viernes, 28 de agosto de 2009

Momentos estelares de Facebook (24)

Concluimos el repaso a los mejores momentos de mi perfil de Facebook (o al morrazo que le he echado durante mes y medio actualizando el blog con chorradas) subiendo un encantador videoclip, que tal vez haya sido el enlace musical que más le ha gustado a mis amigüitos de Facebook. El grupo: Manel, lo mejor que le ha podido pasar al rock y pop en catalán desde Antònia Font. La canción: una versión casi literal del "Common People" de Pulp, pero en catalán, y adaptada a la idiosincrasia catalana: "La gent normal".



Absolutamente impagable.
Con esto doy por concluida la tanda veraniega de "momentos estelares de Facebook" (ya iré subiendo más) y el blog regresa a su formato y (ay) aperiodicidad habituales.

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jueves, 27 de agosto de 2009

Los jueves, informe de lectura: El nombre del viento, de Patrick Rothfuss


El problema de informar libros en inglés si no dominas el idioma de Shakespeare es que corres el riesgo de perderte algo importante. Conseguí leerme las casi setecientas páginas de The Name of the Wind (doscientas más en su edición en castellano) en muy poquito tiempo, absorto y atrapado, sin poder creerme que una primera novela de un autor desconocido pudiera ser tan buena. Como es lógico, realicé un informe entusiasta, aunque no sirvió para que se hiciera una primera edición conjunta entre Plaza & Janés y Círculo de Lectores; eso sí, lo contrataron igualmente, y la edición en esta segunda editorial tendrá que esperar unos meses, hasta finales de año. Pero saldrá en Círculo, y la lectura compartida promete ser la bomba. Es la lectura que más me motiva preparar. Kote es un personaje simplemente antológico.
En cuanto a la andadura comercial y la acogida por la crítica, está claro que me quedé corto, y ése es uno de los motivos por los que subo este informe al blog: los informantes también nos equivocamos. Cierto, si me hubiera leído el libro en castellano tal vez habría andado más fino, y la valoración final sería un pelín diferente. Para empezar, y a tenor de lo que llevo leído en castellano, sí me parece el mejor libro de literatura fantástica que ha aparecido a lo largo de 2009 (y mucho tendrán que cambiar las cosas para que aparezca algún título mejor a la vuelta del verano). Para continuar, la editora de Plaza & Janés, Mònica Tussell, me cuenta que ya se ha encargado la cuarta edición. Es decir: nos hallamos claramente ante la sorpresa editorial del año. No supe ver el fenómeno en toda su magnitud, y por ese motivo copio y pego mi informe de lectura tal cual lo entregué... excepto la inevitable supresión de los últimos párrafos del resumen argumental, para no desvelar detalles fundamentales de la trama.
Sí, a veces nos equivocamos. Pero da lo mismo: eso no afectó en nada mis conclusiones (era prioritario publicarlo), y el libro es taaan bueno...

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INFORME DE LECTURA

Autor del informe: Juan Manuel Santiago

Título del libro: The Name of the Wind

Autor del libro: Patrick Rothfuss

DAW Books, abril de 2007

Lengua: inglesa

662 págs.


ARGUMENTO

Se trata de la primera parte de una trilogía fantástica (Crónicas del Matarreyes) protagonizada por Kvothe, un mago y asesino. Después de convertirse en una leyenda, se retira al anonimato y se establece como posadero. En la posada de Waystone imparte clases de magia al joven Bast. Ambos rescatan al Cronista, que se ofrece a poner por escrito su vida. Kvothe accede, a condición de que el relato dure nada más que tres días, y el Cronista lo registre absolutamente todo. Cada día de narración se corresponderá con una novela, y The Name of the Wind es la primera de ellas. La segunda estaba anunciada para principios de 2008, pero el autor ya ha anunciado que se retrasará.


RESUMEN DE LA OBRA

Se nos narran los años de juventud de un personaje que se convertirá en leyenda. Estos son los años de formación de Kvothe, llamado de múltiples maneras: las más célebres, Kvothe el Sin Sangre, Kvothe el Rojo (por su cabello), Kvothe el Matarreyes y Kvothe el Arcano; pero también Kote (personalidad que adopta cuando se convierte en el posadero de la posada de Waystone) y Reshi (como lo llama su alumno Bast).

La acción comienza con una escena íntima en la posada de Waystone. El cuentacuentos Cob le narra a unos niños las aventuras de Taborlin el Grande, un mago mítico que conocía los nombres de todas las cosas y, valiéndose de un amuleto, invocó al fuego y la luz para destruir a los demonios o Chandrian con el fuego azul. Para acabar con los demonios hay tres medios: el hierro, el fuego azul e invocar el nombre de Dios, Tehlu.

Acabada la jornada, el joven Bast llama a la puerta de la habitación de Kote y éste le imparte una clase de magia; deducimos que es su alumno desde hace tiempo. Hablan de la inseguridad que está creando la guerra impulsada por el Rey Penitente. Los caminos son inseguros y están llenos de antiguos soldados que se han dado al bandidaje.

Uno de los vecinos, Graham, ironiza acerca del nombre de la espada de Kote, Tontería, y lo reconoce como Kvothe el Sin Sangre. Asimismo, otro lugareño, Caleb, comenta que hay bestias merodeando por las inmediaciones; tal vez se trate de lobos, o puede que de osos.

En paralelo a la trama de Kote, vemos al personaje del Cronista, que acude al encuentro del mago Skarpi. Es asaltado por unos bandidos, que desdeñan sus útiles de escritura pero le roban el caballo y lo abandonan a su suerte. Kote y Bast lo encuentran en el camino, lo llevan a la posada y, una vez lo curan, hablan acerca de ellos mismos. El Cronista se descubre como Devan Lochees, el autor de Los singulares hábitos de los dragones, uno de los libros de cabecera de Kote. Por otro lado, Kote se delata como Kvothe. El Cronista diserta sobre la leyenda que se ha creado en torno a él. Todo el mundo lo da por muerto, y algunos aseguran que nunca existió. Unos lo llaman héroe, y otros, asesino. Hay incluso quien asegura que es un demonio, un nuevo Chandrian. Todo esto asusta a Kvothe, quien llega a la conclusión de que el miedo es lo que marca la diferencia entre narrar la historia de uno y ser parte de la historia que se narra. Por otro lado, el Cronista medita acerca del rostro de Kvothe: acaba de ver la cara de alguien que una vez mató a un ángel.

