jueves, 20 de agosto de 2009

Los jueves, informe de lectura: Los ojos de un rey, de Catherine Banner


Cada vez estoy más enamorado de la literatura juvenil fantástica. De hecho, una de las pocas actividades que, hoy por hoy, me proporcionarían la motivación que me falta en cuanto a actividades friquis se refiere sería algo relacionado con el juvenil fantástico. Ni con el juvenil a secas ni con la literatura fantástica en general, sino con la confluencia de ambas vertientes; admito colaboradores e ideas. Encuentro que la literatura juvenil está proporcionando algunos de los títulos más interesantes del género, y no sólo no nos damos cuenta de ello sino que los arrinconamos valiéndonos de los mismos prejuicios que la literatura general ha gastado siempre con la literatura fantástica. Algo realmente curioso, teniendo en cuenta que de los, pongamos por caso, diez libros fantásticos más leídos del año en España (o en cualquier otro lugar), es probable que al menos siete u ocho sean de literatura juvenil. En fin, allá nosotros con nuestro espléndido aislamiento y con nuestro elitismo.
A lo que iba. El caso es que hay títulos de literatura juvenil más que recomendables para un lector adulto, y Los ojos de un rey tal vez sea uno de ellos; de hecho, aparecerá en un sello de literatura fantástica adulta que, por cierto, este año ya ha editado otra magnífica novela juvenil (Poderes, de Ursula K. Le guin) y a la vuelta del verano editará otra novela juvenil que promete ser igualmente magnífica (Lavinia, también de Ursula K. Le Guin).
Catherine Banner escribió Los ojos de un rey con catorce años, y eso se volvió en su contra a la hora de elaborar el informe: nadie nos asegura que las continuaciones vayan a estar a la altura, y el mero hecho de la edad puede ser muy lucido de cara a reseñas y apariciones en prensa, pero no es lo que se dice un argumento de venta especialmente convincente. Así pues, Círculo desestimó su publicación (podría haberlo hecho como primicia), y al final aparecerá en Minotauro, este mes de septiembre. Espero que no repitan los errores de la promoción de otro "autor joven", Anselm Audley.
Suprimo los últimos párrafos del informe, para no haceros el espóiler completo. Se trata de que leáis el libro.
En todo caso, se trata de un libro interesante.

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INFORME DE LECTURA

Autor del informe: Juan Manuel Santiago

Título del libro: The Eyes of a King

Autor del libro: Catherine Banner

Random House, junio de 2008

Lengua: inglesa

367 págs.


IMPRESIÓN GENERAL

Para bien y para mal, The Eyes of a King no se puede juzgar sin tener en cuenta que la autora empezó a escribir esta novela con catorce años, y que cuando tenga veinte años ya habrá aparecido toda la trilogía de Malonia, que comienza con la obra que nos ocupa. (Las siguientes dos partes están anunciadas para el verano de 2009 y el verano de 2010, respectivamente.)

Para bien, porque The Eyes of a King es una obra muy madura, bien desarrollada y con unos retratos de personajes muy sólidos. Parece impropia de alguien de su edad, máxime si se compara con las carencias literarias de otras obras “de autor adolescente” que prácticamente se han convertido en un subgénero de la literatura fantástica: la trilogía Eragon, de Christopher Paolini, o la serie Aquasilva, de Anselm Audley.

Para mal, porque el dato de la edad de la autora puede ser un magnífico reclamo para vender la obra (y, sin duda, lo es), pero si se sobreexplota podría generar una situación injusta que a la larga se convirtiera en un lastre, tanto para la obra futura de la autora como para la vida comercial del libro: es una buena novela, y la edad de la autora debería ser un detalle meramente anecdótico. Autoras magníficas como Susan Hinton (Rebeldes, La ley de la calle) no consiguieron escapar a este lastre.

