viernes, 2 de junio de 2006

Simetría bilateral tope gore

¿Clive Barker? Un moña.
Ayer di el primer paso hacia la conversión de Juanma en cíborg: la extracción de los dos molares que hay que sustituir por los implantes de titanio.
Voy a la clínica con Cristina, después de regalarnos un almuerzo de primera en una taberna libanesa que acaban de abrir en el barrio. (Meshwar Kafrun, calle Riego núm. 36. De nada.) No estamos ni diez minutos en la sala de espera y me llaman.
El cirujano tendrá más o menos mi edad y está todo el rato tirándole los tejos a las ayudantes y personal femenino de la clínica. Si tuviera gafas, bigote pintado y un puro habano entre los dedos, sería Groucho Marx.
Me quito las gafas (momento culminante de indefensión) y prácticamente empezamos.
Mientras me inyecta la anestesia se pone a cantar:
-Como una ola tu amor llegó a mi vida.
Como una ola de fuego y de caricias.
Y la ayudante, una chica como de veintipoquísimos años que llevaba mucho cachondeíto encima, lo secundaba:
-De espuma blanca y rumor de caracolas,
como una ola.
(Nótese el homenaje implícito, y sin sacar el tema ni escribir una anotación ad hoc.)
-¿Y las radiografías? -me pregunta.
-¿Qué radiografías? -contraataco.
-Así que no le habéis hecho ninguna radiografía. Da igual. A esto se le llama simetría bilateral: hay que extraerte la 36 y la 46.
-Mmmmm mmmm mmmmm -digo, a lo Kenny. Parece que la anestesia está surtiendo efecto.
-¿Qué?
-Gue digo gue lad dod buedad diembde ze be han gaído a la ved. Pdimedo hubo gue haced empadted, ze me gayedon a la ved y hubo gue haced oddoz embadtez y duego daz doz endodonciaz me laz hiciedon a la ved.
-Pues eso: simetría bilateral.
Y sigue manos a la obra.
-Quiéreme o no me quieras, pero que parezca que me quieres -continúa tirándole los tejos a la ayudante. Luego se dirige a mí-: Con esto es lo mismo. Abre la boca todo lo que puedas.
Y me empieza a extraer la muela derecha. Que sale relativamente bien. Me la enseña. Veo una cosita embadurnada de sangre. Para el caso, podría ser una bala o la sorpresa de un roscón de Reyes cubierta de mermelada de frambuesa.
-Estoy haciendo mucha fuerza, ¿verdad? Tienes que notar la presión.
-¡Nggggg! -respondo, como si fuera una imitación especialmente inspirada del blog de Chewaca.
-De acuerdo... Aquí viene Torrente, el brazo fuerte de la odontología.
Comienza con la segunda muela.
-Está dando bastantes problemas. Luz, más luz. Que ya que no me haces caso, por lo menos me des luz.
Sigo mirando a un punto inconcreto, más allá del foco y de las caras del cirujano y la ayudante.
-Notarás que te presiono mucho, ¿no?
Pongo mirada de gatito desasistido, como dando a entender que sí. Pero ni un puto quejido, oye.
-Miiiira, allá va una raíz.
Y, en efecto, una raíz de la muela sale de la boca pegando un bote y casi me acierta en el ojo.
-Bien, bien.
Y se pone a cantar:
-Lo estás hasiendo muy bien, muuuuy bien.
Y la ayudante, que lo secunda:
-Lo estás hasiendo muy bien, muy bien, muy bien... ¿Esto de quién era? ¿De Miguel Bosé?
-Ee-een Aa-aa -digo, automáticamente.
-¿Qué?
-Gue la gandión ez de Zemen Ab.
-¡Muuuy bieeen! ¡Eres de los míos!
No añado que es del 85 y que el cantante y compositor de Semen Up es Alberto Comesaña, que luego formó Amistades Peligrosas con Cristina del Valle. Pero no lo añado porque no me iban a entender, no por falta de ganas. Que si no, de qué.
Luego hay un momento crítico. La ayudante me tiene que sostener un carrillo (que debe de estar anestesiadísimo) para que el cirujano pueda extraer la segunda raíz. El cirujano vuelve a tirarle los tejos y a ella le da un ataque de risa tonta. Hasta Cristina lo oye en la sala de espera. Bueno, a decir verdad, Cristina oye todo el chou, de principio a fin. Y supongo que el resto de la sala de espera también.
