viernes, 19 de mayo de 2006

Pégale al ruido

Ojito al dato: Primera anotación que subo al blog por aclamación popular.

Recuerdo aquellos días de primero de carrera, en Geografía e Historia de la Universidad Autónoma de Madrid. Hasta aquel momento, mi formación musical se limitaba a la amplísima discografía que había en casa, cortesía de mis hermanos mayores, que abarcaba prácticamente todos los clásicos del rock sesentero y setentero (Rolling Stones, Doors, Lou Reed, Beatles, Kinks, David Bowie), la movida madrileña (Radio Futura, Coyotes, Gabinete Caligari), mucha canción protesta y cantautores (Lluis Llach, Raimon, Rosa León, Luis Pastor), alguna que otra pijadita de las que escuchaba en el instituto y tímidos intentos de frecuentar el lado más jevi de la vida.
La universidad cambió todo aquello. A partir de aquel momento, mis gustos musicales empezaron a ser los míos, no los de mis mayores. Cierto es que ahondé en algunas tendencias: en cosa de dos años, y gracias a las series medias de Discoplay y Madrid Rock, completé casi todos los clásicos obligatorios de la música pop y rock. Casi todos los discos de la Velvet Underground fueron cayendo en mis manos. Empecé a coleccionar la discografía de mi primo Josele y Los Enemigos. Descubrí a U2, en parte como penitencia por haber rechazado la invitación de mi hermano Enrique para verlos en el Santiago Bernabéu (sí, aquel concierto del 87, en que tocaron con B.A.D., UB40 y Pretenders)...
...y empecé a estar al día de lo que se estaba haciendo. Gracias a Ernesto, Horacio y el sector más moderno de la facultad, comencé a frecuentar el barrio de Malasaña: La Vía Láctea, La Vaca Austera, el Malandro y, por supuesto, el Agapo. Comenzó la era de los conciertos: Siniestro Total (todos los años iba a verlos por lo menos una vez, y la del Agapo fue una de las mayores salvajadas en las que he participado: el aforo completo, dando botes entre un charco de sudor), Los Enemigos (como Josele estaba saliendo con Marisa, hermana de los dueños del Agapo y el Revolver, tenía bastantes invitaciones a conciertos, no sólo suyos), Los Coyotes... Con el tiempo me fui haciendo asiduo del Revolver, de la calle Galileo, donde iba con Ernesto, José María Faraldo o Luz. Allí vi a Los Ilegales, Los Flechazos, Mudhoney, Los Enemigos (varias veces), Siniestro Total y Negu Gorriak. A este concierto fui solo, porque Luz me dijo a última hora que pasaba de ver a un grupo que propugnaba la violencia (el atentado de Irene Villa estaba demasiado reciente). Aquello era un puñetero horno, y yo estaba sudadísimo. Josele me vio, me dijo "Pero reponte, hombre, reponte" y me tendió su copazo. Que me bebí.
También iba a la Universal de la calle Fundadores. Asistí, junto con Faraldo, a una serie de tres conciertos de Los Coyotes: Víctor Abundancia es lo más parecido a Prince, por su manera de moverse en el escenario y su capacidad de seducción, pero en gallego.
Alguna vez me aventuré a la Universal Sur, en Leganés. Allí vi a los Pixies, con Ernesto, y vi a mi vecina Mayte, que también iba a lo loco: casi nunca he bailado tanto. Y a Public Enemy: como nadie quería acompañarme, fui yo solo, toqué el cielo cuando le di la mano a Flavor Flav y Chuck D... y tuve que volverme haciendo autostop, porque no había manera de regresar a casa.
Otra alternativa eran los conciertos al aire libre. La Fiesta de la Primavera de la Autónoma, que se celebraba en mayo, era lo más parecido a un festival de verano, de los que tanto proliferan. El primer año, como estaba en la UEI (Unión de Estudiantes de Izquierda), me tocó en tareas logísticas; es decir, me pasé la tarde poniendo copas en nuestra caseta y la primera hora de la noche en seguridad, bajo unos bafles en los que atronaban A-10 (un grupo británico que pasaba por allí), Pleasure Fuckers (el grupo del inefable Kike Turmix), Sex Museum, y Los Enemigos. Un verdadero infierno.
Otros años la cosa fue más llevadera. Faraldo y yo llegamos a cometer la tropelía de corear en un concierto de La Musgaña una especie de "Marruecos / entera / se siente comunera" cuando el grupo, que (no lo olvidemos) tocaba folk con raíces castellanas, interpretó un tema con una darbuka. No era extraño guiar hasta la estación de tren de cercanías a tus compañeros de clase, porque no sabían ni quiénes eran ni dónde andaban. Tanto exceso terminó fatal, con la fiesta suspendida... Pero eso ya no me afectó: durante mis cinco años de universidad, el primer jueves de mayo había conciertos asegurados, y gratuitos.
Podría hablar de tantos y tantos conciertos. En el Vicente Calderón (Rolling Stones, Prince, Bruce Springsteen), en el campo del Rayo (Metallica y Suicidal Tendencies), en Sirocco (Los Estragos), en Aqualung (Sonic Youth), en el Palacio de los Deportes (Manowar, Nirvana y el famoso "concierto homenaje" al concejal Matanzo)...
