lunes, 18 de junio de 2007

Culto al cuerpo

Una de las grandes novedades del pasado fin de semana, aparte de conocer al nuevo miembro de la familia de los canarios de los padres de Cristina (que ha tenido como nombres provisionales Morfeo y Rantamplán, aunque en otra entrada desvelaré cuál es su nombre definitivo), estriba en que regresé a la playa, después de casi un año, y tomé el sol... ¡sin quemarme!
No obstante, no hay que cantar victoria. La piel se me puso de color rosa salsa de cóctel, pese a que nos estuvo lloviendo, el sol apenas lució, no estuvimos ni una hora bronceándonos y me puse mi cremita de factor de protección 60. Como dice Natxo: la próxima vez me pondré la burka para ir a la playa.
Además, destacábamos sobremanera, tres bañistas blanquiiitos, como si fuéramos unos góticos cualesquiera.
Había otro elemento que hacía que destacáramos: durante un buen rato, Eva, Cristina y yo fuimos los únicos que nos estábamos bañando en toda la playa. Después, ni eso: un par de niños alemanes haciendo el tonto en la misma orilla, un par de socorristas argentinos empeñados en convertir Pals en un remedo de Los vigilantes de la playa, un nudista bien entrado en años y carnes, una chica que se tumbó en la orilla a leer un libro, y poco más.
Molan los días playeros sin turistas. Por lo demás, Pals es una playa paradisíaca (para lo que es España, se entiende), apenas a cinco kilómetros de L'Estartit y las islas Medas, ubicada donde antaño estuviera emplazada la antena de Radio Liberty. Ver la playa vacía, un fin de semana de mediados de junio, era todo un lujo, y lo aprovechamos en consecuencia.
Por otro lado, ¡qué fría estaba el agua, copón!
Pero la cosa no queda ahí. Los cuatro chapuzones que me metí no fueron el único ejercicio que realicé durante el fin de semana. Sin que sirva de precedente, el sábado por la noche y el domingo por la tarde quemé calorías sustituyendo mi sillón-ball habitual por otros deportes más arriesgados: el béisbol, los bolos, el boxeo y el tenis.
Por supuesto, en la Wii de Alonso, el hermano de Cristina.
¿O de verdad os habíais creído que me dediqué a hacer ejercicio del bueno? No me conocéis, no.
El caso es que Cristina estuvo inspiradísima creando mi avatar. Creo que me calca.
Una vez creados los avatares, nos dedicamos a jugar al béisbol (puede que Pep y Juanma lo entiendan; pero yo no) y al tenis. No gané ningún juego, pero tuve un par de detalles de cierta calidad, con un resto bastante afortunado y un paralelo ajustadísimo que entró y me salvó de que me dejaran en blanco en el segundo juego.
Me fue algo mejor jugando a los bolos. No llegué a hacer un doble pleno, como Cristina, pero es lo que menos mal se me dio.
Sin embargo, en boxeo no di ni una. Pasé de combatir; pero en los ejercicios de gimnasio sufrí para cargarme algún punch, y sufrí una tormenta de bolas de las que hacen época. No así Alonso, muy bien entrenado, ni Cristina, pura fuerza, que dejó KO a todos sus contrincantes (el más correoso le duró hasta la mitad del segundo asalto: creíamos que el combate no iba a terminar jamás) y aprovechó para destrozar unos cuantos sacos y, de paso, partirle en repetidas ocasiones la cara y el hígado al entrenador. Penaliza, de acuerdo, pero ¿y lo a gusto que se queda una?, ¿eh?
Empezaré a entrenarme para el próximo finde que suba a Girona. Tanto frenesí deportivo no puede ser bueno para la salud. He oído que hay usuarios de la Wii que están adelgazando, de hacer tanto ejercicio. ¿Asistimos, pues, al fin del prototipo de friqui tal como lo conocemos? ¿Pasaremos de ser gorditos con gafas, perilla y camisetas negras a ser auténticos cuerpos de escándalo, apolíneos, operados de miopía, depilados como buenos metrosexuales y portadores de calentadores rosas y camisetas blancas sin mangas? ¿Se pondrán de moda Ghost in the Shell y Philip K. Dick en los gimnasios? ¿Forrarán las mancuernas con ilustraciones de Dave McKean? No me extrañaría lo más mínimo, aunque me resisto a convertirme en uno de ellos. Soy leyenda.
Dejo para el final mi nuevo fondo de pantalla del teléfono móvil. Como digo, Cristina me calcó.