Kvothe y el Cronista llegan al acuerdo de que el primero le contará su historia al segundo, pero con una condición: lo hará en tres días; ni uno más, ni uno menos.

El relato de Kvothe se inicia con una confesión: todo empezó la primera vez que escuchó cantar. Sus padres eran cómicos ambulantes, lo que podríamos llamar una mezcla de actores y de juglares, y pertenecían a los llamados Edema Ruh. Sus padres vivían en pecado, sin haber contraído matrimonio, y Kvothe quería ser asistir a la llamada Universidad y convertirse en un mago como Taborlin el Grande, para luchar contra los Chandrian.

Con doce años entra como alumno de Abenthy, el arcanista, quien le enseña rudimentos de botánica, astronomía, psicología, anatomía, alquimia, geología y química. También le da nociones de simpatía, que es lo que podríamos denominar magia. Adquiere el grado de E'lir o aprendiz, y la adolescencia le llega aprendiendo las leyes de la termodinámica y, sobre todo, cantando, recitando, componiendo poemas y aprendiendo el valor de las canciones y, por extensión, de la palabra y, en última instancia, de la importancia de los nombres y del porqué del nombre de cada una de las cosas y su valor como herramienta para alcanzar el conocimiento de la verdadera naturaleza de estas cosas.

El aprendizaje de Kvothe se ve suspendido de manera abrupta cuando uno de los Chandrian (los Siete, literalmente) mata a sus padres. Se trata de Haliax, la sombra, a quien identifica como el Lanre de las leyendas. También vio a Cinder, el pálido, que puede ser otro Chandrian. Después de aquello, Kvothe huye a la inmensa ciudad de Tarbean, donde pasa los siguientes tres años de su vida, hasta que tiene quince. Conoce a Skarpi y continúa con su aprendizaje de la importancia del nombre de las cosas. También aprende la importancia de la verdad, la mentira y de las medias verdades (al respecto, resulta magnífico el párrafo de las páginas 182-83).

El siguiente paso del aprendizaje de Kvothe es la Universidad, una institución en la que se enseñan los rudimentos de la Simpatía y el Arcano; es decir, lo que comúnmente se llama magia. Allí conocerá a algunos de sus mejores amigos, Simmon y Willem, pero también se labrará la enemistad de Ambrose, que lo odia a muerte y con quien acabará teniendo tropiezos harto desagradables.

La entrada en la Universidad es accidentada. Una vez dentro, es el alumno más joven, lo que lo hace ser objeto de envidias y rencores. Conoce a los diferentes profesores y sus áreas de conocimiento, pero todo su aprendizaje se resume el poder de las palabras, a través de todas sus posibles variantes: el viento (de ahí el título de la novela), los nombres verdaderos de las cosas, la música (omnipresente a lo largo del libro), la creación poética y, no menos importante, el silencio. La novela arranca y concluye con descripciones de tres tipos diferentes de silencio.

Durante sus años en la Universidad, Kvothe llega a obsesionarse con acceder a los Archivos en los que se guarda todo el saber de la institución, para así obtener todas las respuestas a sus preguntas, en particular qué y quiénes son los Chandrian. La segunda parte de la novela es una búsqueda continua de maneras ocultas de acceder a estos Archivos.

[...] El final es abrupto y abierto, con una concesión al terror y un cliffhanger que cambia la percepción del personaje de [...].


PUNTOS FUERTES DE THE NAME OF THE WIND

The Name of the Wind es una novela ciertamente original. Esto quiere decir que nos presenta un universo fantástico que, si bien posee muchos elementos clásicos del género (ambientación seudomedieval, presencia de magia y dragones), se aparta de los clichés típicos del Fantasy y produce algo nuevo. En este sentido, podría inscribirse en un fenómeno más amplio de renovación de la fantasía heroica, que está produciendo títulos tan destacables como Las mentiras de Locke Lamora, de Scott Lynch, La canción de las espadas, de Joe Abecrombie o las obras de Scott Bakker. Se trata de una fantasía heroica que toma las referencias más “literarias” del género (Fritz Leiber, como influencia más notable) y adopta un tono más realista que la fantasía al uso, en algunos casos con una finalidad claramente revisionista del subgénero. En mayor o menor medida, este proceso está siendo asumido por algunos de los autores más importantes del género, como George R. R. Martin, Andrzej Sapkowski o David Gemmell.

El lenguaje es una preocupación de Patrick Rothfuss.

En primer lugar, la utilización del lenguaje y la palabra, que se convierte en uno de los protagonistas de la obra (y, suponemos, de la serie). La novela misma gira entorno al significado de las palabras y su poder para descubrir la verdadera naturaleza de las cosas. Esta preocupación determina el tipo de magia que nos encontramos en la novela, muy inocua y poco espectacular si la comparamos con la del resto del género, pero mucho más realista. Es una magia entroncada con la alquimia medieval; de hecho, el Arcano que se enseña en la Universidad es una mezcla de alquimia medieval y de ciencias aplicadas. Asimismo, es una magia que, más que a la serie de Harry Potter, de Joanne K. Rowling, nos remite de inmediato a la de la serie de Terramar, de Ursula K. Le Guin. Algunos nombres como Tehlu (el dios principal del mundo en que transcurre la acción) parecen sacados de una novela de Le Guin.

Y en segundo lugar, el empleo del lenguaje que efectúa el autor. El estilo es rico y, sin embargo, muy fácil de leer. Los juegos de palabras y humoradas son continuos, e incluso se permite el lujo de “inventarse” un inglés fonético en el capítulo 73, de boca de uno de los personajes que se encuentran Denna y Kvothe. No es una novela humorística, pero hay golpes de humor y diálogos hilarantes, pero también frenéticos: los tribunales disciplinarios de la Universidad transcurren a una velocidad de vértigo, como una subasta en un mercado o un juicio en una serie de abogados.

Esta riqueza de lenguaje nos remite a dos grandes clásicos de la literatura fantástica, tal vez los mejores “escritores” del género: Fritz Leiber y Gene Wolfe.

La alusión a Gene Wolfe no es casual. La estructura de la serie Crónicas del Matarreyes parece similar a la de la serie emblemática de Wolfe: el Libro del Sol Nuevo. Si las andanzas del torturador Severian se prolongaban por espacio de seis novelas, cuya acción transcurría en un día cada una de ellas, la narración de esta serie sigue una unidad temporal similar: cada novela le está narrada al Cronista (y, por tanto, está transcrita por él) durante un solo día.