Eran otros años, y yo estaba descubriendo la música que se hacía en aquel momento, aparte de completar mis lagunas con respecto a los clásicos. Mis mentores musicales eran Faraldo y Ernesto.
De hecho, con Ernesto me inicié en la música más malasañera. Trabamos una conversación de manera casual en primero de carrera, a colación de mi primo. Y no tardó en pasarme las maquetas de Def Con Dos. Lo tenían todo para gustarme: hacían rap (que en aquella época me gustaba mucho, supongo que por la novedad), eran un grupo malasañero (en la esfera de influencia de Siniestro Total), sus manifiestos eran desopilantes (esas peroratas en las que se advertía, en tono apocalíptico, de que ya iba siendo hora de "llevar a cabo el manteo sistemático de Fernando Sánchez Dragó... de flambear al ron la melena del repulsivo cantante de Héroes del Silencio..."), sus fanzines eran divertidísimos, la organización casi paramilitar era una burda parafernalia de la de Public Enemy pero en castizo (el Escuadrón de las Sombras, la Agrupación de Mujeres Violentas...) y, en fin, sus letras hablaban de cosas de frikis, estaban en mi longitud de onda y la de Ernesto y Faraldo.
El Primer asalto, que se editó en casete durante la primavera de 1989 (cuando primero de carrera estaba próximo a terminar), contenía "Quiero la cabeza de Alfredo García", "Pesadilla en Elm Street" ("Jooohn Fitzgerald Kennedy / se paseaba / como un idiota / por Elm Street. / Él no sabía / que aquel era el día / que Freddie curraba / y pasó por allí") o "Los discursos de Lenin". Sonaba muy tosco, pero la actitud contundente era lo que importaba.
El Segundo asalto estaba mucho más pulido. Para financiar la grabación, César Strawberry, Karras, Kurtz y compañía recurrieron al patrocinio de varios comercios afines, de ahí las divertidísimas cuñas publicitarias que le añadían más encanto si cabe a las vitriólicas "Salman Rushdie" ("Salman Rushdie / dónde estás, / dónde estás / triste de ti"), "La cotorra criolla", "Pégale al ruido" (y su "Es la hora de los mamporros") y sobre todo la monumental "G.I. Joe", en la que rapeaban todos los textos de las cajas en las que venían los muñequitos de marras.
El Tercer asalto dio un salto cualitativo: se editó directamente en vinilo, y aquello era otra cosa. "Apocalipsis ahora", "Edipo rey", "Veraneo en Puerto Hurraco" y demás canciones marcaron un salto cualitativo que se mantuvo en las siguientes entregas, Armas pal pueblo y Alzheimer. Pero poco a poco fueron perdiendo la frescura, dejaron de hacerme gracia, empezaro a banalizar el mensaje o agotar las ideas y, en definitiva, me fui desenganchando del carro. También es verdad que no puedes estar siete años encallado en el homenaje a los Beastie Boys, aunque se les notaba la intención de mejorar disco a disco.
Por ejemplo, y sin ir más lejos, aprendiendo a tocar.
Porque Def Con Dos no tocaban en directo. Y, cuando lo hacían, era con música enlatada.
Así lo hicieron cuando fui a verlos al Revolver. Debía de ser el segundo o tercer concierto que daban. Con el tiempo formaron una banda, pero en aquellos primeros conciertos tocaban con la música en play back y se limitaban a rapear.
Aquel concierto fue espectacular. Fui con Faraldo, María José (su ex mujer; entonces, novia) y Ernesto, que cubría el concierto para la revista Boogie, para la que trabajaba de fotógrafo.
No es que yo fuera rapper ni nada de eso, pero la parafernalia me hacía gracia y fui vestido para la ocasión. El maqueo consistía en un collar elaborado con una chapita de camioneta Mercedes, arrancado por mis propias manos (era una época en la que coleccionaba chapitas de coches: llegué a tener una veintena), un pin de los Rolling Stones (el concierto del Vicente Calderón estaba muy reciente, o muy próximo a celebrarse, ya no recuerdo) y un Cobi que me encontré en el césped de la Universidad Autónoma, frente al Pabellón B, y al que empalé con una aguja y posteriormente pinté de rojo en el pecho, simulando sangre. Y, por supuesto, mi camiseta de Public Enemy, que me privaban.
Fue una locura. Todos íbamos como locos, porque por fin podíamos verlos en directo. César Strawberry estuvo soberbio. Llegado un punto del concierto, empezaron a repartir discos sencillos de "Veraneo en Puerto Hurraco". Le arranqué uno de las manos a otro asistente: era mío, era mi tesssoooorooo.
Y todo fue genial.
Al final del concierto, Ernesto nos sacó una foto, la que podéis ver más abajo, el verdadero motivo por el que he escrito esta anotación. Son muchos años de enseñarla a hurtadillas, sólo a la gente con la que hay verdadera confianza, pero total, de perdidos al río: a estas alturas, ¿a quién pretendo engañar? Tengo un pasado, muy friki, y quiero compartirlo con vosotros.
No os riáis demasiado. Sed indulgentes: al fin y al cabo, vosotros también tuvisteis veinte años.