Etiquetas: , ,

12 Comments:

Blogger Cristina López said...

Joé, vaya que te calqué ;) En boxeo yo tiré demasiado de espalda, y tú bloqueas el codo. Definitivamente, tenemos que seguir practicando para mejorar...:DDDDD

18 de junio de 2007, 16:59  
Blogger Juanma said...

Sí, sí. Cuando estemos lo suficientemente entrenados, nuestros combates harán que Pimpinela parezcan Romeo y Julieta. :-PPPPPPP

18 de junio de 2007, 17:05  
Anonymous rudy said...

Hombre, sin el rollo incestuoso que se traían Pimpinela, no es lo mismo, me temo.

18 de junio de 2007, 18:05  
Blogger Álex Vidal said...

El caso es que Cristina estuvo inspiradísima creando mi avatar.

O sea, que ni intentaste crearlo tu, ¿ein? ¿Y la wii sobrevivió, so peaso magneto? :P''

18 de junio de 2007, 20:25  
Blogger Cristina López said...

¿Y la wii sobrevivió, so peaso magneto? :P''


Su poder de magnetismo es selectivo. Sabe que mi hermano no tiene síndrome de estocolmo con él, y que no se lo tomaría muy bien...;)

19 de junio de 2007, 9:52  
Anonymous manu said...

Oshe, vuestros avatares sí dan el pego.

¿Se pondrán de moda Ghost in the Shell y Philip K. Dick en los gimnasios?
Lo que faltaba. Frikis vigoréxicos.

19 de junio de 2007, 13:54  
Blogger Juanma said...

Rudy:
Cierto, que Pimpinela eran hermanos, lo cual añadía mucho más morbo a sus peleíllas de enamorados. :-D

19 de junio de 2007, 17:53  
Blogger Juanma said...

Álex:
Bueno, el caso es que yo lo hubiera hecho mucho peor.

Y sí, la Wii sobrevivió. Creo. :-P

19 de junio de 2007, 17:53  
Blogger Juanma said...

Cristina:
Su poder de magnetismo es selectivo. Sabe que mi hermano no tiene síndrome de estocolmo con él, y que no se lo tomaría muy bien...;)

Hmmmmm. Nos hallamos ante un límite a mis superpoderes. A partir de un grado de parentesco más lejano que el de cuñado, mis maldades magnéticas no funcionan. :-PPP

:-*******

19 de junio de 2007, 17:55  
Blogger Juanma said...

Manu:
Frikis vigoréxicos.
En efecto, ya sería el colmo. No dar el tipo ni para ser friqui... :-P

19 de junio de 2007, 17:56  
Blogger Batz said...

"Soy leyenda" jejejej... ese libro me encantó. Supongo que te refieres a el.
No me ha tocado jugar con el Wii, pero parece ser bastante buena la idea de pasar el dia en esa actividad vs pasar el dia sentado, como yoooo, en la compu!
Aunque en estos dias no me puedo sentar ni 15 minutos a revisar mi mail.
Saludos a ti a Cristina..

19 de junio de 2007, 20:33  
Anonymous Antonio said...

Pues si quereis entrenaros estais invitados en mi casa, total son 20 minutillos de tren hasta La Llagosta City... Cuerpo diez yo no, pero los brazos se me estan poniendo como a Conan despues de 15 años de girar la rueda XD

21 de junio de 2007, 12:28  

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home