miércoles, 4 de agosto de 2010

40


El tiempo corre que se las pela y, aquí donde me veis, el lunes cumplí cuarenta añitos. Se supone que ahora es cuando comienza la vida, según el refranero, aunque dicha fuente también me recomienda que no me moje la barriga. Cualquiera entiende la sabiduría popular.
En cuanto a la famosa crisis de los cuarenta, la verdad es que no la veo por ningún lado. No sé si estoy en estado de choque o en fase de negación, pero no veo que mi vida de cuarentañero difiera en mucho de la de treintón, y por lo menos este cumpleaños fue mucho más lúdico que el trigésimo noveno, con una entrega al día siguiente y el móvil apagado porque si me pasaba el día pegado al teléfono me arriesgaba a no cumplir los plazos.
Tiendo a no darle importancia a estas fechas simbólicas. Me he tragado las crisis correspondientes de mucha gente (familia y amigos), pero las mías, si es que las hay, han pasado desapercibidas, creo.
Ya no recuerdo qué andaba haciendo el día en que cumplí diez años; supongo que estar de morros y cabrearme por cualquier gilipollez durante mis vacaciones de verano, que aquel año me llevaron a Motril, si mal no recuerdo.
Tampoco me acuerdo de qué andaba haciendo cuando cumplí veinte años. Si encuentro mi diario de aquella época (que a saber dónde estará) me arriesgo a leer alguna anotación  medio suicida en la que lo más probable es que me mortificase sin venir a cuento (juas, en 1990 yo era un emo y ahora me doy cuenta), así que paso de indagar al respecto.
Sin embargo, cuando cumplí treinta años me dejé de tonterías, ya que estaba recuperándome de un cáncer y una trombosis, sumido en una ruptura un tanto chunga y era espectador de excepción de otra ruptura (por suerte, ajena) escandalosamente accidentada y surrealista de la que nunca me animo a hablar porque no os la creeríais. Vamos, que no tuve ni tiempo de pensar en crisis de los treinta años porque mi vida ya era lo suficientemente caótica.
Ahora cumplo cuarenta años y, quitando el hecho de que el trabajo me sale por las orejas, el día (y, sobre todo, la cena) no pudo transcurrir de manera más plácida y apetecible. Cenita íntima con muchas cosas ricas, alcohol con moderación (que el día siguiente era laborable), episodio final de Boston Legal y regalitos útiles. Todo mucho más sereno, todo mucho más en orden, todo mucho más normal. Por fin.
No sé si es un efecto de que realmente pienso como un cuarentón o que ya tocaba tener un cambio de década sin toques surrealistas ni sobresaltos ni salidas de tiesto. El caso es que ha no ha dolido en absoluto, aunque ya digo, a lo mejor es que estoy en plena fase de negación y todavía no me doy cuenta del embolado en que me he metido.
En fin, que llevo dos días siendo un cuarentañero y ya estoy pensando en el siguiente cambio de tercio, e imaginando cómo será llegar a la cincuentena. Doy por hecho que no será tal como imaginaba, así que ¿para qué preocuparme sin motivo? Eso sí, espero contarlo en este blog, o en su equivalente, que ya se sabe que las ciencias adelantan que es una barbaridad y para el 2020 lo mismo ya no hay blogs.
Diría de cerrar el blog por vacaciones durante lo que queda de agosto, pero, con el ritmo de actualizaciones que llevo, la verdad es que sería una tontería. Total, que podéis permanecer en sintonía, pues a lo mejor escribo algo durante el mes de agosto.

PD. Muchas gracias a todos los que me felicitasteis el lunes. De veras que me hizo mucha ilusión.  Adjunto la felicitación de Natxo, con la siempre inconmensurable Violencia Rivas cantando su versión protopunki del "Cumpleaños feliz". Besooos.


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11 Comments:

Blogger Anna said...

Felicidades otra vez.
Y ni crisis ni leches…. En aquesta vida s’ha de celebrar tot el que es pugui. I a més, aquesta és la gràcia de fer anys és precisament això: seguir fent anys! A més, si és sumen anys a l’estil d’un bon vi, què més es pot demanar! :-D

4 de agosto de 2010, 12:50  
Blogger Juanma said...

Gracias, gracias. En efecto, la finalidad es seguir cumpliendo años, aunque, como decía Katherine Hepburn, corras el riesgo de que tu tarta de cumpleaños comience a parecer un desfile de antorchas.

El problema de tu analogía es que impone respeto el que te saquen del estante de los crianza o los jóvenes y te metan en el de los grandes reservas. :-P

4 de agosto de 2010, 13:03  
Anonymous Kotinussa said...

Yo cumplo 51 a fines de agosto, y creo que no he pasado por crisis de los 20, los 30, los 40 ni los 50. De hecho, ahora mismo estoy encantada con mi vida, me encuentro mejor que nunca y me veo hasta más guapa (esto no es sólo cosa mía, hay quien me lo dice también).

Lo que ocurre es que hay mucha gente con un nivel de tolerancia muy bajo ante cualquier contrariedad. O eso, o que no saben disfrutar de la vida.

Besos y feliz año.

4 de agosto de 2010, 13:19  
Blogger Juanma said...

Yo jamás lo habría expresado mejor, Kotinussa. :-)))

Muchísimas gracias por las felicitaciones. Besooos. :-***

4 de agosto de 2010, 13:23  
Blogger Jack Moreno said...

Saludos, Juanma.

Muchas felicidades.
Te deseo lo mejor.

P.D. Aunque leo tus buzz, te contesto por aquí.


Bye !!!!

4 de agosto de 2010, 14:01  
Blogger Juanma said...

¡Muchas gracias! Abrazos. :-))

4 de agosto de 2010, 14:43  
Anonymous Mina Jassans said...

Tot sant té la seva vuitada, al meu país. I al meu altre país també se celebren els no aniversaris, per tant, per molts anys endarrerits!
M'ha agradat molt l'entrada i també la cançó, de part d'algú que enguany ha sobreviscut a un diagnòstic psiquiàtric erroni amb la consegüent retirada de pastillamen i per tant s'ha sentit renéixer.

4 de agosto de 2010, 19:35  
Blogger Juanma said...

El asunto es ése, Mina: todo es muy arbitrario. Los grandes momentos de cada uno raras veces coinciden con múltiplos exactos de diez, aunque lo de las décadas es más simbólico que otra cosa. Lo importante es ese renacer, pues estas cosas ocurren, y siempre son motivo de celebración. Lo demás son sólo hojas que arrancas de un calendario.

Me encanta que te haya gustado la entrada. :-)

4 de agosto de 2010, 19:48  
Blogger manu said...

Muchas felicidades, campeón!!!

9 de agosto de 2010, 12:26  
Blogger Grine said...

Muchas felicidades con muchísimo retraso. Espero que siga manteniendo esa moral alta frente a los 40, yo sigo sin acostumbrarme a los 35, todavía me suenan un poco mal (será cuestión de tiempo, seguro).

Si pasan por los madriles le felicitamos en persona si gustan ;)

25 de agosto de 2010, 15:09  
Blogger Juanma said...

¡Muchas gracias, majos! Abrazos y besos. :-***

1 de septiembre de 2010, 15:07  

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