jueves, 29 de enero de 2009

Artifex Cuarta Época número 3


En Xatafi estamos que lo tiramos. Hace casi un mes subimos a la red el número 11 de la revista Hélice, con el sumario más completito de la historia de la publicación, y ahora subimos el número 3 de Artifex Cuarta Época. Como se dice en el editorial, es el primer número confeccionado con los relatos que nos habéis enviado a lo largo de estos meses. Durante los dos primeros números habíamos ido tirando de material ya comprometido y aceptado, por lo que podemos decir que, en cierto modo, éste es el primer Artifex Cuarta Época propiamente dicho.
También comentamos en el editorial que se nos acumulan los retrasos con los tiempos de respuesta (por favor, paciencia: ya sé que os debo mensajes a unos cuantos autores, y los recibiréis tan pronto como pueda poner al día la correspondencia sobre los relatos), que subimos de dos a tres meses, y que también bajamos el ritmo y pasamos Artifex a semestral: en Xatafi somos los que somos, y no damos abasto con todo. No es una buena noticia, pero permite mantener la continuidad de la publicación.
Dicho lo malo, queda lo bueno, que es mucho: este número de Artifex ha quedado realmente bien. A falta de novelas cortas, publicamos nueve relatos, algunos de ellos casi ultracortos, y el abanico temático resulta todo lo amplio que es nuestro género favorito. Tenemos ¡dos! historias centradas en los mitos griegos, un ciberpunk, una fantasía "artística", un cuento de mad doctors, un homenaje literario múltiple, una distopía, un ejemplar de CF dura y una ucronía con fuertes tintes políticos. Hay buena literatura fantástica para todos los gustos.
Así pues, os adjunto el comunicado de prensa que acabamos de enviar a listas de correos. Muchas gracias a Xatafi, los autores y los lectores. Y una disculpa a los autores: por favor, tened paciencia con los tiempos de respuesta. No nos hemos olvidado de vosotros.

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Es un auténtico placer comunicaros que ya está en la red el número 3 de Artifex Cuarta Época. 129 páginas en las que podéis encontrar nueve relatos de Magnus Dagon, José Ramón Vázquez, Ramiro Sanchiz, Daniel Pérez Navarro, Javier Esteban, Daniel Pérez Espinosa, José Javier Bataller, Fernando Ángel Moreno y Julián Díez, respectivamente.

Si queréis enviar vuestras colaboraciones, apuntad esta dirección de correo electrónico: colaborar@revistaartifex.com. Sólo hay que indicar en el asunto del correo "Obra: " seguido del título de la obra. El relato o la novela corta se adjuntará, preferiblemente, como un fichero en formato de texto enriquecido (.rtf). No se permitirán envíos simultáneos, sólo una obra por envío. Hemos ampliado el plazo de respuesta de dos a tres meses y la periodicidad de trimestral a semestral, así que disculpad los posibles retrasos.

En cuanto a los contenidos de este número, son los siguientes:


"Finis Tempus", de Magnus Dagon

Javier Negrete demostró hace algunos años con Señores del Olimpo que las narraciones basadas en la mitología griega son igual de pertinentes en las facultades de filología clásica que en las colecciones especializadas en ciencia ficción y fantasía. Desde entonces, nadie se había atrevido a recoger el guante lanzado por el ganador del premio Minotauro 2006... hasta este número de Artifex Cuarta Época. Y por partida doble, además. Abrimos el número con este "Finis Tempus", una narración en la que, igual que hiciera Negrete en su novela, los mitos griegos se comportan como tales, sin lecturas posmodernas ni adaptaciones a los nuevos tiempos. No es éste el único mérito del relato: además, está muy bien escrito y consigue mantener el interés. Nada de ello resulta sorprendente si tenemos en cuenta la progresión seguida por Magnus Dagon, seudónimo de Miguel Ángel López Muñoz (Madrid, 1981), desde que en 2006 ganara el premio UPC con la novela corta "El informe Cronocorp". De dos años para acá ha conseguido convertirse en un autor imprescindible en toda publicación de género que se precie (Axxón, MiasMa, NGC 3660, Alfa Eridani, Bem On Line, Ubikverso o Efímero) y, en el momento en el que escribimos estas líneas, tiene pendientes de publicación dos novelas: Los siete secretos del Mundo Olvidado (Grupo Editorial AJEC) y Crónica de los Once (Equipo Sirius). Magnus Dagon es uno de los autores españoles de género fantástico con un porvenir más halagüeño, y "Finis Tempus" es una buena muestra de ello.