33 Comments:

Anonymous Dalla said...

Ooooooooooh, gracias, gracias, gracias (ya era hora ;p )...
Todos tenemos un pasado, sí, pero ahora mismo me estoy sintiendo muy voyeur...jurs...qué mirada, das miedo :D

Besos

19 de mayo de 2006, 20:06  
Blogger Juanma said...

Sí, un poquito demente. :-D
Nada que ver con la realidad.

XDDDDDDDD

Besooooos. :-**************

19 de mayo de 2006, 20:08  
Blogger Alfredo Álamo said...

yo tengo un pasado... sin fotos. graciasasancthlhu.

19 de mayo de 2006, 20:10  
Blogger Lawbug said...

No es que tuvieramos 20 años es que andamos acariciandolos aun :p

19 de mayo de 2006, 20:52  
Blogger Julián Díez said...

No tienes nada de lo que arrepentirte, Juanma. En cambio, esa gorra de Faraldo...

19 de mayo de 2006, 21:07  
Blogger Bef said...

Uno de los mejores conciertos de mi vida fue justo cuando Def Con Dos tocó en Rockotitlán, legendario club de la Ciudad de México. Venían promocionando el Ultramemia. Yo los había entrevistado horas antes.

Qué desmadre armaron.

Aún los extraño.

Saludos

20 de mayo de 2006, 4:05  
Anonymous ams said...

Que shock :)
Pero vamos, no mejor ni peor que otros hace la pila de años.
A diferencia de Alfredo yo si tengo fotos, pero ni de coña las voy a poner al escarnio público.

20 de mayo de 2006, 8:53  
Blogger Álex Vidal said...

Ahí está, ams, todos tenemos un pasado, y todos tenemos fotos.

Y algunos, aún conservamos el pudor.

Aunque esto de las bitácoras hace que lo pierdas rápido ;)

Y eso que no hay fotos ni del Déjà Vu ni del BeCool :D

20 de mayo de 2006, 12:48  
Anonymous Ernesto said...

Joder, si que han pasado años, sí. Del concierto y la foto me acordaba, pero no de tanta anécdota y tanta catarata de sueños...

