martes, 1 de septiembre de 2009

Nada como el hogar

Pues nada, que se acabó lo que se daba. Ya estamos de vuelta de vacaciones, y de regreso al duro trabajo cotidiano. En mi caso, eso no es decir mucho, ya que todos y cada uno de los días de vacaciones he estado trabajando al menos tres horas. Mirándolo por el lado positivo, los dos originales que me llevé para corregir eran más que llevaderos (y hasta aquí puedo contar), y el próximo número de Artifex ya está casi terminado y listo para entregar a maquetar.
Las vacaciones de este año han consistido en una semana en la sierra de la Demanda, que marca la frontera entre las provincias de Burgos, Soria y La Rioja. Hemos estado sobre todo en la parte burgalesa, la del pueblo de la madre de Cristina. Una semana de relax, excursiones, corregir casi de madrugada para aprovechar la jornada y, en resumen, días de vino y torreznos.
Después estuvimos una semana en Madrid, para echar una mano con mi madre. Vida social casi nula: prácticamente sólo hemos salido para ir a pedirle recetas a la médico de cabecera y para conectarnos a Internet desde la zona WiFi del Vips de Velázquez con el netbook que nos prestó mi hermano Enrique. Con respecto a la salud de mi madre, pocas novedades, y de las que hay prefiero no hablar. En cuanto a lo positivo, no hemos dejado escapar la oportunidad de zamparnos los preceptivos bocatas de calamares y huevos estrellados, aunque, eso sí, sin salir del barrio de Salamanca.
El regreso a Barcelona nos deja la alegría de ver lo avanzadas que están las obras de peatonalización de nuestra calle, con lo que la fisonomía de la misma va a cambiar mucho de aquí a unas semanas. Hablando en plata, esperamos que la calle quede más presentable y deje de ser el meadero de l@s lumis del barrio. Y, dentro de lo que cabe, el ruido que hacen los operarios es llevadero. En caso de emergencia, siempre me queda poner Spotify a toda leche.
Y estas son las noticias. A lo largo de esta semana me quedan dos correcciones, ultimar el Artifex, escribir un par de informes de lectura pendientes (de los que subiré uno al blog), reanudar las lecturas compartidas del Foro Fantasy de Círculo... Vamos, el mismo lío de siempre.
Cuelgo unas cuantas fotos monas de las vacaciones soriano-burgalesas. Y nos seguimos leyendo por aquí.

Una de las lagunas de Neila. La única que tiene agua, a decir verdad.

Nacimiento del río Arlanza, en Fuente Sanza.Necrópolis de Cuyacabras, cerca de Quintanar de la Sierra.

Corzos en cautividad, en Las Princesas.

Enhiesto surtidor de sombra y sueño...

El ciprés de Silos, un rato después de comer grandes cantidades de cabrito.Interior de una bodega en Covarrubias.

La laguna negra de Soria. Si afináis la mirada, tal vez veáis algún bañista, pese a lo prohibidísimo que está bañarse.

Bellas estampas del regional a diésel que nos llevó de Soria a Madrid, con tres cuartos de hora de retraso y un fluorescente que casi se nos cae encima.

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4 Comments:

Blogger Cristina said...

días de vino y torreznos

¡¡Torreznos!! Habrá que intentar conseguir la receta sagrada del crujiente por fuera y tierno por dentro!!

1 de septiembre de 2009, 19:27  
Blogger Juanma said...

Ooooh, síiiiii. Me temo que en Duruelo de la Sierra nos dieron una receta sin el componente secreto. ;)

1 de septiembre de 2009, 19:29  
Anonymous Kotinussa said...

Mi calle también ha estado levantada de punta a cabo casi dos meses. Y, sí, los obreros han dado mucho por saco con el ruido desde las siete de la mañana, incluyendo la hora de la siesta. Pero imagino que peor lo pasarían los pobrecillos con el calor.

En fin, que he pasado el verano haciendo etapas del París-Dakkar cada vez que salía de casa, sorteando trampas mortales de agujeros disimulados, como en una peli de Indiana Jones, olvidándome totalmente de los zapatos abiertos, si no quería llenarme los dedos de tierra y polvo de hormigón nada más salir, y sin poder sacar ni meter en casa ni el carro de la compra.

Estuve en Noruega y, al regreso, hubo que realizar toda una complicada operación que implicó a varias personas para que pudiera llegar con mis maletas hasta el portal.

En fin, ahora la calle ha quedado muy presentable, menos mal.

1 de septiembre de 2009, 20:34  
Anonymous Pily B. said...

Qué magníficas fotos. La primera parte de vuestras vacaciones, la verdad es que suena de maravilla. Espero que hayáis escuchado el "Camino Soria" de Gabinete Caligari, que os iba que ni pintao... XDDDDDD

Lástima lo de tu madre, y haber tenido que pasar vuestras vacaciones como las habéis pasado, pero estas cosas... ya se sabe. Como siempre mis mejores deseos para ella.

... Y también para vuestra calle. Qué cruz!

Besos de retorno (aunque aún con mi ordenador K.O. :-( )

7 de septiembre de 2009, 16:44  

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