jueves, 2 de noviembre de 2006

La labor del editor

Empiezo el master de edición de Editrain con una primera clase sencillamente magistral, impartida por Jordi Nadal, que durante dos sesiones nos encandila a los diecisiete alumnos (editores deseosos de completar su formación, licenciados en Filología o Traducción ansiosos por entrar en el mundo de la edición y un editor en paro que intenta reengancharse en el negocio) con reflexiones como la siguiente:

Un editor debe ser un radar y una esponja de su tiempo y sociedad y ver lo que es necesario para el lector potencial y, entre otras cosas, detectar:
Lo que existe en el marco de su tiempo y merece ser comunicado al público;
Lo que, sin existir (en el sentido de ser público), debe empezar a ser formulado (proponer temas, textos, personajes y valores), y
Lo que ha existido y debería ser rescatado.

(Jordi Nadal y Paco García, Libros o velocidad; Fondo de Cultura Económica, pags. 5-6)


En el tiempo que Jordi tarda en leernos la cita de su propio libro, entiendo de súbito uno de los grandes problemas de la pequeña edición y del rollito editorial especializado en el género fantástico: el compadreo, el no haber sabido distinguir la amistad del negocio, ni la afición de la profesión. He sido (en el sentido anglosajón de editor) un editor radar y un editor esponja, sí; pero en otro sentido, mucho más prosaico.
Mi experiencia como editor esponja ha consistido en irme de copas con los autores, en baretos que previamente habíamos encontrado, valiéndonos de nuestro instinto de escritores y editores radar.
Qué coño: aquello también era divertido. Y útil. Cuántos contactos haces en momentos de confidencias culinarias o etílicas. Cuántas amistades se forjan en esas veladas que terminan cuando tienes que irte a la cama del hotel a cerrar los ojos un par de horas, ducharte, cambiarte, pronunciar tu conferencia o moderar el acto de turno, con un público compuesto en buena parte por trasnochadores que están esperando a verte para a continuación irse a sus hoteles a dormir.
Pocas veces me lo he pasado mejor que en la cena que Julián Díez le organizó a Joe Haldeman allá por 1994, en la que Pedro Jorge contó algunos de los chistes guarros más obscenos que he escuchado en mi vida, Haldeman celebró las excelencias del orujo que le ofrecía León Arsenal (“Fine, fine… It tastes like grappa”) y no diré qué editor -se dice el pecado, no el pecador- se intentó subir a un taxi… por el maletero.
O una cena en la Semana Negra del 2003, en la que Andrzej Sapkowski se lanzó a contar chistes ¡de Jaimito! y el Papa. Claro, Sapko es polaco.
O, un año después, otra cena, en vísperas del comienzo de la hispacón Gadir 2K4, en la que Juanmi Aguilera le ganó a Rafa Marín una apuesta: existen chistes intraducibles. El cazón en adobo y el pescaíto frito volaban, la cerveza corría a raudales y el ataque de risa que nos dio cuando vimos la cara de Rafa, atrapado en su propio ardid, justo después de la última frase del chiste, absolutamente intraducible a cualquier idioma que no fuera el castellano fonético, fue de los que valen por cien abdominales.
O, apenas una hora después, perdidos entre el marasmo de adolescentes de falditas cortas y medias de lycra que atestaban la calle, y perdimos el contacto con el grupo principal.
-¡Rudyyy! ¡Juanmiii! –gritábamos, para que nos esperaran.
Ni caso. No nos oían.
-¡Friquiiis!
Y se dieron media vuelta de súbito y repararon en nuestras presencias.
Asturcones, Semanas Negras, hispacones, entregas de premios…
Me lo he pasado de miedo, he aprendido mucho y, en cierto modo, he cumplido con esos mandamientos del buen editor: he sido un radar y una esponja. En el sentido chusco que acabo de enunciar, pero también en el sentido que Jordi quería darle a su aseveración.
Pasadlo muy bien en la hispacón de Dos Hermanas y brindad por mí en cuanto tengáis ocasión. Afinad el radar buscando buenos bares y comportaos como esponjas humanas.
Un abrazo muy grande.

16 Comments:

Blogger Alfredo Álamo said...

Ya sabes que no es lo mismo sin tu castiza presencia, pero bueno, qué se le va a hacer. Brindaremos en Two Sisters por tí :P

2 de noviembre de 2006, 19:04  
Blogger Nacho said...

Eh! En esa cena con Sapko de Gijón estuve yo, en plan mesa camilla con ojos y orejas XD

Y si hay justicia este año hay un Ignotus para tu trabajo. Aunque no te lo lleves tú.