Es lo que tiene salir del cascaron en la Universidad (va por mí, sobre todo). Los que venían fogueados del instituto follaban (o chingaban, o cogían) más.
Los que éramos ratas de biblioteca y pajilleros domésticos nos volcábamos mas en cosas como la música y los tebeos o la literatura en general.
Cuando ves que todos tus "conocimientos" solo sirven para que seas un puto friki y que sigues sin hablar con mujeres, intentas cambiar, pero el daño esta hecho ya.

Por cierto que ahora con 37 años ya tengo novia, una vida sexual sana, dos hijos, sigo masturbándome y cada vez hay menos sitio en casa para discos, tebeos y libros.

Un abrazo Juanma.

Ernesto

20 de mayo de 2006, 13:19  
Blogger Víctor M. Ánchel said...

Jum, jum, jum...
¿Cuál de los tres eres?

V.

Postdata: es coña. XDD

20 de mayo de 2006, 23:52  
Blogger Víctor M. Ánchel said...

Por cierto, ¡que lo del truño de Eurovisión lo han ganado los Finlandeses cañeros...!
¡¡SÍIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII...!!

21 de mayo de 2006, 11:30  
Blogger Álex Vidal said...

Por cierto, dice Nuria que Jose se parece a Harold Lloyd :D

Jose, si lees esto, no se lo tengas en cuenta :D Ah, y que besitos de su parte para los dos (aún se está recuperando de la impresión...)

21 de mayo de 2006, 14:24  
Anonymous RM said...

¡Pero si Faraldo parece Ash Ketchum, el de los Pokemon!

21 de mayo de 2006, 17:41  
Blogger Víctor Miguel Gallardo said...

¡Aaaaarrgggh!

Bestial, bestial, bestial. La foto es bestial, la crónica es bestial... ¡la gorra es lo más bestial que he visto en mucho tiempo!

Yo también seguía a los DCD, y estoy de acuerdo: su culmen fue el "Tercer asalto". A partir de ahí, se les fue la mano (aunque el "Alzheimer" tenía su aquel, ojo).

La foto es para enmarcarla. Madre mía, ¡si pareces un pimpollo!

(:*( qué tiempos, madre)

22 de mayo de 2006, 3:17  
Blogger Víctor Miguel Gallardo said...

Por cierto, ¿es casualidad que los dos hayamos abierto un post titulado como una canción de los Def Con Dos el mismo día? :)

22 de mayo de 2006, 4:02  
Anonymous Anónima de las 9:59 said...

Bestial, Juanma.

¡¡Fotos, sangre!! ¡Queremos más fotos y más sangre!

22 de mayo de 2006, 8:39  
Anonymous Haakon said...

Buiiiiino, esta faceta de "gangsta rapper" no te la conocía yo... seguro que, de vivir en mi barrio, serías uno de los killolos que nos jodían los partidos de fútbol en la plazoleta mientras escuchaban a los Public Enemy. Dios, qué miedo me estás dando.

Aunque, ya puestos, nada como un chute de Aviador Dro. Esto sí es pura paranoia española, neng, lo más grande que ha pisado un escenario en este santo país. Yo me compré un recopilatorio (Materia Oscura) por 0'75€ en un todo a cien en Palamós, y aún no me he arrepentido.

Todos tuvimos un pasado, y si tu fuiste un proyecto de rapero, yo lo fui de bakala. Y Chimo Bayo era Dios.

22 de mayo de 2006, 9:37  
Blogger Juanma said...

Julián: Pos sí, todos hemos sido jóvenes y hemos llevado gorritas horrorosas. :-)

Alfredo: ¿Seguro que no tienes ninguna foto deshonrosa de tu pasado? Qué sé yo: jugando al baloncesto, por ejemplo. ;-P

Abrazotes.

22 de mayo de 2006, 11:52  
Blogger Juanma said...

Alfonso: Veeengaaaa, hazle caso a Álex y cuélgalas, vaaaaa.
Estamos los Giga-boys muy en plan «De perdidos, al río»: Álex, contando sueños obscenos; yo, publicando fotos vergonzosas...
Como decía mi abuelita: No hay temor de Dios. :-)

22 de mayo de 2006, 11:53  
Blogger Juanma said...

Bef: No recuerdo si fue en el DF o en Tijuana donde mi primo Josele dice que Los Enemigos dieron uno de los mejores conciertos de su vida, e incluso les llegaron a arrojar mexicanos al escenarios.
Tuvo que ser un desmadre, sí.
:-))))
Luego me quedé con ganas de ver a Def Con Dos cuando aprendieron a tocar y la banda era de verdad.

