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Ayer cumplí años. Cuarenta y uno. Corramos un tupido velo.
El día transcurrió sin sobresaltos ni sobrecargas laborales, lo cual fue todo un lujo, después de los descojonos que habían sido mi trigésimo noveno cumpleaños (con entrega al día siguiente, y el móvil apagado a partir de media mañana), o el trigésimo sexto (yendo a la editorial a recoger el finiquito, y de ahí a la oficina del paro), o el vigésimo noveno (ultimando detalles para subir de la planta de Cirugía Torácica a la de Oncología). Fue un día normal, lo cual se agradece.
Detallitos relevantes y confesables.
Preliminares: vermú friqui el sábado y cervecita frikitecaria la tarde anterior.
Cumpleaños propiamente dicho: montonazo de felicitaciones, por Facebook, Twitter, Google +, sms, llamada telefónica e incluso en persona. ¡Muchas gracias a todos!
Si mi madre llega a ser consciente de que la estaba llamando para que me felicitara, ya habría sido la hostia. Pero bueno, no se puede tener todo.
Excursión mañanera al obrador de Lujuria Vegana, para recoger pastelitos ricos sin lactosa.
Constatación de que las obras de soterramiento de las vías de la L1 y los Cercanías avanzan a muy buen ritmo. Pronto habrá un nuevo paseo en el barrio de Sants.
Mediodía en el Tempura-ya, de carta y con un regalito muy mono. ¡Gracias, Álex y Nuria!
Tarde haciendo como que trabajaba, pero de aquella manera. Hoy regreso a la normalidad de autónomo machaca. Ha sido descuidar el curro y subirnos la prima de riesgo. Está claro quién levanta el país...
Tarde debatiendo acerca de en qué invertir el regalo, así como en comentar posibles excursiones vacacionales.
Cenita íntima a base de pisto, rodaballo, sidra, cava y pastelitos de Lujuria Vegana. Estamos muy mayores (sobre todo yo) para mezclar alcohol, y la cuarta temporada de True Blood está cayendo en picado, pero todo lo demás estuvo perfecto.
Y nada. Ahora, a retomar la vida normal, trabajando en agosto y tal, y hacer tiempo hasta las vacaciones.
Etiquetas: cumpleaños, efemérides, vida cotidiana











10 Comments:
Agüeeeeelo :P
A que te doy con la cachava... XDDDD
Esas fotos del Tempura Ya escuecen un poco....
Felicitats un altre cop!
(però si stàs fet un "chavalín")
¡Asias, guapaaa! :-****
El sake era frío. Masa nos lo regaló en cuanto se enteró de que era mi cumple. La escena fue tal que así:
MASA: ¡Qué raro! ¡Pero si hoy no es el día de la semana que soléis venir!
CRISTINA (señalándome): Es que hoy es su cumpleaños.
MASA: Felicidades... y gracias por elegirnos. (Pausa.) Aunque, claro, a lo mejor venís porque todos los demás restaurantes de Barcelona están cerrados por vacaciones...
:-P
No, el diálogo fue que yo dije "no íbamos a ir a otro sitio" y Masa contestó que sería porque estaría cerrado :P Qué cachondo :D
Cierto fue como dices (mi neurona..., estoy ansiano...). Masa es un cachondo, y el sake frío, espectacular. :-)
Felicidades, cuarentón.
Yo sólo felicito en blogs, no en las redes plebeyas esas... que todavía hay clases ;-)
Uuuppppsssss!!!!!!
Felicitats xiquet!!!!!
Felicidades... ya eres todo un adulto :P
¡Muchas gracias! ¡Ya soy todo un hombrecito! :-P
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