lunes, 22 de mayo de 2006

Un paso adelante hacia mi cyborgización

Visto así, suena muy bien: la dentadura ideal de cualquier adulto.
El problema llega cuando te tienen que quitar alguna pieza.
Y te dan el presupuesto.
Y se te caen los cojones. Aunque lo disimulas a la perfección.
Y ves que, bueno, puedes permitírtelo, sin necesidad de meterte en créditos.
Qué bonito: sigo perteneciendo a la exigua minoría de españoles que aún no le han vendido el alma a un banco. Me he librado por los pelos, gracias a las financiaciones a dieciocho meses. Si me hubieran financiado a veinticuatro, además, hubiera tenido que pagar intereses. Y si me hubiera decidido el mes que viene, tendría que pagar a seis meses.
En resumen: que de lo malo, lo menos malo.
La historia arranca hace once años y medio. Estábamos en vísperas de la primera hispacón de Burjassot (octubre de 1994) y tuve la mala pata de que se me chafaran simultáneamente los dos molares inferiores. Como ya no tenía tiempo material de ir a la dentista a que me los medio apañara, me fui con lo puesto.
La hispacón fue divertidísima, pero las pasé un poco putas, porque tenía dos nervios al aire y, para tapármelos, probé primero con miguitas de pan y más tarde con sendos chicles. El molar derecho me estaba fastidiando mucho: rozaba contra la lengua, con lo que me provocaba heriditas que me impedían comer y beber. Además, llegué a la hispacón con un trancazo de la hostia, con lo que me pasé los tres días a base de couldinas y vitamina C efervescente, que me escocía un montón.
Caty, nuestra dentista, nos pasaba consulta gratis, porque era compañera de promoción de mi padre en la Facultad de Medicina (en el antiguo Hospital de San Carlos). Tener médicos en la familia conlleva estas ventajas.
Las desventajas: que te tratan con mucha familiaridad, como si fueras de la familia.
-¿Pero a ti no te han dicho que los chicles tienen azúcar y eso es malísimo para los dientes?
-Sí, pero era la única manera que tenía de taparme.
Me hizo sendos empastes.
Me duraron cosa de cinco años.
Me volvió a hacer sendos empastes.
Me duraron cosa de dos años.
En aquella ocasión, la cosa estaba mucho peor que en las anteriores. Había que matar los nervios; de hecho, lo procedente eran sendas endodoncias. Pero Caty ya estaba mayor, así que me recomendó a una colega suya que trabajaba en una franquicia de consultorios odontológicos.
Para allá que me fui. Me hicieron las dos endodoncias. No recuerdo si coincidió con mi estancia en la Biblioteca Nacional o en el depósito de Alcalá de Henares, pero en todo caso fue durante mi etapa de bibliotecario.
Me duraron dos años.
Ya estaba en Barcelona. Ricardo, Adriana, Ericka, Emmanuel, Lily, Rita y yo nos apuntamos a la Cursa Popular de El Corte Inglés y a la vuelta, mientras comía algo, noté como que me estaba comiend una arenilla. Después de aquello, se acabaron las dos endodoncias. Como tenía los nervios muertos, no sentía nada. Las piezas dentales colgaban, pero tenía mucho miedo del gasto que me pudiera suponer y lo dejé estar. Al principio, en la oficina les molestaba la manera en que me llevaba el dedo a las muelas sueltas y hacía ruiditos, pero supongo que terminaron por aceptarlo como un tic más. Lo comenté cuando hablé de mis manías.
y así estuve, cerca de tres años, hasta que el martes pasado me volvió a ocurrir. Me había quedado en la oficina hasta las nueve de la noche, ensobrando las revistas para los suscriptores, cuando me dio por comerme lo que quedaba de una barra de pan. Topé con algo duro, y deseé con todas mis fuerzas que no fuera lo que yo creía que era, que se tratara de una piedrecita, para así poder cagarme tranquilamente en los panaderos.
Pero no. Era lo que parecía. Me saqué el resto de muela, estuve mirándolo, lo tiré a la papelera, bebí agua hasta limpiar la zona lo más posible y por la noche, mientras me limpiaba los dientes, la espuma tenía un leve toque rojizo. Cristina decía que mis besos tenían un ligero sabor a sangre.
Pedí hora lo antes posible. Y me la dieron para esta tarde.
Aparte de los reproches ("¿Cómo es que te has pasado tres años sin venir a revisión?") y una respuesta un tanto bordecilla a la sugerencia de que me blanquee los dientes ("No lo he hecho porque cuando me dijeron cuánto costaba se me quitaron las ganas"), me han comentado que tengo que hacerme sendos implantes (de titanio, supongo) en los molares afectados, las piezas 36 y 46 (o sea, los molares inferiores). Los nervios ya están muertos y no merece la pena intentar otra endodoncia. Además, hay que reconstruir tres piezas cariadas.
El desglose del presupuesto ha sido acojonante, pero me lo he tomado bastante bien. Con resignación y tal.

