miércoles, 7 de marzo de 2018

Sugerencias para la papeleta de los premios Ignotus 2018

Como cada año, procedo a hacerme un poco de autobombo de cara a los premios Ignotus que convoca la AEFCFT (Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror), aunque este año habrá más bien poco autobombo: solo he publicado un contenido que considere nominable; dos, en un sentido amplio. Añadiré, pues, contenidos sobre los que tengo un interés profesional directo y sobre cuya calidad puedo responder, ya que o bien los he corregido o bien los he informado. Y, de propina, proporcionaré algunas pistas sobre posibles candidaturas. Debo decir que este ha sido tal vez el año en que menos material original he leído, y en cuanto al material audiovisual directamente ni siquiera puedo opinar, por lo que este listado podrá resultaros menos útil que otros años. Si de verdad queréis hacer acopio de material, os recomiendo la Wiki de recomendaciones que Elías Combarro y otros pusieron en funcionamiento el año pasado (que aún no ha habilitado la página para los Ignotus 2018; editaré con el enlace en cuanto esté funcionando) y el más que exhaustivo catálogo que Mariano Villarreal mantiene en Literatura Fantástica


Así pues, y sin más dilación, vamos con el 


AUTOBOMBO

que, en esta edición, atañe solo a la categoría de Mejor Artículo. Mi recomendación es el prólogo de No son molinos, la fenomenal antología de cachava y boina que Editorial Cerbero editó justo la última semana del año 2017, por lo que entraría por los pelos como posible finalista. El título de la criatura es "Cachava y boina, todos somos contingentes pero tú eres necesaria", aunque yo creo que si en la papeleta ponéis "Prólogo" se va a entender igual. 
Pero vaya, que a lo mejor esas 62 páginas daban para un libro de la colección de novela corta más que para un artículo, como no deja de repetir Israel Alonso, el intrépido coeditor de Cerbero, o a lo mejor os aburrís con semejante ladrillo y queréis que os lo expliquen resumido. No pasa nada: en la misma página de la convocatoria de No son molinos apareció un extracto de este ensayo (las conclusiones, básicamente), cuyo título difiere mínimamente: "Fantasía de cachava y boina, todos somos contingentes pero tú eres necesaria". Si votáis por los dos, yo encantado, pero que sepáis que el que apareció en la web de Cerbero es una edición sin pulir de las conclusiones del prólogo que aparece en el libro.


En un registro completamente diferente, me publicaron un artículo de opinión sobre ideología y medios audiovisuales en el número 150 de la emblemática Viento Sur. Abordo de refilón el cine fantástico, aunque trata sobre todo de cine social, si bien la creciente preocupación por las distopías está anulando las fronteras entre ambas. Si le queréis echar un vistazo, aunque sea para descartarlo como posible finalista (insisto en que habla de otras cosas, aunque se toca el fantástico de refilón), pues estupendo. Se titula: "Pepito Grillo y la conciencia de clase. Medios audiovisuales y cambio social". Lo podéis leer pinchando en este enlace

Visto el autobombo, pasemos al 

HETEROBOMBO

que, en este año, y a falta de grandes lecturas, no me convierte en el prescriptor fiable de otras ediciones, sino en el corrector o informador que habla de los libros más interesantes con los que trabajó durante el 2017. Y sí, también varias apuestas personales. No me enrollo demasiado, porque según el nuevo reglamento solo se podrán votar tres contenidos en primera ronda, para evitar las candidaturas en bloque, que nadie dice que sean ni ilegales ni inmorales ni engorden, pero indudablemente hacen sospechar que han pasado "cosas raras", con el consiguiente desprestigio para la imagen de los premios. Fue la medida correctora que se adoptó a raíz de las intromisiones de Vox Day y los Sad Puppies que durante un par de ediciones estuvieron a punto de hundir para siempre los premios Hugo, y parece que funciona.
Vayamos por categorías.

