miércoles, 31 de enero de 2007

Salva las series de superhéroes, salva el mundo

Mañana es un día importante; no porque cambiemos de mes o vayamos a conocer a la recién nacida Abril, hija de una amiga de Cristina, sino porque podremos compartir con mucha más gente nuestra conversación recurrente de los últimos meses: la serie televisiva Héroes. Si me lo tomara de una manera elitista, esto sería motivo de vulgaridad, porque ya no la veremos sólo los cuatro de siempre (Cristina, Álex, Pau, Víctor o Rafa) y promete convertirse un fenómeno de culto masivo. Pero como quiero compartir y recomendar las cosas que me gustan, haré el enésimo comentario sobre la serie en la blogosfera, aprovechando que a partir de mañana será de dominio más o menos público: se emitirá en el canal Sci Fi, y creo que también en las autonómicas.
Creada por Tim Kring (responsable de una serie meritoria como Crossing Jordan), Héroes es una vuelta de tuerca sobre el mundo de los superhéroes que tal vez no cuente nada nuevo si estás en el ajo, pero que lo cuenta con un desparpajo y un cariño dignos del mejor de los éxitos. Lo que hace de Héroes una serie única es el enfoque realista con que presenta la temática: ¿Os imaginais los cómics de la Patrulla X adaptados a la televisión por el M. Night Shyamalan de El protegido? Pues eso, exactamente eso es Héroes. Partícipe de la estética y ética de principios de milenio, pero sin dejar de mirarse en los clásicos, Héroes nos ofrece un punto de vista realista, en el que la condición de superhéroe puede ser una tara si eres la chica más popular de la clase (que no puede permitirse el lujo de ser un fenómeno -freak-, porque su hecho diferencial es ser única, no diferente), en el que los friquis de pro se comportan como auténticos friquis cuando se descubren protagonistas de una serie de cómics de superhéroes, en el que en vez de utilizar tus dones telepáticos para fines provechosos te puedes permitir el lujo de darle un par de hostias al supuesto amigo que se ha acostado con tu mujer... Los personajes de Héroes son ante todo seres humanos que se comportan como tales, no como excepción sino como norma. No está muy claro si son superhéroes o supervillanos; algunas veces no podemos saber si son buenos o malos, ni si se sienten agobiados por su carga o simplemente la aceptan y sobrellevan como quien padece de migrañas o reúma. No se puede ir de salvador del mundo con trajes de lycra; para ello, a veces basta con ir con un traje sudado de cheer-leader, o con una camisa de ejecutivo... o marcando culo con vaqueros ceñidos y canalillo con camisetitas vaporosas sin mangas.
Empero, la fuerza de Héroes no reside en la estética (heredera de El protegido, Batman Begins o, simplemente, una fotografía tomada al azar en cualesquiera restaurante de carretera de Nevada, loft de artista bohemio del Soho o instituto de adolescentes texanos descerebrados), ni en su capacidad de análisis del fenómeno de los superhéroes, ni en los guiños a los propios cómics. Si nos paramos a enjuiciar lo visto en los trece episodios emitidos por la NBC en los Estados Unidos, el ecuador de la primera temporada nos advierte de algunas inconsistencias en el ritmo, de algunos episodios en los que la acción apenas avanza (un aviso: resulta difícil engancharse tras el visionado del primer capítulo: lo bueno llega en el segundo o tercero) y una tendencia a remitir la solución de los puntos oscuros a próximos episodios o incluso temporadas y pasarse toda una temporada presentando personajes en lugar de meterse en materia sobre la marcha (en resumen: lo que está echando a perder Perdidos, y perdón por el juego de palabras). Lo que hace de Héroes una gran serie es lo mismo que te mantiene enganchado a House pese a que los casos clínicos son cada vez más inverosímiles: el retrato y la interacción entre los personajes.
Porque Tim Kring ha perfilado un grupo de personajes inolvidables.
Claire Bennett, la animadora indestructible, que se pregunta por el origen de sus padres biológicos al tiempo que redefine la relación con su padre adoptivo, es un personaje que parece salido del David Lynch de Terciopelo azul o Twin Peaks (como toda la trama de Odessa, Texas, por otro lado). Obligada a permanecer en el anonimato (por su padre y por la naturaleza de su primera hazaña), su superpoder la acerca al friqui de la clase (con el que sigue sintiéndose renuente a dejarse ver en público, pese a que es su mejor amigo) y, en general, a toda la humanidad, puesto que, aunque nunca había estado más lejos de ella (porque es única), es consciente de que su don la hace sufrir más que el mayor sufriente de entre los humanos normales.

¡Dame una hache! ¡Dame una e! ¡Dame una erre!
¡Dame una o! ¡Dame una e! ¡Dame una eeeeeseee!


