viernes, 17 de julio de 2009

Momentos estelares de Facebook, grandes lecturas veraniegas, y cómo tener un blog a medio gas con el menor esfuerzo posible

A pocos de los lectores fieles del blog se os escapará a estas alturas que cada vez estoy más perro a la hora de actualizar Pornografía Emocional. Entre que no tengo tiempo para nada, que quiero reorientar el blog hacia asuntos más profesionales y que cuando escribo una entrada "de las de antes" tardo tiempo en recuperarme, el caso es que lo tengo bastante parado.
También hay otro motivo: la inmediatez que proporciona Facebook. Con el blog te pasas una mañana entera pariendo una entrada que puede que lean menos de cien personas y que no comenta casi nadie, mientras que con Facebook sueltas lo primero que se te ocurre (veinte segundos en pensarlo, y otros tantos en escribirlo), la respuesta es, por lo general, más entusiasta... y no lo lee nadie que no quieras que lo lea, ya que tengo mi perfil cerrado a cal y canto para quienes no sean mis amigüitos. Puedes actualizar cuatro veces diarias Facebook, con enlaces, videoclips y mensajes de estado que en el fondo vienen a contar lo mismo que hacía en el blog pero con dos mil palabras menos, y quedarte con la sensación de que generas contenidos y que, en términos absolutos, mantienes exactamente la misma política "editorial", pero con cincuenta veces menos esfuerzo y mucho más impacto en los lectores. Y, ejem, el doble o el triple de comentarios.
Es como para no pensárselo dos veces antes de recluirse en una red social en la que, al fin y al cabo, me encuentro más o menos con la misma gente que seguía el blog, y a la que conocía de foros y listas de correos, y de tertulias. Estamos los mismos, haciendo las mismas cosas, pero en petit commitée, y sin que te lea nadie que no quieras que te lea.
Esto no elimina dos pequeños grandes problemas: la utilidad de lo que hago y la difusión de los contenidos a quienes no están en Facebook o entran de uvas a peras.
De acuerdo, no me lee nadie que yo no quiera que me lea, pero tampoco me está leyendo gente que podría hacerlo, y que no quiero que deje de hacerlo. Mucha gente, en términos comparativos y absolutos. Más gente que la que me lee en Facebook.
La utilidad de las chorradas con las que os acribillo, en términos generales, es la misma en Blogger que en Facebook: ninguna. Por ese motivo llevo tiempo dándole vueltas al asunto, ya lo he comentado en algunas de las últimas entradas, y creo que la mejor utilidad que le puedo dar a Pornografía Emocional, a día de hoy, es reconvertirlo en escaparate profesional, en un catálogo de mis servicios y tarifas profesionales, y en una plataforma en la que generar o reaprovechar contenidos. Una página web para vagos, con una plantilla predefinida y fácil de manejar por un semianalfabeto informático como yo. Dado que las batallitas personales que me movieron a abrir el blog se me van agotando (quedarían unas cuantas entradas comentando las desventuras en mi antiguo piso compartido, algún apunte sobre mis enfermedades, un recorrido somero a por los preparativos de mi boda, terminar de contar la luna de miel en Irlanda, y poco más: el ciclo del Pornografía Emocional que habéis conocido se está agotando), y las nuevas sólo nos interesan a mi señora y a mí, me parece que lo que se impone es potenciar las críticas, reseñas, ensayos, relatos, noticias y reflexiones sobre el mundo editorial, informes de lectura y demás actividades del mundillo en el que me muevo, y limitar la vertiente pornográfica emocional, sin abandonarla del todo, pero racionándola, cuando realmente venga a cuento. Cuando me lo pida el cuerpo. Cuando sienta que es el momento de hablaros de tal o cual hecho oscuro, amor imposible, dolencia extraída de un capítulo chungo de House, ex compañero de piso inverosímil o asuntos similares.
Eso por un lado. De este modo incidiría en la vertiente lúdica y gamberra de Facebook, y seguiría soltando allí mis memeces, pajas mentales y diatribas, eso sí, sin dejar de generar los contenidos que considero interesantes: enlaces a artículos sobre el mundo editorial, videoclips, artículos varios y, en general, todo lo que llevo años haciendo, primero de viva voz, por teléfono, en fanzines y revistas o por correspondencia, después, por correo electrónico, Messenger, listas de correos y foros, más tarde en Pornografía Emocional, y ahora en mi cuenta de Facebook.
