miércoles, 10 de diciembre de 2008

Yo no soy yo, evidentemente

Uno de los aspectos que me encantan de Battlestar Galactica (y un punto en el que se aparta del tosco maniqueísmo de la serie de los años setenta) es el hecho de que cualquiera de los protagonistas puede ser un cylon, generalmente sin él (o ella) saberlo. Se comportan como seres humanos, sienten sus mismas motivaciones, odian a los cylons, los combaten... y al final, cuando el guionista decide dar una vuelta de tuerca, salta la sorpresa, y tooodo lo que ha hecho ese personaje en las dos o tres temporadas anteriores salta hecho pedazos, porque tiene que adaptarse a la nueva realidad. El antaño héroe se convierte ahora en villano. El leal, en traidor.
El mensaje subyacente es el mismo que regía en la ciencia ficción de los años cincuenta: están entre nosotros, inflitrados, y no hay manera de distinguirlos de nosotros. De hecho, nosotros podríamos ser ellos. La guerra fría, así como la carencia de un antagonista con rasgos reconocibles y diferentes de los nuestros (con lo fácil que lo tenía Flash Gordon para distinguir chinos malos) propició una paranoia. La invasión de los ladrones de cuerpos. La obra de Philip K. Dick. Los agentes del KGB durmientes de Espías sin identidad (o qué hace un yogurín River Phoenix cuando descubre que sus papás son espías soviéticos). Los replicantes de Blade Runner. El concepto clave es el de "durmiente": somos espías infliltrados, usurpadores de nuestras identidades verdaderas y, si algo nos hace terribles, no es el hecho de que podamos fingir que somos lo que no somos (véanse las vainas de Jack Finney y adaptaciones cinematográficas varias, a las que se suele acabar descubriendo precisamente porque no se comportan como nosotros), sino que somos otra cosa y no lo sabemos, pues estamos en estado durmiente, listos para ser activados. Ahí estriba la grandeza de Battlestar Galactica, así como estribaba la mezquindad de la caza de brujas orquestada por el infame senador McCarthy. La guerra fría fue una fábrica de impostores y de paranoicos que veían cambiaformas por todos lados; los tiempos que corren nos enseñan que cuanto más paranoicos seamos, más probabilidades tenemos de ser aquello de lo que huimos o aquello a lo que odiamos. El demonio está en nuestro interior, y ya puede ser el Bob de Twin Peaks o un corazoncito cylon.
Que quede claro: no soy un cylon. No quiero cargarme la humanidad, ni podría dejar mirando a Soria al bueno de Deckard (otro que se niega a aceptar lo que es), pero... resulta que no soy quien yo creía.
Me acerco a unas dependencias administrativas a hacer un papeleo. Previamente he solicitado una partida de nacimiento. La entrego, y la funcionaria me hace la pregunta que tanto temía:
-Pero este "De Santiago"...
Y, en efecto, resulta que no figuro inscrito como "Juan Manuel Santiago", sino como "Juan Manuel DE Santiago".
-Bueno, ésta siempre ha sido una vieja lucha con mi padre. Él siempre me ha insistido en que utilice el "De". Un hermano mío lo utiliza, y los otros dos no.
-Pues tu padre tiene razón.
-Pues yo siempre le he dicho que se fuera a salva sea la parte con sus ínfulas de nobleza...
-Pero el caso es que estás inscrito así. A todos los efectos, éste es tu apellido.
-Pero si en mi DNI consta como "Santiago", a secas.
-Ya, pero la inscripción en el registro prevalece sobre todo ello. Deberías cambiártelo.
-Ya he visto que en la puerta de al lado hay un despacho para cambiarse nombres. Es lo que se hace al catalanizarse nombres...
Pienso en los amigos Enriques, Fernandos o Anas que ahora son Enrics, Ferranes o Annas. O en los que se han catalanizado el apellido.
-No es lo mismo: eso es traducir un nombre ya existente. Lo tuyo sería cambiarte el apellido. A efectos del papeleo que vienes a hacer, tu nombre es Juan Manuel de Santiago...
Y me acojona un poco, a vueltas con las implicaciones legales que esto podría comportar. Herencias. Hipotecas.
Me imagino la escena. El notario abre mi testamento, y resulta que éste es totalmente impugnable porque lo firmó un tal Juan Manuel Santiago que, en realidad, no existe.
Poquita broma con estas gilipolleces.
De entrada, me planteo la duda: ¿debo renunciar a ese "De" (el mes que viene vuelvo a esas dependencias, y no me cuesta nada llamar a la puerta de al lado y que me orienten) o bien tendría que empezar a usarlo en toooodos los demás aspectos de mi vida? Hacienda, la renovación pendiente del DNI, Seguridad Social...
Treinta y ocho años ajeno al hecho de que una sola preposición me puede cambiar la vida y la personalidad.
Tal vez haya algún cabronazo llamado Juan Manuel Santiago, prófugo de la justicia y con varias órdenes de busca y captura, y el cambiarme el apellido a De Santiago (o, más bien, el reconocer que mi apellido es De Santiago) me salve de ir al trullo por un malentendido totaolmente kafkiano.
O viceversa.
Ay, qué disyuntiva.
Como digo, de repente me surgen dudas y más dudas. Por un "De" del que siempre había pasado. Cierto, figuro en la partida de nacimiento como "De Santiago", igual que otros constan como "y Gómez". Nunca me había imaginado que un simple nexo pudiera cambiar en algo mi apellido.
Por otro lado, mis tres hermanos se habrán encontrado alguna vez con este problema. Debería llamarlos, para saber cómo resolverlo.
El hecho es que mi padre siempre me había insistido en que adoptara el De Santiago como apellido, pero nunca le había hecho ni caso. Es cierto que, cuando tienes un apellido que también se utiliza como nombre, viene muy bien tener un "De" a mano para romper el equívoco.
Me he pasado toda la vida presentándome de esta manera en las bibliotecas, cuando iba a devolver un libro.
-Santiago Romero, Juan Manuel... y Santiago es el apellido.
Con lo fácil que hubiera sido un "De Santiago"...
Y así para todo.
De este modo, resulta que llevo cinco días siendo otro. Juan Manuel de Santiago, para serviros. Y no sé si ello me ha cambiado la personalidad o qué, pero el caso es que llevo varios días sin cargarme ningún aparato electromagnético, y además acabo de recibir un certificado de subcontratista que Hacienda me ha tramitado en sólo diez días, sin la catastrófica sucesión de negativas que me tuvieron empantanado tres meses cuando solicité otros certificados iguales hace unos meses.
Tal vez sea casualidad... o tal vez no... A lo mejor algo está cambiando realmente, y el nuevo Juan Manuel de Santiago tiene unos atributos diferentes de los de Juan Manuel Santiago... El tiempo lo dirá.
El caso es ése: a todos los efectos, soy como un cylon que acaba de ser activado, o un replicante a quien le han contado que sus sueños son los mismos que los de todos los de su serie, o un espía soviético que de repente descubre que lo es.
Yo no soy yo, evidentemente.