NOVELA

Corrijo para Orciny Press prácticamente desde que la editorial de Hugo Camacho comenzó su andadura hace ya pi años y unos días. No me sentía tan a gusto con un cliente desde los tiempos de la añoradísima NGC Ficción! de Pily B., ya que el fondo que Hugo está empezando a atesorar es alucinante, y además tiene unos criterios de selección exquisitos, que se están traduciendo en premios Ictineu y candidaturas a los Ignotus. Si, además, le añadimos iniciativas como el Inner Circle, directamente hay que adorarla.
Una de mis apuestas para este año es Teratoma, de Francisco Jota-Pérez, en la que la psicogeografía se da la mano con el new weird y nos depara un texto oscuro que no obstane puede que sea de lo más asequible de su autor, un viaje alucinante por una Barcelona de realidad aumentada, realidad alternativa o realidad oculta, o puede que las tres cosas a la vez, del que no sales indemne.
También corregí las galeradas de Transcrepuscular, de Emilio Bueso (Gigamesh), otro de esos libros que te dejan tiritando y en el que se eleva a categoría de arte eso que ahora se da en llamar worldbuilding. Por lo que a mí respecta, el gran hallazgo es el Trapo, uno de los personajes más fascinantes que ha dado la ciencia ficción española. A ver qué tal le va a Antisolar, que está a puntito de salir del horno. Vista en perspectiva, parece que la jugada de Alejo de sacar primero la edición de lujo a un precio de auténtico lujo y agotarla en la preventa, para reeditarla luego en formato bolsillo, ha salido redonda. Repito por enésima vez: si supierais los precios de mercado del material con que se ha editado el libro, la Gold no os parecería cara en absoluto. Y la finalidad última del invento, que un autor español cobre cuatro cifras por escribir una novela de ciencia ficción, no hace sino dignificar el producto.


En 2017 corregí tres títulos para las Esdrújula Ediciones de Víctor Miguel Gallardo y Mariana Lozano. Uno de ellos era una fantasía juvenil con tono medieval bastante entretenida, El portal de los malos sueños, de Diego Cebollada Ordovás, y los otros dos son la mitad de una tetralogía de Rafael Díaz Gaztelu que no dudo en considerar la obra más ambiciosa de la ciencia ficción dura española desde Juan Miguel Aguilera y Víctor Conde: Exomundos y Exotiempo. Puestos a recomendar uno de estos títulos, dejadme que insista con Exomundos.

Con La canción de Bélit, de Rodolfo Martínez (Sportula) hice un informe de lectura en el que valoraba las posibilidades de publicación de este más que interesante pastiche de Conan. No sé hasta qué punto influyó en la decisión final de Rudy de reservárselo para su sello Sportula en vez de moverlo por otras editoriales donde sin duda se lo habrían aceptado; en todo caso, me alegro, ya que la novela rellena las lagunas que dejó un relato de Robert E. Howard y nos sumerge en un mundo de épica con un Conan canónico y muy convincente, una auténtica colaboración.
Y esto es todo. Reconozco avergonzado que tengo pendientes de lectura algunos de los títulos que a buen seguro van a copar la categoría y entre las que se jugará el monolito: Arañas de Marte, de Guillem López (Valdemar), La vida de los clones, de Miguel Espigado (Aristas Martínez), Marilyn Monster, de Daniel Pérez Navarro (Cazador de Ratas), Mañana cruzaremos el Ganges, de Ekaitz Ortega (El Transbordador), La Orfíada, de Víctor Conde (Fantascy), Vienen cuando hace frío, de Carlos Sisí (Insólita), Sortilegio, de María Zaragoza (Minotauro), La ciudad de las sombras, de Victoria Álvarez (Nocturna), Mala sangre, de Carmen Moreno (Apache), Plata pura, de Nuria C. Botey (autoeditada), Farishta, de Marc Pastor (Catedral), El gen Alexander, de María Angulo Ardoy (Nowevolution), La aritmética del caos, de Eduardo Vaquerizo (Nowevolution), Tres enanos y pico, de Ángel Sanchidrián (Planeta), Connerland, de Laura Fernández (Penguin Random House), Las tres muertes de Fermín Salvochea, de Jesús Cañadas (Roca) o Rendición, de Ray Loriga (Alfaguara). Vamos, que parece que este año la cosecha ha sido excelente y va a ser difícil colarse en la final. Yo apostaría por López, Ortega, Bueso, Martínez, Sanchidrián, Cañadas y Fernández, pero vaya usted a saber.

