viernes, 20 de julio de 2018

Finalista del Ignotus 2018

Pues sí, el prólogo que escribí para No son molinos. Una antología de cachava y boina (Ed. Cerbero) ha quedado finalista del premio Ignotus, en la categoría de mejor artículo. Es mi octava nominación en esta categoría, que se dice pronto, aunque creo que nunca había colado un ensayito tan extenso como este "Cachava y boina, todos somos contingentes", pero tú eres necesaria, en cuyas setenta páginas trato de desentrañar los entresijos de la fantasía rural ambientada en la España profunda. Se me han quedado muchas cosas sin desarrollar, y cuanto más tiro de la madeja más omisiones encuentro, de modo que tarde o temprano estas setenta páginas necesitarán una actualización que, al paso que voy, rondará también las setenta páginas. La culpa no es mía, es de la temática, un auténtico filón.


No ha sido la única candidatura de No son molinos: también ha entrado en mejor antología y mejor ilustración, por la estupenda cubierta de Juan Alberto Hernández. Me esperaré a ver el desglose de la primera fase, pero estoy seguro de que si no hay dos o tres relatos finalistas ha sido por culpa de la dispersión de voto, y que hay unos cuantos que han estado a punto de colarse en la papeleta final; reconozco que voté por "La encantá del barranco", de Enerio Dima, y "50% algodón 50% poliéster", de Adolfina García, pero porque este año solo se podían votar tres candidatos en primera ronda. De haberse podido votar cinco, como siempre, habría entrado alguno más.

No creo que tenga mucho que hacer este año, ya que tanto el artículo de Nieves Delgado como el de Pablo Bueno son más valiosos que el mío (una reflexión sobre roles de género y una necrológica de Javier Redal, respectivamente), aunque la vuelta de José Miguel Pallarés a la primera línea me alegra mucho y el artículo de Alfonso Grueso sobre Álex de la Iglesia es sorprendente. La verdad es que este año hay buenos finalistas, y cualquiera que se lleve el monolito lo habrá hecho de manera muy merecida.

Aquí está el listado de finalistas. Muy buen año para la ya no tan novel Cerbero, la confirmación de que David Luna es la irrupción más espectacular en muchos años, un entrañable homenaje póstumo a Carlos Saiz Cidoncha... Faltan cosas, evidentemente (echo especialmente de menos el ensayo de Fernando Ángel Moreno sobre Star Wars y alguna candidatura para Orciny Press), pero me parece un buen listado de finalistas. 

Ya saldremos de dudas del 16 al 18 de noviembre, en la hispacón que se celebrará en Salamanca. Suerte y enhorabuena a los finalistas.

(Por cierto, hacía mucho que no actualizaba porque en fin, ni tengo tiempo ni la motivación. En caso contrario, habría subido esta actualización mucho antes, y también habría hablado del fallecimiento de Cidoncha, o del ensayito que me publican en el número 11 de SuperSonic, un especial Ursula K. Le Guin que ya estáis tardando en comprar. El caso es que he cerrado mi cuenta de Facebook porque no doy abasto, estoy hasta arriba de trabajo, me hacía perder demasiado tiempo y ya no tengo paciencia para leer las declaraciones de odio y troleos continuos en redes. En parte es culpa de Muerte a los normies, de Angela Nagle, un libro que corregí para Orciny y que os recomiendo muchísimo para que os lo penséis dos veces antes de entrar a saco en polémicas en redes. Total, que creo que voy a relanzar el blog, ahora mismo me motiva mucho más que Facebook, y Twitter está para lo que está, así que, por eliminación, Blogger es lo que más se adecua a mi concepto de interacción en tiempos de internet.)

1 Comments:

Blogger lorezaharra said...

Te alabo el gusto, yo he decidido lo mismo, lo del facebook solo funciona cuando tienes un grupo pequeño con intereses parecidos a los tuyos.

9 de septiembre de 2018, 0:36  

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