22 de mayo de 2006, 11:55  
Blogger Juanma said...

Ernesto: ¡Qué alegría verte por aquí! Pues es verdad, los primeros años de universidad no hicimos otra cosa que hacer gasto en cómics y discos, pero tuvieron su aquel. :-)
Ahora bien, si te apetece contar alguna anécdota de cuando hacías fotos de conciertos (¿alguien dijo Village People?), esta es la tribuna adecuada... ;-)
Abrazoteeees.

22 de mayo de 2006, 11:57  
Blogger Juanma said...

Víctor Miguel: Huuuummmm... Pues sí que es extraño. Def Con Dos están de promoción del último disco y tocaron hace dos sábados en Razzmatazz. A lo mejor tiene que ver...
Abrazotes.

22 de mayo de 2006, 11:59  
Blogger Juanma said...

Haakon: ¿Bakala, tú? Diosss, es verdad que todos tenemos un pasado oscuro.
Aviador Dro molaban mucho en directo, con su estética futurista a lo Devo. Molan, en general. Graaaan grupo.

22 de mayo de 2006, 12:01  
Blogger Víctor Miguel Gallardo said...

No te perdiste nada, Juanma: aprendieron a tocar, sí, pero sería por separado, porque en directo y todos juntos aquello lo mejoraba hasta la banda de mi pueblo.

Menos mal que estaban Strawberry y Kurtz, menos mal...

22 de mayo de 2006, 14:18  
Anonymous Felicidad said...

Guapooooooooooooo!!
Es lo primero que he pensado al ver la foto.
Guaaaaaapoooooooooooooo!!
No puedo parar.
Guaaaaaaaaaapoooooooooooooooooo!!!

22 de mayo de 2006, 15:21  
Blogger Juanma said...

Gracias, gracias, gracias.
(Juanmita se pone rojo como un tomate.)
Lo puede uno echarse a perder con los años, ¿eh?
XDDDDDDDDDDDDDDD
Besoooooooooos. :-********

22 de mayo de 2006, 17:06  
Blogger Juanma said...

Malditos rudysmos: quería decir "Lo QUE puede uno echarse a perder con los años". :-P

22 de mayo de 2006, 17:08  
Anonymous Manu o el terrorista catódico said...

Como dijo aquel, somos lo que somos porque fuimos lo que fuimos. Por lo menos, Juanma, tú sigues en una línea de coherencia (dejemos de lado asuntos banales como el físico, porque en eso todos cocemos habas, y el que esté libre de decadencia que tiré la primera piedra).

La gorra es un megapunto. Seguro que si no estuviera carcomida por los años sacaría una pasta en ebay.

23 de mayo de 2006, 13:12  
Blogger Juanma said...

¡Vamos corriendo a buscarla! :-PPPP

23 de mayo de 2006, 14:40  
Anonymous Ernesto said...

No se si es el foro, pero ahí va la chapa:
¿Fotos de Village People?. Se anunciaba como "el concierto mas divertido del año". Hablamos de hace 17 años, el martes 25/4/89 (por suerte ordene un poco el archivo fotográfico).

Entre el respetable, gente de la talla de:
- Alaska (escasa),
- Javier Benavente y su acompañante, haciendo fotos en primera fila y con pañuelo de calaveras ambos (esa estética de finales de los 80!!!)
- Y sobre todo eso, el respetable. No había salido nunca por Chueca, pero fue un buen comienzo para ver el Ambiente en ebullición. Hablamos tambien de una época en la que los gays no podían casarse, ni celebraban el Orgullo en España con la super cabalgata.

En el escenario, el peaso grupo-playback-casetero. Parecía que ¿cantaban?. Por lo menos el motero lo hacia y los otros hacían coros y nos decían cosas cochinas.