Expansión ósea 201,00 €
Implante pieza 46 1398,00 €
Implante pieza 36 1398,00 €
Membrana 209,00 €
Odontosección 46 92,00 €
Odontosección 36 92,00 €
Reconstrucción 13 48,68 €
Reconstrucción 26 48,68 €
Reconstrucción 37 48,68 €
Curetaje 2 cuadrantes 120,00 €

Total presupuesto: 3.656,04 €.

Ah, sí: las revisiones mensuales y la limpieza son gratuitas.
En cuanto se me ha pasado el susto (que he sobrellevado con cara de póquer y una entereza que ni cuando me diagnosticaron el linfoma), he empezado a preguntar por la financiación. Y, como decía más arriba, todo son ventajas. Pago a 18 meses, a razón de 203,11 euros por mes. Me lo puedo permitir, aunque por los pelos. He acabado algún mes con cien euros en la cuenta corriente, pero entre la conferencia de enero, el curso de verano de julio, el previsible aumento de sueldo en junio y alguna otra historia, el caso es que creo que me las apañaré. Habrá que restringir gastos (adiós, Machiroku dos o tres veces por semana; adiós, viajes no rigurosamente necesarios; adiós, Razzmatazz; adiós, Apolo), pero se puede. Y, lo más importante para mí: no me hace falta pedir un préstamo.
De momento, puedo prescindir del blanqueamiento de dientes, pero total, ¿quién quiere tener una sonrisa Profidén? Al tiempo.
Como con el jaco y la farlopa, la primera dosis (digo, visita) ha sido gratis, ya que la finalidad era realizarme el presupuesto. Me han dado hora para el miércoles, de modo que este es el primer paso hacia mis dos primeros implantes de titanio. Después de tantos años con gafas, el lustro que llevo con una media elástica, la adolescencia con el lastre de una ortodoncia y los tres años que estuve con corsés ortopédicos, este es otro paso más hacia mi cyborgización.
A la salida de la consulta me pasé por el Dia, a hacer la compra. Pero, aclaro, no porque esté ensayando la economía de guerra que me espera en lo sucesivo, sino porque me pillaba de camino. Lo juro.
Ah, sí. Ahora debería hablar de mis dientes de leche, mi ortodoncia y cómo perdí la fe en el Ratoncito Pérez, pero mejor lo dejo para otro día.
A pasarlo bien. Y, por lo que más queráis. Si alguna vez discutimos y llegamos a las manos, por favor, no me partáis los piños: apuntad directos a las gafas, que, total, hace mucho tiempo que no me gradúo la vista. Pero mis dientes, ni tocarlos. Son mi mayor inversión.


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32 Comments:

Anonymous Dalla said...

Primeeeeeeee otra vez!!!! Podio de nuevo! (¿hay algún premio?)

Me dice un pajarito que su novia practica Body Combat...¡cuidado con los ganchos, Juanma! :D ¿tienen garantía estos implantes? :DDDDDDD

Bueno, que sea leve el proceso, que tiene pinta de largo y doloroso.

Ánimos y besos!

22 de mayo de 2006, 20:02  
Blogger Juanma said...

Anda, es verdad: pero no sé si Cristina me apuntaría directa a la mandíbula. Y, en todo caso, tengo buenos reflejos. De ex portero de futbito. ;-)
Muchísimas gracias por los buenos deseos.
Besoooooos. :-*******

22 de mayo de 2006, 20:04  
Blogger Víctor M. Ánchel said...

¿Que por qué se creen los dentistas que tenemos miedo a sus visitas, si hoy día te meten una inyección que te dejan sin sensibilidad en la zona norte durante medio día? Pues porque la broma cuesta lo que una scooter de las de sin carnet.
Joputas. :P
¡Ah! Suerte con ello, y al toro, Robocop... ;)
V.

22 de mayo de 2006, 20:23  
Blogger Small Blue Thing said...