PUNTOS DÉBILES DE THE NAME OF THE WIND

The Name of the Wind peca de un exceso de extensión. Los pasajes de la estancia de Kvothe en la ciudad de Tarbean se hacen demasiado extensos, y tal vez no aporten gran cosa a la narración (salvo que los títulos posteriores de la serie lo desmientan), con lo que el ritmo se resiente. Otro tanto cabe decir del pasaje de la muerte del dragón, que ocurre en el tramo final de la novela y rompe el ritmo y conduce hacia un final apresurado.

El hecho de que se trate de un final abierto tampoco ayuda demasiado, ya que lo supedita todo a los siguientes títulos de la serie. Y aquí encontramos uno de los grandes defectos de la novela: la segunda parte ya va con retraso, por lo que la espera para verla traducida al castellano podría demorarse hasta bien entrado 2009.


PÚBLICO OBJETIVO DE THE NAME OF THE WIND

Aunque The Name of the Wind puede ser leída por un público juvenil, tal vez encuentre mejor acomodo entre el público adulto.

El público objetivo del libro son los lectores de Andrzej Sapkowski, George R. R. Martin, Gene Wolfe, Friz Leiber, Ursula K. Le Guin, David Gemmell o Scott Lynch. En resumen: los degustadores de una fantasía bien escrita, alejada de las franquicias pero al mismo tiempo anclada en la tradición del género. Es decir, los lectores de fantasía de calidad pero claramente perteneciente al género fantástico.

Para los lectores ajenos al género, el libro puede promocionarse como una novela de fantasía muy bien escrita, que contiene un tipo de magia “sin efectos especiales” y, por tanto, apta para el consumo de los lectores no demasiado habituados al género. Podría ser un buen libro para adentrarse en la fantasía heroica por parte de lectores ajenos al género pero con el paladar exquisito y que ya saben quién es Ursula K. Le Guin.

Sería muy interesante promocionar a Patrick Rothfuss como “el autor revelación” de la fantasía reciente. Sin tratarse de un fenómeno de masas, el libro ha funcionado muy bien entre la crítica y el público, y ésa es una baza muy favorable para la promoción del libro.


ADJETIVOS PARA DEFINIR LA NOVELA

Original, evocadora, poética, para paladares exquisitos, innovadora, pausada, el autor revelación de la fantasía moderna.


CALIDAD LITERARIA

8. Sin ser la mejor novela fantástica del año, sí es un libro muy completo y digno, de calidad y con momentos magníficos.


CALIDAD COMERCIAL

7. Aún habría que ver qué tal funcionan las continuaciones de la serie para hablar de un hito en la historia del género. De momento, puede funcionar como una buena primera novela, innovadora y con un protagonista inolvidable.


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miércoles, 26 de agosto de 2009

Momentos estelares de Facebook (23)

Juanma Santiago… llevaba demasiado tiempo sin escribir una carta de las de toda la vida: acaba de marcar una dirección en un correo electrónico, le ha dado a "Copiar" con el botón derecho del ratón, y sólo entonces se ha dado cuenta de que no podía exportarla a... ¡un sobre de papel! Internet me está atontando.

15 de julio a las 16:00

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martes, 25 de agosto de 2009

Momentos estelares de Facebook (22)

Juanma Santiago… tenía la mesa llena de calderilla, y se ha deshecho de ella como sigue: todas las monedas de 5 y 10 céntimos, para comprar agua (1,99 €); con el céntimo sobrante y todas las monedas de 2 céntimos, una mini baguette de pan (0,55 €), y con las monedas de euro, una T-10 (7,70 €). Parece una parábola, o el primer capítulo de un libro de economía, pero es un sucedido.

09 de julio a las 18:39

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lunes, 24 de agosto de 2009

Momentos estelares de Facebook (21)

Juanma Santiago… se impacientaba esperando taxi (¡media hora para que pase un taxi libre en la calle de Sants!) y ha estado a punto de parar un coche de autoescuela.

09 de julio a las 10:24

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viernes, 21 de agosto de 2009

Momentos estelares de Facebook (20)


Juanma Santiago… viene contento de La Casa del Xinès. Ese buey de mar picante...

01 de junio a las 17:28



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jueves, 20 de agosto de 2009

Los jueves, informe de lectura: Los ojos de un rey, de Catherine Banner


Cada vez estoy más enamorado de la literatura juvenil fantástica. De hecho, una de las pocas actividades que, hoy por hoy, me proporcionarían la motivación que me falta en cuanto a actividades friquis se refiere sería algo relacionado con el juvenil fantástico. Ni con el juvenil a secas ni con la literatura fantástica en general, sino con la confluencia de ambas vertientes; admito colaboradores e ideas. Encuentro que la literatura juvenil está proporcionando algunos de los títulos más interesantes del género, y no sólo no nos damos cuenta de ello sino que los arrinconamos valiéndonos de los mismos prejuicios que la literatura general ha gastado siempre con la literatura fantástica. Algo realmente curioso, teniendo en cuenta que de los, pongamos por caso, diez libros fantásticos más leídos del año en España (o en cualquier otro lugar), es probable que al menos siete u ocho sean de literatura juvenil. En fin, allá nosotros con nuestro espléndido aislamiento y con nuestro elitismo.
A lo que iba. El caso es que hay títulos de literatura juvenil más que recomendables para un lector adulto, y Los ojos de un rey tal vez sea uno de ellos; de hecho, aparecerá en un sello de literatura fantástica adulta que, por cierto, este año ya ha editado otra magnífica novela juvenil (Poderes, de Ursula K. Le guin) y a la vuelta del verano editará otra novela juvenil que promete ser igualmente magnífica (Lavinia, también de Ursula K. Le Guin).
Catherine Banner escribió Los ojos de un rey con catorce años, y eso se volvió en su contra a la hora de elaborar el informe: nadie nos asegura que las continuaciones vayan a estar a la altura, y el mero hecho de la edad puede ser muy lucido de cara a reseñas y apariciones en prensa, pero no es lo que se dice un argumento de venta especialmente convincente. Así pues, Círculo desestimó su publicación (podría haberlo hecho como primicia), y al final aparecerá en Minotauro, este mes de septiembre. Espero que no repitan los errores de la promoción de otro "autor joven", Anselm Audley.
Suprimo los últimos párrafos del informe, para no haceros el espóiler completo. Se trata de que leáis el libro.
En todo caso, se trata de un libro interesante.

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INFORME DE LECTURA

Autor del informe: Juan Manuel Santiago

Título del libro: The Eyes of a King

Autor del libro: Catherine Banner

Random House, junio de 2008

Lengua: inglesa

367 págs.


