camisetas de los Red Hot Chilli Peppers; ahora la cosa está algo más atomizada.) Y no lo hice porque tampoco interactuamos mucho con la fauna local: al ser cinco (siete, si contamos el ratito que estuvimos con Valentina y Diego), íbamos un poco a nuestra bola, pero pecaría de injusto si no mencionara la cantidad de anglosajones que parecían sacados de un videoclip de Pulp, así como cierta tendencia a encontrar pericas disfrazadas que, no sé por qué, me hacían pensar que estábamos en el Salón del Manga. A lo mejor estaban trabajando, como una chica a la que interpeló Jordi durante el concierto de los Flaming Lips y que le espetó un:
-Mira mi acreditación.
Miramos y, con la oscuridad que había, tampoco es que se distinguiera gran cosa.
-Aquí pone "Artista".
Antes de que pudiéramos preguntarle de qué grupo era, nos explicó que estaba de host de dos grupos, que había tenido suerte porque tocaban bastante prontito y ello le había dejado libre durante gran parte de la jornada. Le sonó el móvil y salió pitando: supongo que sus artistas tendrían pis, o querrían que los llevara al hotel, o qué sé yo.
Fue la anécdota del viernes.

Como llegué tarde, no pude acercarme para ver a Miqui Puig e increparle con piropos del tipo "Vete ya con tus triunfitos" o "Tráete a los United". Una pena. En cuanto a los conciertos propiamente dichos, Álex podrá explayarse más que yo en lo relativo a Soulsavers con la voz de Mark Lanegan. Lo poquito que vi me convenció: un grupo con ciertos toques de gospel y mucho toque rockero a lo Spiritualized.
Calificación: 7.

En cuanto acabaron los Soulsavers, Kaoss y yo fuimos a primera fila, donde nos esperaba Álex. Desde allí pude ver las cuatro primeras canciones de Jarvis Cocker. Sin hacer lo que hacía con Pulp, sonaba diferente para terminar siendo lo mismo: un narrador del rock urbano, preocupado por contar historias y compartirlas con el público. Su puesta en escena, histriónica y con unas gafas que hacen que cada vez me recuerde más a Risto Mejide, fue inolvidable. Jarvis le sacó todo el partido posible a su primer disco en solitario, tocó un par de versiones memorables, atacó el "Don't Let Him Waste Your Time" con una sorna perceptible en su fraseo y, en definitiva, aportó una dosis de espectáculo inteligente que nos hizo entrever que el día bueno del Summercase iba a ser el sábado, no el viernes.
Calificación: 8,75.

Cuando digo que ayer parecía que nos salíamos del guión es, entre otras cosas, por lo que llegó después. Quería saldar deudas pendientes con los Jesus and Mary Chain, con todas esas horas que me he pasado escuchando Psychocandy, Darklands o Barbed Wire Kisses, con canciones como "Sidewalking" o "Just Like Honey". También corría el rumor de que Scarlett Johansson iba a cantar un tema con ellos, supongo que para que la gente se animase a verlos. A última hora, Jordi nos convenció para que viéramos a The Gossip, y la verdad es que acertamos. Para mí han sido la sorpresa del Summercase.
Todo empezó con una prueba de sonido realmente interesante. Todos haciendo bromitas y aplaudiendo al guitarra y a la batería, y resulta que eran los dos instrumentistas del grupo. Así cualquiera hace una prueba de sonido tan cojonuda, claro.
Pero lo mejor llegó cuando apareció Beth Ditto, llenando el escenario, y os aseguro que no es un juego de palabras. Llegó, dejó el bolso, se quitó los zapatos, empezó a lucir tatuaje en el brazo y dotes vocales y en menos de media canción ya nos tenía a todos en el bolsillo. Con unos modales próximos a los de Babes in Toyland o Sleater-Kinney, The Gossip hicieron todo un conciertazo de rock, contundente, catártico (las bajadas del escenario y arremangamientos de falda de Beth desataron el furor de todos los asistentes) y de los que hacen afición.
Después de la apoteosis, Beth se calzó los zapatos, cogió el bolso y desapareció por el backstage. Entretanto, una hora inolvidable.
Calificación: 8,5.

Y, por cierto, Scarlett no apareció por el concierto de Jesus and Mary Chain.
Para relajarnos un poco después de tanto exceso, nada mejor que un concierto atmosférico y tranquilito. Air cumplieron con creces, y nos regalaron un chill-out improvisado entre los matojos colindantes con la terminal Este (en la pista y en las gradas ya no cabía un alfiler). Túmbate en un terraplén, mira al cielo y, mientras ves las nubes pasar entre las hojas de los árboles, escucha "Cherry Blossom Girl" y déjate llevar. "Sexy Boy" y "Kelly Watch the Stars" sonaron simplemente perfectas y, por decir alguna maldad, Jordi y yo no dejamos de comentar que la estructura del concierto era clavadita a los de Massive Attack.
Calificación: 7,5.