2 de noviembre de 2006, 19:21  
Blogger Pily B. said...

Qué post tan chulo. Pues como dice Alfredo, no será lo mismo sin ti, pero habrá otros años. ;-)

Brindaremos por ti, ea, hasta los que no bebemos, jeje.

Besillooooos!!

2 de noviembre de 2006, 20:50  
Blogger Raven said...

Sólo dos palabras.

¡Qué envidia!

2 de noviembre de 2006, 20:58  
Anonymous Anónima de las 9:59 said...

Snifff....

3 de noviembre de 2006, 8:39  
Blogger Víctor M. Ánchel said...

Jejeje...
Jachondo :P

V.

3 de noviembre de 2006, 9:09  
Anonymous manu o.e.g.c. said...

Mal rollo que un profe tenga que leer una cita suya de su propio libro y no se la sepa de memoria.

Editor esponja = beber como una esponja. Ahora empiezo a entender algunas cosas...

3 de noviembre de 2006, 9:21  
Blogger Juanma said...

Yo también os echaré de menos, jooo. :-(

Besooos. :-****

3 de noviembre de 2006, 12:38  
Anonymous Felicidad said...

Viernes, 3 de noviembre de 2006, 17:26 de la tarde. Estoy que me subo por las paredes.

Viernes, 3 de noviembre de 2006, 17:27 de la tarde. Leo esta entrada. Sonrío. Mis dedos van solos.

Viernes, 3 de noviembre de 2006, 17:28 de la tarde. Sigo subiéndome por las paredes. Aún me queda una hora para salir del curro e ir al aeropuerto. Hasta las 20:30 no sale mi avión para Sevilla.

Viernes, 3 de noviembre de 2006, 17:29 de la tarde. ¿¡Sólo han pasado 3 minutos desde que entré aquí y dejé este comentario chorra para pasar el tiempo!?

Viernes, 3 de noviembre de 2006, 17:30 de la tarde. Pienso que, algún día nos volveremos a ver. Algún día. Sonrío. ...Sigo subiéndome por las paredes.

Viernes, 3 de noviembre de 2006, 17:32 de la tarde. Le doy a publicar. Se te echará de menos.

3 de noviembre de 2006, 17:40  
Anonymous Panadero said...

Faneditor esponja,
muchos hemos sido faneditores esponja, porque lo veíamos todo referente a un tema determinado, sabíamos por donde iban los tiros, y preparábamos ese fanzine donde se tocaban los temas sobre los que nos gustaría leer y nadie ha escrito.
Como cuando, a petición de Juanma, escribí sobre David Fincher en relación con Anthonny Giddens... Y creo que me lo pidió, ¡porque a nadie en su sano juicio se le hubiese ocurrido asociar esos dos nombres!

Saludos desde Vallekas.

4 de noviembre de 2006, 16:24  
Anonymous arturo villarrubia said...

Todos y cada uno de los pronunciamientos que empiezan conque algo "debe ser" me profunden un-valga la redundancia- profundo estremiencimiento. Las cosas son o no son. Hay tareas de editores ( descubramonos si hablamos del Sr.Porrua) cuya mera observación son un aprendizaje.
Pero "debe ser"...¿En que tablas de la ley está escrito?
Sabe Dios que hay editores legendarios cuya tarea ha sido sacar lo que no nadie queria y mantenerlo en el mercado cuando nadie lo reclamaba... hasta que llego su momento.
Grandilocuente y hueca definición te ha dado tu profe, Juanma.

5 de noviembre de 2006, 1:39  
Anonymous RM said...

Conste que el chiste intraducible fue traducido... dos años más tarde. Pero se logró :)

5 de noviembre de 2006, 16:40  
Blogger Juanma said...

Anda, pues eso me lo perdí.

¿Se lo habéis contado a Yeskov, o cómo? :-P

Abrazotes.

5 de noviembre de 2006, 17:35  
Blogger Juanma said...

Panadero: Faneditor o editor profesional, pero esponja para siempre y para todo. :-)

Jo, cómo molaba intercambiar contigo artículos sobre Fincher o El club de la lucha, rebatirnos y acercar posiciones con el tiempo. Es una de las cosas que más me gustaron de dirigir Stalker y Gigamesh.

Abrazotes.

5 de noviembre de 2006, 17:38  
Anonymous Anónima o casi... Ja en parlarem! said...

:-******************

:-)

6 de noviembre de 2006, 0:13  
Anonymous Nap-buf said...

¿Te vas a convertir en editor?

15 de noviembre de 2006, 21:42  

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