IMPRESIÓN GENERAL

Para bien y para mal, The Eyes of a King no se puede juzgar sin tener en cuenta que la autora empezó a escribir esta novela con catorce años, y que cuando tenga veinte años ya habrá aparecido toda la trilogía de Malonia, que comienza con la obra que nos ocupa. (Las siguientes dos partes están anunciadas para el verano de 2009 y el verano de 2010, respectivamente.)

Para bien, porque The Eyes of a King es una obra muy madura, bien desarrollada y con unos retratos de personajes muy sólidos. Parece impropia de alguien de su edad, máxime si se compara con las carencias literarias de otras obras “de autor adolescente” que prácticamente se han convertido en un subgénero de la literatura fantástica: la trilogía Eragon, de Christopher Paolini, o la serie Aquasilva, de Anselm Audley.

Para mal, porque el dato de la edad de la autora puede ser un magnífico reclamo para vender la obra (y, sin duda, lo es), pero si se sobreexplota podría generar una situación injusta que a la larga se convirtiera en un lastre, tanto para la obra futura de la autora como para la vida comercial del libro: es una buena novela, y la edad de la autora debería ser un detalle meramente anecdótico. Autoras magníficas como Susan Hinton (Rebeldes, La ley de la calle) no consiguieron escapar a este lastre.

Por lo demás, resulta difícil calificar The Eyes of the King como una novela abiertamente juvenil, a no ser por el detalle de que los puntos de vista son los de cuatro adolescentes y un niño. Esta circunstancia es determinante para posicionar la novela como un producto juvenil, pero el tratamiento que Catherine Banner le confiere a aspectos como las relaciones sexuales (María es una madre soltera de quince años, temática poco frecuente en la literatura juvenil), la enfermedad (el retrato del sufrimiento de Stirling se basa en la esclerosis múltiple que padece la hermana de la autora), la política (una de las líneas temáticas transcurre en una dictadura totalitaria cuyos métodos opresivos y manipuladores están bastante bien explicados) y la religión (la relación de dependencia y fervor de la abuela de Leo con respecto al padre Dunstan va más allá de lo razonable, y se basa en modelos fácilmente reconociles) es completamente adulto. Más que como una novela propiamente juvenil, The Eyes of the King entra en la categoría de young adult fiction, destinada al segmento de edad más elevado de la literatura juvenil, y la promoción debería transimitir el mensaje de que esta novela también puede ser disfrutada por el público aficionado a la literatura fantástica.

Como buena autora británica de novela juvenil, Catherine Banner ha tenido que soportar las inevitables comparaciones con la serie La materia oscura, de Philip Pullman. Como reclamo comercial para dar a conocer la serie no es una estrategia incorrecta (las similitudes con la serie son evidentes), pero no convendría abusar de ella. De todos modos, es de agradecer que se haya efectuado la comparación más razonable (con La materia oscura) en lugar de la más comercial (con Harry Potter, serie a la que ya no se parece tanto). De una manera más genérica, se puede afirmar que The Eyes of the King es deudora de la excelente tradición de novela fantástica juvenil británica. Por temática y por tratamiento, es una novela muy “británica”, pero habla de asuntos universales. Por este motivo, puede ser leída, entendida y disfrutada por cualquier tipo de público.

No obstante lo dicho, hay momentos en que The Eyes of the King se hace muy lenta, e incluso pesada. A la autora le cuesta centrar la trama y la estructura dista de ser perfecta. Es de esperar que las próximas dos novelas sean más satisfactorias en este aspecto. Pese a ello, la impresión general es positiva. Nos hallamos ante el inicio de una trilogía muy prometedora, y The Eyes of the King es un buen principio.


RESUMEN DE LA OBRA

The Eyes of the King consta de tres líneas narrativas, que en el manuscrito se resuelven con diferentes tipos de letra, y que habría que plantearse cómo se resolverán en la versión ya editada de la obra.

La primera está narrada en segunda persona por Leonard North (Leo) cinco años después de que hayan transcurrido los hechos que relata en la novela. Son incisos breves, de apenas una página, en los que contextualiza lo que va a suceder a continuación. Es el punto de vista del narrador omnisciente, puesto que está narrando desde el futuro unos hechos relatados a alguien que, literalmente, le ha pedido que le cuente todo desde el principio. ¿A quién se lo está narrando? Ya lo veremos.

La segunda línea narrativa está contada por Leo en primera persona, transcurre en el reino de Malonia (convertido en una dictadura por el usurpador Lucien, que ha depuesto a la monarquía legítima) y comienza un día de mayo, con Leo caminando de vuelta a casa. Está nevando, lo cual es un hecho infrecuente en esa época del año. Encuentra un libro que tiene las páginas en blanco. Para su sorpresa, las páginas van llenándose de palabras, que aparecen de la nada, como por arte de magia.

La tercera línea narrativa es el libro que se va materializando ante los ojos de Leo. Está narrado en tercera persona, y la acción transcurre en Inglaterra. Poco a poco nos vamos dando cuenta de que los personajes de este libro dentro del libro son los pretendientes al trono de Malonia, que se han exiliado a un mundo paralelo, que es el nuestro, el de los lectores. En The Eyes of the King, el mundo fantástico es nuestra Inglaterra, mientras que el mundo real es Malonia.

En el mundo de Leo, Lucien Kalitz derrocó al rey Cassius II, implantó una dictadura militar con él como nuevo rey, ayudado por los crueles Talitha y Ahira, y cambió el nombre de la capital del reino a Kalitzstad. Pese a tratarse de un mundo de fantasía, en el que descubriremos que existe la magia, la tecnología y la ambientación recuerdan vagamente a las de la Inglaterra de la Segunda Guerra Mundial. Hay radio, armas de fuego, propaganda de guerra y prensa escrita. Leo tiene quince años, pero asiste a una escuela militar, donde sufre el escarnio y los malos tratos continuos del sargento Markey, que sabe que el padre de Leo, Harold North, desaparecido hace siete años, es el autor de un libro promonárquico que está prohibido, El reino dorado, del que Leo conserva un ejemplar: ello podría suponerle tres meses de cárcel. Malonia está sumida en una guerra frente a un enemigo difuso, y al parecer está perdiendo. En las fronteras de Alcryan, los soldados están contrayendo una enfermedad, la Fiebre Silenciosa, de la que apenas se sabe nada, excepto que puede ser mortal.