Te jodes. Si cobraras 309 euros y tuvieras que aguantar con la misma férula de descarga de hace diez años, no te llevarías estos disgustos... porque ni te lo plantearías, amigo :)

22 de mayo de 2006, 20:42  
Blogger Juan Antonio Fdez Madrigal said...

Que te ponen anestesia una mierda. El mío me la pone si se acuerda. Pero si tiene que buscar un nervio pa matarlo, ¿qué mejor que ir hurgando sin anestesia hasta que grites?

Y no digo ná de cuando me puso un puente (para evitarme precisamente lo que vas a hacer tú, Juanma; por cierto, ¿no te vale un puente? Menos invasivo y tal) y se le olvidó decirme que iba a doler :-)

22 de mayo de 2006, 21:23  
Blogger Zapardiel said...

Yo durante años sí que tuve una auténtica fobia a los dentistas, me ponían muy nerviosa.

Pero tenía excusa, claro: cuando estaba nel instituto me pasé tres semanas ingresada en la Paz con un trismus en la mandíbula gracias a uno de ellos. Todavía recuerdo esa sonda en la mano derecha, el no poder abrir casi la boca, las enfermeras despiadadas...

Bueno. No es por alarmar, claro, supongo que te habrás buscado un buen especialista. Al mío tuvimos que denunciarlo. Pero por suerte normalmente suelen ser tipos sosos y eficientes que al menos cobran tipos de interés muy bajos.

En fins, un bes anestesiado.

22 de mayo de 2006, 21:57  
Anonymous Pily B. said...

Pues yo confío plenamente en mi dentista (joé, como para no hacerlo, media vida que llevo yendo al mismo...)

En fin, pues nada, ánimo. Yo, cuando tenga pelas y lo que es más importante aún, un porrón de plaquetas, también tengo que ir a ver si hay suerte y, cuando me extrajeron la muela hace unos meses, me quedó algo de hueso. Si es así, me pondré un implante. Ya sería el segundo, así que... lo siento pero yo me he cyborgizado antes. ¿Eiiiiin?

Y, Juan Antonio, lo de los puentes sale más económico al principio, pero es mucho menos duradero y, además, hay que ir mirando eso de la vejez y las dentaduras postizas (que en cuanto tengas un par de implantes bien situados, ya tienes colocada la de arriba o la de abajo :-P). AAAAJAJAJAJAJAAAAAAAAAAA

Suerteeeeeeeeee. ;-)

23 de mayo de 2006, 10:31  
Blogger Juanma said...

Víctor: Pues sí, básicamente consiguen que la anestesia sea innecesaria: con que te digan lo que cuesta todo lo que te hacen, ya te dejan insensibilizado y, si te pinchan, no sangras. :-)
También hay que tener en cuenta que todo el material clínico es desechable y eso cuesta el pastón. Y el titanio, ni te cuento.
Jorl, sí que sale caro convertirse en ciborg.
:-P
Abrazos.

23 de mayo de 2006, 10:59  
Blogger Juanma said...

Small Blue Thing: Pues oye, si te lo planteas así, desde luego que lo mío es una pijada. ;-P
Besooooos. :-*****

23 de mayo de 2006, 11:00  
Blogger Juanma said...

Juan Antonio: El asunto es que ya me he cargado los dos molares. Para apañarlos, me hicieron sendos empastes; después, dos empastes más. Cuando los empastes estaban jodidos, me hicieron la endodoncia; y ahora, la endodoncia tampoco sirve de nada y me dicen lo del implante. Por mí, perfecto, que además tiene garantía de por vida (qué menos...). Lo que quiero es que no me vuelva a dar el coñazo... ni me vuelvan a soplar este pastón, claro.
Abrazotes.

23 de mayo de 2006, 11:07  
Blogger Juanma said...

Zapardiel: Jo, vaya historia. :-(
Uno siempre cuenta con la posibilidad de que sus médicos la caguen, y sobre todo en una zona delicada como la boca, pero prefiero no pensar mucho en ello.
Besitooooooooooooos, bruja.
:-************

23 de mayo de 2006, 11:09  
Blogger Juanma said...

Pily: ¡Anda, tú por aquí! ¡Se te echaba de menos! :-)
Muchísimas gracias por los ánimos. Y sí, mejor que me hagan algo duradero, que con esta voy a llevar cuatro reconstrucciones en cada molar y, si me hacen el implante, pues digo yo que mejor que sea para siempre.
Ya veo en tu blog que estás divinamente. Jooo, qué alegría me das.
:-)))))))))))))
Besitoooooooooooos.
:-************

23 de mayo de 2006, 11:11  
Anonymous Haakon said...