Etiquetas: ,

30 Comments:

Blogger Cristina said...

Pero sigues siendo Juanmagneto, desengáñate: mi lámpara preciosa escacharrada lo confirma. Escacharrada el mismísimo día en que ibas al registro.
Serás o no un cylon, pero magnético igual...

10 de diciembre de 2008, 13:51  
OpenID unquepassava said...

A mi todo eso me importa un pepino, porque has hecho que mi honor y mi palabra no valgan una mi... Que yo he jurado solemnemente conocer a un tal Juan Manuel de Santiago al que no tengo el placer! Que soy un perjuro! :-p

Pero y lo que nos reímos, qué? No valió la pena? ;-)

Además, no sé si te has dado cuenta, pero con preposición o sin ella, te tiene bien agarrado y no te suelta ni a tiros :-p

10 de diciembre de 2008, 14:06  
Blogger Alex said...

nada, nada eres un replicante o peor aún un Skrull.

Un saludo.

10 de diciembre de 2008, 15:15  
Blogger Álex Vidal said...

JuanDEMagneto... :)

Y seguro que tú conoces All Along The Watchtower, o sea...

10 de diciembre de 2008, 15:45  
Blogger manu said...

Que quede claro: no soy un cylon
¿Seguro? ¿Y cómo lo sabes?

Entonces, ¿eres tú u otra persona (de Santiago)? ¿A partir de ahora tendré que tratarle de vuecencia?

Ahora resultará que eres un descendiente de Dick...

10 de diciembre de 2008, 16:04  
Anonymous Anónima de las 9:59 said...

Agárrate a ese "De", si vale para que en la Administración vayan más deprisa, ¡vale la pena!

(Nota: No sólo son las herencias... ¿Y los estudios? El señor de Santiago seguro que no ha hecho el EGB. Ni el BUP, ni COU... Ni la universidad).

De todos modos: voto por el "de" (auque no haya estudiado).

10 de diciembre de 2008, 16:42  
Blogger Rox said...