NOVELA EXTRANJERA

En este punto, tengo dos favoritas indiscutibles. Una es La quinta estación, de N. K. Jemisin (Nova CF). Pocas veces he disfrutado más corrigiendo un libro, con una historia tremenda de expiación personal y de discriminación en un mundo convulso que Jemisin describe y transmite a la perfección. Y El portal del obelisco, la continuación, es todavía mejor. Si Jemisin logró el segundo doblete en años consecutivos en los Hugo (algo que solo había logrado Orson Scott Card), veo asumible que haga lo propio con los Ignotus. Y aún tiene que aparecer la tercera. 

Y la otra es Picnic a la luz de la luna, de Nick Antosca (Orciny), una preciosa historia de terror y autoconocimiento de la que es imposible no enamorarse.  
De nuevo, debo reconocer que se me pasaron muchas novelas que a buen seguro se jugarán el Ignotus. Por lo que voy leyendo por ahí, las mejor situadas parecen Las estrellas son legión, de Kameron Hurley (Runas), que el instinto arácnido me dice que es la única que podría disputarle el Ignotus a Jemisin, Los últimos días de Nueva París, de China Miéville (Nova CF), Solenoide, de Mircea Catarescu (Impedimenta) y las continuaciones de Ken Liu, Liu Cixin, Ian McDonald, James Corey y demás sospechosos habituales.


ANTOLOGÍA, RELATO Y RELATO EXTRANJERO

De nuevo, he tenido la suerte de participar en la corrección de dos antologías de padre y señor mío.

Bienvenidos al bizarro (Orciny) nos muestra la quintaesencia del subgénero bizarro, que gracias a Orciny hemos descubierto que es lo más estimulante que se está haciendo ahora mismo en el mercado anglosajón... y, gracias a Hugo Camacho, también en el español. Es imposible quedarse con una terna de relatos, ya que hay verdadero nivelón, así que me arriesgo: "Gigantas sentadas en la bahía de Berangkat", de Tamara Romero, estará en mi papeleta de cuento español, y "Dinámica de clase", de D. Harlan Wilson, "Bailarina exótica", de Violet LeVoit y, sobre todo, "Pastel de terciopelo azul", de Laura Lee Bahr, y "Orgía fantástica", de Carlton Mellick III, son mis apuestas para cuento extranjero.
De Planetas invisibles (Runas), la antología de CF china seleccionada por Ken Liu, solo corregí más o menos la mitad de los relatos; suficiente para que haya sido una de las revelaciones de la década, como ya lo fue El problema de los tres cuerpos de Cixin Liu cuando la informé hace unos años. En la categoría de cuento extranjero votaré alguno de Chen Qiufan, aunque soy incapaz de decidirme entre "El Año de la Rata" o "El pez de Líjiang".
Otra que debería entrar en la papeleta es No son molinos. Una antología de cachava y boina, que tiene contenidos muy aprovechables en unas cuantas categorías: antología (evidentemente), artículo (ejem ejem), obra poética (la de Juan Teso Fuentes que abre el libro), ilustración (ese homenaje a Goya y la Santa Compaña que se marca Juan Alberto Hernández) y, claro está, cuento español. Me declaro incapaz de decidirme por solo tres relatos, que es el máximo que podré votar en primera ronda. A falta de relectura, me parecieron particularmente consistentes (sin demérito para los demás, ya que no hay relato malo) "Vida del padre Lobis, el verdadero lobizón de Nueva Vizcaya", de Luis Besa, "Temblores", de Cristina Jurado, "Quién, cuando yo grite, me escuchará", de Daniel Pérez Navarro, "La sombra del candil", de Ana Roux, "Luminarias", de Layla Martínez, "Deli Bal", de Raquel Froilán, "No se tira nada", de Eduardo Vaquerizo, "El Viento. Una historia de la Frontera", de Raúl Gonzálvez del Águila, "50% algodón 50% poliéster", de Adolfina García y "La encantá del barranco", de Enerio Dima. O sea, la mitad de la antología. No sé si esto va a pesar en contra de los relatos, ya que tal vez haya demasiada dispersión de voto. Afinando mucho, yo diría que me quedo con los de Raquel Froilán, Adolfina García y Enerio Dima, aunque mañana podría opinar que me gustan más otros tres. En cualquier caso, tendré que releerla.