Por lo demás, resulta difícil calificar The Eyes of the King como una novela abiertamente juvenil, a no ser por el detalle de que los puntos de vista son los de cuatro adolescentes y un niño. Esta circunstancia es determinante para posicionar la novela como un producto juvenil, pero el tratamiento que Catherine Banner le confiere a aspectos como las relaciones sexuales (María es una madre soltera de quince años, temática poco frecuente en la literatura juvenil), la enfermedad (el retrato del sufrimiento de Stirling se basa en la esclerosis múltiple que padece la hermana de la autora), la política (una de las líneas temáticas transcurre en una dictadura totalitaria cuyos métodos opresivos y manipuladores están bastante bien explicados) y la religión (la relación de dependencia y fervor de la abuela de Leo con respecto al padre Dunstan va más allá de lo razonable, y se basa en modelos fácilmente reconociles) es completamente adulto. Más que como una novela propiamente juvenil, The Eyes of the King entra en la categoría de young adult fiction, destinada al segmento de edad más elevado de la literatura juvenil, y la promoción debería transimitir el mensaje de que esta novela también puede ser disfrutada por el público aficionado a la literatura fantástica.

Como buena autora británica de novela juvenil, Catherine Banner ha tenido que soportar las inevitables comparaciones con la serie La materia oscura, de Philip Pullman. Como reclamo comercial para dar a conocer la serie no es una estrategia incorrecta (las similitudes con la serie son evidentes), pero no convendría abusar de ella. De todos modos, es de agradecer que se haya efectuado la comparación más razonable (con La materia oscura) en lugar de la más comercial (con Harry Potter, serie a la que ya no se parece tanto). De una manera más genérica, se puede afirmar que The Eyes of the King es deudora de la excelente tradición de novela fantástica juvenil británica. Por temática y por tratamiento, es una novela muy “británica”, pero habla de asuntos universales. Por este motivo, puede ser leída, entendida y disfrutada por cualquier tipo de público.

No obstante lo dicho, hay momentos en que The Eyes of the King se hace muy lenta, e incluso pesada. A la autora le cuesta centrar la trama y la estructura dista de ser perfecta. Es de esperar que las próximas dos novelas sean más satisfactorias en este aspecto. Pese a ello, la impresión general es positiva. Nos hallamos ante el inicio de una trilogía muy prometedora, y The Eyes of the King es un buen principio.


RESUMEN DE LA OBRA

The Eyes of the King consta de tres líneas narrativas, que en el manuscrito se resuelven con diferentes tipos de letra, y que habría que plantearse cómo se resolverán en la versión ya editada de la obra.

La primera está narrada en segunda persona por Leonard North (Leo) cinco años después de que hayan transcurrido los hechos que relata en la novela. Son incisos breves, de apenas una página, en los que contextualiza lo que va a suceder a continuación. Es el punto de vista del narrador omnisciente, puesto que está narrando desde el futuro unos hechos relatados a alguien que, literalmente, le ha pedido que le cuente todo desde el principio. ¿A quién se lo está narrando? Ya lo veremos.

La segunda línea narrativa está contada por Leo en primera persona, transcurre en el reino de Malonia (convertido en una dictadura por el usurpador Lucien, que ha depuesto a la monarquía legítima) y comienza un día de mayo, con Leo caminando de vuelta a casa. Está nevando, lo cual es un hecho infrecuente en esa época del año. Encuentra un libro que tiene las páginas en blanco. Para su sorpresa, las páginas van llenándose de palabras, que aparecen de la nada, como por arte de magia.

La tercera línea narrativa es el libro que se va materializando ante los ojos de Leo. Está narrado en tercera persona, y la acción transcurre en Inglaterra. Poco a poco nos vamos dando cuenta de que los personajes de este libro dentro del libro son los pretendientes al trono de Malonia, que se han exiliado a un mundo paralelo, que es el nuestro, el de los lectores. En The Eyes of the King, el mundo fantástico es nuestra Inglaterra, mientras que el mundo real es Malonia.

En el mundo de Leo, Lucien Kalitz derrocó al rey Cassius II, implantó una dictadura militar con él como nuevo rey, ayudado por los crueles Talitha y Ahira, y cambió el nombre de la capital del reino a Kalitzstad. Pese a tratarse de un mundo de fantasía, en el que descubriremos que existe la magia, la tecnología y la ambientación recuerdan vagamente a las de la Inglaterra de la Segunda Guerra Mundial. Hay radio, armas de fuego, propaganda de guerra y prensa escrita. Leo tiene quince años, pero asiste a una escuela militar, donde sufre el escarnio y los malos tratos continuos del sargento Markey, que sabe que el padre de Leo, Harold North, desaparecido hace siete años, es el autor de un libro promonárquico que está prohibido, El reino dorado, del que Leo conserva un ejemplar: ello podría suponerle tres meses de cárcel. Malonia está sumida en una guerra frente a un enemigo difuso, y al parecer está perdiendo. En las fronteras de Alcryan, los soldados están contrayendo una enfermedad, la Fiebre Silenciosa, de la que apenas se sabe nada, excepto que puede ser mortal.

