viernes, 27 de octubre de 2006

Una mirada a la oscuridad

Estás en el andén, esperando la llegada del metro. Como en Barcelona somos muy modernos, los relojes de las estaciones marcan el tiempo que falta para que llegue el siguiente tren.

Lees un libro, para amenizar la espera. Faltan cuatro minutos y pico. Se te ha debido de ir por los pelos.

Alzas la vista. Faltan 2 minutos y 18 segundos. 2 minutos y 17 segundos. 2 minutos y 16 segundos.

Pasas página. Lees un par de párrafos. Vuelves a alzar la vista en dirección al reloj.

Faltan 2 minutos y 18 segundos. 2 minutos y 17 segundos. 2 minutos y 16 segundos.

Ah. Habré leído mal la otra vez. O esta.

Otra página. Repites la operación.

Faltan 2 minutos y 18 segundos. 2 minutos y 17 segundos. 2 minutos y 16 segundos.

Empiezas a sentir verdadero mal rollo. Te vienen recuerdos de una mala experiencia con trufas rellenas de hachís, hace casi tres años, y los dos o tres días que te pasaste con idas y venidas súbitas a otros planos de conciencia, esos “Como no tengo ni puta idea de si esto me está ocurriendo de verdad o no, voy a tratar de ser lo más correcto posible, por si acaso”.

Pierdes el hilo de la lectura. Vuelves a mirar el reloj.

Procesando nueva información.

Algunos usuarios intercambiais miradas de preocupación. Sigues leyendo, para no retroalimentar tu paranoia con la de ellos. No mires a los ojos de la gente.

Vuelves a mirar el reloj.

Actualizando datos.

Vale. No es un error en Matrix. La gente murmura:

-Viene con retraso.

-La línea se ha cortado.

-Alguien se habrá lanzado a la vía.

Calculas mentalmente el tiempo de que dispones antes de salir del metro y buscar un autobús que te lleve a casa. A estas horas, todavía tiene que pasar el 54 con cierta regularidad.

El convoy entra en la estación.

-Mira, es de los nuevos –dice alguien. Como si eso fuera un consuelo. En cierto modo, lo es.

Subes. Sigues leyendo, más pendiente del libro.

Y, de súbito, te ríes pensando en lo mal que lo has pasado durante unos instantes, en tu súbita duda acerca de la realidad de la situación, y en que probablemente no le habrías dado la menor importancia al incidente si no hubieras estado releyendo una novela de Philip K. Dick…

16 Comments:

Blogger La ninfa de la torre de cristal said...

Jeje... Los indicadores de tiempo en las paradas de bus de Coruña funcionan igual, no te creas.

Jamás te fíes de un aparato que funciona con un chip. Recuerda el capítulo de los Simpson...

27 de octubre de 2006, 16:47  
Blogger Cristina López said...

Guau, el día de la marmota concentrado en tres segundos... :p

27 de octubre de 2006, 17:15  
Anonymous Anónimo said...

Yo estoy seguro de que los indicadores del Metro reciben la información directamente a sus chips mediante haces coherentes de luz rosa.

Cuidado con los cuencos de barro :)

27 de octubre de 2006, 19:24  
Anonymous Anónimo said...

Uff, qué mal momento. La próxima vez que tengas que tomar el metro llévate "Las mil mejores poesías de la lengua castellana".

Besos.

27 de octubre de 2006, 19:33  
Anonymous Nap-buf said...

"releyendo una novela de Philip K. Dick…" pues a mi cuando he acabado de leer tu post, también ma ha pasado algo parecido con la subita duda de la realidad.
Recuedo haber leído "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?" hace muchos años,y no me gustó, y la idea durante tiempo de leer otra novela de él, y no me acordaba, he ido a donde tengo apuntado los libros que he leído, y me sale Ubik en enero de 2006!!!
Lo más gordo, es que he estado unos segundos sin acordarme de nada de la novela, después me ha venido poco a poco
Se que además de despistado crónico (últimamente tengo muchas cosas en la cabeza), me vais a considerar un ignorante, pero no me gustó, creo que Dick se ha acabado para mi, nunca vere lo que veis en él
En fin... cubriendome de gloria
Nap-buf

27 de octubre de 2006, 23:15  
Blogger Juanma said...