El grito de guerra "¡Salva la animadora, salva el mundo!", en el que se nos insiste durante los nueve primeros capítulos de la primera temporada (un arco argumental independiente, y diría yo que un enorme McGuffin), así como los denonados esfuerzos de su padre adoptivo por hacerla pasar desapercibida, hace de Claire la protagonista involuntaria de la primera parte de esta temporada inaugural.
No es Claire, sin embargo, el personaje más interesante de la serie, ni el más carismático.
En la primera categoría, quien sin duda se lleva la palma es el tándem formado por Nikki y Jessica, una hermosísima mujer acosada por las deudas, cuyo esposo es prófugo de la ley y cuyo superpoder desconocemos: Tim Kring no para de repetir en entrevistas que el poder de Nikki (o Jessica, o ambas) no tiene nada que ver con lo que hemos visto hasta ahora.

-Espejo, espejito...
-¡Tú te callas, pedazo de pija!
-Pero no puedes decirme eso...
-¡A callar! ¿Quién manda aquí, eh?

En la segunda categoría destaca Hiro Nakamura, el personaje con el que por fuerza tienen que identificarse los seguidores de la serie. Este oficinista japonés que de repente descubre que puede alterar el funcionamiento del espacio-tiempo es un personaje claramente diseñado para ganarse al gran público, pero también es el que, a tenor de lo visto hasta ahora, se convertirá en el emblema de la serie. No porque esté destinado a salvar el mundo, que probablemente también (aunque de momento es Peter Petrelli quien tiene todas las papeletas, salvo que su don lo lleve precisamente por los derroteros opuestos), sino por su simpatía, por la evolución del personaje, perceptible en sus avances con la lengua inglesa (papeleta que me muero de ganas de saber cómo se soluciona en el doblaje) y, en resumen, porque sin duda tiene el don más apetecible para los siempre fisgones y curiosos friquis.

-¡Yataaaaiiii!
-¿Cómo que yataaaaiiii?

Hay más personajes, todos ellos fascinantes. Nathan Petrelli, un político de intenciones ambiguas, que parece diseñado para odiarlo: ¿cómo es posible que un ganador nato tenga superpoderes? Peter Petrelli, el hermano menor y, hasta ahora, el que más ha recibido. Isaac Méndez, un pintor y dibujante de cómic que puede ver el futuro. Matt Parkman, un policía brutote que vive al límite del divorcio y puede leer la mente...

-¡Oh, qué chungo destino el mío! A veces sueño que vuelo.
-Deja de quejarte, que la última vez que soñé que volabas casi me muero de la sobredosis...

Y, por supuesto, están las contrafiguras, aquellos personajes que se intuye que terminarán militando en el lado contrario que el supergrupo en ciernes conformado por Peter, Hiro, Isaac, Claire y compañía. Ese hombre radiactivo. Ese haitiano que borra la memoria y anula los superpoderes de buenos y malos. Sylar, el epítome de los supervillanos, o tal vez un nuevo escalón evolutivo; en todo caso, el desencadenante de los acontecimientos.
E incluso los personajes no dotados de ningún poder o contrapoder conocido a estas alturas de serie, como la novia de Isaac (aunque, bien mirado, si no tiene superpoderes, ¿por qué sale en el cartel?), el padre adoptivo de Claire y, por supuesto, Mohinder Suresh, un biólogo que viaja a Nueva York para heredar los documentos de su padre, Chandra Suresh, asesinado en extrañas circunstancias. Mohinder es el catalizador de los primeros episodios de la serie, el punto de vista "normal" que nos acompaña en ese viaje iniciático que es Héroes. Un viaje que tal vez nos depare la mejor serie de superhéroes de todos los tiempos no basada en un cómic (aunque ya circulan cómics sobre la serie), un punto de inflexión en la historia de la televisión o simplemente un buen principio truncado por el exceso de temporadas y vueltas de tuerca. Aún es temprano para saberlo. Lo que importa es que, a fecha de hoy, Héroes es un soplo de aire fresco en lo relativo a series televisivas, que engancha como ella sola y que a partir de ahora voy a tener dos momentos friquis semanales: el primero, ir a la caza y captura de los nuevos episodios a medida que los vaya emitiendo la NBC; el segundo, ver los episodios según se emitan en España, para poder profundizar en los misterios de la trama, salir de dudas, generar otras nuevas preguntas y, en resumen, hacer algo que últimamente no me sucedía: disfrutar como un enano viendo la tele.

12 Comments:

Blogger Cristina López said...

hacer algo que últimamente no me sucedía: disfrutar como un enano viendo la tele

¿Qué te hemos hecho, pobrecito? :DD

¿Alguien sabe por qué aparece también la chica de color en el cartel promocional?