Leo vive con su abuela, una mujer que está a punto de entrar en la tercera edad y no puede vivir sin los consejos de su párroco, el padre Dunstan, y con su hermano menor, Stirling, que tiene ocho años y también asiste a la misma escuela militar que Leo.

Para completar el panorama, Leo se enamora de una vecina, la joven María, que tiene quince años, igual que él, pero es la madre soltera del pequeño Anselm, un bebé de apenas unos meses.

Por otra parte, en el mundo que describe el libro que ha encontrado Leo, y cuya acción transcurre en Inglaterra, tenemos a Anna, una adolescente enamorada del ballet clásico, disciplina a la que ha consagrado la vida. Anna ha heredado de su abuela un collar con la figura de un águila plateada, que será fundamental para la trama de la novela.

Otro de los personajes de la trama inglesa es Ryan, el heredero del trono de Malonia (que hubiera reinado como Cassius III), un adolescente de la misma edad que Leo. Ryan habla con un anciano en los capítulos del libro descubierto por Leo; resulta ser Aldebarán, un mago mítico. Poco a poco descubrimos que la familia real se ha exiliado a otro mundo, en nuestra Inglaterra, y que Aldebarán ha lanzado una profecía que marcará el resto de la novela (y, suponemos, la trilogía), y que asegura que el rey exiliado volverá. Pero Ryan está enamorado de Anna, y quiere quedarse en Inglaterra.

Mientras tanto, el acoso al que el sargento Markey somete a Leo da sus frutos, y éste enferma de gravedad. Mientras permanece en su casa, entabla amistad con María, la vecina adolescente y madre soltera. Ello lo inmuniza contra la Fiebre Silenciosa, que termina contrayendo su hermano pequeño Stirling. La parte central de la novela narra el drama de la enfermedad de Stirling, que muere a causa de la Fiebre Silenciosa. Son unos capítulos duros (la hermana de la autora padece una enfermedad crónica incurable) que tal vez le hagan perder el ritmo a la novela, pero son los mejores pasajes del libro.

Poco a poco, Leo comienza a ser consciente de los lazos que lo unen a él y a su familia con los personajes del libro que está leyendo, la familia real exiliada en Inglaterra. Asimismo, Leo comprenderá los lazos que unen Malonia con Inglaterra, y cómo en cierto modo la primera es un reflejo de la primera; sólo así se explican detalles como la existencia de iglesias cristianas en Malonia (detalle que la autora resuelve con lógica y elegancia), que, por cierto, actúan como puertas entre ambos mundos.

La fase terminal de la enfermedad de Stirling, así como una experiencia entre mística y mágica tras la muerte de su hermano, sumen a Leo en una actitud rebelde. Es alistado como “voluntario” para participar en el frente de Alcryan, en tareas de retaguardia. Harto de todo, dispara contra un superior. Para evitar ir a la cárcel, Leo deserta. Guiado por una voz, regresa al hogar: a pesar de que ha perdido el libro, sigue soñando y oyendo la narración de los sucesos protagonizados por Ryan, Anna y Aldebarán en Inglaterra. Una vez en casa, el padre Dunstan le comunica que su abuela está enferma de gravedad y va a ser recluida en un centro de detención para Inaceptables.

Mientras tanto, Ryan y Anna continúan su relación. Aldebarán considera una pérdida de tiempo que Ryan lea a Shakespeare, porque no pertenece a su mundo, y no le servirá de nada cuando regrese. Cada vez está más claro que el collar de Anna guarda una relación muy estrecha con la profecía de Aldebarán, y que la expone a las malas artes de Talitha, el lugarteniente de Lucien.