Leo vive con su abuela, una mujer que está a punto de entrar en la tercera edad y no puede vivir sin los consejos de su párroco, el padre Dunstan, y con su hermano menor, Stirling, que tiene ocho años y también asiste a la misma escuela militar que Leo.

Para completar el panorama, Leo se enamora de una vecina, la joven María, que tiene quince años, igual que él, pero es la madre soltera del pequeño Anselm, un bebé de apenas unos meses.

Por otra parte, en el mundo que describe el libro que ha encontrado Leo, y cuya acción transcurre en Inglaterra, tenemos a Anna, una adolescente enamorada del ballet clásico, disciplina a la que ha consagrado la vida. Anna ha heredado de su abuela un collar con la figura de un águila plateada, que será fundamental para la trama de la novela.

Otro de los personajes de la trama inglesa es Ryan, el heredero del trono de Malonia (que hubiera reinado como Cassius III), un adolescente de la misma edad que Leo. Ryan habla con un anciano en los capítulos del libro descubierto por Leo; resulta ser Aldebarán, un mago mítico. Poco a poco descubrimos que la familia real se ha exiliado a otro mundo, en nuestra Inglaterra, y que Aldebarán ha lanzado una profecía que marcará el resto de la novela (y, suponemos, la trilogía), y que asegura que el rey exiliado volverá. Pero Ryan está enamorado de Anna, y quiere quedarse en Inglaterra.

Mientras tanto, el acoso al que el sargento Markey somete a Leo da sus frutos, y éste enferma de gravedad. Mientras permanece en su casa, entabla amistad con María, la vecina adolescente y madre soltera. Ello lo inmuniza contra la Fiebre Silenciosa, que termina contrayendo su hermano pequeño Stirling. La parte central de la novela narra el drama de la enfermedad de Stirling, que muere a causa de la Fiebre Silenciosa. Son unos capítulos duros (la hermana de la autora padece una enfermedad crónica incurable) que tal vez le hagan perder el ritmo a la novela, pero son los mejores pasajes del libro.

Poco a poco, Leo comienza a ser consciente de los lazos que lo unen a él y a su familia con los personajes del libro que está leyendo, la familia real exiliada en Inglaterra. Asimismo, Leo comprenderá los lazos que unen Malonia con Inglaterra, y cómo en cierto modo la primera es un reflejo de la primera; sólo así se explican detalles como la existencia de iglesias cristianas en Malonia (detalle que la autora resuelve con lógica y elegancia), que, por cierto, actúan como puertas entre ambos mundos.

La fase terminal de la enfermedad de Stirling, así como una experiencia entre mística y mágica tras la muerte de su hermano, sumen a Leo en una actitud rebelde. Es alistado como “voluntario” para participar en el frente de Alcryan, en tareas de retaguardia. Harto de todo, dispara contra un superior. Para evitar ir a la cárcel, Leo deserta. Guiado por una voz, regresa al hogar: a pesar de que ha perdido el libro, sigue soñando y oyendo la narración de los sucesos protagonizados por Ryan, Anna y Aldebarán en Inglaterra. Una vez en casa, el padre Dunstan le comunica que su abuela está enferma de gravedad y va a ser recluida en un centro de detención para Inaceptables.

Mientras tanto, Ryan y Anna continúan su relación. Aldebarán considera una pérdida de tiempo que Ryan lea a Shakespeare, porque no pertenece a su mundo, y no le servirá de nada cuando regrese. Cada vez está más claro que el collar de Anna guarda una relación muy estrecha con la profecía de Aldebarán, y que la expone a las malas artes de Talitha, el lugarteniente de Lucien.

En Malonia hay rumores de levantamiento popular; de hecho, el reclutamiento de jóvenes como Leo obedece a un intento de apartarlos de Kalitzstad para que no se rebelen. Y Aldebarán, pese a estar en Inglaterra, recibe noticias puntuales de los movimientos que se producen en Malonia para derrocar a Lucien.

[...]

PUNTOS FUERTES DE THE EYES OF A KING

The Eyes of a King es una novela interesante y, a pesar de formar parte de una trilogía, se puede leer de manera independiente, pues es relativamente autoconclusiva. Aunque deja algunos cabos sueltos, la acción se cierra.

Está bien escrita. El retrato de personajes es satisfactorio, al menos el de los personajes adolescentes. Los personajes adultos están más desdibujados.

La ambientación de la trama desarrollada en Malonia está muy lograda. El retrato de una sociedad sometida a una dictadura militar, en la que la censura y la manipulación informativa está a la orden del día, consigue conmover al lector. El retrato de las arbitrariedades del sargento Markey alcanza momentos muy desagradables, aunque más tarde el personaje se redime. La autora se atreve a plantear una novela con un alto componente político y una crítica social muy meritorias para tratarse de una adolescente.

Asimismo, es destacable la valentía de Catherine Banner al hacer aparecer como protagonista a una madre soltera de quince años. El tratamiento que se le da a la enfermedad de Stirling, duro pero no lacrimógeno, es el punto fuerte de la novela. Banner no rehúye tratar de asuntos delicados, y lo hace con crudeza. .

La autora es un buen argumento de venta del libro, dada su edad. Como he dicho más arriba, no sería conveniente sobreexplotar este argumento, pero es indudable que ello podría resultar beneficioso en términos comerciales.


PUNTOS DÉBILES DE THE EYES OF A KING

The Eyes of a King peca de una estructura bastante caótica. Parece que la autora, pese a que tiene clarísimo el desarrollo que le dará al argumento, no sabe ensamblarlo bien. De este modo, la trama “inglesa” de Ryan y Anna se superpone a la enfermedad de Stirling, en vez de complementarla. Los diálogos son a veces puras divagaciones que no aportan nada a la trama. La segunda mitad de novela es más lenta que la primera, y se acelera demasiado hacia el final. Algunos personajes importantes desaparecen durante docenas de página y cuando regresan no parecen aportar gran cosa. No obstante, la impresión general que deja la novela es positiva, pero hay momentos en que resulta de lectura tediosa, más que lenta. Sería de desear que Banner puliese estos defectos en las siguientes dos novelas de la trilogía; en esta, parece que quiere contar todo lo que se le ocurre.

Al ser la primera novela de una trilogía, la trama aún no está cerrada; al no haberse publicado aún las dos siguientes novelas, la vida comercial de The Eyes of a King puede congelarse hasta que haya aparecido la segunda parte.


PÚBLICO OBJETIVO DE THE EYES OF A KING

Aunque The Eyes of a King está destinada al público juvenil, también puede ser leída y disfrutada por el público adulto.