-Y esto no es nada. Tendrías que estar en quirófano. Allí sí que hay cachondeíto.
Lo corroboro. Cuando me operaron para drenarme la infección que luego terminó siendo un ganglio necrosado por efecto del linfoma, la intervención se realizó con anestesia local. Ahí estaba yo, despierto y con varios bisturíes a escasos milímetros de mi carótida. Mi hermana estaba presente, porque los cirujanos que me operaban eran residentes cuando ella estudiaba la carrera, y habían coincidido en el hospital. Se pasaron toda la operación marujeando.
Cuando me operaron de hipospadias (una reconstrucción uretral, para entendernos), lo hicieron con anestesia epidural. Tenían puestos Los 40 Principales.
O sea: sí, un quirófano es peor.
-Bueno, esto ya va saliendo -dice, y me arranca la raíz que quedaba.
Acto seguido, empieza a taparme el desaguisado con una especie de masilla. Y a coserme. Qué hilo más grueso, joder.
Termina. Me limpian la cara, que debe de estar ensangrentada hasta las mejillas, y dejan que me enjuague.
-Muy buen paciente. Has sido muy buen paciente.
Llevo oyendo eso desde que tenía dos años. No voy a montarle un cirio a cualquiera, sólo porque estén haciéndome algo que hay que hacer de todos modos, y que cuanto más rápido me lo hagan, mejor. Gritando y poniendo problemas no soluciono nada.
Además, no por ser un paciente sufrido voy a ser un buen paciente. A veces hay que decir que te duele, para que no te hagan un destrozo, y me suelo callar hasta eso. Hoy no.
Y aparte, que sí, soy buen paciente, por lo general. Siempre me lo han dicho.
Pues qué bien.
-Es que el otro día, un cliente intentó pegarme.
-Sí, qué desagradable fue -corrobora la ayudante.
Por otro lado, entiendo al cliente. Aunque, bien mirado, me lo he pasado de puta madre y ha habido un par de momentos en que casi me da el ataque de risa. Intentad partiros el pecho a carcajadas con un señor hurgando en vuestra boca con unas tenazas, o lo que sea.
Pero me lo he pasado muy bien. Si la finalidad del numerito era tenerme entretenido y que no me fijara en lo que me estaba haciendo, desde luego el tipo es un profesional como la copa de un pino, y además tiene sentido del espectáculo. Si es así, pues bueno: también El Gran Wyoming empezó como médico, y mira.
Después, las indicaciones:
-Quítate las gasas cuando llegues a casa y ponte estas. -Me dan un paquete de gasas estériles-. Tómate un Urbasón, un antibiótico y un Ibuprofeno cada ocho horas. Tómatelos ya, antes de que se te pasen los efectos de la anestesia. Y un Nolotil si ves que te duele.
De la clínica al cajero, de allí a la farmacia, de allí a mi casa, allí me tomo la primera tanda de medicamentos, y de allí a casa de Cristina. Por el camino me encuentro con mi casero. Camiseta Armani, gafas de sol Armani, reloj de 300 euros y peinado a lo Beckham. Que ingresemos hoy el dinero, que el lunes es fiesta.
-Pedo fi ya lo fé. Bida lo gue me han hedcho en lod diented.
-Haaaala. Venga, te doy mi email y me confirmas el ingreso.
-Este tío es un gilipollas, ¿no? -comenta Cristina, en cuanto lo perdemos de vista.
Qué gran resumen para dos años y medio de mi vida de inquilino.
Y después, a cambiarme las gasas cada hora y pico, tomarme el Nolotil porque la cosa estaba muy malita, pasarlas putas cada vez que cogía el teléfono (y tenía que hablar, se entiende) y cenar, sobre todo cenar. Me daba pánico cenar. Una crema de espárragos, un yogurcito de coco y un vaso de agua. Nada sólido, aún.
Y esta mañana, por fin, un enjuague bucal. (Limpiarme los dientes, aún no.) Y mucho mejor.
Segundo asalto, dentro de dos semanas.

Etiquetas:

24 Comments:

Anonymous Dalla said...

