martes, 16 de enero de 2007

Círculos efímeros

Como ya comenté en otra entrada, gran parte de la culpa de la existencia de este blog es de Jorge Zentner y de su taller literario "La atención". En su momento me comprometí a informar de próximas convocatorias del taller. Si escribís a Jorge a su dirección de correo electrónico (jzentner@terra.es), os informará gustosamente sobre el taller. Y cuando Blogger me deje cargar el cartel, lo subiré, como era mi intención. Mi gozo en un pozo.
Del taller de Jorge salieron algunos relatos ultrabreves (tampoco nos daba tiempo a escribir mucho más), que encajan a la perfección con lo que ahora se llaman efímeros y cultivan con tan buenos resultados autores como Felideus, Zapardiel, Santiago Eximeno o Javier Esteban. Otro día hablaré de Siembra de tinta, un libro verdaderamente recomendable. O de Ediciones Efímeras. Pero hoy he venido a hablar de mi cuento. Lo titulé "Círculo", porque va precisamente de eso, y no he tenido que cambiar muchos aspectos con respecto al relato original. No es la novela que lleváis tiempo pidiéndome, pero sí es el primer relato inédito que publico en lo que va de milenio. Breve pero intenso. Que os guste.

CÍRCULO


--Polvo somos, y en polvo nos convertiremos –acostumbraba a decir mi hijo--. Todo vuelve siempre a su lugar de origen.

En el caso de Ángel, mi hijo, no sé hasta qué punto llegó aquello a ser cierto. Su concepción circular de la vida se quebró a raíz de una dolencia fulminante con nombre de signo zodiacal.

No pudo regresar en vida a mi pueblo natal, que lo había visto madurar y despertar a la vida y la sexualidad en veraneos eternos de bicicletas y bailes y cine al aire libre, un pueblo él había adoptado como refugio y paraíso perdido, el lugar al que planeaba retirarse para vivir una existencia plácida y arcádica que compensase los excesos de juventud.

Y, peor aún, no pudo ajustar cuentas ante su abuelo (mi padre) ni ante su padre (yo mismo), ante la tumba cubierta de hiedra que le daba el toque de distinción decadente al mausoleo familiar. En un caso llegó demasiado tarde; en el otro, la parca se le adelantó.

Murió de una manera asimétrica. Ni siquiera completó el primer ciclo de la quimioterapia. No le dio tiempo: el mal estaba demasiado avanzado.

Sólo obtuvo una victoria póstuma que confirmara sus profecías. En efecto, se convirtió en polvo: lo incineramos.

Manuel, mi hijo pequeño, su hermano, a quien habían concedido un permiso especial en la clínica de desintoxicación, agarró la urna con avaricia, como si se tratara de la dosis que le escatimaban desde hacía meses. Era el que peor lo pasó: en su estado, apenas podía discernir que aquello era ley de vida, y que con un poco de (¿mala?) suerte él era el siguiente, y todos andábamos más que preocupados ante una posible recaída y vuelta a empezar.

Por ese motivo decidí solidarizarme con él. Dicen que para superar una adicción es buena señal caer en otra. Así pues, me apliqué el cuento y me hice porrero por un día. Acompañé a mi hijo pequeño a la plaza, a pillar algo. Ya en casa, se excusó un momento y regresó con los porros ya liados. En la penumbra, nos dirigimos al comedor.

Entre calada y calada me puse sentimental.

--¿Sabes? Lo que más me jode no es que Ángel y tú no hayáis hecho las paces, ni que no pudiera vivir lo suficiente para arreglarlo con el abuelo…

Me crispé. Otra vez el mismo rollo. No me iba a enternecer por el hecho de que mi hijo acabara de morir de manera prematura. No por ello íbamos a arreglarlo. Me tendría que comer mi orgullo, y otras cosas, para aceptar nuevamente a Ángel en el seno de la familia.

Lo cual no hacía sino acrecentar mi sentimiento de culpa. Pero me frenaba el orgullo familiar, esa seña de distinción que nos hacía aparecer un palmo más altos y envarados en los retratos y fotografías de estudio.

--No te enteras, papá –me cortó Manuel, haciéndome caso omiso--. Lo que más me jode es que Ángel no haya podido cumplir su ciclo vital y cerrar el círculo: ese “somos lo que comemos”, ese “volver a los orígenes”, esa mano que dibuja a la otra mano…

Encendió la luz. Entonces vi la urna abierta, y un reguero delator con las cenizas de mi otro hijo, desparramadas por la superficie de la cómoda. No pude evitarlo: seguí fumando, deleitándome en las caladas, admitiendo de manera póstuma a Ángel en el seno familiar. Mi hijo pequeño sonreía, el muy cabrón.