El lector tipo de la novela es un aficionado al género fantástico, adolescente o joven, tanto masculino como femenino, amante de la literatura juvenil procedente de Gran Bretaña (Philip Pullman, por ejemplo), preocupado por asuntos sociales y con cierta conciencia política.


VALORACIÓN LITERARIA

7.

Pese a que está muy bien escrita, la estructura de la novela adolece de cierta dispersión y lentitud.


VALORACIÓN COMERCIAL

8.

Además del indudable reclamo que supondrá la edad de la autora, The Eyes of the King está dirigida a un público tanto adolescente como joven, y la pueden disfrutar los aficionados a la novela juvenil y los de la literatura fantástica. Es un público lo suficientemente amplio como para que la publicación de la novela esté exenta de riesgo comercial.


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miércoles, 19 de agosto de 2009

Momentos estelares de Facebook (19)

Juanma Santiago… descubre, gracias a Spotify, que no es que se le haya agotado la paciencia para escuchar discos enteros, sino que apenas hay una decena de discos de este año que se puedan escuchar de principio a fin sin cagarse en su mediocridad: Animal Collective, The Horrors, Sonic Youth, Antony & The Johnsons, Dinosaur, Jr., Mando Diao, Phoenix, Camera Obscura, M. Ward, Wilco y... ¿alguno más? Creo que no. Porfa, se admiten sugerencias.

18 de junio a las 17:46













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martes, 18 de agosto de 2009

Momentos estelares de Facebook (18)

Juanma Santiago… iba esta tarde por la calle, pasó delante de un Fotoprix y dos curritos que estaban fumándose un piti en la puerta le han preguntado si sabía quién es Bruce Springsteen.

-¡Pues claro! -he dicho-. El que esas pedorras no lo conozcan eno quiere decir que no sea famosa.

El más joven ha respondido:

-Es que yo no lo conocía. Pero me suena Michael Jackson.

Algo es algo.

10 de junio a las 22:18


(Todo esto viene a cuento de las lamentables carencias musicales de varios triunfitos, que ni siquiera sabían quién era "Blues Springfield". La dirección del programa los "castigó" y les hizo cantar una canción del Boss, pero, como se verá a continuación, fue peor el remedio que la enfermedad. En el fondo cuelgo esto aquí porque hoy debe de ser el día del año con menos visitantes en este blog.)





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lunes, 17 de agosto de 2009

Momentos estelares de Facebook (17)

Juanma Santiago… tiene unos peluqueros marcadamente ochenteros: es la tercera vez seguida que va a cortarse el pelo y está sonando The Tide Is High, de Blondie.

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viernes, 14 de agosto de 2009

Momentos estelares de Facebook (16)

Juanma Santiago… está descubriendo Spotify, y no tiene palabras.


09 de febrero a las 10:01


(La cosas es así de simple: Spotify ha cambiado mis hábitos musicales, me ha redimido de la piratería, me ha permitido ponerme al día en música actual, completar discografías que tenía pendientes, y me permite trabajar con música de fondo.)

Hagamos un experimento: pongámosle música a esta entrada antigua del blog. Faltan algunas canciones (Spotify tiene grandes lagunas en cuanto a música española, pero también faltan discografías de grupos como Mercury Rev.) Tratad de leerla mientras ponéis la siguiente lista de reproducción. Pornografía Emocional, ahora sí, es un blog audiovisual. Como no controlo mucho del tema, no sé cuál de estos dos enlaces funcionará: tal vez este, o tal vez este otro.

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jueves, 13 de agosto de 2009

Los jueves, informe de lectura: Los secretos de Norah, de Norah Shariff


En algunas ocasiones recibes el encargo de informar un libro aún inédito en castellano, con la finalidad de publicarlo como primicia o en exclusiva. Círculo puede publicarlo al mismo tiempo que la editorial que lo había contratado (primicia), o es posible que sólo lo edite Círculo (exclusiva). Son dos fórmulas que se apartan un tanto de la dinámica habitual de la editorial de publicar libros unos meses después de la aparición de los mismos en castellano. Y, además, son dos fórmulas que les dan un valor añadido.
Este libro jugaba con esos elementos. Además, era la continuación de un título que había funcionado muy bien en Círculo, El velo del miedo, y hablaba de una temática muy delicada. Había que explicar con claridad las estrategias de márketing del libro, incidir en que es una crítica de los malos tratos, y no un panfleto antiárabe. En suma, era un título delicado. Con el inconveniente añadido de que el original estaba escrito en francés, y yo contaba con una traducción al inglés. Es decir, iba a perderme detalles.
Pese a que el libro es simplemente bueno y no entusiasma, su lectura es dura, intensa e interesante. Y, por todos estos motivos, se publicó. Si queréis leerlo, no lo dudéis: es una buena lectura, aunque en absoluto divertida.

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INFORME DE LECTURA

Juan Manuel Santiago

Autor: Norah Shariff

Título: Norah’s Secrets

Editorial: Les Éditions JCL

Páginas: 300

Fecha de edición: 2007

Lengua: Inglés, traducción del original francés


IMPRESIÓN GENERAL

Es un libro de testimonios complementario de El velo del miedo, de Samia Shariff, la madre de la autora de Norah’s Secrets. De hecho, habría que darle el mismo tratamiento comercial y el mismo posicionamiento que a la obra ya mencionada, puesto que el lector potencial es el mismo.

La autora sabe transmitir sus estremecedoras experiencias de una manera muy viva y sugerente, con un lenguaje directo y sencillo, sin apenas alardes estilísticos, pero con un estilo muy bien trabado. Es un libro bien escrito, sin alharacas, sin excesos, y, mucho más importante si tenemos en cuenta los asuntos que aborda, carente de explicaciones reduccionistas o maniqueas. Shariff resuelve con elegancia los conflictos que podrían crear asuntos tales como la violencia de género, los abusos infantiles, el fundamentalismo islámico, el concepto de familia en los ambientes musulmanes más radicales de Argelia, los derechos humanos, la xenofobia subyacente en la sociedad francesa, las trabas para obtener el estatus de refugiado político… La perspectiva de Shariff es lo suficientemente objetiva y ecuánime como para no restarle ni un ápice de autenticidad a su denuncia social. En otras manos, hubiera podido degenerar en un auténtico panfleto, y resulta de agradecer la ecuanimidad que muestra Norah Shariff, víctima hasta extremos dolorosísimos de todos los males que denuncia en el libro.