Kirinyaga, de Mike Resnick (Gigamesh), se sale de todas las escalas: tal vez sea una de las mejores recopilaciones de relatos de un solo autor que se han editado en español; así, sin más. Por lo que a mí respecta, tiene mis votos asegurados en unas cuantas categorías: antología, ilustración (esa portentosa imagen de Enrique Corominas es el fondo de pantalla de mi ordenador, con eso lo digo todo), artículo ("Esto..., chicos... yo no soy Koriba") y, claro está, relato extranjero ("Kirinyaga", "La manamouki", "Un poco de conocimiento" y "La tierra de Nod"). Recordatorio: "Pues el cielo he tocado" no puede concurrir a estos Ignotus porque ya fue publicado en la revista Gigamesh. Y ganó el premio Xatafi-Cyberdark, por cierto.
No creo que estos cuatro títulos se cuelen en la papeleta final, pero desde luego tienen nivel para ello. Doy como finalistas fijas El zoo de papel, de Ken Liu (Runas), Cuentos para Algernon. Año V (Marcheto), Alucinadas 3 (Palabaristas) y la que parte como absoluta favorita: Dark Fantasies, seleccionada por Mariano Villarreal (Sportula). Ya paso de sugerir que escindan la categoría en antología de varios autores y recopilación de uno solo, porque la dinámica de los últimos años premia a las primeras en perjuicio de las segundas, lo que a mi entender podría dejar fuera las Invasiones de Ismael Martínez Biurrun (Valdemar) o Mitos nórdicos de Neil Gaiman (Destino). Me queda la duda del tirón que podrían tener Japón fantástico (Satori) y Afrofuturos (2709), que han tenido muy buenas críticas.

NOVELA CORTA 

Estoy bastante perdido,  pero básicamente la cosa apunta a duelo entre David Luna y cuatro o más novelas cortas editadas por Cerbero, que ha puesto de moda el formato con su colección Wyser. A tenor de los comentarios que he leído, Éxodo (o cómo salvar a la reina), de David Luna, el hombre-premio del momento (esta tiene nada menos que el UPC), se las verá con Rubicón, de Juan González Mesa, Yabari, de Lola Robles, Los príncipes de madera, de Daniel Pérez Navarro, Clorifilia, de Cristina Jurado, 36, de Nieves Delgado, o Última noche en el páramo, de So Blonde, todas ellas editadas por Cerbero. El trabajo de El Transbordador podría verse reconocido con La gran mentira, de Joan Antoni Fernández, y Tres ojos de bruja, de Pablo Bueno, y La voz del abismo, de Yoss, podrían darle alguna candidatura a Sportula y Apache, respectivamente. Pero vaya, que en esta categoría yo no descartaría pleno femenino, de Cerbero o ambas cosas. Con el permiso de David Luna, insisto.