Últimamente me da por poner comentarios a todos los posts de PE, y éste no va a ser una excepción. Primero de todo, ánimos con tu proceso de conversión a cyborg. En mi caso, la visita al dentista hace cosa de tres añitos se saldó con sendos agujeros en el lugar de dos de mis molares superiores. Una media chapuza, vamos. Lo único positivo: la dentista, que estaba como quería y más (ahora viene cuando Dalla empieza a filar su guadaña castramachistas).

Pero de este post (y de sus comentarios) me quedo con lo de los reflejos de portero de futbito. Un día de estos me explicas cómo lo has conseguido, porque yo llevo 10 años machacándome el costillar por estos rudos campos barceloneses, y mi patosidad sigue siendo clamorosa (vaya, que será genético, creo).

Hala, ya me he alargado demasiao. Voy a seguir currando un poco. Salut i força al canut!!

23 de mayo de 2006, 12:05  
Blogger Juanma said...

Lo que pasa es que ya hace mucho de mi época de portero de futbito (veinte kilos, digo años) y los reflejos no son los mismos, aunque el que tuvo, retuvo.
Empecé jugando al balonmano y, como era un patosillo y no era muy atlético, pasé a ser portero. Después me cambié a futbito, y la técnica la tenía de balonmano, usando mucho las piernas para detener el balón y sin apenas hacer estiradas. (Eso sí, cuando las hacía quedaban muy vistosas, en lanzamientos de faltas directas con barrera y tal.)
Éramos un puto desastre en la liguilla de 2º de BUP, perdimos todos los partidos y a mitad de competición me pusieron de portero suplente. Eso sí, en ningún partido me cascaron diez goles: siempre perdíamos 9-0, 6-0 y, cuando remozamos un poco el equipo, 5-3. Pobre consuelo, pero oye, ayuda.
De aquella época me quedó cierta rapidez de reflejos que he ido perdiendo con el tiempo y los kilos. :-)

23 de mayo de 2006, 12:24  
Anonymous Manu o el terrorista catódico said...

Cony! Otro punto en común, nen. Yo casi siempre jugué de portero (tal vez por eso de que los porteros somos los jugadores un poco más grillaos, no lo sé).

Bueno, debo admitir que en la primera Privacon de Burjassot aguantaste el tipo con entereza. Hum... Debí sospechar cuando eras de los pocos que no bebías los litros mínimos recomendados y mantenías un discurso coherente. Bien, dejemos el tema antes que se vuelva en mi contra...

Asínque trabajando hasta las 21:00. ¿Y pa'eso te echas novia? Venga, ¡subida de sueldo ya para este hombre!

23 de mayo de 2006, 13:06  
Blogger Juanma said...

Tú sí que comprendes mis necesidades.
XDDDDDDDD
Reflexión de última hora de la mañana: ¿Existe alguna relación entre ser friki y jugar de portero? Aparte de que los frikis corremos poco y, puestos a jugar a un deporte de equipo, mejor hacerlo sin dejarse el bofe y en la demarcación más solitaria, y bla bla bla. :-P
Abrazotes.

23 de mayo de 2006, 13:15  
Blogger Kotinussa said...

Yo tengo un implante, que me costó 200.000 pesetas hace dos años, así que teniendo en cuenta el tiempo que ha pasado el presupuesto que te han dado coincide con el mío. La verdad es que me lo hicieron estupendamente. No tuve ni la más mínima molestia, ni durante ni después.

Eso sí, se me hace un poco raro pensar que tengo metido en la mandíbula inferior un tornillo de titanio enooooorme.

23 de mayo de 2006, 13:23  
Blogger Juanma said...

Kotinussa: Pues me tranquilizas muchísimo (y a Cristina, más), que no nos terminamos de fiar de estas intervenciones.
Lo de tener componentes de titanio no se me hace raro, fíjate. Mientras no me ponga a pitar cuando pase debajo de un arco magnético...
Muchas gracias y besooos. :-*****

23 de mayo de 2006, 14:41  
Anonymous Anónimo said...

A mí, mi dentista (deberia haber ido a visita en febrero:del 2005...)todavía me saluda por la calle, y esque 3 años con ortodoncia dan juego... asi q perla, ya tenemos algo en común: mi madre siempre me dice: ay, cianto vale esta niña, y su boca!!!pos ala, si el valor no lo hace el dinero...me costó una pasta!!!los dientes ni tocarlos!!!!