A fin de cuentas, la justicia poética existe. Algunos círculos sí se cierran.

16 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Si es que es importante cerrar los círculos y ayudar a otros a que los cierren..., que sino te regresan a la vida en forma de fantasma :-)

Por cierto, no te recordaba este relato del taller, ¿acaso falte yo algún día? ¿Acaso el círculo del taller sigue abierto?

Agggggg, me has llenado la cabeza de preguntas.

16 de enero de 2007, 20:00  
Anonymous José Miguel said...

Me ha encantado Juanma, ojala se cumpla tu propósito ese,de la novela de año nuevo y la escribas...

16 de enero de 2007, 21:07  
Blogger Zapardiel said...

Me ha encantado el final ligeramente macabro, llevaba tiempo sin leer nada tuyo y ha sido un buen reencuentro. A ver si este es el comienzo de todos esos proyectos que se avecinan.

Ya lo decía el pez desmemoriado de Buscando a Nemo: ¡sigue escribiendo!

Muchos besos :)

16 de enero de 2007, 21:43  
Anonymous Anónimo said...

Sí señor, ¡viva la clase! Me ha gustado muchísimo Juanma, pero sabes qué es lo que me da más pena al leerlo, que no cuelgues más trabajos tuyos y más a menudo. :-(

Besos y GRACIAS, es todo un regalo!! ;-)

17 de enero de 2007, 0:06  
Anonymous manu o.e.g.c. said...

Si, al final, todo es ponerse. Empiezas por un folio y tal, ahora estírate un poquito más y llega hasta los 250 (o más) de una novela.

17 de enero de 2007, 10:47  
Anonymous Anónimo said...

Muy bueno, Juanma; me confirma lo que ya pensaba: que es una pena que no publiques más cosas :-)

17 de enero de 2007, 18:38  
Anonymous Anónima de las 9:59 said...

¡Vete a la mierda! ;-)

¡Vete a escribir ahora mismo!

18 de enero de 2007, 9:11  
Blogger Juanma said...

Helenita (con voz de Jorge): Bueno, el cuento está un poco elaborado con respecto al que escribí en el taller, pero básicamente es la misma historia. Igual no te suena por eso.

Besos. :-****

18 de enero de 2007, 17:19  
Blogger Juanma said...

José Miguel: Ojalá, ojalá. A ver si me dejo de tonterías y me pongo a escribirla, que hay bastantes ideas rondándome por la cabezota.

Abrazotes.

18 de enero de 2007, 17:20  
Blogger Juanma said...

Zapardiel: Sí, el cuento está bastante supeditado al final, pero tuve la ocurrencia gamberra y creo que no está del todo mal hilado. Lo subo más que nada porque me apetecía colgar algo inédito.

Besoooos. :-*****

18 de enero de 2007, 17:22  
Blogger Juanma said...

Pily: Ya iré colgando alguno más, que veo que hay cositas salvables, siempre y cuando las retoque para darles consistencia. Pero sí, igual cuelgo dos o tres efímeros más durante los próximos días, y así os compenso por no estar actualizando como antes. :-)))

Besoooos. :-*****

18 de enero de 2007, 17:23  
Blogger Juanma said...

Manu: Como si fuera tan fácil... Pero tampoco pasa nada por intentarlo, ponerme como tarea el escribir un folio diario: a fin de año, habría una novela.

En cierto modo, este blog nació así: empecé a escribir un diario, y llegó un momento en que me apetecía compartir las anotaciones en vez de guardármelas para mí mismo. Como ya tenía la costumbre de escribir tres o cuatro mil palabras de una sentada, me resultó más llevadero, y aquí estamos.

Abrazotes.

18 de enero de 2007, 17:25  
Blogger Juanma said...

Juan Antonio: Pues sí. Me da pena no estar escribiendo más, pero con cositas así voy recobrando la afición. Al final acabaré escribiendo algo largo, y todo. :-)))))

Abrazotes.

18 de enero de 2007, 17:26  
Blogger Juanma said...

Anónima: ¡Señora, sí señora! ¡Susórdenes! XDDDDDDD

Cualquiera se niega. :-PPPP

Besooos. :-*****

18 de enero de 2007, 17:27  
Anonymous Anónimo said...

¿Cómo que publicar Efímeros en tu blog? ¿Y ese hermoso e-zine Efímero? ¿No te animas a enviar nada? :)
Un relato muy majo, por cierto.

19 de enero de 2007, 8:35  
Blogger Juanma said...

Pues nada, lo retoco un poquito, que le he detectado un par de incongruencias, y te lo mando para Efímeros. :-)

Gracias mil. Abrazotees.

19 de enero de 2007, 8:44  

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