RESUMEN

La obra se abre con una reflexión de Norah Shariff acerca del miedo a ser perseguida y escrutada hasta el menor detalle, reflexión que se interrumpe por un monólogo interior en el que se recuerda a sí misma que ya no tiene por qué temer, pues vive como refugiada en el estado canadiense de Québec. A continuación, se nos recuerda que su madre, Samia, es la autora de El velo del miedo, un libro en el que relataba sus tristes vivencias en Francia y Argelia, y que apareció publicado en Canadá el Día Internacional de la Mujer Trabajadora de 2006, un año antes que Norah’s Secrets. Norah considera un deber moral la escritura de sus memorias, y para ello se remonta varias décadas en el pasado, a los años previos a su nacimiento.

Norah recuerda que sus abuelos maternos, los Shariff, eran argelinos que habían emigrado a París debido a los problemas políticos que atravesó el país inmediatamente después de su independencia. Su madre nació en Francia. Durante aquellos años, la familia prosperó y pudo regresar a Argelia, para educar a sus hijos según la tradición musulmana. Cuando cumplió dieciséis años, Samia fue entregada en matrimonio a uno de los empleados del negocio de su padre. Sólo se vieron una vez antes del matrimonio. Como regalo de bodas, sus padres (los abuelos de Norah) les regalaron una casa situada en las afueras de París. A los diecisiete años, Samia dio a luz un varón, Amir. La madre de Samia se lo arrebata, en connivencia con el padre del recién nacido, alegando que era demasiado joven para educarlo; así pues, se llevan a su primogénito a Argelia.

Norah nace al año siguiente, en 1980. Al ser una chica, sus abuelos le permiten a Samia quedarse con ella, pues la abuela no tenía el menor interés en criar a una hembra.

A continuación, Norah narra su infancia en la casa de las afueras de París. La casa era un lugar acogedor, grande, con un jardín enorme a cuyos árboles ella se podía encaramar para jugar, como en una película de Walt Disney. De vez en cuando visitaba a sus abuelos y su hermano Amir en la lujosa casa que tenían en Argel. No se ven mucho, pero Norah desarrolla un gran afecto hacia su hermano, lleno de sentimientos fraternales y protectores, pese a ser la hermana menor.

Después de narrarnos los aspectos más idílicos de su infancia, Norah empieza a introducir elementos tenebrosos en el relato de su vida. Su abuelo la desprecia; Norah enumera los calificativos humillantes que le dedica, por el hecho de ser una niña. La abuela se las arregla para que el matrimonio discuta; Norah recuerda grandes discusiones entre Samia y su marido, por culpa de las intromisiones de su abuela.

Con todo, lo peor está por llegar. Desde los seis años, Norah sufre los abusos de su padre. En un primer momento, verbales; más tarde, tocamientos; cuando crece, violaciones. Norah no se lo cuenta a nadie hasta muchos años después, debido al cúmulo de sentimientos que experimenta: culpa, rabia, impotencia. Entre sus reflexiones más escalofriantes, Norah declara que no es natural que una niña de seis años piense en el suicidio. Norah se culpa por las agresiones que recibe su madre, y más adelante reflexiona acerca de un hecho muy curioso: cuando su padre se propasa con ella, parece respetar a su madre. En uno de los lances en los que el padre abusa de la madre, ésta queda embarazada de Melissa, la hermana menor de Norah.

Así pues, Norah crece inmersa en un constante sentimiento de culpa, anulada como persona, consciente de lo inútil que sería intentar denunciar la situación. Empieza a incubar sentimientos de odio hacia su padre, cuya muerte desea. Las pesadillas la acosan. Es el germen de la futura adolescente conflictiva que será, que se vuelca en su hermana pequeña y en su madre.

Para salvaguardar su integridad mental (y, en ocasiones, física), Norah vive en su mundo interior, escribiendo poesías tétricas, y se pasa todo el día deambulando por las calles de su barrio, paseando con sus amigos y buscando figuras paternas en los comerciantes del París mestizo de los años ochenta. También desarrolla aptitudes por el deporte.

Las vacaciones en Argelia son una especie de tregua para Norah, porque puede ver a su hermano Amir y porque su padre refrena sus impulsos violentos, hacia ella y hacia su madre.

A la vuelta a París, el padre de Norah la viola hasta tres veces. Ella tiene nueve años. Desde ese momento, deja de considerarlo su padre: para ella, no es más que un monstruo. El distanciamiento entre ellos es cada vez más evidente. Con diez años, mientras Amir está en París durante una celebración familiar, el padre se presenta en la casa borracho, y pierde el conocimiento. Norah le plantea a su madre la necesidad de divorciarse de su padre.

Con once años, Norah empieza a desarrollarse como mujer, y sigue siendo acosada por su padre. Las violaciones son cada vez más violentas.

Cuando cumple trece años, Norah abandona París rumbo a Argelia. Su padre quiere instalarse allí por cuestiones económicas relacionadas con su trabajo. Norah ha oído rumores acerca de la situación del país, cada vez más inestable, pero no les da importancia. Le comenta a su madre, emocionada, lo bonitos que deben de ser los fuegos artificiales que están oyendo a su llegada a Argel; su madre le responde que son bombas y tiroteos.

Hay más señales pesimistas. Sus abuelos le ordenan que se cambie de indumentaria, que abandone la ropa occidental. Tiene que escolarizarse, y no sabe árabe. Su abuelo aparece descrito como un fundamentalista islámico, que invoca a Dios cada vez que habla. Norah siente extrañeza por la nueva sociedad en la que vive, con la que no se identifica y que la hace tomar conciencia social. Más tarde dirá que se sentía musulmana en Francia y francesa en Argelia, lo cual nos da una idea de su desubicación.

Con catorce años, Norah experimenta los primeros síntomas de rebeldía juvenil, al tiempo que se incrementa la violencia de su padre hacia su madre. Fuera del ambiente permisivo de Francia, considera a Samia como una posesión. Ya no hay ley que la proteja: ya tiene derecho sobre la vida y la muerte de su madre. Parece un signo de los tiempos cada vez más violentos que sacuden Argel. El fantasma de la guerra civil es omnipresente. Todos los días hay algún acto terrorista, o Norah oye de alguna nueva barbaridad perpetrada contra la población civil, especialmente las mujeres, algunas de las cuales son raptadas, llevadas a las montañas y violadas hasta la muerte. Norah está cada vez más paranoica, y llega a mover contactos con algunos amigos poco recomendables para matar a su padre; planes que no llegan a plasmarse, porque sus amigos sólo le ofrecen asustarlo, lo cual resultaría contraproducente. Definitivamente, Norah está sola.