Ufff, qué dolor...y ya puestos a marujear, ¿cómo te encuentras hoy? ¿mofletillos hinchados como si tuvieras paperas? ¿sigue doliendo? ¿pregunto mucho?
aish, me duele a mí...bueno, como mínimo tuviste epectáculo y cachondeíto gratis...
Recupérate y que el segundo asalto sea más llevadero posible!!!

Besos

p.d. y sí, tu casero parece gilip***, que ya le vale...

2 de junio de 2006, 11:44  
Blogger Juanma said...

Ah, pues mucho mejor. Con lo bien cuidado que he estado, imposible sentirse mal. :-)
Me molesta un poco, me da grima cuando acerco la lengua a los puntos (toda la zona sabe como metálica) y no me termina de apetecer comer nada sólido.
Pero vamos, mucho mejor.
Muchas graciaaaaaaaaaaaas. :-)))
Besooooos. :-********

2 de junio de 2006, 11:51  
Blogger Juanma said...

Por cierto, me confirman por email que lo que Cristina dijo sobre mi casero fue que le parecía un gilipollas Y un chuloputas.
Y que me cené una cremita de espárragos Y un yogur de coco.
Rigor, ante todo. ;-)

2 de junio de 2006, 11:53  
Blogger Edu said...

Ah, los dentistas esos benditos hijos de... No te va a doler, no te va a doler... Siempre que me toca ir me acuerdo del dentista sádico que sale en el musical de "little horror shop"
Los odio... cordialmente.
Mejorate y que te cuiden bien.

2 de junio de 2006, 12:24  
Blogger Juanma said...

Muchas gracias, Edu. :-)))
Ah, sí, el dentista de La tienda de los horrores. Muy realista, sí.
:-D
Abrazoooos.

2 de junio de 2006, 12:31  
Blogger Juanma Sincriterio said...

Vaya tela, cachondeíto mientras te hurgan la boca...
Yo también estuve a punto de pegar a un dentista. El muy hijo de... me sacó una muela ANTES de que la anestesia hiciera efecto...
Me alegro de que a ti te haya ido mejor.

Ánimo y suerte con la segunda!

2 de junio de 2006, 13:59  
Blogger Juanma said...

Aaaayyyyyyyy. Eso tiene que doler mucho, tocayo. Ufffff.
:-((((
Pues no sé, el mío se pasó con la anestesia. Cuatro horas después, todavía estaba con la boca como dormida.
Gracias por los ánimos. :-))))
Abrazos.

2 de junio de 2006, 14:38  
Blogger Javier Esteban Gayo said...

Mi dentista es una mujer...

2 de junio de 2006, 15:32  
Blogger Álex Vidal said...

El mío, también. Además, es mi cuñada :)

Oye, el casero... ¿es el yonqui? ¡Pero cómo ha subido de escalafón social, ¿no?!

Doy fe que, esta mañana, no parecía que hubiese pasado por cal Dentista. Sólo cuando ha abierto mucho la boca, no recuerdo para qué, igual para quejarse de algún friqui de los que tocan lo que no suena :) y he visto dos boquetes simétricos...

2 de junio de 2006, 22:49  
Blogger Small Blue Thing said...

Ánimo, Sr. Santiago. Ya sabe usted que la vida es sufrimiento, pero que nada es permanente... :P

2 de junio de 2006, 23:16  
Blogger Kotinussa said...

El dentista que me hizo la ortodoncia se dedicaba a ligar con todas las niñas que se le ponían a tiro. Y además estaba liado con una de las enfermeras. ¡Vaya gremio!

Tranquilo, que si el tío es bueno, lo de los implantes molesta menos que las extracciones. Te lo digo por experiencia.

3 de junio de 2006, 0:26  
Anonymous irene said...

Hola!!! Lo de las muelas es horrible, a mí además se me puso un color de piel muy raro y entre la cara inchada y el un cierto color amarillo-verdoso, os aseguro que parecía un verdadero SAPO.

3 de junio de 2006, 22:46  
Anonymous irene said...

Jajajaja!! FE de ERRATAS: no sé en qué estaba pensando pero entre el inchadas sin hache y "el un cierto color"... me he cubierto de gloria

3 de junio de 2006, 22:48  
Blogger Juan Antonio Fdez Madrigal said...