Ahí estaban la people:
- Randy, el vaquero, sin sombrero, pero muy simpático y bien conservado.
- David, el obrero del casco sin casco y con gorra. Quizás el que mejor se lo paso de los seis. Con mucha pluma y ligando descaradamente con el público.
- Victor, el poli motero, con un look a Stevie Wonder y cantando como podía.
Por cierto que ha estado en busca y captura, hasta que lo han trincado, por posesión de armas y por algo de drongas. Pa fiarse de los maderos.
- Felipe, el indio americano, con una cresta pre-King África y metrosexuales.
- Glenn, el Leather. Todo un derroche de simpatía y saber hacer. Impresionaba su legendario moustache.
Por cierto, a los que tenéis el alma jivi-metal, tranquilos, no tiene nada que ver con el cantante homónimo de Deep Purple. Murió en el 2001 de cancer de pulmón y ¡fue enterrado de Leather!.
Di que sí, el orgullo y la dignidad hasta el final!!!
- Alex, el marinerito. Este, el pobre estaba a por uvas. No era el original, salio de tropa, con un uniforme de camuflaje y muy sosete.

El final fue apoteósico, In the navy, haciendo señales de marinería hacia el publico con calzoncillos como banderolas.

Música chochi y risas sin fin. Un concierto que repetiría, sin que duda cabe.
http://www.rotten.com/library/culture/village-people/


Ya fuera del tema, en pocos días asistí a otros tres conciertos:

Jueves 20/4/89, Fiesta Radio Mercurio, con:
-Los Macana, rrollo psicodelico y malas caras.
-La Coartada, pop intrascendente, ex Aviador Dro.
-Commando 9mm, punk chundachunda, aun en activo y con ganas.
-La Granja, pogüer pop con bellas melodías y mensaje. Ideales para nuestras edades.
-The Vipers, grupo sueco de garaje. Pañuelos de calaveras como el antes mencionado, pantalones de cuero, pelos largos, botas vaqueras, poses incomodisimas tocando (pero muy roqueras) y lo mejor, uno de los guitarristas con chupa Perfecto y sin camiseta.
Es lo que tiene el rock, que hay que hacer cosas muy poco creíbles o muy manidas y con los años y si no eres los Who o los Stones (que ya tienen bastante con lo suyo), quedas ridículo.

Viernes 28/4/89 y lunes 1/5/89: Siniestro Total en el Ágapo.

Deberían sobrar los comentarios, pero no puedo evitarlos. LOS HOMBRES, LOS MÚSICOS, EL GRUPO. Señoras y Señores, vaya conciertos, vaya conciertos.

Local pequeño hasta la bandera, buen ambiente, buena gente, bueno hasta el sudor ajeno.
Como era un tostón tocar cinco días seguidos, hubo tropa invitada y a mi me tocaron Josele Santiago, el fallecido Kike Turmix (salvo el batería, salieron todos con caretas de Turmix puestas, im-presionante) y otro fallecido, el Chico Más Pálido de la Playa del Gros, Poch. Seguramente si hablamos de genios musicales de la Movida, Poch estaría con Carlos Berlanga en primera fila (va de muertos).

A ST les habré visto no menos de treinta veces por todo el país. Estos días fueron los mejores, junto con el Rockodromo. Energía, frescura, ganas de disfrutar y una sintonía con el publico que pocas veces he visto.


Seguramente por esto no les fui a ver hace poco, que tocaron dos días en la Moby Dick. Los últimos discos desde la Cultura Popular no me gustan y me da pena estropear tan hermosos recuerdos.
Un signo mas de hacerse mayor, el no querer reconocer las cosas...

E.

23 de mayo de 2006, 19:51  
Blogger Juanma said...

Ernesto: ¡Vaya peazo contestación te has marcado! Dan ganas de ponerla como post aparte, con soporte fotográfico.

El concierto de Siniestro Total en el Agapo diría que es el mismo al que fui yo, y sí, nuestros sudores eran una neblina que luego bajaba al suelo y formaba un grandísimo charco.

No sabía que se hubiera muerto Kike Turmix, ya ves tú. :-(

Abrazoteeees.

24 de mayo de 2006, 11:36  
Anonymous Pily B. said...

AAAJAJAJAAAAAAA, qué pasada de foto. ¡Cóoomo moooola! Por cierto, ¡en Revolveeeeeeeeer! Madre, qué tiempos.

Besooooos.

24 de mayo de 2006, 21:50  
Blogger Juanma said...

¿Tú también ibas a Revolver? Anda que seguro que hemos coincidido y todo... ;-)
Besooos. :-****

25 de mayo de 2006, 9:33  

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