Pero ocurre una cosa que ya he comentado: hay gente que no está apuntada a Facebook, que sigue mi vida por teléfono, correo electrónico o cuando quedamos, pero también (y, en algunos casos, principalmente) a través del blog, y no me parece elegante ni sensato dejarlos en la estacada. ¿Cómo solucionar este dilema? Pues de una manera muy sencilla: creando sinergias entre Facebook y Blogger.
Las sinergias entre Blogger y Facebook son fáciles de crear: basta con pinchar en el botón de "Compartir en Facebook" que tengo en la barra de mi navegador. Si veo algún contenido de este o de cualquier otro blog que me interesa compartir en Facebook, no tengo más que enlazarlo. Pero Facebook tiene ciertas carencias de diseño clamorosas (o que no son visibles para un cutreinformático como yo), y, por ejemplo, no me deja las posibilidad de agrupar contenidos por materias o meses, con lo que su funcionalidad es bastante limitada. No guarda bien la información, y ésa es la mayor desventaja de su inmediatez y un gran punto a favor de un blog, lista de correo o foro, que sí permiten buscar y encontrar sin problemas sus contenidos antiguos. Tampoco permite una opción de "Compartir en tu blog", salvo que alguno de vosotros me diga que sí se puede. Cualquier exportación de contenidos de Facebook a Blogger tiene que hacerse a manita, con el Copiar y Pegar de toda la vida. Y eso es un verdadero coñazo, aparte de una mala idea en términos de diseño. Muy poco 2.0, vamos.
Pues bien, eso es exactamente lo que voy a hacer durante este verano: copiar y pegar los mensajes de estado y enlaces más significativos del año que llevo rondando en Facebook, puesto que algunos son, en sí mismos, verdaderas entradas de Pornografía Emocional, y me da pena que se pierdan, porque sé que van a hundirse en medio del mar de información inútil con la que servidor y otros como yo estamos inundando Internet. Hay una limitación adicional: el espacio que permite la plantilla de Facebook para los mensajes de estado. En cierto modo, son lo opuesto de lo que estoy haciendo con el blog: condensar mi vida en muy poquitas palabras, casi un titular, mientras que el blog me da alas para explayarme indefinidamente. He seleccionado una veintena larga de mensajes de estado que, en otras circunstancias (con más tiempo para desarrolarlas, me refiero), habrían sido entradas del blog, algunas de ellas entradas muuuy largas y prolijas en detalles, pero que se han quedado en una frase o, como mucho, un centenar de palabras. Un Twitter, pero legible. Y, dado que su interés es ahora relativamente menor, puesto que algunos de ellos datan de hace muchos meses, los iré colgando a lo largo del verano.
Ésta es mi manera de actualizarme, de ponerme al día. En algunos casos subiré fotos que o bien he colgado en Facebook o bien siguen inéditas. En resumen, no serán un simple copiar y pegar, sino que se tratará de verdaderas entradas del blog, pero en plan minimalista. Un año de pajas mentales condensado en mes y medio de actualizaciones. Un Pornografía Emocional bonsái.
Además, y dado que el verano se presta a ello, todos los jueves tendréis recomendaciones de libros, en forma de informes de lectura, que sé que os gustan. Hay media docena de títulos lo suficientemente interesantes como para subirlos al blog. Así aprovecho, me quito la amarga sensación de que estoy tirando por lo rematadamente facil y que, de seguir esta progresión, lo siguiente que haré, allá por agosto de 2010, será colgar capítulos de Verano azul o una carta de ajuste, y de paso os proporciono pistas sobre lecturas interesantes.
En teoría recuperaré el ritmo de no-actualizaciones esporádicas a partir de septiembre, aunque quiero dedicarle ese mes a comentar todos los contenidos finalistas del premio Xatafi-Cyberdark, por ir creando ambiente con respecto a la entrega del premio, en Getafe Negro, y por aportaros ideas de cara a las votaciones de los premios Ignotus.
Así que nada, sin comerlo ni beberlo, resulta que este verano va a ser uno de los períodos más prolíficos de la historia de Pornografía Emocional, gracias a Facebook. Curioso.
Muy buen fin de semana. Y nos leemos todos los días laborables a partir del próximo lunes.

