miércoles, 15 de noviembre de 2006

Harry Potter vs. Tyler Durden: Jitanjárofa, de Sergio Parra

El día menos pensado aparecerá la próxima novela de Sergio Parra, Jitanjáfora (Grupo Editorial AJEC) y veréis que el prólogo lo ha firmado vuestro más seguro servidor. Para mí ha sido un auténtico placer colaborar en este libro: la novela lo merece. Y Sergio, a quien podríamos considerar uno de esos quintacolumnistas de lujo con que cuenta el género (junto con Lorenzo Luengo y Félix J. Palma), por fin podrá ser tenido en cuenta como uno de los autores más originales de la fantasía y ciencia ficción españolas.

La portada de Alejandro Terán es impresionante, pero obviamente no es lo único que merece la pena en este libro. Tal vez para la mayoría de los lectores esta sea la primera aproximación a la obra de Parra, pero no es un debutante. En absoluto. Ya apareció en el número 3 de Artifex Segunda Época, con "Más allá de...", un relato muy curioso que firmaba en colaboración con Albert Sans. Un par de años después tuve la oportunidad de seleccionar un relato suyo para la antología Visiones 2002, que la Junta de la AEFCFT tuvo la poca cabeza de encomendarme.
Del Visiones 2002 tengo mucho que contar, aunque tal vez no sea este el momento oportuno. Aprendí mucho, me sentí un poco frustrado por no haber podido interactuar más con los autores que me enviaron sus originales, me sentí absolutamente encantado por las sinergias que se crearon con los autores seleccionados, me partí la cabeza buscando el orden correcto de aparición de los relatos, me divertí maquetándolo y escribiendo las entradillas, me frustré negociando la edición con el comercial de la imprenta y, en resumen, constituyó un aprendizaje muy importante.
La portada, de Equipo Ronin (Ludo Bermejo y, en este caso, Conchi Corrales), estaba basada en el relato de Lorenzo Luengo, "El proceso de los monos", pero muy bien podría haberle encargado que trabajase sobre el relato de Sergio, "Juan Hitlerfranco busca a Dios", que era un auténtico delirio. De buena gana hubiera seleccionado todos los relatos que me envió, pero decidí quedarme con aquel, porque era el que tenía mayor fuerza visual y literaria. La entradilla es la siguiente:

No podía faltar una ucronía protagonizada por Franco. Pero no por un Franco cualquiera, como comprobará el lector. Pues en la obra de Sergio Parra (Barcelona, 1978) nada es convencional. Su primer relato publicado, “Más allá de...” (Artifex), escrito en colaboración con Albert Sans, resultaba desconcertante y divertido a partes iguales. No menos extrañas y atractivas son su narraciones finalistas del UPC 1999 (“What Hath God Wrought”) y Domingo Santos 2001 (“¿Quieres ampliarme?”) y su novela (ganadora del premio Pc-Actual) La granja de Dios. Residente en la localidad tarraconense de Segur de Calafell, intenta publicar cuatro novelas, Ondas hercianas, Las gafas de Platón (que tiene un aire a El club de la lucha), Venus decapitada y Frío, al tiempo que se asombra de ganar concursos mainstream con relatos de cf y no tener suerte en los concursos especializados. Desconcertante y heterodoxo, como toda su obra.

Como digo, me encantó seleccionar aquel relato, y a raíz de ahí mantuve el contacto con el autor. Poco después me envió su novela Frío (Septem Editores), otra auténtica rayada, aunque bastante comedida. El hecho de que estuviese protagonizada por una enfermera me recuerda las condiciones en que me la leí, a caballo entre la clínica en la que acababan de operar a una amiga y la casa de otra amiga que había sufrido un accidente de circulación; pero esa es otra historia. Escribí una reseña breve, aún inédita.
Y así llegamos a Jitanjáfora.
A principios de verano, Sergio Parra se puso en contacto conmigo para solicitarme que escribiese el prólogo de su novela, de próxima publicación en Grupo Editorial AJEC. Accedí encantado. Me leí la novela y, fruto del ir y venir de correos electrónicos que nos intercambiamos, nació el siguiente prólogo. Lamento no haberle podido sacar más partido, porque hay muchos aspectos sobre los que merece la pena detenerse; pero la extensión del prólogo era la que era. No descarto refinar el intercambio de correspondencia que hemos mantenido durante estos meses y ofrecerlo como entrevista: merece mucho la pena. Todas las referencias que comento en el mismo son reales: tal es la riqueza de la obra. Os recomiendo el libro sin reservas. Ojalá os sirva para descubrir a Sergio Parra.