En Malonia hay rumores de levantamiento popular; de hecho, el reclutamiento de jóvenes como Leo obedece a un intento de apartarlos de Kalitzstad para que no se rebelen. Y Aldebarán, pese a estar en Inglaterra, recibe noticias puntuales de los movimientos que se producen en Malonia para derrocar a Lucien.

[...]

PUNTOS FUERTES DE THE EYES OF A KING

The Eyes of a King es una novela interesante y, a pesar de formar parte de una trilogía, se puede leer de manera independiente, pues es relativamente autoconclusiva. Aunque deja algunos cabos sueltos, la acción se cierra.

Está bien escrita. El retrato de personajes es satisfactorio, al menos el de los personajes adolescentes. Los personajes adultos están más desdibujados.

La ambientación de la trama desarrollada en Malonia está muy lograda. El retrato de una sociedad sometida a una dictadura militar, en la que la censura y la manipulación informativa está a la orden del día, consigue conmover al lector. El retrato de las arbitrariedades del sargento Markey alcanza momentos muy desagradables, aunque más tarde el personaje se redime. La autora se atreve a plantear una novela con un alto componente político y una crítica social muy meritorias para tratarse de una adolescente.

Asimismo, es destacable la valentía de Catherine Banner al hacer aparecer como protagonista a una madre soltera de quince años. El tratamiento que se le da a la enfermedad de Stirling, duro pero no lacrimógeno, es el punto fuerte de la novela. Banner no rehúye tratar de asuntos delicados, y lo hace con crudeza. .

La autora es un buen argumento de venta del libro, dada su edad. Como he dicho más arriba, no sería conveniente sobreexplotar este argumento, pero es indudable que ello podría resultar beneficioso en términos comerciales.


PUNTOS DÉBILES DE THE EYES OF A KING

The Eyes of a King peca de una estructura bastante caótica. Parece que la autora, pese a que tiene clarísimo el desarrollo que le dará al argumento, no sabe ensamblarlo bien. De este modo, la trama “inglesa” de Ryan y Anna se superpone a la enfermedad de Stirling, en vez de complementarla. Los diálogos son a veces puras divagaciones que no aportan nada a la trama. La segunda mitad de novela es más lenta que la primera, y se acelera demasiado hacia el final. Algunos personajes importantes desaparecen durante docenas de página y cuando regresan no parecen aportar gran cosa. No obstante, la impresión general que deja la novela es positiva, pero hay momentos en que resulta de lectura tediosa, más que lenta. Sería de desear que Banner puliese estos defectos en las siguientes dos novelas de la trilogía; en esta, parece que quiere contar todo lo que se le ocurre.

Al ser la primera novela de una trilogía, la trama aún no está cerrada; al no haberse publicado aún las dos siguientes novelas, la vida comercial de The Eyes of a King puede congelarse hasta que haya aparecido la segunda parte.


PÚBLICO OBJETIVO DE THE EYES OF A KING

Aunque The Eyes of a King está destinada al público juvenil, también puede ser leída y disfrutada por el público adulto.

El lector tipo de la novela es un aficionado al género fantástico, adolescente o joven, tanto masculino como femenino, amante de la literatura juvenil procedente de Gran Bretaña (Philip Pullman, por ejemplo), preocupado por asuntos sociales y con cierta conciencia política.


VALORACIÓN LITERARIA

7.

Pese a que está muy bien escrita, la estructura de la novela adolece de cierta dispersión y lentitud.


VALORACIÓN COMERCIAL

8.

Además del indudable reclamo que supondrá la edad de la autora, The Eyes of the King está dirigida a un público tanto adolescente como joven, y la pueden disfrutar los aficionados a la novela juvenil y los de la literatura fantástica. Es un público lo suficientemente amplio como para que la publicación de la novela esté exenta de riesgo comercial.


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1 Comments:

Blogger Álex Vidal said...

De hecho, una de las pocas actividades que, hoy por hoy, me proporcionarían la motivación que me falta en cuanto a actividades friquis se refiere sería algo relacionado con el juvenil fantástico.

Jeje, ¿tú sabes qué estás diciendo? Después no te quejes si... Bueno, ya sabes :)

20 de agosto de 2009, 10:18  

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