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5 Comments:

Anonymous Pily B. said...

Yo, y otros como yo, solamente podemos darte las gracias, querido Juanma. Por el momento y, a pesar de lo que digáis, me niego a FaceBook. Sé que es utilísimo, pero por el momento, lo dicho, me niego, y si lo utilizo, sera para temas más "profesionales" (léase Ferrocarril Hills como grupo musical, nada más)...

Así que gracias por tenernos en cuenta a aquellos que aún vivimos en la "prehistoria" de las relaciones interpersonales en Internet. ;-)

Y guay por la decisión y la motivación. Moooolaaaaaaaa.

Enhorabuena!

17 de julio de 2009, 11:21  
Anonymous Kotinussa said...

Pues voy a echar mucho de menos el blog de siempre. Yo es que, de momento, no le veo ninguna utilidad a Facebook, Twitter y esas cosillas.

A mí lo que me gusta es contar mis historias y mis paranoias, aunque sea de tarde en tarde. Por eso el blog clásico es ideal para mí.

De todas formas, cada vez que actualices el blog apareceré por aquí, para leer lo que sea que hayas puesto.

Besos.

17 de julio de 2009, 12:54  
Blogger Small Blue Thing said...

Uf, pues a mí Facebook me parece una enorme colección de chorradas. Precisamente yo mi Facebook sí que lo estoy reorientando directa y desacomplejadamente hacia el purito autobombo.

Ahora eso sí: la gente en Facebook comenta más en las alertas de los posts que en los propios posts. Cosa curiosísima.

En fin, que usté se decida y no nos abandone, y que le daré recuerdos a Banba de su parte.

17 de julio de 2009, 13:51  
Blogger Juanma said...

Pily: La verdad es que Facebook está muy bien precisamente para eso, para asuntos profesionales. Para música, supongo que sería mejor MySpace, pero Facebook tampoco va mal. Y nos podemos hacer fans vuestros. ;-)

Kotinussa: A mí también me pierden las ganas de contar mis historias, y por eso dejo abierta la puerta a contar alguna de vez en cuando. Aparte de que es mi "imagen de marca" como bloguero, está claro que Facebook no admite formatos como los de mis primeras entradas del blog. Y no quiero perder eso. Racionarlo, sí, en plan delicatessen, pero suprimirlo, tampoco.

Small Blue Thing: Sí, hay algunas cosas de Facebook que siguen dejándome descolocado. Por ejemplo, lo que cuentas: que una alerta de actualización tenga más comentarios que la actualización propiamente dicha. Será muy 2.0, pero canta bastante.
¡Buen viaje!

Besos a las tres. :-***

17 de julio de 2009, 16:02  
Blogger Grine said...

Llego un poco tarde, pero he estado poniéndome al día con sus últimas entradas-momentos estelares y reconozco que el resultado vale la pena, mucho mejor que facebook (que me aburre un poquillo si le soy sincera). Ánimo con la nueva etapa del blog y con los estupendos informes de lectura. Y besotes.

21 de agosto de 2009, 15:23  

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