31 de enero de 2007, 18:04  
Blogger Juanma said...

¿Qué te hemos hecho, pobrecito? :DD

Eso, eso: ¡Yo antes no era así! ¡Buaaaaaah!

:-P

:-*********

31 de enero de 2007, 18:07  
Blogger Álex Vidal said...

Podrías haber ido con cuidao con ciertos spoilers so peazo de cosa de cacho humano alias Magneto :P

Pero, sobretodo, qué jugo que le sacas a la serie: leer tu análisis es una continua sorpresa, un "¿cómo no me di cuenta?" ad infinitum.

Salva la porrista... :)

31 de enero de 2007, 18:31  
Blogger Víctor M. Ánchel said...

Qué gran serie...
Como comentamos en el Blog de Rafa, hasta nos hemos dado a comportamientos púberes poniéndonos la pulserita negra promocional que regalan en Fotogramas. Si es que en el fondo estamos todos irrecuperablemente perdidos.

31 de enero de 2007, 19:44  
Blogger Kaplan said...

Pues yo disiento, diría que incluso violentamente: ¡Perdidos no se está echando a perder! Y menos por alargar los misterios. Ya se han empezado a aclarar bastantes cuestiones, como la presencia de animales en la isla (aunque han surgido otras, je, je, je).
¡Yataaaaai!

31 de enero de 2007, 21:58  
Anonymous arturo villarrubia said...

Y ahora la pregunta es:
¿Cuantos de vosotros estais leyendo lo que se hace ahora en super-heroes?
Nextwave, Agents of Atlas, Testament o Ex machina por poner algunos ejemplos.

31 de enero de 2007, 23:52  
Blogger Zapardiel said...

Eso, Juanma, ¡¡convoca a las Hordas!!

La serie también nos tiene enganchados en casa, uno de mis hermanos y yo vimos los primeros once capítulos en un fin de semana. Y desde que han continuado la emisión en enero nos los bajamos puntualmente los martes, que no se diga.

Por cierto, a mí la chica negra también me tiene intrigada, por ahora su único super-poder ha sido ligar con mucho salero...

PD.- ¡El más majo del todos es Peter Petrelli! ¡we love u! :p

1 de febrero de 2007, 2:26  
Blogger Álex Vidal said...

Arturo, compañero, a veces eres de un repelente que espanta :P''' *No* he leído esos cómics, disfruto como Gimli de Heroes y, en cualquier caso, la serie en sí es entretenida y adictiva; así que, si no es exactamente original, por lo menos reconocer que como adaptación es cojonuda ;)

1 de febrero de 2007, 10:59  
Blogger Pily B. said...

Jo, me siento un bicho raro. Yo no he visto ná de ná de esta serie. :-(

1 de febrero de 2007, 22:05  
Anonymous arturo villarrubia said...

Hola Alex,
Vistos los dos primeros episodios no es una adaptacion. Es una serie que lleva a televisión las tematicas, las tecnicas narrativas y los ritmos de los comics de superheroes *actuales*.

2 de febrero de 2007, 0:26  
Blogger Raven said...

Oga tantas cosas y tan buenas sobre esta serie, que al final voy a optar por verla...

2 de febrero de 2007, 1:23  
Anonymous arturo villarrubia said...

Alex:
Voy a ampliar mi comentario expresandolo de otra manera. No se si te has dado cuenta de que periodicamente hay un gran exito de algo que representa la recuperación de un genero popular pero que pasa por horas bajas. Buenso ejemplos son Gladiador o Bailando con lobos que fueron vistas por mucha gene que no se acercaria normalmente a ver un clasico de romanos ni menos del western. No me cabe la menor duda de que este es exactamene el mismo caso. Cuando Tim Burton hizo sus Batmans se dijo que se estaba acercando a lo que por aquel entonces estaban haciendo Alan Moore y Frank Miller entre otros. Nada más lejos de la realidad porque Burton estaba por su galaxia. Las peliculas que si se han inspirado en los comics han sido Batman Begins y los X-Men de Brian Singer antes de embarcarse en su espantoso Superman.
Heores esta explotando el mismo filon. Su co-creador Jeph Loeb es un popularisimo autor de guiones de superheroes. Si no me falla la vista Juanma ha puesto un dibujo de Tim Sale.
Juntos han hecho varias series excelentes como la de Un superman para todas las estaciones, entre otras.
Y la mayor parte del publico de Heores no se va a molestar en pasar por una tienda de comics para ver que más han hecho esos tipos cuyo trabajo les gusta tanto.
http://en.wikipedia.org/wiki/Tim_Sale_(artist)
http://en.wikipedia.org/wiki/Jeph_Loeb
¿Quien es el repelente, teniendo esto en cuenta?

6 de febrero de 2007, 0:39  

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