Como suelen hacer todos los prologuistas que escriben prólogos de libros ajenos, empezaré hablando de mí.
El primer contacto epistolar que mantuve con Sergio Parra se remonta al año 2002. La Junta de la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror me había encargado seleccionar la antología Visiones, que suele funcionar como vivero de autores en ciernes. Uno de los relatos que más me llamó la atención se titulaba “Juan Hitlerfranco busca a Dios”. Trataba, literalmente, acerca del encuentro entre un Marcelino Pan y Vino crecidito y hippy que la lía en la ceremonia de entrega de los Oscar, a la manera de Marlon Brando cuando se marcó el numerito de los indios, pero con ciertos toques ácidos, como si en vez de Brando el galardonado hubiera sido Charles Manson… y hubiera actuado a la altura de su fama. Además, salían Francisco Franco y Adolf Hitler, en una escena sodomítica memorable. Era una locura de relato, y en todo momento tuve claro que tenía que publicarlo. Sergio me envió más historias, pero me quedé con aquella.
Aunque “Juan Hitlerfranco busca a Dios” era perfeccionable, hubo muchas cosas en él que me sedujeron al instante. La fuerza de las ideas centrales del relato, aparentemente irreconciliables. El desparpajo con que narraba una historia de seres fracasados. El excelente manejo del lenguaje coloquial. La querencia por lo grotesco. La cantidad de referentes literarios y cinematográficos. Sergio me regaló uno de los relatos por los que me enorgullezco de haber seleccionado aquel Visiones.
Pasó el tiempo, y el contacto epistolar se mantuvo. Teníamos amigos comunes y me iba enterando de los múltiples premios que iba ganando en el mundo literario mainstream… por obras de género fantástico. Me envió un ejemplar de su novela Frío, para que la reseñara en Gigamesh. De nuevo me llamó la atención el derroche de fuerza e ideas, el sutil retrato de personajes (siempre me han encantado los personajes básicamente antipáticos que resultan básicamente simpáticos), la manera en que el autor jugaba con los cuentos clásicos para travestirlos de ciencia ficción dura o narrativa de lo cotidiano, dependiendo de que el lector escogiese una interpretación realista o fantástica. En Frío, la medicina y la hechicería no estaban muy lejos.
En Jitanjáfora ocurre algo parecido: la magia que practican los alumnos de la Escuela de Salzburgo le debe más al método científico que a la hechicería tal como aparece en las novelas al uso. El quidditch al que juegan parece urdido por fanáticos de la programación neurolingüística con nociones de budismo zen. La asignatura de Pócimas no se diferencia en gran cosa de las deconstrucciones culinarias de Ferràn Adrià. El mismo concepto de temperación, que justifica la existencia de la escuela, está repleto de implicaciones metafísicas y filosóficas, más que mágicas. La magia real es más apasionante que la inventada, me dijo Sergio por correo electrónico cuando comentábamos la novela. Y Parra tiene conocimientos enciclopédicos, sabe leer en el alma de los personajes y se erige en una especie de maestro y guía en un periplo que intenta ahondar en lo más profundo de los sentimientos y el saber humanos, con la intención de desentrañar la naturaleza misma de nuestro ser, aquello que nos define como personas (los capítulos de la Granja son cruciales al respecto) y, más allá, cuál es el origen del Mal y por qué motivos (nuevamente le cedo la palabra al propio Sergio) “[el Mal] es necesario para elimarnos porque el Bien nunca tendría cojones para hacerlo aunque fuéramos el cáncer del mundo”.
Jitanjáfora es un viaje alucinante a través del conocimiento humano. Las largas disquisiciones que pueblan sus páginas resultan apasionantes, en ocasiones más que las propias andanzas de los personajes: Conrado Marchale, ex adicto que vive una segunda oportunidad de redención; Figueredo, un ser pasivo a quien la lectura ha convertido en una especie de remedo del protagonista loco de las novelas policíacas de Eduardo Mendoza; Umami, el contrapunto femenino que toda historia necesita para ser auténtica. Y planean las sombras de George Orwell, Aldous Huxley, J. K. Rowling, Aleister Crowley, Orson Scott Card, Truman Capote , M. Night Shyamalan y Jorge Wagensberg. Y Chuck Palahniuk. No en vano, Jitanjáfora podría definirse como la novela que hubiera escrito Dan Brown si fuera de letras y hubiera leído El club de la lucha.
Adentraos en la experiencia de leer Jitanjáfora. Será una experiencia mágica. Y, a medida que vayáis conociendo mejor a Conrado y sus motivos, os conoceréis mejor a vosotros mismos.