23 de mayo de 2006, 14:54  
Anonymous Ernesto said...

¿Cual era la película de 007, Moonraker u Goldfinger?.
Si, hablo de esa en la que el malo de la MALA HOSTIA era mas malo que la quina y se llamaba Jaws.

Juanma Jaws, jajaja. Hasta suena bien.

A ver si ademas del saldo te cambia el humor....

Besos y anestesia.

E.

23 de mayo de 2006, 17:42  
Anonymous Pily B. said...

Síiiiiii, yo también echaba de menos el dejarme caer por aquí. ;-)

Y síiiiiiii, va bien, bien la cosa.

Besilloooooooooooos, y cuida esos piñitos cuando los tengas nuevos. :-P

24 de mayo de 2006, 1:17  
Blogger Juan Antonio Fdez Madrigal said...

Juanma, suerte con el implante. Y ya contarás cómo te va (para cuando se me caiga el puente... :-) )

24 de mayo de 2006, 9:05  
Anonymous Anónima de las 9:59 said...

Era Moonraker...

Lo traducían por Tiburón, y yo empecé a llevar aparato (en los dientes) poco después. ¡Ay! ¡Qué recuerdos! :P

24 de mayo de 2006, 9:18  
Anonymous Dalla said...

Haakon, tiene usted razón: a que saco mi guadaña castramachistas...¿cómo puede uno estar fijándose en la pechonalidad de la dentista con esa luz de frente y esos aparatejos diabólicos en la boca?
No obstante, prefiero no mancharme de sangre (siempre es tan difícil de quitar...) y le recuerdo que en cierta página web circulan fotos suyas de portero (¿puede haber mayor venganza que verlo de esa guisa?) y otras más bien ligerito de ropa...
Y puestos a pedir fotos comprometedoras ...Juanma, ¿hay alguna tuya de portero? :D

Besitooooooooos

p.d. Haakon, tu patosidad no es genética. Ahí está tu hermana para desmontarte esa teoría :p No hay excusas...

24 de mayo de 2006, 10:39  
Blogger Juanma said...

Pero cómo me vais a comparar con Tiburón. ¡Tenía mejor planta que yo!
XDDDDDD
Besoooooos.

24 de mayo de 2006, 11:32  
Blogger Juanma said...

Dalla y Haakon: Juraría que he visto esas fotos de portero. :-)
Y no, no tengo fotos de portero. Sí tengo alguna de cuando iba a natación en el club Moscardó, pero son fotos muy húmedas, voy casi desnudo y no sé, no sé. :-PPP

24 de mayo de 2006, 11:34  
Anonymous Dalla said...

Nada, Juanma, nada, de perdidos al río...ya estás tardando. ¡Esas fotos, queremos!
(espero que alguien más secunde la petición y hagamos el segundo post por aclamación popular)

Besos!

24 de mayo de 2006, 12:06  
Blogger Juanma said...

Uuuuuy, pero esas fotos están en Madriz y no sé cuándo voy a volveeeeer. :-P
Vale, ta bien: en mi próximo viaje al Foro, me traigo unas cuantas fotos susceptibles de colgar en Pornografía Emocional.
:-D
Besoooos. :-**********

24 de mayo de 2006, 12:26  
Anonymous Manu o el terrorista catódico said...

¡Esto ya pasa de castaño oscuro, pardiez! Ya no se trata de pornografia emocional, sino de fotos de pornografia corporal, señor Santiago. Nada de fotos en las piscina si no lleva el correspondiente gorro de baño.

24 de mayo de 2006, 12:34  
Blogger Juanma said...

Tomaré nota. ;-P

24 de mayo de 2006, 12:55  
Anonymous Haakon said...

Vaaaaaale, en la web de mi equipillo (www.soccerama.tk) hay fotos del porterazo del Soccerama en plan portero y también con poca ropa, pero no creo que a nadie le mole verme así (aunque si el señor Juanma se pone en la web húmedo y con poca ropa, me lo pensaré).

Por otro lado, el 25 de mayo es el Día del orgullo Friki. Juanma, esto sí merece un post y no nuestras fotos en paños menores.

Salut!

24 de mayo de 2006, 15:35  
Blogger Juanma said...

Haakon: Pues mira tú qué cosas, acabo de poner un post sobre el Día del Orgullo Friqui.
(Las fotos en bañador, aún no: paso de que en una fecha tan señalada como el Día del Orgullo me confundan con La Cosa del Pantano.)
Abrazoooos.

24 de mayo de 2006, 16:52  

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