"Bushido", de José Ramón Vázquez

José Ramón Vázquez cumple con dos requisitos que nos parecen harto esperanzadores para preservar la vena reivindicativa del género en un mundillo adocenado en el que sólo francotiradores como Luis Ángel Cofiño parecen querer atreverse con las distopías: es muy joven (Segovia, 1985) y se atreve con la ciencia ficción social al más puro estilo de su admirado John Brunner, con destellos estilísticos del ciberpunk y de William Burroughs. El currículum de este licenciado en físicas que realiza un doctorado sobre materias dignas de los protagonistas de The Big Bang Theory (rayos cósmicos de ultra alta energía) aún es breve (ha publicado relatos en Artifex Tercera Época, Vórtice en Línea y Ediciones Efímeras; ha sido finalista del I concurso Vórtice y del VII concurso El Melocotón Mecánico, y publica reseñas de manera habitual en el portal Sedice.com), pero relatos tan comprometidos como "Bushido" hacen presagiar lo mejor. La ambientación de esta historia de genuino ciberpunk ambientado en un Madrid globalizado es tan sólida como el ritmo que le imprime y la habilidad del autor para cifrar los múltiples matices del habla cotidiana de un futuro que se desarrolla dentro de veinte minutos.


"Paisaje con grupo y mujer", de Ramiro Sanchiz

Desglosar el currículum de Ramiro Sanchiz (Montevideo, Uruguay, 1978) nos haría incurrir en el riesgo de que esta entradilla fuese más extensa que su relato "Paisaje con grupo y mujer". Baste saber que, pese a su juventud, es uno de los nombres indispensables de la literatura fantástica a ambos lados del Charco. Este licenciado en filosofía y letras vive de la docencia y el periodismo cultural, y además es compositor y guitarrista en un grupo de rock. Forjado en publicaciones ya clásicas como Galileo, Axxón o Ad Astra, ha publicado la novela 01.lineal (Anidia Editores), el poemario Retratos en sendos recopilatorios editados en Uruguay y República Dominicana, y ha participado en el ensayo colectivo Proust y Joyce en ámbitos rioplatenses. Todo ello nos sirve para entender mejor "Paisaje con grupo y mujer". Basándose en las técnicas del relato ultracorto, Ramiro Sanchiz urde una historia que puede leerse en clave de reflexión sobre el arte dentro del arte, la vida dentro del arte y un homenaje indisimulado al Bosco, Miguel Ángel, Bacon, Oscar Wilde y, sobre todo, a un genio de la literatura y la pintura tan poco reconocido como del agrado del autor: Alasdair Gray. Y todo ello en apenas cuatro páginas, en las que, más que teclear sobre un ordenador, podría decirse que el autor se ha dedicado a dar finas pinceladas sobre un lienzo.


"Dejar de envejecer y otras pesadillas", de Daniel Pérez Navarro

Una de las explosiones creativas más agradables de los últimos años es la que ha protagonizado Daniel Pérez Navarro. Este médico tarraconense de 1968 ha ganado en muy poco tiempo los premios Avalón, Cepsa-La Razón, Círculo de Escritores Errantes y Diario de León, ha sido finalista del Alberto Magno (con "Los príncipes de madera"), La Felguera, El Melocotón Mecánico, Monstruos de la Razón, José Saramago y Cosecha Eñe, ha hecho sus pinitos con los premios de poesía, ha publicado en las antologías Pequeños grandes relatos y Jodido lunes, tiene pendientes de publicación relatos en Visiones 2008 y dos libros (Mobymelville y El libro del hombre oso, ambos en Grupo Editorial AJEC) y es asiduo de Ediciones Efímeras, NGC 3660 y revistas como Filomúsica y Adamar, donde ha publicado artículos sobre, por ejemplo, la música y la sinestesia en la obra de Oliver Messiaen. De todo ello podemos colegir que no es casualidad que uno de los protagonistas de "Dejar de envejecer y otras pesadillas" sea un tal doctor Pérez, ni que esta historia tenga un ritmo casi musical y esté llena de referencias musicales, ni que su temática esté relacionada con la muerte y la medicina, ni que la narración de los sinvivires de Saturnino esté casi predestinada a aparecer en los listados y recopilatorios
de la mejor ficción publicada en este año 2009 que acaba de comenzar.