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14 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Muchas gracias por tu entrada, Juanma. El título, grandioso ;)

He dejado una pequeña referencia en mi blog: www.sergioparra.com

Nos leémos!

16 de noviembre de 2006, 3:03  
Anonymous manu o.e.g.c. said...

Mucha suerte a Sergio (tal vez nos veamos por el paseo marítimo de Segur alguna vez). Sin haberlo leído todavía hay que reconocer que el título tiene mucha fuerza, me encanta.

Pero me encanta más comprobar como cada vez hay más (jóvenes) autores nacionales que escriben fantástico de puta madre.

16 de noviembre de 2006, 9:01  
Blogger Víctor M. Ánchel said...

Pues nada, lo leeremos.

16 de noviembre de 2006, 9:16  
Blogger Juanma said...

Sergio: Me alegra que te haya gustado. Ha sido un auténtico placer leer el libro, contrastar pareceres contigo, escribir el prólogo y subir esta actualización al blog.

A los demás: ¡A pasar por caja! ¡Ya!

:-)))

Abrazotes.

16 de noviembre de 2006, 16:51  
Blogger Blackonion said...

Joder, que buena pinta. :D

Cuando sale? ISBN?
Quiero leerlo ya!!!!!

16 de noviembre de 2006, 20:42  
Blogger Raven said...

Si, realmente buena pinta. Jugosa y con una pinta realmente deliciosa. Caerá, caerá, seguro que caerá...

También aprovecho para aprovecharme descaradamente de la temática del post y preguntar: ¿alguien sabe algúna revista o publicación que edite relatos de autores noveles? El señor Vidal me ha hablado de Artifex y Gigamesh, pero me gustaría saber de alguna más (principalmente porque el último número que aparece publicado de Artifex es del 2002, y no es cuestión de darle la tabarra al sr. Cuervo con todos y cada uno de mis textos...)

Agradezco cualquier idea :)

16 de noviembre de 2006, 22:31  
Anonymous Òscar said...

Soy el único que no ve la manera descarada con la que Terán copia a McKean? Nadie ha visto el cartel de "Mirrormask"? O las portadas de Sandman, una de las cuales podría haber sido "cutandpasteada" directamente para hacer la de Jitanjáfora? No niego que sea efectivo, pero ya le vale...

Sobre el libro (que es en realidad de lo que se habla aquí) si parece interesante. Espero que no publiquen muchos con la portada al revés.

16 de noviembre de 2006, 23:51  
Anonymous Òscar said...

Obviamente, quería decir "que ve". Ups...

16 de noviembre de 2006, 23:54  
Blogger Víctor M. Ánchel said...

Raven, Artifex sigue publicando en su nueva etapa (tercera época). Además hay otras recopilaciones, algunas anuales (como "Visiones", de la AEFCFyT, destinado principalmente a mostrar relatos de nuevas voces), otras con periodicidad no mensual, tipo "Paura", con temática de terror.
Piensa también en los fanzines, sea en papel o electrónicos: en la web se hacen algunas cosas muy serias. Y sobre todo, preséntate a concursos de relatos. Curten mucho.
¡Un saludo!

V.

17 de noviembre de 2006, 8:10  
Anonymous manu o.e.g.c. said...

¿Que "Gigamesh" publica a noveles?

17 de noviembre de 2006, 8:44  
Anonymous arturo villarrubia said...

Soy el único que no ve la manera descarada con la que Terán copia a McKean?
___________

A lo mejor va a ser porque lo que dices no es cierto.
Terán tiene influencia de Dave McKean * a nivel de tecnica* - que por otra parte jamas ha ocultado - no al nivel de ejecución ni composición. Por otra parte, Mckean sacó esas tecnicas de Bill Sinkiebwick quien a su vez las saco de Ralph Steadman y varios pintores, quienes a su vez...

17 de noviembre de 2006, 10:09  
Blogger Raven said...

Gracias por la ayuda, sr. Ánchel^^
Ahora mismo voy a buscar más información por la Red, a ver qué encuentro.

17 de noviembre de 2006, 11:18  
Anonymous Melmek said...

El dia menos pensado en que aparece la novela, es... el lunes proximo (a lo largo de la semana empezará la distribución, aunque en algunos sitios como cyberdark se puede comprar desde hoy mismo).

No añadiré nada más al post de Juanma, que es brillante... aunque.. no tanto como la novela :)

17 de noviembre de 2006, 13:50  
Blogger Raven said...

¿Pero se puede saber cuándo van a sacar a la venta la novela, que llevo una semana preguntando por ella y lo único que he obtenido son expresiones alucinadas? :S

26 de noviembre de 2006, 15:34  

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