No se que es un cylon, pero me asusta no conocerte!!

Que fregaderas, pero las narraste genial :)

10 de diciembre de 2008, 16:53  
Blogger Cristina said...

Escacharrada el mismísimo día en que ibas al registro.
Serás o no un cylon, pero magnético igual...


Retiro lo dicho porque luego me he dado cuenta que no, que se estropeó la noche anterior. Si es que la falta de sueño ya me ha trastocado los recuerdos de esa semana, cachis...

Que soy un perjuro! :-p

Lo mejor es que te diste cuenta antes de firmarlo, así que eras consciente de que afirmabas conocer a alguien que no conocías...

Nota: No sólo son las herencias... ¿Y los estudios? El señor de Santiago seguro que no ha hecho el EGB. Ni el BUP, ni COU... Ni la universidad).

Pozí. La verdad es que tiene más consecuencias de las que uno imagina en un primer momento...De hecho creo que será más fácil abrazar el "de" y ponerlo en el DNI (entonces previo el sr. santiago DNI X coincidirá con el sr. de santiago con igual DNI). La alternativa, rechazarlo es más complicado: presentar DNI y papeles oficiales, más no sé cuantos testigos que afirmen que a él siempre lo han conocido como "Santiago" y no "De Santiago".

No sé cuál escogerá, pero tendrá que escoger con qué se queda y unificar papeles...

10 de diciembre de 2008, 16:56  
Blogger Juanma said...

Cristina: En efecto, la lámpara se escacharró el jueves por la noche, y renací como Juanma DE Santiago el viernes por la mañana. Fue el canto del cisne de Juanmagneto. :-P

10 de diciembre de 2008, 19:06  
Blogger Juanma said...

Unquepassava:

Esa es la idea, que no me suelte ni a tiros... Bueno, dadas mis pretéritas dotes magnéticas, ni a descargas eléctricas. :-PPPP

10 de diciembre de 2008, 19:06  
Blogger Juanma said...

Álex:

JuanDEMagneto, vale. Aceptao.

(Que, por cierto, me recuerda a JuandeRamos. Ughhhh.)

10 de diciembre de 2008, 19:07  
Blogger Juanma said...

Manu:

Estoy segurísimo de que no soy un cylon, porque... porque... Bueno, que no lo soy, ¡por los dioses de Kóbol! :-)

En todo caso, sería descendiente de Dyc. ;-)

10 de diciembre de 2008, 19:08  
Blogger Juanma said...

Anónima: No me acojones, que todavía se cumple ese gran clásico de las pesadillas que solemos tener todos, el de que no he aprobado la Selectividad y tengo que volver al instituto.

Pero sí, sería interesante: hasta ahora, todo mi historial académico es mentira. Ups. :-/

10 de diciembre de 2008, 19:09  
Blogger Juanma said...

Rox:

Sí, sí, muy bien contadas, pero no veas el susto que me metieron en el cuerpo... :-P

10 de diciembre de 2008, 19:10  
Blogger Juanma said...

Cristina again:

Supongo que lo más práctico es lo que dices: hacer tres papeleos (Hacienda, Seguridad Social y DNI), adoptar el "De" Santiago y luego seguir firmando en la intimidad como Santiago a secas. Es que, a estas alturas, inventarme otra firma... Qué pereza...

10 de diciembre de 2008, 19:11  
Blogger Alfonso Merelo said...

Uyyyyyy.Cuidadin con eso.
A mi me tuvieron que cambiar el titulo porque realmente me llamo Alfonso Julian y el primero que me expidieron sólo ponía Alfonso.
Pues me ponian todas las pegas del mundo. Así que solicité la expedición de uno nuevo. Era el de Bachiller. En la Universidad no hubo problemas.
Si estas inncrito com De Santiago será mejor que cambies todo lo que puedas y lo mas rápido posible. Lo del título no es coña, es como dice Anónima, un "poblema"

10 de diciembre de 2008, 20:51  
Blogger manu said...

sería descendiente de Dyc
Oño! Del güijqui???

11 de diciembre de 2008, 9:57  
Blogger Juanma said...

Alfonso: Pues sí, tiene pinta de que voy a tener que pasarme unas cuantas mañanas haciendo papeleos... :-/

¡Gracias!

11 de diciembre de 2008, 10:05  
Blogger Juanma said...

Manu:

Sería descendiente de Dyc
Oño! Del güijqui???


Hickkkksss... Digo, chíiiii. :O)

11 de diciembre de 2008, 10:06  
Anonymous RSMCoca (RdeSMyCoca) said...