La situación llega al límite en una ocasión en la que Norah interrumpe una paliza de su padre a su madre. Lo increpa, y su padre repudia a Samia tres veces, lo cual, según la ley islámica, equivale a un divorcio. Ahora bien, el padre exige una contrapartida: los abuelos de Norah tendrán que devolverle la dote. Esto equivale a un ultraje a la familia de Samia, equiparable a un adulterio, lo cual no hace sino aislar más a Samia y Norah: al no estar casados, Norah es una bastarda, y Samia, una libertina. Librarse de su padre será una tarea cada vez más difícil, toda vez que los abuelos de Norah han tomado partido claramente por su padre.

Cuando Norah creía que ya nada podría ir peor, y la presión social se hace insoportable, los padres de Samia secuestran a la familia durante unas semanas. Las tienen encerradas en la casa de los abuelos, le dicen a todo el mundo que han abandonado el país, y las someten a vejaciones y torturas psicológicas. Las mujeres tienen que hacer acopio de solidaridad y de mil y una triquiñuelas para no volverse locas, y finalmente consiguen huir aprovechando un momento en el que la abuela está sola en la casa. Toda la familia ha sido cómplice del secuestro, por lo cual están más solas que nunca. La salida a la luz, lejos de acercarlas a la justicia, empeora su situación, debido a la presión social que sufren.

La adolescencia es, pues, una mala época para Norah. Consume drogas, sale con gente poco recomendable, plasma su rebeldía tocando en un grupo de rock duro y procura estar lo más lejos posible de su entorno familiar. Sólo más tarde es consciente de que con ello no ha hecho más que dificultarle las cosas a su madre, y se siente avergonzada por todo ello. Finalmente, gracias a los oficios de una abogada concienciada, su madre consigue el divorcio y se puede casar con un militar. Samia tiene tres hijos más.

Por su parte, Norah se rehabilita después de un suceso luctuoso. Una mañana, mientras falta a clase por enésima vez, estalla una bomba cerca de ella. Se encara con su madre, y recapacita. Busca trabajo en un hotel, pero tiene que dejarlo después de otro incidente desagradable: está a punto de ser raptada por un integrista mientras espera al autocar de la ruta hacia el hotel. Norah insiste en abandonar Argelia y regresar a París.

Finalmente, su madre accede, y la familia al completo (excepto el segundo marido de Samia) regresa a París. Allí las cosas no salen como esperaban: no encuentran trabajo, y no pueden conseguir el estatus de refugiadas políticas, ya que son ciudadanas francesas. Viven de la beneficencia pública. Cuando las cosas llegan a un punto de casi no retorno, después de que Samia esté a punto de morir por una negligencia médica y Norah consiga que su abuela se avergüence por su actitud, un amigo les habla de Canadá. Mediante unos pasaportes falsos, consiguen llegar a Canadá, al estado de Québec, y una vez allí comienzan un litigio para obtener el estatus de refugiados políticos. Tras muchos pleitos, agravados por la situación internacional (los atentados del 11-S), lo consiguen, y por fin Norah y su familia pueden respirar tranquilos, con su nueva vida alejada del horror y la barbarie que les ha tocado vivir.


ASPECTOS POSITIVOS

El estilo es muy fácil de leer. Norah escribe bien, sabe transmitir el horror de lo que ha vivido y sabe acerca de lo que escribe.

Como ya hemos dicho, Norah consigue que una obra de denuncia no se convierta en un panfleto, lo cual tiene un mérito enorme, dada la cantidad de asuntos delicados que trata.

El público objetivo de la obra es muy amplio: lectores de autobiografías y testimonios, público femenino reivindicativo, amantes del mundo árabe con un toque de conciencia social, defensores de los derechos humanos, estudiantes y profesionales de la Sociología, la Filología árabe e Historia del mundo contemporáneo… El alcance de la denuncia de Norah es casi universal, y por ello es una obra fácil de vender.


ASPECTOS NEGATIVOS

Aunque la obra puede leerse de manera independiente, y tiene valor por sí misma, resultaría mucho más comprensible si se ha leído El velo del miedo, el testimonio de Samia, la madre de Norah. Juntas forman un díptico que ayuda a comprender mejor la historia. Se podría plantear una reedición conjunta, o bien una oferta con los stocks de la primera (a modo de oferta para socios veteranos, por ejemplo). De otro modo, la edición de Norah’s Secrets por sí sola podría quedar coja.

La obra es un reto para los encargados de la promoción, pues se corre el riesgo de que se pierda la ocasión de presentarla como una denuncia contra los abusos sexuales y se incida más en los componentes “raciales” de la historia. Habría que hilar muy fino en los textos de contracubierta, solapas y revista, pues, como digo, podría dar lugar a malinterpretaciones o a que, de manera involuntaria, se incurriera en xenofobia o antiislamismo.

Aunque, como se ha dicho, Norah salva con elegancia exquisita la difusa frontera entre la denuncia y el panfleto, hay alguna que otra inexactitud y licencia poética (como los discursos exaltados del padre al repudiar a la familia) que parecen ciertamente forzados, e incluso exagerados.


DEFINICIÓN DE LA OBRA CON UNO O MÁS ADJETIVOS

Atrevida, inspiracional, denuncia, valiente, conmovedora, desgarrada, un testimonio estremecedor, un libro necesario.


VALOR LITERARIO

6,5

Es una obra muy fácil de leer, escrita con un estilo muy fluido. Sin grandes alardes, Norah Shariff escribe una obra directa, que transmite perfectamente un mensaje de tolerancia y de denuncia contra la intolerancia. Sus descripciones rara vez se recrean en detalles morbosos, lo cual puede hacerle perder brillantez: en ocasiones, está narrada con un estilo demasiado plano. No obstante lo cual, es una obra digna.


VALOR COMERCIAL

7,5

Se corre el riesgo de que algunos potenciales lectores pierdan detalles si no conocen El velo del miedo, pero Norah’s Secrets puede funcionar de manera independiente, y para ello tiene un público muy bien definido: femenino, de clase media o media-alta, urbano, con conciencia social, sensibilizado con la temática femenina y en especial con la de la mujer en el Islam, suficientemente ecuánime como para no leer entre líneas un discurso xenófobo sino lo que Norah’s Secret es de verdad (una denuncia contra la violencia de género y los integrismos).


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