"Dispositivos de memoria externa", de Javier Esteban

En una cultura literaria en la que casi todos nuestros autores toman como modelos a los escritores de la tradición canónica del género, resultan de agradecer propuestas como la de Javier Esteban, que quiere parecerse al mismo tiempo a Michel Houellebecq, Greg Egan, Vladimir Nabokov y Mary Shelley. Con un amplio bagaje literario a sus espaldas y un libro, El principio antrópico, a puntito de ponerse a la venta, Javier Esteban (Madrid, 1978) es licenciado en periodismo y ha compaginado la creación literaria (relatos en Visiones 2005 y Artifex Tercera Época, y microrrelatos en el recopilatorio Siembra de tinta) con la crítica (Diagonal) y tareas de coordinación de publicaciones (Vórtice en Línea). Este relato, el más extenso de los que ha escrito, le ha servido, en lo personal, para valorar las virtudes de las agendas Moleskine y de los viajes en tren como herramientas indispensables para escribir, y, en lo artístico, para que comprobemos hasta qué punto puede funcionar esta variante sobre un cliché tan manido como el de los científicos locos y el monstruo de Frankenstein en la que las referencias literarias son continuas sin por ello resultar superfluas.


"Metal, números, gris", de Daniel Pérez Espinosa

El título de este relato es toda una declaración de intenciones: en efecto, "Metal, números, gris" habla ni más ni menos que de lo que indica el título. No obstante lo cual, dista de ser un ejercicio de estilo. Detrás de este ultracorto late y grita uno de los protagonistas más entrañables de este número (y de la ciencia ficción española reciente, añadiríamos), un alma dolida que se resiste a ser sólo un número más en el complejo engranaje de una sociedad prosaica, gris y mecánica. La metáfora de este relato tiene un alcance universal, como la imagen de Charles Chaplin en Tiempos modernos, pero pasada por el tamiz del Fritz Lang de Metrópolis. Algo perfectamente lógico, si tenemos en cuenta la trayectoria del autor, Daniel Pérez Espinosa (Madrid, 1973). Forjado en talleres de escritura creativa, Daniel cuenta con distinciones como la condición de finalista del V Premio de Hiperbreves de la Feria del Libro de Madrid, organizado por la editorial Páginas de Espuma, y ha publicado en las revistas electrónicas NGC 3660 y Yambria, así como en las recopilaciones Apenas unos minutos, Cartílagos de tiburón, El día en que nos dimos cuenta de todo o Leí el diario de un extraño. Títulos todos ellos tan sugerentes como esta pequeña maravilla, pura poesía, que, no obstante apartarse un tanto del estilo del autor, cuenta con todas las virtudes que lo han convertido en un escritor muy a tener en cuenta.


"Llueve en Tejat Prior 1", de José Javier Bataller

La búsqueda de vida inteligente más allá de nuestro planeta es una preocupación científica, pero también uno de los paradigmas de la ciencia ficción desde sus mismos comienzos. En casi cualquier relato de género damos por supuesto que la vida extraterrestre existe, pero en muy contadas ocasiones nos detenemos a reflexionar en qué se entiende por vida y en qué maneras tendríamos de relacionarnos o comunicarnos con ella, en el caso de que supiéramos distinguirla. El autor que ha llevado esta preocupación hasta sus últimas consecuencias es, evidentemente, el Stanislaw Lem de Solaris, Fiasco y El invencible. Valenciano de treinta y siete años, José Javier es profesor de matemáticas en un instituto de enseñanza secundaria y admite de buen grado la influencia de Lem en su obra, aunque insiste en que su autor favorito es Roger Zelazny. Además de este relato, se pueden leer otras obras suyas en Alfa Eridiani, NGC 3660, Efímero, revista Almiar, en el volumen de Libro Andrómeda sobre ciencia ficción humorística Sonrisas y asteroides y en Últimas Fronteras 2004, entre otras revistas y colecciones. "Llueve sobre Tejat Prior 1" fue finalista del premio Pablo Rido en 2005, y sus merodeadores son una de las formas de vida extraterrestre más creíbles que ha producido la CF española reciente. Motivo más que suficiente para publicar este buen relato de ciencia ficción dura.


"Estigia", de Fernando Ángel Moreno

Una manera perfectamente válida de afrontar la temática mitológica es la que emplea Magnus Dagon en "Finis Tempus", relato con el que abrimos este Artifex Cuarta Época. Otra vía, igual de válida, es la escogida por Fernando Ángel Moreno (Madrid, 1971). En "Estigia" consigue darle la vuelta a un personaje acerca de cuyos orígenes nadie suele hablar, Caronte, le dota de una vida propia y de unos motivos para asumir su ingrata tarea, y lo reviste todo ello con una pátina de amarga épica que lo eleva a la condición de arquetipo del amante fiel capaz de esperar toda una eternidad a su amada. De este modo, Fernando Ángel urde una filigrana que hay que saber degustar de manera pausada, un prodigio de relato ultracorto que no hace sino recordarnos que, en ocasiones, lo importante no es qué función desempeñamos en la vida (o en la incierta franja que delimita la vida de la muerte), sino cómo hemos llegado hasta ahí y, no menos importante, por qué. Con la publicación de "Estigia" queremos animar al autor a que se prodigue más en sus escritos de ficción, toda vez que ha demostrado con creces que es uno de nuestros ensayistas más importantes: impulsor de proyectos como la revista Hélice o el I Congreso Internacional de Literatura Fantástica y de Ciencia Ficción celebrado en la Universidad Carlos III en 2008, varias veces finalista del premio Ignotus por sus reflexiones sobre Tim Burton o lo difícil que es sobrevivir a una hispacón sin perder la cordura, y autor de una tesis sobre la ciencia ficción española que no merece seguir inédita.