LIBRO DE ENSAYO y ARTÍCULO


Me tengo que poner las pilas, pero desde luego que a fecha de hoy veo dos candidatas y casi seguras ganadoras más que claras: La ideología de Star Wars, de Fernando Ángel Moreno (Guillermo Escolar), en libro de ensayo, y "Javier Redal, en la eternidad", de Pablo Bueno (Sense of Wonder), en artículo. Este último es un homenaje brillante, documentado y emocionado al que fuera uno de los grandes escritores de la ciencia ficción española. El hecho de que tardáramos casi un año en enterarnos de la noticia de su muerte lo dice todo acerca de la inmediatez que dan las redes sociales y el aislamiento que produce no estar en ellas. Creo que no hay debate posible; al menos, en la categoría de artículo. En la de ensayo me chivan que Wonder Woman. El feminismo como superpoder, de Elisa MacClausland (Errata Naturae), es una firme candidata, así que me la apunto.

TODO LO DEMÁS

En cine, me sacáis de Disney, Ghibli, Dreamworks, Pixar y la programación infantil de los cines Texas y la Filmoteca de Catalunya y me pierdo; por no tener, ahora mismo no tengo ni televisión. Supongo que en representación audiovisual arrasará la tercera temporada de El Ministerio del Tiempo, siempre y cuando se lo permita Verónica, de Paco Plaza. ¿Colossal, de Nacho Vigalondo, cuenta como española? Supongo que Musa, de Jaume Balagueró, La pell freda, de Xavier Gens, Maus, de Yayo Herrero y Tadeo Jones 2, de Enrique Gato, tienen opciones de entrar en la final. Si sabéis de algún cortometraje o algún anuncio molones, comentádmelo y los añado.
Nadie duda de la importancia de La Tercera Fundación, pero tengo el pálpito de que este año el Ignotus a la página web lo va a ganar La Nave Invisible. Al menos, va a ser mi primera opción en la papeleta final.
EDITO: Y sí, en mejor tebeo hay una obra que me parece reúne méritos suficientes para entrar en la final: Yo fui guía en el infierno, de Gerard Miquel (Desfiladero). Se trata de un muy buen ejemplo de novela gráfica de aventuras fantásticas en entorno rural, que lo mismo puede leerse en clave de cachava y boina tal como la estamos resucitando ahora (transcurre en el interior de la provincia de Alicante) que disfrutarse como aventuras histórica y de terror. Aunque el autor de la novela homónima en la que se basa, Fernando Arias, insiste en que las semejanzas con las Historias naturales de Joan Perucho son muy superficiales (cosa que es verdad), lo cierto es que se da un aire, más que nada por la presencia de un naturalista que, a la manera del de Perucho, se encuentra con uno de los grandes tópicos temáticos de la novela de terror (y no es cuestión de caer en el spoiler). Ángel, por su lado, es un personaje entrañable que le hace de guía por una tierra tanto más irreconocible cuanto más profundizamos en sus raíces típicamente españolas y tópicamente terroríficas. Se trata, pues, de una buena obra con un muy buen guion y un excelente dibujo, que, insisto, creo que reúne méritos sobrados para colarse en la final.
EDITO DE NUEVO: En revista, no me cabe la menor duda de que habrá paseo triunfal de SuperSonic (por cierto, ¡aparece un relato mío traducido al inglés en el número 9!) hasta que Windumanoth llegue al número 4 y sea, por lo tanto, nominable. Por las otras plazas vacantes, supongo que Barsoom, Delirio y Catarsi llegan con posibilidades, pero querría recomendaros Hélice. Reflexiones críticas sobre ficción especulativa, que, en su nueva etapa con Mariano Martín, Mikel Peregrina y Sara Martín al frente, se ha decantado claramente por los contenidos académicos pero manteniendo el interés y el nivel. Aquí tenéis su último número.




De momento, creo que con esto ya tenéis bastantes sugerencias. Aprovechadlas. Ha sido un muy buen año.

Etiquetas: , , , ,

1 Comments:

Anonymous Palimp said...

Quedan apuntados unos cuantos. La antología de los molinos no está en las bibliotecas ¡lástima!

8 de marzo de 2018, 12:59  

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home