Me acabas de acojonar muuuucho.
Porque estoy en tu misma situación solo que más: yo estoy inscrito como Ramón de San Miguel y Coca. No el vulgar Ramón San Miguel Coca que aparece en mi carné. Con DE e Y,toma ya. Y yo pensaba que no era demasiado importante.

Pero pienso enterarme bien enterado. Y mis hermanos no tienen ni el DE ni el Y, no se la razón.

11 de diciembre de 2008, 12:55  
Blogger Juanma said...

Lo de la y no tiene importancia, es solo para separar los apellidos y que no se interprete como un compuesto, sobre todo con los que nos llamamos san lo que sea. Yo también lo tengo: soy lópez y santamaría, pero en el registro dijeron que eso no tiene importancia y que no es nada.
O sea, que estás en el mismo caso que Juanma...

11 de diciembre de 2008, 17:19  
Blogger Cristina said...

Esto el Juanma anterior era yo, que me ha guardado la sesión del mister...de momento no tiene doble personalidad, aunque poco le falta...

11 de diciembre de 2008, 18:06  
Blogger Arturo said...

Yo estoy acostumbrado que escriban mi apellido "vilarubia" o "vilarrubio" y mi segundo apellido se suele convertir en "Mohedano". En una ocasión recibi una carta como "Artero" y en más de una ocasión me han llamado Alfredo ( que conociendo a Alfredo Lara considero un elogio).
En resumidas cuentas, no estas solo Juanma, resiste.
Mientras tanto puedes poner la canción de Mercedes Ferrer donde decia aquello de "yo no soy yo"

11 de diciembre de 2008, 21:12  
Anonymous Kaoss said...

De Santiago... ¿Pero tú no eras de Madrid?

(lo siento no pude evitar el chiste)

Vaya jaleo por un simple 'de': cambios de personalidad, cylons, Philip k. Dick...

11 de diciembre de 2008, 23:58  
Blogger Juanma said...

Ramón:
Hombre, tu caso mola mucho más que el mío, con la "de" y con la "y". Espero que sea una mera chorrada burocrática. En cuanto me ponga en marcha con los trámites os cuento. :-)

Abrazos.

12 de diciembre de 2008, 12:21  
Blogger Juanma said...

Arturo:

Bueno, hasta ahora, mis experiencias con nombres cambiados se referían a mi nombre, no a mi apellido. No sé por qué narices, siempre me llaman José Manuel, o Juan María o Juan Miguel.

Lo de tu nombre y tus apellidos tiene su guasa. Vamos, que son lo suficientemente sencillos y frecuentes como para que la gente no se haga el lío.

El que te hayan llegado a llamar Artero es brillante. Pura serendipia. :-D

12 de diciembre de 2008, 12:23  
Blogger Juanma said...

Kaoss:

Bueno, podría terminar de liar las cosas: ya que lo más probable es que me toque ir de gira por administraciones varias para cambiarme el apellido, podría cambiarlo en plan Gomaespuma: Juanma Drileño, o algo así. :-PPPP

12 de diciembre de 2008, 12:25  
Anonymous Anónimo said...

El Reglamento del Registro Civil establece:

Artículo 195.
A petición del propio interesado, ante el Encargado, se antepondrá la preposición de al apellido paterno que fuere usualmente nombre propio o empezare por tal.

En este caso la elección se hizo en el momento del nacimiento. Como bien has descubierto en estos años, facilita bastante la vida burocrática.

13 de diciembre de 2008, 19:06  
Blogger Juanma said...

¡Gracias! :-)))

14 de diciembre de 2008, 13:37  
Blogger Jose Antonio del Valle said...

Hoyga, yo me llamé durante unos años José Antonio Valle porque a algún funcionario le pareció mejor y yo no fui capaz de detectar la errata a tiempo (que todo hay que decirlo). La cosa tuvo sus bemoles tres o cuatro veces para papeleos del servicio militar y así. Yo lo que hacía es que empezaba a sacar otros carnets (el de conducir, el de la biblioteca de Cajamadrid, el del vdeoclub de la esquina) en los que aparecía como "Del Valle" y me dejaban por imposible en un pis pás. Lo mismo que la funcionaria cuando al ir a renovarlo me insistía en que no me lo podía cambiar así como así. Tres minutos tardé en convencerla a base de sacar carnets aburridos. Y ya me llamo otra vez del Valle. Es que eres poco persuasivo.
En Planeta se empeñaron en que me llamaba José Antonio del Valle Reverter en vez de Rubio, pero esa es otra historia.

14 de diciembre de 2008, 18:39  

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home