Después del descanso, el derroche de fuerzas. Chk Chk Chk (visualícese como tres signos de cierre de admiración: Blogger no me deja ponerlos) protagonizaron el momento culminante de la jornada y demostraron que su nombre les viene corto: tendrían que llamarse Chk Chk Chk Chk Chk Chk Chk, como poco. Nick Offer es tan alto como Jarvis e igualmente espectacular, pero en otro registro. Vestido como un paleto de vacaciones por Europa, demostró que ni es un paleto ni estaba de vacaciones: estaba aquí para trabajar, sudar y hacernos sudar. Repasó sus dos álbumes, tal vez con alguna omisión destacable (eché en falta "Me and Giuliani Down By the School Yard"), pero con una coherencia y una contundencia admirables. Tardaré mucho tiempo en olvidarme de su funk rockero, con hasta cuatro percusionistas tocando a la vez y un cantante incansable e hiperactivo.
Calificación: 9.

Y, después del gran éxito, el gran chasco. A lo mejor era una cuestión de expectativas, o de planteamiento. Mi conclusión acerca del concierto de los Chemical Brothers es que no se puede analizar en términos de ver la botella de agua medio vacía o medio llena, sino de ver si la botella sólo tiene agua o, por el contrario, lleva otras sustancias. En mi caso, sólo llevaba agua; por tanto, sólo vi un concierto y un escenario. Y supongo que por eso me decepcionaron. Presiento que me perdí algo.
Otro factor estriba en que se centraron en presentar su último disco, We Are the Night, y prácticamente se olvidaron de sus clásicos (excepto "Hey Boy Hey Girl" y algunas ráfagas de "The Golden Path"). Fue un concierto de medios tiempos, más concebido como un espectáculo audiovisual que como lo que esperaba encontrarme: una máquina apisonadora, hora y media de baile inolvidable, un "Block Rockin' Beats" después de un "Galvanize", un "Let Forever Be" dándole paso a un "Elektrobank". Y no fue eso, ni siquiera en los bises. Y tal vez no tuviera por qué serlo.
Calificación: 7.

Así pues, nos fuimos relativamente decepcionados. En el punto de encuentro pudimos escuchar parte de la sesión que tenía lugar en la terminal Norte, la única que no habíamos pisado durante el Summercase, y mira, pinchaban temas de los míos: Eurythmics, Ramones, Rage Against the Machine... Y allí que nos quedamos un rato, antes de emprender la marcha, mientras amanecía sobre la cementera de Sant Adrià de Besós, una estampa casi ciberpunk que puso el broche de oro (involuntario, fuera de guión) a este Summercase 2007.

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10 Comments:

Anonymous Anónima de las 9:59 said...

Anda, manda el enlace a alguna publicación para que te contraten para hacer críticas de eventos.

Muy bien, hombre. Ahora ya sé lo que me he perdido. ;)

16 de julio de 2007, 8:54  
Blogger manu said...

no pude acercarme para ver a Miqui Puig e increparle
y lapidarlo...

16 de julio de 2007, 9:30  
Blogger Álex Vidal said...

No, anónima, no sabes bien lo que te has perdido: Juanma lo explica cojonudamente, pero esto hay que vivirlo ;)

(Y pasarte un domingo afónico, claro...)

16 de julio de 2007, 9:32  
Blogger Juanma said...

Anónima:
Eso, tú dame ideas. ;-P
Besos. :-****

16 de julio de 2007, 10:14  
Blogger Juanma said...

Manu:
y lapidarlo...
Sí, con cedés de Factor X.
:-PPPP

16 de julio de 2007, 10:16  
Blogger Juanma said...

pero esto hay que vivirlo ;)

(Y pasarte un domingo afónico, claro...)


Y parte del lunes. Sigo con mi mejor voz a lo Marge Simpson. :-P

16 de julio de 2007, 10:16  
Anonymous Kaoss said...

Álex diji:


(Y pasarte un domingo afónico, claro...)


Y un lunes incapaz de dar pie con bola en el curro, añado...

En fin, que suscribo tu crónica casi al 100%. Sobre todo la parte del cámara que no tiene mejor sitio donde ponerse.

16 de julio de 2007, 20:55  
Blogger jordi said...

Jarvis fue grande,muy grande.Una hora esplendorosa con un colofón espectacular "Eye of the tigger" (supongo que Jarvis es fan de Rocky).Pero para grande Gossips y su vocalista Beth (nunca mejor dicho):una hora de decibelios enfundadados en pildoras musicales de 2.30 minutos.Todavía,a dia de hoy,me levanto pensando en esa chica y su torrente de energia(Si lo sé les digo a los chemicales que vayan a verla, así espabilen,coño).
La versión "guiri playero de Lloret" de Mick Jagger(o sea el cantante de !!!)hizo temblar hasta los cimientos del Forum y,realmente,este grupo provoco una de las mayores sudadas que se dieron en el invernadero(Estos del summercase,más vale que tomen nota)porque parecía que estaba uno en El Ejido,sólo faltaban los melones y sandías.jordi

17 de julio de 2007, 10:42  
Blogger Álex Vidal said...

No, melones no faltaban: yo tenía un par frotándome la espalda todo el rato (pero no la dejé pasar: la primera fila era mía ;) ).

17 de julio de 2007, 10:47  
Blogger manu said...

Alex, y luego dicen que la carne es débil XDDDD

17 de julio de 2007, 10:57  

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