"Tren", de Julián Díez

Es difícil decir más con un relato de título tan breve. Más conocido por su faceta de periodista (trabaja en Cinco Días y colabora con El País), ensayista y coordinador de iniciativas tan destacadas como la segunda época de la revista Gigamesh, la anterior encarnación de Artifex o el libro de referencia Las 100 mejores novelas de ciencia ficción del siglo xx, las contadísimas incursiones de Julián Díez (Madrid, 1968) en el terreno de la ficción parecen tener un nexo común, una intención deliberada de deconstruir tanto el género fantástico como la realidad que nos rodea (si hubiera alguna diferencia entre ambos), de ofrecer una mirada diferente sobre aquello que damos por establecido e inamovible. En este sentido cabe interpretar relatos como Los abominables sucesos de la Casa Figueroa, "Queda un espacio vacío" o "El don otorgado por el dolor", que piden a gritos una reedición. Lo que hizo en aquellos relatos con el steampunk, la España isabelina, la realidad virtual, el exilio republicano posterior a la guerra civil o la Generación del 27 es perfectamente aplicable al momento más doloroso de la historia reciente de España. Si la principal preocupación de Julián como ensayista es formular un nuevo marco para la ciencia ficción española (algo que se puede apreciar en los magníficos artículos que viene publicando sobre esta temática en nuestra revista hermana, Hélice), parece que sus inquietudes literarias siguen un camino análogo y se centran en analizar las causas de la debacle cultural y moral de España y tratar de ofrecer alguna solución. El vehículo que elige para ello no podía ser otro que ese juego de espejos que son las paradojas y los viajes temporales. Rafa es el hilo conductor de una historia en la que su destino es el de una España rota y manipulada; de este modo tenemos un relato muy valiente, en el que la especulación y la política se dan la mano como pocas veces antes se había leído en la ciencia ficción española.


La portada y la maquetación corren a cargo del insustituible Alejandro Moia. El curro es del resto de la Asociación Cultural Xatafi, y el mérito, de los autores.

Nos leemos en el próximo Artifex, dentro de seis meses.

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5 Comments:

Blogger manu said...

¡Enhorabuena! A seguir dando el callo...

29 de enero de 2009, 16:18  
Blogger Alfonso Merelo said...

Muy completo el número. Enhorabuena.
Solo una cosa: los comentarios sobre autor y obra van al final del relato. Yo suelo querer saber quien es el autor antes de leer su relato, cotilla que soy :). En una revista en papel no hay problema por pasar las páginas, pero en PDF es una lata el pasar hasta el final.
Es solamente una cosa mía, no tiene mayor imprtancia que la de un viejo gruñón que le saca punta a todo.
Repito que enhorabuena por la revista. Esta noche me la leo en el ebook.
Ah, el indice es muy importante para leerlo en ese formato, gracias por incorporarlo. ¿En Helice no se podría hacer algo similar? Aunque esto último mejor se lo digo a los compis de Hélice que tu no tienes nada que ver. Ves como soy un quejica :).

29 de enero de 2009, 17:47  
Blogger Juanma said...

Lo de los comentarios al final era algo que buscamos, para no condicionar al lector con el rollo previo.

Un pequeño atajo: hay un icono de Acrobat por cada relato, Puedes ir al siguiente relato y retroceder una página; de este modo llegarás a la entradilla (bueno, técnicamente debería llamarse la "salidilla", porque va al final del cuento).

Lo del índice se puede incorporar a Hélice, claro que sí.

2 de febrero de 2009, 12:07  
Blogger Juanma said...

¡Gracias a los dos por vuestros ánimos y felicitaciones! Ahora sólo falta que el número os guste. :-D

Abrazos.

2 de febrero de 2009, 12:09  
Blogger Akaki said...

está bien el trabajo que haceis, os lo currais. A ver si algún día existe la posibilidad de que saliera en papel, me resulta mucho mejor para leer.

un saludo.

3 de febrero de 2009, 20:46  

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