Confirmado: hay que ser un ser humano mu raro (por no decir mu ido de la olla) para ser médico :-)

¡Ánimo, que eso está ya superao!

4 de junio de 2006, 17:48  
Blogger Rox said...

jajajaja pobrecito! Ojala que te mejores pronto...

5 de junio de 2006, 6:15  
Anonymous Alicia said...

Pues sí, en los quirófanos hay mucho cachondeito. La estadística lo demuestra: he estado en el quirófano sólo una vez, cuando nació mi hijo por una cesarea programada por estar de nalgas, o sea de culo, y ser yo primeriza. El cirujano empezó riéndose de mí porque era la primera parturienta que veía con gafas (soy cegata y no quería perderme el momento por nada del mundo) y continuó todo el proceso maravillándose de lo bien que le estaba quedando la cosa pese a ser su primera cesárea. ¡Tócate lo que no suena! (sic)

5 de junio de 2006, 14:44  
Anonymous Pily B. said...

¡Me lo he pasado pipa leyéndote, hijo, perdóname! XDDDDDDDDDD

Por cierto, que no sé yo si tu dentista será un genio o no, pero la cosa era para salir corriendo.

... y sí, somos clavaos en cuanto a pacientes, a mí me pasa lo mismo, fíjate. ;-)

5 de junio de 2006, 18:42  
Blogger MacVamp said...

Saludos y deseos sinceros de que estés mejor, sé lo que significa caer en manos de los dentistas y peor aún, de los ortodoncistas. Desde los 14 años tuve que lidiar con ese gremio.

Por cierto, sonará muy sádico de mi parte, jejeje, pero he disfrutado una barbaridad con tu experiencia ;-) Siempre he admirado a la gente que es capaz de relatar magníficamente sus experiencias personales, más aún con buen humor y metiendo al lector en la acción.

Hace un par de semanas que descubrí tu blog y lo leo siempre que puedo, te envío un abrazo desde Valencia.

Mac.

6 de junio de 2006, 9:55  
Blogger Juanma said...

Álex: No, no me refería al dueño del piso (que es el yonqui), sino a su cuñaaaooo. Que estaba muy contento porque lo había ascendido a jefe de ventas en su empresa. :-P

6 de junio de 2006, 9:56  
Blogger Juanma said...

Kotinussa: ¿No irá a ser el mismo dentista? ¿Se liga más arrancándole la dentadura a los pacientes?
Lo de que el implante duele menos que la extracción me consuela, de verdad. Pero bueno, mal, mal, lo que se dice mal, sólo lo he pasado un día. Y más que nada, lo que me tenía mohíno era no poder comer a gusto.
Muchas gracias por los ánimos (y a Small Blue Thing, Juan Antonio Fernández Madrigal, Macvamp, Irene y Rox) y sí, estoy mucho mejor. Mala hierba...

6 de junio de 2006, 9:59  
Blogger Juanma said...

Alicia: Uno se llega a plantear si realmente estamos en buenas manos y los cirujanos no serán un poquito sádicos de por sí, pero por otro lado se tienen que entretener en algo mientras ven nuestras intimidades, las criaturicas.
Anda que parir con gafas... Esa no me la sabía
8-)
Besooooos. :-*****

6 de junio de 2006, 10:02  
Blogger Juanma said...

Pily: Ejque somos muy sufridos. Y una vez que has visto al dentista de La tienda de los horrores... El friquismo es lo que tiene. :-P
Besoooooos. :-****

6 de junio de 2006, 10:03  
Anonymous Anónima de las 9:59 said...

Piensa que no sólo te arreglan la boca, por el mismo precio tienes espectáculo gratis: Canciones, tensión sexual no resuelta con la auxiliar, humor...

No si encima es barato.

:P

6 de junio de 2006, 10:09  
Blogger Juanma said...

Desde luego. :-) Y además tiene secuela, porque el jueves que viene regreso. A lo mejor la acción ha avanzado significativamente en un sentido u otro. O la próxima vez me montan un numerito en plan Bollywood. O, peor para mi ego, tal vez sea un simple secundario en una trama secundaria.
Besoooos. :-*****

6 de junio de 2006, 11:00  

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home