Ninfa: ¡Buen ejemplo!

:-D Pos sí. :-D

Besooos. :-*****

29 de octubre de 2006, 21:09  
Blogger Juanma said...

Cristina: Pues sí, fue el día de la marmota en versión chunga. :-P?

Besooooos. :-**********

29 de octubre de 2006, 21:09  
Blogger Juanma said...

Álex: Brrr, qué mal rollo. Procuraré no ir en metro la próxima vez que vaya al dentista y me tengan que dar pentotal sódico, no vaya a ser que descubra que el Imperio nunca tuvo fin.
:-P

29 de octubre de 2006, 21:10  
Blogger Juanma said...

Kotinussa: Mira, buena idea. :-)

Miré el metro de la patria mía
si un tiempo fuerte ya desmoronado
de la carrera de la edad cansado
por quien caduca ya su valentía.


;-P

Besooos. :-***

29 de octubre de 2006, 21:11  
Blogger Juanma said...

Nap-buf: Hay momentos para todo, y a lo mejor no leíste a Dick en el momento adecuado.

Y, aparte, no todo tiene por qué gustarle a todo el mundo. Si Dick no te ha entrado bien, tampoco es obligatorio que leas nada suyo.

De todos modos, Una mirada a la oscuridad es otra cosa, dentro de su obra. Si tienes que darle una nueva oportunidad a Dick, es una muy buena opción. :-)

Abrazos.

29 de octubre de 2006, 21:14  
Anonymous Anónima de las 9:59 said...

No sé si llegarás a leer esto pero seguro que lo hacen para que cuando saquen el "listado de incidencias" (ese que presentan cada mes ante los jefes), puedan decir: "Sólo un 98% de los trenes tardaron más de cuatro minutos".

Es fácil programarlo así.

¡Bienvenido a la línea 5 hermano! ¡Esto es el futuro y ya estás dentro!

30 de octubre de 2006, 14:32  
Blogger Juanma said...

Sí, la línea 5 es un maravilloso mundo de luz y de color... Ya me he encontrado dos días con hordas de usuarios cabreados de la línea 5 saliendo del metro Badal y dirigiéndose a la parada del 157, a ver si sólo consiguen llegar una hora tarde a sus trabajos en Sant Just Desvern y Esplugues.

Besooos. :-****

30 de octubre de 2006, 16:54  
Blogger Raven said...

Que levante la mano el que nunca, nunca haya sufrido de paranoias existenciales en algún momento de su vida...

Cita: Procuraré no ir en metro la próxima vez que vaya al dentista y me tengan que dar pentotal sódico, no vaya a ser que descubra que el Imperio nunca tuvo fin.

Para eso no hace falta pentotal, con leerse el último libro de Robert Silverberg suficiente XD.

31 de octubre de 2006, 17:36  
Blogger Batz said...

Jajajaj ... xD!
Que buen post, me transmitiste la preocupacion por el error de The Matrix.

=)

5 de noviembre de 2006, 17:07  
Blogger Juanma said...

Raven: Pues tengo en lista de espera el de Silverberg. Promete mucho. :-)

Batz: No hay problema: mientras no oigas sonar un teléfono en una estación de metro vacía, la realidad es segura. :-P

Besos y abrazooos. :-****

6 de noviembre de 2006, 10:07  
Blogger Raven said...

Hace bien, señor Santiago. Me lo cumpré así como de corazonada y me lo fundí en menos de una semana. La ucronía que construye es fascinante...

Y hay que joderse lo pedante que me ha salido el comentario XP.

7 de noviembre de 2006, 18:16  

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